CÓMO AYUDAR A LAS VÍCTIMAS DE ABUSO SEXUAL
4) Cuando en el Salón del Reino o el complejo de salones hay más de una congregación, debe
haber igual número de representantes de todos los cuerpos de ancianos al momento de
decidir los planes para la dedicación, incluida la solicitud de un orador, sea local o de Betel. Si las congregaciones son de distintos idiomas, los cuerpos de ancianos deciden en qué idioma se presentarán el discurso y la oración de dedicación. En tales casos, la mejor opción es pedir un orador bilingüe, si lo hay. Entonces se puede programar una segunda sesión para más tarde ese sábado, o para el domingo, de modo que los del otro idioma puedan aprovechar el programa. Básicamente, la diferencia entre las dos sesiones sería que, en la segunda, la oración no sería para dedicar el salón a Jehová. El orador explicaría que el local ya se dedicó en la primera sesión.
5) Si se programan dos sesiones, una para cada idioma, conviene que en ambas el orador presente el mismo discurso. Si no es bilingüe, se hacen planes para que haya un intérprete competente.
6) El programa no tiene por qué durar más de dos horas o dos horas y media. El procedimiento común es que, después del cántico y la oración de inicio, el presidente hace breves comentarios de introducción. En la siguiente intervención se relata brevemente la historia de las congregaciones participantes, tal vez con un par de entrevistas a Testigos de larga trayectoria que hayan contribuido al crecimiento de la obra del Reino en la zona. En otra intervención se podrían mencionar incidentes que ilustren cómo se vio la bendición de Jehová a lo largo de la construcción. También sería apropiada una presentación con diapositivas o de video, de quince minutos o menos, que muestre solo unos cuantos elementos clave de la construcción. (Como se señala arriba, si la dedicación toma el lugar de la Reunión Pública y el Estudio de La Atalaya normales, se debe programar un Estudio de La Atalaya abreviado a treinta minutos en este punto.) Por último, después de otro cántico y algunos anuncios breves, se invita al orador visitante a pronunciar el discurso de dedicación, que puede durar de cuarenta y cinco a sesenta minutos. Todo el programa
concluye con cántico y oración. Tengan presente, por favor, que cualquier experiencia o entrevista debe ir al grano. Recuérdenles a todos los participantes que el énfasis se debe colocar en Jehová y el impacto de la construcción en la comunidad y los hermanos, no en los aspectos técnicos de la edificación (Sal. 127:1).
7) Cuando se dedican dos o más Salones del Reino en un solo terreno, solo se necesita un programa de dedicación para todo el complejo.
8) Si se considera práctico, se puede organizar un horario abierto al público en general, o de puertas abiertas, como también se dice, para que la gente visite el Salón del Reino unas horas antes de la dedicación. O también, si se desea y resulta más práctico, se puede hacer en otra fecha antes del día de la dedicación. En caso de verlo conveniente, se pueden servir algunos refrigerios, pero no se permiten bebidas alcohólicas. Este tipo de ocasiones a menudo brindan una excelente oportunidad para invitar a comerciantes y funcionarios de la comunidad que hayan estado al tanto de la construcción. En este caso, es conveniente que asignen a un anciano para que los acompañe y así el recorrido les resulte informativo y agradable. Si fuera necesario, se puede hacer lo mismo con otros invitados.
9) Quienes participen en el programa de dedicación del Salón del Reino han de ser testigos de Jehová bautizados, activos y ejemplares. Por esta razón, no se permite que funcionarios del gobierno o alguien más se dirijan a los presentes en ningún momento desde la plataforma, tal como no lo permitimos en ninguna de nuestras reuniones teocráticas. Si un funcionario desea pronunciar un breve discurso o expresar su aprecio durante la dedicación, unos cuantos hermanos nombrados lo pueden recibir amablemente y concederle audiencia en una sala aparte, sea antes o después del programa.
10) La mayoría de los oradores de Betel y los superintendentes viajantes ya tienen un bosquejo preparado para estas ocasiones, pero no está de más mencionar que un discurso para dedicar un Salón del Reino debe explicar con claridad qué papel cumplen los Salones del Reino en la adoración a Jehová. Además, se pueden desarrollar temas como: Qué significa dedicar un Salón del Reino, Cómo usa Jehová los Salones del Reino o Cómo demostrar aprecio por el Salón del Reino. Se pueden hallar muchos otros puntos adecuados en el
Índice de las Publicaciones Watch Tower o en Watchtower Library bajo “Salones del
Reino”.
Salones renovados. ¿Se dedican Salones del Reino que han sido renovados? No si los cambios
son pequeños. Tampoco hacemos rededicaciones ni confirmaciones. Por otro lado, puede ser que se hayan hecho grandes cambios en el diseño de la planta y la apariencia general del Salón del Reino, o se haya cambiado de forma significativa la estructura; por ejemplo, que los baños, las salas auxiliares, la plataforma y los mostradores de publicaciones y revistas se hayan modificado o reubicado. Para los efectos, estos cambios mayores equivalen a tener un Salón del Reino nuevo, de modo que sería apropiado tener un programa de dedicación.
Asientos. Aun cuando se programen dos sesiones, a los ancianos quizás les parezca que se debe
limitar la cantidad de personas que se invita a la dedicación porque con los publicadores envueltos la asistencia sobrepasaría más allá de lo razonable la capacidad del Salón del Reino. Sin embargo, es mejor no limitarse tanto que terminen con un salón que no se llene a capacidad. Cuando se invita de 10 a 15% más que la cantidad de asientos disponibles, a menudo se tiene un auditorio lleno a capacidad
Asunto: Dedicación de Salones del Reino 16 de mayo de 2013
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en cuenta que a veces las autoridades del lugar también dan permiso para que las congregaciones pongan altavoces en el estacionamiento del Salón del Reino, de modo que se pueden poner allí más sillas. Y, como se señaló antes, dependiendo de cuántas congregaciones estén implicadas, a veces queda justificado el uso de una conexión telefónica o de video a un Salón del Reino vecino, especialmente si el orador es miembro del Cuerpo Gobernante. Pero como aclara el punto 1, se trataría de una excepción, por lo que se debe pedir permiso para transmitir el programa a otro Salón del Reino.
A medida que la cosecha continúe, sin duda harán falta más Salones del Reino (Juan 4:35). Estamos seguros de que esta carta les será de utilidad cuando llegue la hora de trazar los planes para dedicar un Salón del Reino, de modo que “todas las cosas se efectúen decentemente y por arreglo” (1 Cor. 14:40).
Acepten nuestros mejores deseos y expresiones de amor cristiano. Sus hermanos,
P. D. para el secretario:
Esta carta debe guardarse en el archivo permanente de cartas sobre procedimientos. También sería oportuno actualizar ahora el Índice de cartas para los cuerpos de ancianos (S-22).
A LAS CONGREGACIONES
Asunto: Prevención de accidentes al asistir a programas de enseñanza espiritual Estimados hermanos:
Se ha informado que en los últimos años han ocurrido accidentes en asambleas de distrito y cir- cuito, así como en reuniones de la congregación. La mayoría han sido caídas o lesiones causadas por resbalarse o tropezar, y algunas han resultado muy graves. Como nos interesa mucho el bienestar de todos los que asisten a los programas de enseñanza espiritual, suministramos a continuación varias su- gerencias y recordatorios para que estemos más pendientes de las medidas de seguridad (leer Prover-
bios 22:3).
Muchas caídas se producen en estacionamientos, aceras y otras zonas exteriores. Por ejemplo, cuando el suelo se congela o cede, a veces se crean desniveles que, aunque sean pequeños, nos pueden hacer tropezar. Al pasar por esos puntos junto con una multitud, quizá no veamos con claridad el ca- mino por la gente que hay delante de nosotros. Por tal razón, hay que tener especial cuidado y no andar con prisa en esas circunstancias.
Cada año, miles de personas mueren o resultan heridas por los muchos accidentes que ocurren en escaleras. ¿Qué provoca los tropiezos y caídas? Lo que por lo general sucede es que la persona cal- cula mal la distancia y da un paso en falso (g05 22/10 pág. 29). Por eso les rogamos ser cuidadosos al usar las escaleras, sobre todo si no conocen bien el lugar. En los locales de asambleas de distrito y cir- cuito, los escalones pueden ser diferentes de los que acostumbramos usar. Por lo tanto, siempre que ha- ya pasamanos úsenlo al subir o bajar escaleras. Si no hay y alguno se siente inseguro al caminar, puede pedir la ayuda de un acomodador u otro hermano. Además, si notamos que alguien necesita asistencia, dejemos que el amor cristiano nos motive a tomar la iniciativa para ayudar (1 Ped. 3:8). No llamemos de lejos a otra persona ni conversemos con ella si está usando una escalera, ya que un momento de dis- tracción puede provocar una caída y lesiones.
Nuestro Ministerio del Reino de abril de 2013, en la página 5, hizo el siguiente recordatorio con
respecto a nuestro calzado: “Todos los años ocurren lesiones relacionadas con el calzado, particular- mente debido a los tacones altos. Es mejor que sea cómodo y modesto, de manera que le permita cami- nar sin peligro por rampas, escaleras, rejillas, etc.”. Si el local donde asistirán a la asamblea tiene esca- lones o suelo de cemento o baldosas, les pedimos que usen zapatos que no resbalen. Es muy fácil deslizarse al llevar zapatos altos, debido al tipo de suela o tacón que tienen. Deben ejercer especial cui- dado en los casos en que, fuera del edificio, el suelo esté mojado o cubierto de nieve o hielo y dentro no haya alfombra o moqueta, ya que el suelo podría estar más resbaloso.
Se planifican las asambleas de modo que el auditorio disponga de asientos más que suficientes para la concurrencia que se espera, y así los hermanos pueden conseguir un lugar según vayan llegan- do. Se reservan asientos únicamente con una finalidad especial, como para los candidatos al bautismo, los hermanos de edad avanzada y los de salud delicada, como se comenta más adelante.
Asunto: Prevención de accidentes al asistir a programas de enseñanza espiritual 3 de agosto de 2013
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efectuar todo “decentemente y por arreglo” (leer 1 Corintios 14:33, 40). Cuando se abran las puertas, no corramos a toda prisa para conseguir asientos en nuestra sección preferida, como si estuviéramos en una competencia, pues alguien podría resultar lastimado. Nunca deberíamos pasar por alto los princi- pios bíblicos o la seguridad o necesidades de nuestros hermanos por reservar a toda prisa el sitio que más nos guste. Más bien, la disposición a sacrificarnos por los demás debería motivarnos a procurar la ventaja de nuestro prójimo. Eso nos distingue como cristianos verdaderos y mueve a los que nos obser- van a alabar a Dios (Juan 13:34, 35; 1 Ped. 2:12). Quizá no siempre podamos hallar el sitio que más nos agrade, pero tendremos la certeza de que recibiremos la bendición de Jehová si actuamos de forma amorosa y considerada.
En un gesto de consideración por quienes son de edad avanzada y tienen salud delicada, se re- servan para ellos algunas secciones del auditorio que sean de fácil acceso. Muchas veces no es posible que toda la familia se siente junta en esas zonas, pues tienen una cantidad limitada de asientos. En al- gunas ocasiones, familias enteras lo han hecho y han obligado a hermanos mayores y enfermos a bus- carse un sitio menos adecuado a sus necesidades, lo cual los ha expuesto a dificultades innecesarias al tener que buscar asientos libres en otras zonas. Por lo tanto, les rogamos que dejen esas zonas reserva- das para los mayores, los enfermos y quienes los ayudan de forma directa. Si un acomodador les pide que cedan esos lugares a las personas ancianas, tengan la bondad de cooperar, aun si implica cambiarse a otra sección (leer 1 Corintios 13:4, 5; Filipenses 2:3, 4).
Algunos se han lastimado al tropezar con objetos que se dejaron en lugares que deberían estar libres de obstáculos. Nos referimos a maletines, bolsas y otros artículos que se dejan en el suelo de los pasillos u otras zonas de paso. Acordarnos de colocar tales objetos de manera que no bloqueen los pasi- llos ni puedan causar un tropiezo es una muestra de bondad de nuestra parte. Antes de salir de casa de- beríamos mirar bien el tamaño de los bolsos y otros artículos que llevemos. ¿Cabrán por completo de- bajo de las sillas a fin de no ser un tropiezo para nadie? Así mismo, cuando no estemos en nuestro asiento, sería amoroso cerciorarnos de que esas pertenencias queden bien colocadas encima o debajo de la silla.
Un rasgo notable de nuestras reuniones es la presencia de niños llenos de entusiasmo. Durante el programa deseamos que ellos también escuchen y aprendan (Deut. 31:12). Los padres deberían estar pendientes de lo que hacen sus hijos en todo momento, para que no vayan corriendo de un lado a otro y produzcan situaciones peligrosas para los demás (leer Proverbios 29:15).
La enseñanza teocrática que Jehová nos suministra en las asambleas de distrito y circuito y en las reuniones nos llena de satisfacción (Is. 65:13, 14). Anhelamos que llegue el día en que la Tierra esté “llena del conocimiento de Jehová como las aguas cubren el mismísimo mar” (Is. 11:9). Hasta que lle- gue ese momento, demostremos con claridad que la educación divina y los principios bíblicos guían nuestro modo de ver la vida y la importancia que damos a las medidas de seguridad.
Reciban nuestro amor cristiano y saludos cordiales.
Sus hermanos,
P. D. a los cuerpos de ancianos:
Esta carta debe leerse a la congregación en la próxima intervención sobre las necesidades loca- les. Asegúrense de que se lean al auditorio todos los versículos marcados en negrita. Analicen con el auditorio cómo aplicar estos principios durante las reuniones en el Salón del Reino. El cuerpo de an- cianos o el Comité de Mantenimiento del Salón del Reino quizás vea conveniente comprobar el estado de aceras, estacionamientos y el suelo del edificio para definir los posibles riesgos. También será opor- tuno revisar la iluminación de las escaleras y otras zonas que tengan desnivel, así como el estado de las alfombras, moquetas o felpudos que se encuentren a la entrada del edificio. Repasen estos recordatorios con la congregación cada año antes de la asamblea de distrito.
Esta carta debe guardarse en el archivo permanente de cartas sobre procedimientos. Sírvanse actualizar también el Índice de cartas para los cuerpos de ancianos (S-22) de la congregación.
4 de agosto de 2013
A LOS CUERPOS DE ANCIANOS Asunto: Campo de habla extranjera
Índice
Formación de pregrupos ... párrs. 3, 4 Formación de grupos ... párrs. 5, 6 Cómo abarcar el territorio ... párrs. 7-10 Congregación anfitriona ... párrs. 11-13 Transmisión de audio y video ... párr. 14 Grabaciones y transmisión diferida ... párr. 15 Interpretación de las reuniones ... párr. 16 Registro de asistencia a las reuniones ... párr. 17 Estudio Bíblico de la Congregación ... párrs. 18, 19 Escuela del Ministerio Teocrático ... párr. 20 Reunión de Servicio... párr. 21 Reunión Pública y Estudio de La Atalaya ... párrs. 22, 23 Conmemoración de la muerte de Cristo ... párr. 24 Reuniones durante la visita del superintendente de circuito ... párr. 25 Letrero del Salón del Reino, horario de las reuniones y texto del año ... párr. 26 Hojas sueltas ... párr. 27 Formación de congregaciones ... párr. 28 Horario de reuniones de las congregaciones ... párrs. 29, 30 Publicaciones del mes ... párr. 31 Ayuda a los publicadores ... párrs. 32-35 Cooperación entre las congregaciones ... párr. 36 Eventos del circuito ... párr. 37
Estimados hermanos:
1. Esta carta reemplaza las del 4 de diciembre de 2009 y el 4 de abril de 2012 dirigidas a los cuerpos de ancianos con respecto al campo de habla extranjera. Por favor, retírenlas del archivo per- manente de la congregación de cartas sobre procedimientos y destrúyanlas. La presente define el signi- ficado del término pregrupo, y suministra pautas con respecto a la transmisión en directo o diferida de audio y video, así como el uso de grabaciones en las reuniones de habla extranjera. La idea es brindar apoyo para cumplir nuestra comisión de ayudar a personas de todos los idiomas a acercarse a nuestro imparcial Dios, Jehová (Ageo 2:7; Zac. 8:23; Hech. 10:34, 35; Rom. 15:7).
2. Es más probable que la gente progrese en sentido espiritual si escucha la verdad bíblica en su lengua materna, por eso procuramos hablarles de las buenas nuevas en el idioma que mejor entienda. Por ejemplo, podemos seguir los pasos que se indican en el folleto Buenas nuevas para gente de todas
las naciones. Podríamos aprendernos una presentación sencilla en el idioma extranjero, tal como: “Ho-
la. Me llamo ________________. Tengo buenas noticias que quisiera presentarle”. Entonces podría- mos ofrecerle un tratado o folleto en su idioma, si está disponible, o sugerirle que consulte el sitio jw.org para que se informe sobre nuestras creencias en su lengua materna (km 12/12 págs. 3-6).
Asunto: Campo de habla extranjera 4 de agosto de 2013
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3. Formación de pregrupos. Puede ocurrir que exista un sector considerable de la pobla-
ción que hable un idioma diferente del que usa la congregación que atiende el territorio, pero no haya un anciano o siervo ministerial que llene los requisitos para dirigir reuniones semanales en ese lengua- je. O puede ser que los hablantes estén dispersos en los territorios de congregaciones cercanas. Pero si hay algunos publicadores con la disposición de aprender el idioma extranjero y un cuerpo de ancianos está dispuesto a organizar la predicación en ese lenguaje, pueden hablarlo con el superintendente de circuito. Él quizá sepa de otras congregaciones que también han tratado de predicar a esas personas y puede darles información útil sobre qué congregación tendría las mejores circunstancias para ser la anfitriona de un pregrupo. Una vez que se haya seleccionado la congregación, los ancianos pueden es- cribir a la sucursal a fin de solicitar autorización para que se acepte formalmente la existencia del pre- grupo. También habrá ocasiones en las que la sucursal tomará la iniciativa e investigará la posibilidad de establecer un pregrupo en alguna zona en particular.
4. El cuerpo de ancianos de la congregación anfitriona también organizará reuniones perió-
dicas para el pregrupo en el idioma extranjero, como la Reunión Pública y el Estudio de La Atalaya,
con el fin de ver cuántas personas asistirían. Se prefiere que se efectúen en la sala auxiliar en el mismo horario en que la congregación anfitriona celebra su Reunión Pública y el Estudio de La Atalaya. Sin embargo, si los ancianos consideran que no hay manera de hacerlo así, debido a circunstancias de peso que no se pueden cambiar, es posible efectuar ambas reuniones en el fin de semana en un horario dis- tinto al de las demás congregaciones que usen el Salón del Reino.
5. Formación de grupos. La sucursal aceptará que una congregación sea anfitriona de un
grupo de habla extranjera si se cumplen los siguientes cuatro requisitos básicos 1) Debe haber suficien- te interés y potencial de aumento en el territorio de habla extranjera. 2) Debe haber un pequeño núcleo de publicadores que hablen el idioma o lo estén aprendiendo. 3) Debe haber por lo menos un anciano o un siervo ministerial capacitado que organice el grupo y dirija al menos una reunión a la semana en la lengua extranjera. 4) Debe haber un cuerpo de ancianos que se haga responsable de respaldar al gru- po. Cuando estos requisitos se cumplen a un grado razonable, el cuerpo de ancianos escribe a la sucur-