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64 SECRETOS DE UN «BABALAO» PARTE

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hagáis partícipes con los demonios» (1 Corintios 10:19-22). «Jehová te llevará a ti, y al rey que hubieres puesto sobre ti, a nación que no conocis- te ni tú ni tus padres; y allá servirás a dioses aje- nos, al palo y a la piedra». Deuteronomio 28:36

Todas estas adoraciones que hoy se llevan a cabo en la santería tuvieron su origen en Canaán, una tierra llena de idolatría, mucho antes de que emigraran a África los descendientes de Cam.

Y en la actualidad, este tipo de ídolos con sus corres- pondientes espíritus están plagando los pueblos y ciu- dades grandes y pequeñas en el mundo entero.

Los niños y la santería

Existe un ídolo llamado Eleggua o Echu que es colocado detrás de las puertas y representa a los niños. Antes decía que Satanás no ha podido crear nada en este mundo, sino que usa la Palabra de Dios para distorsionarla y hacer daño. Permítanme explicarles en qué pasaje de las Escrituras se basan para la creación de este ídolo. En el libro de Isaías dice:

«Mas vosotros llegaos acá, hijos de la hechicera, generación del adúltero y de la fornicaria. ¿De quién os habéis burlado? ¿Contra quién ensan-chasteis la boca, y alargasteis la lengua? ¿No sois vosotros hijos rebeldes, generación mentirosa, que os enfervorizáis con los ídolos debajo de todo árbol frondoso, que sacrificáis los hijos en los valles, debajo de los peñascos? En las piedras lisas del valle está tu parte; ellas, ellas son tu suerte; y a ellas derramaste libación, y ofreciste presente. ¿No

EL ORIGEN DE LA SANTERÍA 65 habré de castigar estas cosas? Sobre el monte alto y empinado pusiste tu cama; allí también subiste a hacer sacrificio. Y tras la puerta y el umbral pusiste tu recuerdo; porque a otro, y no a mí, te descubriste, y subiste, y ensanchaste tu cama, e hiciste con ellos pacto». Isaías 57:3-8

Las historias cuentan lo que ha ocurrido antes, cómo los idolatras y hechiceros sacrificaban a sus niños a los ídolos de piedra y luego los ponían detrás de las puertas de sus casas para la suerte, al igual que hoy. Sin embargo, la Palabra es clara en cuanto a esto:

«Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti. Perfecto serás delante de Jehová tu Dios. Porque estas naciones que vas a heredar, a agoreros y a adivinos oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios».

Deuteronomio 18:9-14

Está completamente comprobado que los ídolos que hoy representan a la santería se mantenían a través de los sacrificios humanos, especialmente de niños inocentes que eran matados violentamente y desangra- dos en medio de ritos escalofriantes y siniestros.

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Las mismas historias santeras cuentan cómo los ídolos dejaron de hacer sacrificios de niños y niñas de un modo material cuando iban a sacrificar a «Irete Meyi». No obstante, espiritualmente siguen los sacri- ficios, ya que familias enteras están siendo llevadas a las adoraciones satánicas de un modo encubierto, ini- ciando a niños y niñas en ritos que los conducen al infierno si murieran en esas creencias si arrepentirse. De esta manera, las personas pierden su vida eterna y sufren la segunda muerte, como explican con claridad las Sagradas Escrituras.

El sacrificio a los ídolos trae sobre la población vio- lencia, muerte, guerras y destrucción por medio de los espíritus de los demonios que pululan en las pobla- ciones y reciben toda la sangre que se ofrecen a los ídolos, comenzando con el tal Eleggua.

Son muchos los hogares de personas inocentes que buscando un alivio a la circunstancias que los apremian, las cuales son producidas por los mismos espíritus que los llevan a las consultas, resultan captados e inducidos a llevar a sus casas a estos ídolos con la promesa de que sus vidas van a mejorar en cuanto a salud, dinero y amor, o con alguna otra mentira del diablo y su religión santera.

Si en algún momento de tu vida has recibido algún ídolo de la santería, debes entender que Dios te ama y ha permitido que este libro llegue a tus manos para que te salves. Si este escrito te ha hablado y tocado tu vida, en este momento puedes recibir el regalo más precioso, que es la vida eterna, al aceptar a Jesucristo como Salvador personal e invitarlo a morar en su corazón. Por favor, acompáñame en esta oración y repítela en voz alta:

EL ORIGEN DE LA SANTERÍA 67 «Padre celestial, reconozco que soy un pecador y que mi pecado me separa de ti. Creo que Jesús murió por mis pecados voluntariamente, así que me arrepiento de todos mis pecados y lo confieso como Señor y Salvador de mi vida. Creo, con todo mi corazón, que Dios el Padre lo resucitó de los muertos. Jesús, te pido que entres a mi corazón y cambies mi vida. Renuncio a todo pacto con el diablo, con el mundo y con la carne, y hago el compromiso hoy contigo de servirte por el resto de mi vida. Gracias, Señor, porque soy una nueva criatura y comienzo una nueva vida. ¡Amén!».

Estas sencillas palabras, dichas de corazón, realizan el milagro de la salvación de tu vida, recibiendo la pro-mesa de Dios de que tú y tu casa serán salvos y ten-drán vida eterna.

Si la oración que acabas de hacer expresa el deseo sincero de su corazón, los siguientes versículos te apoyarán para mantener la decisión que has hecho.

«Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación». Romanos 10:9-10.

«De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna». Juan 6:47

¡Jesús es el Rey!

• Jesucristo no se aferró a ser Dios y vino a esta tierra,

se encarnó a fin de morir por todos y derramó su sangre, que tiene poder para salvarnos. «Así que,

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