No únicamente las actividades económicas producen riesgos ambientales; existen amenazas naturales que producen riesgos tanto a sociedades como a actividades económicas. La predicción y gestión de las amenazas naturales no se puede realizar, pero sí es posible manejar la vulnerabilidad de las poblaciones ante la ocurrencia de este tipo de fenómenos, es decir gestionar el componente social de los riesgos.
101 Los factores que causan la vulnerabilidad de una población son problemas comunes en el subdesarrollo, el más claro es el crecimiento desordenado. Estos mismos problemas son los que se potencian con los efectos de un desastre natural. Un ejemplo de esto es el círculo vicioso que se causa alrededor de la pobreza, ya que por este factor no se toman las debidas precauciones en el ordenamiento territorial, y se ubican poblaciones en las zonas más cercanas a amenazas naturales, por ser los lugares más accesibles en cuestión de costos económicos. Al detonarse una amenaza natural en una población vulnerable, el índice de pobreza aumenta mucho más, por lo que el círculo vicioso del subdesarrollo se repite con mayor fuerza (Vargas, 2002). Un resumen de este fenómeno se ilustra en el Gráfico 12.
Gráfico 12. Círculo de subdesarrollo causado por desastres.
Fuente: Vargas, 2002
La forma más económica de evitar este círculo vicioso es con la organización territorial, esto se logra con la realización de proyectos de desarrollo que suplan necesidades insatisfechas de poblaciones rurales y eviten la migración desordenada a las ciudades. Con el afán de evitar proyectos financiados por la banca de desarrollo que se encuentren sumidos en círculos que fomentan el subdesarrollo, se deberá tener en cuenta que estos estén articulados con la planificación territorial por parte de las autoridades dentro de una determinada circunscripción, esto apoya los esfuerzos de gobernanza que cada nivel del estado realiza.
102 En América Latina la tasa de crecimiento poblacional urbana incrementa mayormente en comparación a la tasa de crecimiento poblacional de las zonas rurales. En algunos casos, las tasas de crecimiento de las zonas rurales experimentan decrecimiento (Lattes, 2000). Mucho de este crecimiento poblacional urbano en América Latina se da en condiciones precarias, en zonas suburbanas, sin planificación ni servicios necesarios para sostener a las poblaciones inmigrantes. En algunos de los casos la población más pobre, por razones económicas se asienta en zonas de alta contaminación como orillas de ríos contaminados, proximidades de botaderos de basura, o zonas con presencia de amenazas naturales (Sánchez, 2010). Una vez que las poblaciones llegan a tener capacidad organizativa y valor político, exigen a las autoridades seccionales la dotación de recursos; los cuales tienen costos mayores por tratarse de zonas intervenidas con crecimientos desordenados y no planificados. Los estados nacionales planifican presupuestos para gobiernos seccionales, en la mayoría de los casos asignando una mayor cantidad de recursos económicos a remediar problemas de crecimiento desordenado; causando a su vez desatención a poblaciones pequeñas asentadas en zonas rurales. Ante esto, muchos habitantes de estos sectores no urbanos se ven obligados a migrar a las grandes ciudades, que parecerían ofrecen una mejor calidad de vida; y como se dijo anteriormente, las condiciones de emigración a las grandes ciudades suelen ser precarias, reproduciendo así un nuevo círculo vicioso que desemboca en subdesarrollo (Vargas, 2002). Esto se lo ejemplifica en el Gráfico 13.
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Gráfico 13. Círculo de subdesarrollo causado por desatención a zonas rurales
Fuente: Vargas, 2002
Se requieren políticas de planificación territorial por parte de los estados que delimiten zonas de crecimiento, definan objetivos de desarrollo, fortalezcan oportunidades territoriales y disminuyan o eliminen debilidades. El BdS deberá acoger a estas políticas de desarrollo a nivel nacional o local y no deberán condicionar estas políticas a favor del capital. La EA deberá tomar en cuenta los planes y políticas de desarrollo, el tipo de ecosistema, la sociedad que interactúa en ese ecosistema y el tipo de proyecto que se desarrollará con sus impactos sociales y ambientales, todo a largo plazo.
A lo largo de este capítulo se han definido varios principios que enmarcan el análisis del riesgo y el establecimiento de salvaguardas ambientales, definiendo de esta manera la pertinencia en la realización de proyectos y el manejo ambiental que se debe dar según el tipo de ecosistema. La realización de las condiciones de salvaguardas estás inscritas en la sustentabilidad fuerte para garantizar la permanencia de los recursos naturales por un mayor tiempo. Con esto se han desarrollado principios de salvaguarda que permitan la obtención de recursos desde la naturaleza, pero que no alteren el capital natural crítico para la reproducción del sistema. Con el fin de mostrar su factibilidad, en el Capítulo IV se plantea un estudio en donde se aplicarán las salvaguardas ambientales en un proyecto real de dotación de agua potable.
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CAPÍTULO IV
SALVAGUARDAS AMBIENTALES PARA PROYECTOS DE AGUA POTABLE
4.1 Introducción
El objetivo de este capítulo es comparar el uso de las salvaguardas ambientales convencionales con las propuestas en el Capítulo III de esta tesis; enfocándolas en el financiamiento de un proyecto de agua potable. Se plantea como hipótesis que la aplicación de los principios de la economía ecológica en las salvaguardas ambientales contribuirá a la conservación de los recursos naturales, a disminuir los conflictos sociales y por lo tanto a garantizar de mejor manera, el retorno del capital a la banca de desarrollo. Para esto, será necesario el estudio de caso de un proyecto de financiamiento de agua potable. Con estos elementos, este capítulo se estructura en tres partes. En la primera se realizará una revisión de la importancia de la dotación y calidad del agua potable desde los derechos humanos y los factores a considerar para la sustentabilidad con el fin de garantizar la dotación de este servicio social desde una perspectiva de conservación ecológica. Como segunda parte se realizará un análisis de la viabilidad financiera y como tercera parte, se realizará la evaluación del caso de estudio con las salvaguardas ambientales propuestas en el Capítulo III.