MONTO MENSUAL DE LOS INGRESOS FAMILIARES
CAPÍTULO 6 SATISFACCIÓN CON LA FORMACIÓN PROFESIONAL Y SOCIAL OBTENIDA COMO TSU
En este apartado se consideran las observaciones emitidas por los técnicos superiores en comercialización en lo que toca a su formación, considerando tres aspectos: su desempeño profesional, la orientación ocupacional y valorativa de la formación y sobre los conocimientos y habilidades aprendidos. Asimismo, se recuperan sus comentarios en torno al plan de estudios y sus recomendaciones para mejorar el perfil profesional de los técnicos superiores que egresen de esa carrera. Se tiene como finalidad destacar cómo perciben los egresados sus trayectorias laborales en relación con su formación; resaltando la disposición de los egresados, en caso de que fuera necesario, a inscribirse nuevamente en la UT – T y a cursar esa misma carrera como alternativa de formación.
Las preguntas que orientan este análisis son las siguientes:
Cuáles son las características distintivas del diseño de la carrera de comercialización?..
¿Cómo se aprecia la formación como TSU desde la perspectiva de la política educativa?
¿Cómo valoran los TSU en comercialización su formación profesional, la orientación
de la carrera y los conocimientos y habilidades aprendidos?
¿Que recomiendan los egresados para mejorar el plan de estudios en comercialización?
Por tanto, con estas preguntas se define un eje analítico que resaltala percepción de
los egresados en torno a diversos aspectos de su formación profesional, relacionados con el diseño curricular de la carrera de comercialización y con su inserción y transición laborales; ello como aportación al entendimiento del modo en que se han satisfecho las expectativas puestas en un modelo educativo y carrera.
Plan de estudios de la carrera de comercialización
La definición institucional del perfil del TSU distingue entre el técnico medio, el técnico
superior y el profesional de licenciatura del siguiente modo: “El técnico medio combina la formación básica del nivel medio superior y la capacitación en el cumplimiento de funciones como el control, el mantenimiento y la operación. El técnico superior [en comercialización] combina la formación básica de la educación superior en sus grados
concurrentes con funciones de [...] gestión comercial dentro de su nivel de competencia [los mandos técnicos]. El profesional de licenciatura, teniendo su campo en un sector de la vida social o productiva, se orienta hacia la aplicación del conocimiento en la planeación, la organización, la dirección, innovación o la modificación de su objeto de trabajo” (SEP, 1991: 19).
Por derivación el diseño de la carrera de TSU en comercialización implicó formular un currículo que permitiera generar las capacidades requeridas para un desempeño profesional orientado a la realización de actividades de gestión comercial a nivel de mandos
técnicos113; el cual se pensó sustentar en una sólida formación científica, tecnológica y
cultural orientada a la asimilación de los avances científicos – tecnológicos, al logro de una mayor eficiencia y productividad y a la inculcación de actitudes solidarias ante las necesidades nacionales (CGUT/IHEMSyS, 1995).
Para ello, el plan de estudios de la carrera de comercialización se estructuró con cuatro áreas: conocimientos técnicos, ciencias básicas aplicadas, lenguajes y métodos, y formación sociocultural; con un peso curricular distinto, asignándose uno mayor en el área de conocimientos técnicos (18 asignaturas que representan 51.4% de la carga curricular), en segundo término en las áreas de ciencias básicas aplicadas y de lenguajes y métodos (cada una de ellas con 6 asignaturas que representan respectivamente 17.1% de la carga curricular), y menor al de éstas en el de formación sociocultural (5 asignaturas que representan 14.2% de la carga curricular). Además, dicho plan quedó regido por tres ejes
principales114 o criterios de formación profesional, a través de los cuales se estableció en la
carga horaria la preeminencia de la formación práctica (70%) por sobre la teórica (30%), de la formación general (80%) por sobre la especializada (20%) y una enseñanza regulada tanto en la escuela como en la empresa, fincada en una estrategia de vinculación con los sectores productivo y de servicios.
Este plan de estudios respondió a la iniciativa emanada de representantes del sector productivo y de la administración gubernamental de formar técnicos superiores de modo intensivo, teniendo una duración de 3000 horas distribuidas en seis tetramestres o dos años. De hecho, se consideró que este tipo de plan de estudio ofrecido por la Universidad
113 Este currículo se ha ofrecido a un tipo de “persona innovadora, creativa, con visión de emprendedor y capacidad de
negociación y que le atrae la comercialización de productos y servicios” (IHEMSyS, 1998: 26).
114 Estos ejes son: 1) Eje formación teórico – práctico; 2) Eje de formación general/especializado y; 3) Eje escuela/planta
Tecnológica debía representar una alternativa de educación superior innovadora, que rompiera con los parámetros establecidos en la educación tradicional y que permitiera evitar el desempleo de los egresados de los establecimientos de tercer ciclo formando únicamente la cantidad y tipo de profesionales demandados por los sectores de la economía, educándolos de manera eminentemente pragmática (IHEMSyS, 1998).
En consecuencia, se planteó que la misión de los programas de formación de la UT, entre ellos el de la carrera de comercialización, debía ser preparar hombres y mujeres para garantizar la competitividad de las empresas y su capacidad de respuesta al cambio tecnológico; teniendo entre sus objetivos “...ofrecer a los estudiantes que hayan terminado la educación media superior una formación intensiva que les permita incorporarse, en corto tiempo, al trabajo productivo o continuar estudios de especialización; formar profesionales conscientes de su contexto histórico y de los valores humanos, con una actitud de mejora continua, de liderazgo e iniciativa, que provean respuestas innovadoras y creativas a los grandes retos de nuestro tiempo. [Ello a través] de una formación integral, de calidad, pertinente, flexible, polivalente e intensiva, con los perfiles que el sector productivo demande; así como fomentando y manteniendo una interacción permanente con los sectores público, privado y social, para consolidar el desarrollo tecnológico y científico...” (IHEMSyS, 1998: 28).
Cuadro 18