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6.   METODOLOGÍA 48

6.5.   DISEÑO DEL SISTEMA 68

6.5.3   RETIRADA DEL SISTEMA 89

 

El día 30 de mayo se retira la parte del sistema de monitorización que se encuentra sobre cubierta, y se procede a la evaluación del estado en el que se encuentra tras 3 meses realizando medidas.

Una vez retirada la grava y el fieltro geotextil, lo primero que llama la atención es la gran cantidad de suciedad que hay sobre las planchas de aislamiento, hecho que provoca que la retirada de los sensores sea más tediosa.

Los sensores que se encuentran tanto sobre el aislante térmico como bajo él en el paño 1 (el que se encuentra junto al acceso a la cubierta), a priori se encuentran en buen estado. A diferencia de los del paño 2, y al tener que haber sido reinstalados posteriormente a la instalación inicial, están bien protegidos por el sistema de sujeción y no parece que estén dañados.

    

Figura 89. Retirada de sensores sobre aislante en paño 1. Día 30 de mayo 

 

Lo primero que llama la atención al comprobar el estado del sistema en el otro paño es que en el conector principal el hilo rojo del cable que llega desde la placa, que es el encargado de la alimentación de los sensores, está roto. Sin embargo el sistema sigue funcionando, debido a que el sensor de temperatura utilizado es capaz de funcionar en modo parásito, alimentandose por medio del hilo que se comunica con el pin de datos. Lo que demuestra que ha sido correcto utilizar este tipo de sensores con alimentación redundante, ya que mejora la fiabilidad del sistema.

Pero pese a que el sensor tiene la capacidad de funcionar de esta manera, no es recomendable su uso, y mucho menos para períodos de medida duraderos.

 

Figura 90. Estado del conector principal del sistema de monitorización en paño 2 con el hilo de 

alimentación desconectado 

 

Una vez levantada la grava y el fieltro geotextil en el paño 2, que es el que se encuentra junto al cuarto de instalaciones eléctricas, se observa enseguida el mal estado en el que se encuentra el sistema. En este caso no se encontraban igual de protegidos que en el otro paño, y el resultado es que, tanto el propio cable, en el que muchos de sus hilos están rotos a la entrada del conector, como los sensores, los cuales tienen muchas patillas rotas, como los propios conectores, visiblemente afectados por la corrosión, han quedado inservibles tras los tres meses en los que han estado instalados en la cubierta.

    

Figura 91. Estado de los sensores sobre aislante en paño 2. Día 30 de mayo 

 

El estado en el que se encuentran, en ambos paños, los sensores que estaban situados en el interior de los sumideros es también malo. Se trata de sensores que han estado prácticamente la totalidad del período de medida en contacto

con el agua, fundamentalmente el que se encuentra en la cazoleta, que siempre tiene agua estancada, pero también el que se encuentra al lado de la bajante, pues siempre hay agua acumulada y se trata de una zona en la que no da ni el sol ni el aire, y por lo tanto, no se puede secar.

 

    

Figura 92. Estado de los sensores de sumidero en paño 2. Día 30 de mayo 

 

En cambio, los sensores que se encontraban midiendo la temperatura del agua de lluvia, en el interior de los vasos de plástico sobre las estructuras de madera, parecen a primera vista en buen estado. A diferencia de los anteriores, estos no han estado en constante contacto con el agua, por dos razones: la primera, porque cuando deja de llover el agua se seca rápidamente, y la segunda, porque en períodos de lluvia únicamente hay medio centímetro de agua en los vasos, debido a los orificios de evacuación que se realizaron, por lo que sólo se sumerge la cabeza del sensor, quedando al aire la parte de la conexión con el cable.

 

Una vez desinstalada la primera parte del sistema, se procede a comprobar el número de sensores que siguen funcionando.

Del primero de los paños, funcionan correctamente los tres sensores que estaban colocados sobre el aislante térmico, y uno de los tres que estaba bajo él. Los otros dos, pese a que en un principio parecían en buen estado, tenían dañada alguna patilla. Los dos sensores del sumidero, al igual que ocurre en el otro de los paños, están en mal estado, por lo que no hace falta ni su comprobación. Por último, el sensor que mide la temperatura del agua de lluvia está en perfectas condiciones y funciona correctamente.

Del segundo de los paños, únicamente sigue funcionando el sensor que se encargaba de medir el agua de lluvia. Del resto de sensores, no hace falta comprobar su funcionamiento en la mayoría de los casos, debido al estado de deterioro en el que se encuentran.

El día 6 de junio se procede a la retirada de la parte del sistema de monitorización que se instaló bajo la cubierta, en las aulas de informática.

Pese a que parte del cable se encontraba despegado en las líneas de sensores que se situaban bajo el falso techo, el estado en el que se encontraban los sensores era idóneo, en ambas aulas. En este caso no había hecho falta, al tratarse de estancias interiores, una protección especial de los sensores, aunque sí que se había utilizado un sistema de sujeción para pegar los conectores a la superficie, a fin de que no acabaran colgando los sensores, lo que inutilizaría las mediciones de temperatura.

 

 

Figura 94. Estado de sensores bajo techo visto desde el aula de informática 4. Día 6 de junio 

En el interior del falso techo el estado de los sensores es también bueno. En el caso de los que se encuentran bajo forjado, ninguno se ha despegado de su superficie ni parece dañado. En cuanto a los que se encuentran sobre el falso techo, debido a la mucha suciedad existente, se ha encontrado despegado en algun punto el sistema de sujeción, aunque al haber sido colocado en muchos puntos del cableado, este hecho no afecta al conjunto del sistema.

    

Figura 95. Retirada de sensores en falso techo bajo paño 2. Día 6 de junio 

Una vez desinstado se procede a comprobar minuciosamente el estado en el que se encuentran los dispositivos. Ningun sensor parece dañado, y todas las conexiones de los sensores con los cables se encuentran en perfecto estado. No obstante, se comprueba que los dispositivos sigan funcionando correctamente. Tras volver a conectar los sensores a la placa Arduino, se verifica que todos ellos funcionan correctamente.

    

Figura 96. Estado de las líneas de sensores bajo cubierta tras su retirada