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Grupo VII: Aceites, mantequillas, margarinas, frutos secos Grupo VIII: Bebidas dulces y alcohólicas.

TRASTORNOS PSICOPATOLÓGICOS DE LA DIABETES

B. El paciente intenta contrarrestar el aumento de peso mendiante uno de los siguientes métodos: vómitos autoprovocados, abuso de purgativos, periodos

3. Componente conductual: Conductas que la percepción del propio cuerpo y sentimientos asociados, evocan, como conductas de exhibición,

1.11.2 Satisfacción corporal

En la actualidad, el anhelo por conseguir un cuerpo delgado esta presente en la gran parte las personas, especialmente las mujeres, afectado principalmente a las adolescente, debido en parte a los medios de comunicación, la publicidad, la presión social y la imitación.

La insatisfacción corporal es una condición común es una sociedad que glorifica la salud, la belleza y la juventud. Muchas persona tienden a preocuparse extremadamente por su imagen corporal y esto les causa gran trastorno emocional e interfiere en su vida diaria (Raich et al, 1995).

Es imposible hacer referencia a la imagen corporal y a su integración en el autoconcepto del individuo sin plantear los criterios de evaluación estética y su evolución a lo largo del tiempo y de las diversas culturas. La valoración subjetiva y social del cuerpo, al igual que

cualquier otra atribución de valores esta drásticamente determinada por la cultura ambiental (Toro, 1996).

Las ideas sobrevaloradas sobre el peso y la figura indiscutiblemente constituyen el centro de los substratos cognitivos del trastorno. Estas son estables, difíciles de cambiar y relativamente persistentes en el tiempo y por definición siempre están presentes en estos pacientes, relacionados con la baja autoestima. Las ideas sobrevaloradas sobre el peso y la figura ocupan el mismo lugar en el diagnóstico de la bulimia que el ánimo deprimido en el diagnóstico de la depresión mayor: son condición sine qua non.

Pocos adolescentes están satisfechos con su aspecto físico y la mayoría de ellos autoconsideran su cuerpos como menos atractivos de lo que son, lo que repercute, como consecuencia en su autoestima. La imagen corporal forma una parte importante de la autoestima, es trascendental en determinadas edades, sobre todo en la etapa de la adolescencia. Hay una alta incidencia en la insatisfacción con referencia a su imagen corporal, en las chicas, más que en los chicos, quizás porque los modelos culturales estéticos son más inflexibles en el caso de las mujeres. La valoración del atractivo físico en las jóvenes adolescentes es el indicador más importante de las puntuaciones de su autoconcepto, mientras que en los jóvenes le es la valoración de su propia eficacia (Ruiz, 1998).

Los motivos para estar conforme con su cuerpo en la mujer es estar delgada y en el hombre es estar musculoso-delgado. Las adolescentes, en la actualidad, fundamentan en gran parte su autoestima en la aprobación de su propia corporalidad (De los Santos, 2002).

La insatisfacción corporal ha ido aumentando con los años, especialmente en las mujeres, no obstante en los hombres también se observa esta progresión. El desagrado por el peso tiene diferente significado según el sexo. Los hombres suelen desear pesar más, no porque estén gordos, sino porque quieren tener más masa muscular. En un estudio realizado por Raich, Torras y Figueras (1996) en la UAB, se quedaron sorprendidos al observar que la mayor insatisfacción de los estudiantes se centraba en la cintura/estómago y en el peso. La mayor insatisfacción de las mujeres, fueron las nalgas y los muslos, estos resultados no se alejaban de las respuestas habituales. Encontraron que los hombres en general deseaban pesar más, incluso de entre los que tenían un sobrepeso, mientras que las mujeres en general deseaban pesar menos, incluso las que tenían un infrapeso. En cuanto a las partes del cuerpo que preocupan a las mujeres de la población general son, por este orden: barriga, nalgas, muslos y caderas. En cambio a los hombres, las partes del cuerpo que les preocupan son: barriga, cabello, pecho y nariz. 1.11.3 Trastornos de la imagen corporal

El término dismorfofobia fue introducido por Morselli en 1886 (Citado por Raich, 2000) el término lo describió como miedo a la propia forma.

Janet en 1903, habla de "la obsesión por la vergüenza del propio cuerpo" que implica el miedo a ser visto como ridículo o feo (Citado por Raich, 2000). Expresó el sentimiento de profunda vegüenza por ser como se es, con el añadido de sentimiento de injusticia, puesto que uno no es como quiere, sino como le han hecho.

Rosen (1990) lo define como una preocupación exagerada, que produce malestar hacia algún defecto imaginario o extremado de la apariencia física. La preocupación provoca

malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

El DSM lo introdujo como un tipo de categoría diagnóstica, suprimiendo el sufijo "fobia" y llamándolo Trastorno dismórfico (DSM-IV)(APA, 1994):

a. Preocupación por algún defecto imaginado del aspecto físico en una persona aparentemente normal. Cuando hay leves anomalías físicas, la preocupación del individuo es excesiva.

b. La preocupación provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

c. La preocupación no se explica mejor por la presencia de otro trastorno mental (por ejemplo, insatisfacción con el tamaño y la silueta corporales en la anorexia nerviosa).

El desagrado por el peso y la forma corporal es bastante corriente hoy en día, pero estas quejas pueden contemplarse como trastorno dismórfico cuando el defecto es excesivo y se acompaña de una preocupación trastornante e incapacitante. Las preocupaciones por el peso y la forma que se dan exclusivamente durante el curso de un TCA no se diagnostican separadamente como trastorno dismórfico, pero estudios de casos de pacientes que han oscilado y pasado de uno a otro diagnóstico indican que son trastornos relacionados (Raich, 2000).

El problema de la imagen corporal es multidimensional, por ellos si se utiliza el término “trastorno de la imagen corporal”, queda sobreentendido: