Grupo IV poder por conocimiento:
RESULTADOS Y DISCUSION 1 Análisis descriptivo.
A continuación se presenta el análisis del proceso de interacción social entre los miembros de las diferentes díadas, que conformaron los cuatro diferentes grupos. Se hace referencia en las figuras a los resultados más relevantes. Los dos paneles superiores de la Figura 1 corresponden al Grupo 1, en el que un miembro de las cuatro díadas (el Participante a), estuvo facultado con el poder por coerción física, y los dos paneles inferiores corresponden al Grupo 2 en el que los participantes “a” de las cuatro díadas estuvieron facultados con el poder por riqueza. Como se puede observar en el panel superior de la Figura 1, en el Grupo 1, de poder por coerción física, se distinguió porque los participantes con poder tuvieron medianas más altas en conteo de piezas propias, arrebatos y donaciones en comparación con los participantes sin facultamiento explícito de poder, los cuales no tuvieron donaciones. La desviación cuartilar de los comportamientos de ambos miembros de las díadas es amplia. Las frecuencias acumuladas de este grupo, en el segundo panel de arriba hacia abajo de la Figura 1, mostraron comportamientos de violentar con frecuencia semejante en ambos participantes en las fases experimentales, lo que sugiere interacciones en las que un participante responde violentamente a la agresión del otro como se menciona en otros estudios como escalamiento (Ramos y Santoyo, 2008).
Grupo 1 Poder por Coerción Física. Sujetos a b M e d ia n a s d e co m p o rt a m ie n to s 0 2 4 6 8 10 Contar pr 1 Arrebato 1 desaf 1 donac 1
LB1a Sea LB2a LB1b Seb LB2b
F re cu e n ci a 0 20 40 60 80 Av entar1 Arrebatos 1 Negar 1 Desaf iar 1 Violentar 1 coaccionar 1 sacar 1 Contar propio1 Reconocer 1 Exhortar 1 Instruir 1 Solicitar 1 Otorgar 1 Donar 1 colaborar 1
Grupo 2 Poder por Riqueza.
Sujetos a2 b2 0 2 4 6 8 10
LB1a Sea LB2a LB1b Seb LB2b 0 20 40 60 80 Fases Fases F rec ue nc ia M e d ia n a s d e co m p o rt a m ie n to s
Figura 1.- Mediana y desviación cuartilar de los comportamientos más frecuentes y frecuencia acumulativa de todos los comportamientos para los grupos 1 y 2 –coerción física (los dos paneles superiores) y riqueza (los dos paneles inferiores). Los participantes a (lado izquierdo de los paneles) fueron los participantes facultados con poder.
El comportamiento violento es un comportamiento vinculado al ejercicio del poder por coerción física, aunque no exclusivamente, como lo muestran los datos.
Los arrebatos se incrementaron en frecuencia en los participantes sin poder (participantes b) en las sesiones experimentales en relación con la línea base inicial. Esto hace sentido, en tanto que el sujeto que no fue facultado con poder, desplegó en las situaciones experimentales los comportamientos orientados a la ejecución de la tarea, pues eran los que aumentan la probabilidad de acceder al reforzamiento al final de la sesión, como se estableció en las instrucciones. Las restricciones contingenciales prescritas en la situación de competencia, delimitaron este tipo de comportamientos como propuso Ribes (2001), aun cuando el haber ganado también tiene efectos selectivos sobre el comportamiento en las sesiones subsecuentes (Ferster & McGinnies, 1971)
En cuanto a resultados los participantes con poder por coerción física solamente ganaron 6 de las 16 sesiones de competencia (37.5%) y en dos díadas de este grupo los participantes con poder perdieron en sus cuatro sesiones. En la línea base de reversión solamente uno de los cuatro participantes que estuvo facultado con poder en las sesiones experimentales le ganó al compañero.
En los dos paneles inferiores de la Figura 1, los datos muestran que los participantes con poder por riqueza (Grupo 2) contaron piezas con menor frecuencia que sus compañeros pero arrebataron más (mediana mayor a 2 con desviación cuartilar de 9). Estos participantes no donaron y sí desafiaron a diferencia de sus compañeros que sí donaron piezas y no desafiaron al otro. Esto concuerda con los resultados reportados por Santoyo (2009) en los que observó que los participantes ayudan al compañero, con la expectativa explícita de tener reciprocidad. Dicho autor refiere a este proceso como reciprocidad coercitiva. En el presente caso los participantes sin poder no desafiaron a los compañeros, a diferencia de quienes tuvieron el poder por riqueza. En el panel inferior de la Figura 1, en los registros de frecuencia acumulada se evidencia que en ambos participantes los arrebatos se incrementaron en las sesiones experimentales y se incrementaron aún más en la fase posterior de línea base. En los participantes con poder se incrementaron los desafíos y el aventar
piezas en fases experimentales, y se observó una disminución de donaciones con respecto a la línea base. En el caso de los participantes sin poder disminuyó la frecuencia de aventar piezas en la fase experimental lo que pudo tener sentido funcionalmente, bajo el supuesto de que no tiene caso agredir al compañero cuando él tiene un tipo de poder y yo no tengo ninguna ventaja explícita.
Con respecto al dominio en el caso de los participantes del Grupo 2 los miembros de las díadas facultados con poder por riqueza ganaron el 63.5% (10 de 16 ocasiones) de las competencias haciendo efectiva su superioridad por la ventaja de tener más piezas en su espacio. Las diferencias en el resultado con respecto a la condición de línea base de reversión nos muestran los efectos de la introducción y el retiro de la condición de poder, ya que en esta fase, los participantes que fueron facultados con poder, al retirárseles la ventaja que tenían solamente pudieron ganar en 1 de 4 oportunidades.
En el Grupo 3, representado en los dos paneles superiores de la Figura 2, los participantes con poder por tiempo fuera contaron piezas y las arrebataron en menor frecuencia que los compañeros y desafiaron más, asimismo, usaron el poder de sacar al compañero. Los miembros de las díadas a los que no se les asignó explícitamente algún tipo de poder, tuvieron una alta frecuencia de donación de piezas. Este dato podría deberse a la búsqueda del congraciarse con el compañero con la expectativa de obtener reciprocidad, de la misma manera que reporta Santoyo (2009) al hablar de la reciprocidad coercitiva.
En el segundo panel de arriba hacia abajo se muestra la frecuencia acumulada de todos los comportamientos de los participantes del Grupo 3, que tuvieron el poder por tiempo fuera, y se caracteriza en el caso de los participantes con poder (participantes “a”), por una disminución de donaciones e incremento de desafíos en las sesiones experimentales, así como el uso del recurso del tiempo fuera (sacar al compañero).
Figura 2.- Mediana y desviación cuartilar de los comportamientos más frecuentes y frecuencia acumulativa de todos los comportamientos de los participantes de los grupos 3 y 4 –por tiempo fuera (los dos paneles superiores) y por conocimiento (los dos paneles inferiores) del Experimento I.