3.1 Ambiente cultural
3.1.3 Ritmos musicales del Ecuador
En nuestro país existen una variedad de ritmos y costumbres, unas con ancestro propio y otros, producto de la creación innovadora o que se encuentran en proceso de fusión que con el paso del tiempo van constituyendo nuestra marca cultural.
De esta manera han logrado nuestros compositores crear una multiplicidad de ritmos que invitan a descubrir la nostalgia, el amor, el romance y la alegría de nuestra gente. En nuestro país fácilmente podemos encontrar innumerables ritmos costeños, amazónicos y serranos, los mismos que permiten crear coreografías con propuesta folklórica o moderna. Así, podemos encontrar san juanes, pasacalles, pasillos, cachullapis, capishcas, amorfinos, habaneras y yaravíes entre otros.
Aire típico.- Alegre ritmo mestizo escrito en compás de ¾ en tonalidad menor, infaltable en toda fiesta popular, más ligero que el albazo o muy parecido al “alza” rioense.
Albazo o albacito.- Su nombre se deriva de las serenatas tocadas al alba para anunciar el inicio de las fiestas populares con fuegos pirotécnicos.
Alza.- Baile mestizo, conocido también como alza, alza que te han visto, probablemente nacido en el siglo XVIII como un baile “lento y monótono”, sin embargo alcanzó una gran popularidad con estilo alegre y picaresco en el siglo XIX.
50
Amorfino.- Eminentemente un género musical montubio, de metro binario simple (2/4), baile de pareja suelta donde los cantores tienen la oportunidad de “versear” coplas de contrapunto, pleito o desafío en cuartetos, quintetos y hasta décimas, alentados por la muchedumbre participante.
Bomba.- Ritmo alegre y bullanguero, nacido con la Banda Mocha, de instrumentos vegetales, propio del sector afroecuatoriano asentado en el Valle del Chota, provincia de Imbabura.
Capishca.- De estructura rítmica en tonalidad menor muy parecida al albazo, baile suelto, mestizo e indígena, muy alegre. Algunos investigadores afirman que su raíz etimológica proviene del quichuismo “capina” que significa exprimir; el bailarín usa movimientos hábiles, con picardía y galanteos para deslumbrar a su pareja.
Ceremoniales.- Algunos ritmos utilizados exclusivamente en actos ceremoniales relacionados con el calendario campesino agrícola, son registros que varios musicólogos los llaman “Etnomúsica”.
Chigualos.- Suerte de arrullos y villancicos, coplas de festejo infantil, se cantan en velorios de angelito o en las celebraciones del niño Jesús. Costumbres derivadas de los juegos de salón como “la pájara pinta”, “la casita de amor”, “el florón”, “la flor de maravilla” y de manera particular “el sombrerito”.
Danzante.- Ritmo castizo de preponderante importancia en las provincias centrales del Ecuador, originalmente se interpreta con bombo y pingullo en compás de 6/8 con acentos rítmicos por medio de acordes tonales y golpes de percusión en el 1er. y 3er. tercio de cada tiempo, para la salida de los Danzantes en las festividades de Corpus Cristi y Fiestas de Santos Reyes.
Fox incaico.- Música popular mestiza vigente desde la segunda década del siglo XX, sus escalas y modalidades pentafónicas en “tempo lento” es más propicia para canción que para baile.
51
Pasacalle.- Ritmo o danza mestiza, con clara influencia europea, baile de pareja enlazada, de metro binario simple (2/4), probablemente llegó a América en el siglo XVIII, muy similar al pasodoble español y al corrido mexicano (con cierta variación de tiempo) los tres tienen el mismo estilo de baile.
Pasillo.- El pasillo originalmente se compuso como baile de salón (paso pequeño y ligero) de allí se han ido dando algunas variaciones de tiempo, dependiendo de la ubicación geográfica en donde se encuentran sus creadores, por ello fácilmente encontramos pasillos mexicanos, centroamericanos, colombianos, venezolanos, uruguayos y hasta cubanos. Pero lo más destacado es que el pasillo encontró su asidero más representativo en lo que hoy es Ecuador.
Sanjuanito o San Juan.- Ritmo precolombino, binario 2/4, estructurado en tonalidad menor, que a decir de algunos estudiosos investigadores nació como danza en San Juan de Ilumán, Otavalo. Por su compás, variaciones rítmicas e intercambios culturales durante la época del Tahuantinsuyo se asocia su origen a una probable adaptación del huayno venido del Alto Perú. Actualmente su forma de entonación y rasgueo varía del sector en donde se lo ejecute, en el campo con características de alusión comunitaria y en las urbes un poco más estilizadas.
Tonada.- Baile y música mestiza del Ecuador. Su estructura rítmica es similar al de la chilena, pero escrita en tonos menores, por su parentesco con el yaraví, parece ser que proviene de la palabra tono.
Yaraví.- De prehispánico nacimiento y es el pingullo, el rondador o la quena sus elementos originalmente interpretativos para acompañar en labores agrícolas y familiares, su estructura rítmica de 6/8 en tonalidad menor, es propicia para las quejas literarias de soledad y tristeza andina y le permiten por lo regular terminar su canto con una coda o estrofa final más rápida convertida en albazo, mambo o fuga.
Yumbo.- Su significado es: danzante disfrazado que baila en las fiestas y su referente esta en la amazonia ecuatoriana, este género musical fue
52 consolidado recién en la segunda mitad del siglo XX con la participación de varios maestros músicos como Gerardo Guevara con Apamuy Shungu (dame el corazón)”. 20
3.1.4 “Tecno cumbia y technofolclor
En América Latina y en Ecuador ha ocurrido desde tiempo atrás la transformación de géneros musicales ya conocidos como ocurrió con la cumbia la cual al llegar a la región la tecnología para crear música electrónica dio a luz a una variante de la misma llamada "tecno-cumbia", y el "technofolclor", masificado en todo el continente por Delfín Quishpe, Tierra Canela y Kandela & Son. Usualmente se da una fusión de la cumbia con ritmos ecuatorianos como el pasacalle ecuatoriano. Así pues tenemos al tecnopasacalle, tecnopaseito y tecnocumbia. Otros intérpretes famosos de este género son Gerardo Morán, Widinson y Jaime Enrique Aymara.