3.2. Hechiceras en el corregimiento de Yauyos
3.2.3. San Cristobal de Huañec: el caso de María Culqui y María Choqui
El 01 de junio de 1660, el visitador general de idolatrías, Juan Sarmiento de Vivero informa al arzobispo Pedro de Villagómez que el pueblo de San Cristóbal de Huañec se encontraba, prácticamente despoblado porque la gente había huido al saber que el visitador estaba en camino, preferían vivir en las zonas más frías del corregimiento antes que ser sometidos por los curas. De esta manera, el visitador narra lo siguiente:
su mersed esta informado de que en los iguaicos y quebradas de la puna y paraje de pariacaca ai muchos indios ante conocer su feligresía en ningún tiempo del año a oir misa confesarse ni acudir a dotrina y esto a sido en algunos Por tiempo de veinte años criando sus hijos en los dichos guaicos y punas sin dotrina ni educación de nuestra fe católica y aun sin bautisarlos en que su mersed las perconas que en esto tienen ciencia le an encargado la conciencia por que los tales indios retirados son tenidos con notoriedad por hechiseron y idolatras y ocurriendo al remedio en lo posible de las almas de los tales confiando en el buen selo cristiandad y diligencia de Antonio domingues le dava y dio comisión la que de derecho se requiere para que en compañía de don Diego Bartolome fiscal y de don Carlos baya a la dicha puna y rejistro todos esos iguaicos y quebradas y prenda a todos los indios y yndias viejos y mocos y muchachos de poca o mucha edad y en particular a todos los indios o yndias de este dicho pueblo se an ausentado y Retirado de miedo de la visita que
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Archivo Arzobispal de Lima. Visitas de hechicerías e idolatrías. Leg. 4, 23, 1660
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74 para ello y lo anexo y concerniente y para levantar bara de justicia eclesiástica en todas las partes de este arcobispado y invocar el ausilio del braco seglar en los casos.53
Luego hacer la denuncia, lee el Edicto general el 03 de junio en la iglesia del pueblo. El día 14 debía declarar María Culqui, india de 40 años de edad, natural del ayllo Collana. Se le acusaba de “que con cabellos de hombres y mujeres y cebo de llama haze hechisos para mover voluntades a amor desonesto” 54
En este proceso participan Juan de Noblegas y Diego Bartolomé como intérpretes. Ante la pregunta de si es hechicera, ella contestó que no lo era, y “el que lo haya dicho que se lo diga en su cara” (f. 2). El visitador le manifestó que la habían acusado de que “con cabellos de los hombres y mujeres haría hechisos y con sebo de llama para que los hombres quisieran a las mujeres y las mujeres a los hombres” (Ibídem). María negó la acusación, pero dijo que la india Opa Asto “le dixo que su hija Francisca Encarnación estando mala se la curaría y que le dixo que la había hecho mal” (Ibídem). Con esa declaración se mandó a suspender la diligencia.
Unas horas más tarde, María Colqui, pide audiencia para que diga la verdad, y señaló que:
[…]dixo que Opa Asto le dixo a esta declarante que le diese a su hija Francisca de la Encarnación que no anduviese con Marcos porque era yndio casado y que no fuese tonta y que hiziese lo que ella le mandaba y que esta declarante le dixo que auia de hazer para que el dicho Marcos la dejara a la dicha su hija porque la aporriaba el dichi indio Marcos que estaba borracho de zelos de cierta persona y que ella quería que se casase y que la dicha Opa Asto le dixo a esta declarante que no fuera tonta y que estudiase lo que enseñaría y que le pidió sebo de llama y coca y que le dio lo que auia pedido y que el sebo y coca la rebolvio con agua y lo quemo en la candela para que el dicho Marcos la aboresiese a la dicha su hija y que esto fue en vna callana y esto es lo que a hecho (f. 2v).
El día 16, dijo que quería declarar nuevamente, y añadió que:
[…] que una india llamada María Choqui de este pueblo del ayllo de Guañec le dixo que le enseñaría a hazer hechisos para que sus ganados, sus chacaras de mais y demás hazienda fuera a mas y que por ello le pagase vn patacon por el trabajo que ella haría los dichos hechisos y que le dio el peso y le dixo que la dicha Maria Choqui a esta declarante que buscase vn poco de sebo de llama, coca y vn porongo de chicha y, esta declarante le dixo que a donde auia de hallar el sebo de llama y coca que si la gente se lo bis buscar le le dirían para que lo buscaba” (f.3)
Además,
dixo que la dicha Maria Choqui trujo coca, sebo y chicha con medio real que esta declarante le dio y le hizo quebrar vna olla y en vn tiesto de la dicha olla puso vn envoltorio de la dicha coca y sebo y oto puso sobre vna piedra llana que tiene la dicha Maria Choqui en la dicha piedra rayo con plata y hecho chicha en ambos bultos diciendo en lengua materna ‘dueños de los mayses, de los ganados y de todos dadle a esta aumento de chacaras por medio de estos hechisos (Ibíd)
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Archivo Arzobispal de Lima. Visitas de hechicerías e idolatrías. Leg. IV, 22
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75 Señaló que María Choqui hablaba con los “antiguos dueños de las tierras” (f. 3v); y, que le había dicho “este año aprended esto que con ello estareís muy rica y a mi me da de comer” (f. 3v). Ella había creído en las palabras de María Choqui por eso hizo las “hechicerías”; indicó “que el Diablo le auia engañado para que lo creyera” (f. 3v). También confesó, que Maria Choqui “le dixo que le haría echar para que su hija no fuera floja para que supiera hilar y tuviera ropa” (f. 3v).
Declaró que para que tenga abundante maíz en sus chacras ella “sacrificaba, en medio de las chacaras vn cuy enserado quando las sembraban” (f. 4), que “tenía una piedra llana en que haze los hechisos y que también tiene mollo y chaquiras”. Le preguntaron si conocía más hechiceros, dijo que “vna india llamada Paqua, que ella y su marido saben de hechisos; además que Juan Candela y que su padre también lo era por eso salía siempre de alcalde y Francisca Ticlla del ayllu de Chaquan, que Francisca, que un indio es echisero” (f. 4).
Más tarde, María Choqui india que había sido acusada por María Culqui, dijo que no era hechicera ni que adora guacas, y que:
solo adora a nuestro señor y que es pobre que si fuera hechicera por serlo tuviera mucha ropa y que siempre a estado al lado de Fray Thomas y que a confesado y comulgado que los antiguos vsaban de eso que los de ahora solo tratan de encomendarse a Dios (f. 5).
Las dos mujeres se vieron enfrascadas en acusaciones mutuas. María Culqui dijo que todo lo que tiene dicho “se lo dira en su cara a la dicha María Choqui” (6v). En el careo María Choqui “dixo que se quería volver a Dios y que quiere decir lo que sabe” (f. 7), entonces contó que:
[…] abia hecho hechisos con vna yndia llamada María de este dicho pueblo del ayllo Guañec y con María Mayguay auia hecho hechisos con sebo de llama hizo vna bola con espinas y lo hecho en la candela […] que la dicha María Maguay le dixo que con aquello tendría vestidos y de comer (f. 7).
Agregó que:
[…]con Vía María cogio vna auja de botonero y la entro por el posadero de vna quenta y poniéndola en la lliclla y afirmando en ella con fuerza la quebró en dos pedasos y entonces le dixo a esta declarante que tendría vestidos. (f. 7).
Todos los sacrificios los había hecho en la casa de María Maybay y Vía María. Como nos podemos dar cuenta, acá aparece nuevamente el apellido Maivai, Mayguay o Maybay, no sé si es la misma mujer que fue condenada el 21 de octubre en el pueblo de Omas o es otra con el mismo apellido.
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