LAS IMPLICACIONES DE LA PSD SOBRE EL DISCURSO POLÍTICO DE LAS FARC-EP.
5. Séptima y Octava Conferencia (1982-1993): De su constitución a la Plataforma de un
Gobierno de Reconstrucción y Reconciliación Nacional de las FARC-EP.
Belisario Betancur (1982 - 1986): su compromiso fue un proceso de diálogo nacional de paz e inicio de la búsqueda de una salida al conflicto armado. Impulsa la apertura democrática que busca la incorporación de los grupos y movimientos armados a la vida civil; durante este se desarrollaron los acuerdos de La Uribe, Meta, y se promulga la Ley de Amnistía.
Virgilio Barco (1986 - 1990): durante los primeros meses de su Admón. Afronta los numerosos asesinatos de la Unión Patriótica (UP), los atentados de la insurgencia a la infraestructura nacional y el terrorismo del narcotráfico. Paralelamente impulsa en Plan Nacional de Rehabilitación (PNR), y disuelve los acuerdos de su predecesor con las FARC-EP, ya que este partió la negociación en dos; por un lado las condiciones para la desmovilización y por el otro la discusión sobre los problemas nacionales.
Cesar Gaviria Trujillo (1990 - 1994): se realiza la Asamblea Nacional Constituyente que redacta la Constitución de 1991, con el programa de gobierno La Revolución Pacifica logra de reincorporación de varios guerrilleros a la vida civil.
3 Se plantea la formación del Quinto Frente de Antioquia y el Sexto Frente en el Valle del Cauca. Con esto se constituye con una etapa de expansión y consolidación para dar el salto estratégico hacia
una etapa más ofensiva y de mayor cobertura nacional ajustadas en la ejecución en los Plenos de Comandancia; que se evalúan con detalladamente en las siguientes Conferencias.
4 En función de este objetivo se expone la necesidad de fundar y desarrollar el periódico Resistencia con circulación permanente en los frentes que traten problemas regionales y orienten la lucha de
masas que valla orientando la lucha de masas. Esto con la finalidad de irse consolidando territorialmente en una dinámica que valla desde el campo a la ciudad.
Séptima Conferencia (1982): se plasma el Plan Estratégico Político Militar que define la línea de crecimiento y de la organización con perspectiva a la toma del poder. Se decide la creación de un Ejército Revolucionario (con ello la designación de EP). Con ello se establece un programa de fortalecimiento y modernización militar, con el cual desarrolla escuelas especializadas como soporte para el despliegue estratégico (la creación de 48 frentes) en el territorio nacional. También, como complemento, se expone la necesidad de una ofensiva mediática a través de boletines, la revista y la emisora.
En este mismo escenario se formula la necesidad denunciar la violencia institucional y la represión generada por el Gobierno de Turbay Ayala. También se plantea el reconocimiento internacional de la organización guerrillera en busca de apoyos internacionales para la lucha revolucionaria y define como estrategia política de la organización la búsqueda una Salida Política al Conflicto Social y Armado, creando las condiciones de una paz duradera con justicia social7.
En 1983 se reúne el pleno ampliado del Estado Mayor Conjunto (EMC) en donde hacen de las movilizaciones y los paros cívicos un instrumento para la apertura democrática que lleve al país a una reforma de buenas costumbres.
Jacobo Arenas, miembro del secretariado de las FARC-EP y cofundador, posterior a la Séptima Conferencia interpreta la realidad de la siguiente manera: lo primero que las luchas reivindicativas se transformaron en luchas políticas y muestra de ello fue el avance de la organización sindical; lo segundo es en relación a Ley de Amnistía de Betancur pues este la entendía como perdón y olvido, es decir, como un instrumento de apertura democrática y una posibilidad de cambio de costumbres políticas; y lo tercero es el asomo a la situación revolucionaria entendida como el recrudecimiento de las condiciones de vida de la población colombiana y el crecimiento de la protesta social por parte de la población.
A lo largo de los acuerdos de la Uribe las FARC-EP califican a la FP como intransigente, y señalan que las condiciones están dadas para crear un movimiento político: la Unión Patriótica y la Coordinadora Nacional Guerrillera8 (CNG). El eje central de la primera lo constituye la lucha por la democracia y en el
descontento y la exclusión de esta misma durante la época9 configurando de esta forma su discurso
político con énfasis en la salida negociada y como premisa la imposibilidad de una derrota militar. Tres hechos marcaron el inicio y fin de esta época. El primero la participación de la UP en las elecciones
lo que le da personalidad jurídica al movimiento político; poco después el baile rojo entendido como el incremento de la violencia contra la UP, principalmente sobre las cabezas visibles y los simpatizantes por parte de paramilitares, narcotraficantes y algunos agentes del Estado10; y la ruptura de la UP con las
FARC-EP.
El Gobierno de Cesar Gaviria (1990-1994) inicia negociaciones en Caracas -Venezuela- con la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar (CGSM antigua CNG) donde la administración propone esquema de desmovilización de estructuras guerrilleras y su inserción a la vida política. Meses después se
7 Una de las conclusiones de esta Conferencia fue la caracterización política de la oligarquía colombiana a través de su capital financiero que domina la vida económica y la política del Estado, según
esta guerrilla, al servicio de sus intereses particulares y encarna la doctrina de Seguridad Nacional la cual constituye un plan anticomunista y antidemocrático. El contexto de la época politiza la lucha popular teniendo en cuenta el incremento de huelgas y paros cívicos ya que la mayoría de estos ya no son contra los patronos sino dirigida a un enfrentamiento político con el gobierno. Esto, a los ojos de la FARC-EP, son vistas como formas insurreccionales que frente al terrorismo de Estado y el militarismo fortalecen políticamente la movilización y la denuncia.
8 Fue un proceso constitutivo de las principales guerrillas de la época por medio del para estructurarse a sí mismas y exponer las reivindicaciones frente al gobierno nacional. en esta se concluye la
declaración de Guerra Total y el cierre definitivo al diálogo, y con ella, el reto para prepararse para la confrontación. Las FARC-EP insisten en la salida negociada al conflicto en tres niveles: salida política negociada, diálogo nacional y la negociación global.
reinician en Tlaxcala -México- donde la CGSM formula un documento de 12 puntos para construir una estrategia de Paz que propone la discusión de temas nacionales y la invitación a trascender de una Agenda Restringida a una Agenda Amplia la cual se cruza con la declaración de guerra integral a la subversión.
Octava conferencia (1993): se plantea la necesidad de una salida política al conflicto proponiendo una Plataforma para un Gobierno de Reconstrucción y Reconciliación Nacional que trabaje por una Administración nacional, pluralista, patriótica y democrática. También se establecen los ajustes para el Plan Estratégico;que introducen modificaciones en las estructuras internas, se fijan los objetivos de los bloques en el corto, mediano y largo plazo, y en consecuencia, los mecanismos de comunicación11 entre
ellos mejoran.
Durante el desarrollo de esta misma se criticó el concepto de Guerra Integral lo cual incrementa la militarización del país por el incremento de unidades de la FP así como del pie de fuerza. A su vez las FARC-EP desdoblan sus fuerzas a sesenta frentes guerrilleros12.
6. FARC-EP (1994-2006): de su Plataforma y la