CAPÍTULO 3: MARCO TECTÓNICO—ESTRATIGRÁFICO DE LA CUENCA DE CAMEROS
3.3 MARCO ESTRATIGRÁFICO
3.3.7 Secuencia Deposicional 7 (SD 7): Barremiense superior—Aptiense inferior
Esta SD supone un cambio drástico en la paleogeografía que provocó una expansión de la sedimentación abarcando a la totalidad de la cuenca. Se correlaciona con un pulso tectónico muy importante del rifting, no solo reconocible en Cameros (MAS et al., 1993), sino también presente en
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otros dominios del resto de la placa Ibérica: cuenca Vasco-Cantábrica (GARCÍA-MONDÉJAR et al., 2005), cuencas pirenaicas (VERGÉS Y GARCÍA-SENZ, 2001) y, cuencas del Maestrazgo y Sur Ibérica (VAN WEES et al., 1998).
En el dominio occidental está constituida por dos formaciones: la Formación Castrillo de La Reina, y Formación Conglomerados y arenas de Abejar. En el dominio oriental consta de cinco unidades: en el sector más meridional aparece Urbión D y la Unidad Limolitas con areniscas, ambas de carácter aluvial. En el borde nororiental de la cuenca, el relleno está representado por la Formación Jubera y la Formación Calizas de Leza. Por último, en el sector central aparece el Grupo Enciso. Se correlaciona con las secuencias deposicionales K1.7 y K1.8 presentes en la cuenca Ibérica (SALAS et al., 2001).
La Formación Castrillo de la Reina fue inicialmente definida con este nombre y rango por CLEMENTE Y PÉREZ-ARLUCEA (1993), aunque hasta la fecha no se ha realizado una descripción formal de la misma. Es un cambio lateral de facies de la Fm. Abejar hacia el norte. Según MARTÍN-CLOSAS Y
ALONSO-MILLÁN (1998), se interpreta como un sistema fluvial, distal, de canales meandriformes
sobre una extensa de llanura de inundación Se trata de una formación rica en restos óseos de vertebrados, con gran número de yacimientos:
• Tenadas de los Vallejos II (La Revilla—Ahedo, Burgos): restos de un nuevo rebaquisáurido
Demandasaurus darwini, así como dos vértebras cervicales de un terópodos espinosáurido
(PEREDA-SUBERBIOLA et al., 2003; TORCIDA-FERNÁNDEZ-BALDOR et al., 2003; TORCIDA- FERNÁNDEZ-BALDOR et al., 2010a; TORCIDA FERNÁNDEZ-BALDOR et al., 2011).
• La Solana A y B (Cabezón de la Sierra, Burgos): dientes de terópodos identificados como Dromaeosauridae indet. y cf. Baryonyx (TORCIDA-FERNÁNDEZ et al., 2003). También se ha
encontrado material perteneciente a dinosaurios ornitópodos: Hypsilophodon sp., cf.
Hypsilophodon sp. (IZQUIERDO et al., 2005), e "Iguanodontidae" indet. (TORCIDA-FERNÁNDEZ- BALDOR, 1996; RUIZ-OMEÑACA, 2001).
• Tenadas de Costalomo IV: una espina ósea de Ankylosauria indet., restos óseos indeterminados y bivalvos uniónidos (IZQUIERDO-MONTERO et al., 2004).
• El Oterillo II (Salas de los Infantes, Burgos): restos de un nuevo género de saurópodo
Europatitan eastwoodi, Iguanodontoidea sp., hipsilofodóntidos, tres terópodos distintos,
dientes de cocodrilos y peces óseos (Osteichtyes) (TORCIDA-FERNÁNDEZ-BALDOR et al., 2006a;
CONTRERAS et al., 2007; CONTRERAS-IZQUIERDO et al., 2009; TORCIDA-FERNÁNDEZ-BALDOR et al., 2009; ALONSO et al., 2017; TORCIDA FERNÁNDEZ-BALDOR et al., 2017).
• Vegagete: restos incompletos de Rhabdodontomorpha (DIEUDONNÉ et al., 2016).
La Formación Conglomerados y arenas de Abejar (o Fm. Abejar) fue inicialmente descrita con este nombre y rango por CLEMENTE Y ALONSO (1990), aunque anteriormente había sido citada como Grupo Abejar (CLEMENTE-VIDAL, 1988; CLEMENTE Y ALONSO, 1988; CLEMENTE, 1989). Está
formada por unos 1.300 m de conglomerados y gravas, arenas silíceas, limos y arcillas. Esta formación, básicamente, es una potente serie de conglomerados y arenas. Se distinguen tres ciclos sedimentarios con tendencia granodecreciente. Cada ciclo consta de una base conglomerática que hacia techo pasa a ser más arenosa. Se depositó en zonas medias y distales de abanicos aluviales húmedos, relacionados con el borde fracturado de San Leonardo, de tal manera, que cada ciclo representa una etapa de reactivación de la falla de San Leonardo, atenuándose hacia techo. Las direcciones de paleocorrientes son de SO a NE, con el área fuente en la zona de San Leonardo (CLEMENTE, 1989; CLEMENTE Y ALONSO, 1990). MARTÍN-CLOSAS Y ALONSO-MILLÁN (1998) le asignan una edad Barremiense superior en función de la siguiente palinoflora: Cicatricosisporites,
Patellasporites distaverrucosus, Equinatisporites longechinus y Distaltriangulisporites irregularis.
La unidad Urbión D o Unidad D ha sido definida informalmente con este nombre por FERNÁNDEZ-BARRENECHEA (1993). Es equivalente a la parte superior del Grupo Urbión de TISCHER
(1966b). Aparece ampliamente representada en toda la subcuenca oriental. Hacia el este pasa a la Unidad Limolitas con areniscas. Está formada por conglomerados, areniscas y lutitas que corresponden a un sistema fluvial entrelazado que pasa a meandriforme con un gran desarrollo de los depósitos de llanura de inundación (FERNÁNDEZ-BARRENECHEA, 1993). En el yacimiento de
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Viviparus y bivalvos uniónidos identificados como Protopleurobema numantina (BERMÚDEZ-
ROCHAS et al., 2006; DELVENE Y ARAUJO, 2009b), muchos de ellos con daños en las conchas infligidos por vertebrados, probablemente cocodrilos (BERMÚDEZ-ROCHAS et al., 2013). Los restos de
vertebrados son escasos. En la Aguzadera (San Román de Cameros) se ha encontrado un cráneo prácticamente completo de un cocodrilo identificado como Goniopholis sp. (ORTEGA et al., 1996). En el yacimiento Valdeperillo en Cornago aparecen escamas ganoideas asignables a peces Semionotiformes (BERMÚDEZ-ROCHAS et al., 2006). Por último, las citas de restos de peces y
reptiles en el yacimiento Mojón Alto en Ortigosa de Cameros (BATALLER, 1960), podrían
asignarse, con ciertas dudas, a la unidad Urbión D. También aparecen numerosos yacimientos icnológicos: La Cela A, B, C y D en Muro de Cameros (CASANOVAS et al., 1995e); El Robledo,
Barranco de Valdaedo, Camino de la Nevera 1-2 y Los Chopos en Cabezón de Cameros (DIAZ-
MARTÍNEZ et al., 2007); La Rueda en Laguna de Cameros (DÍAZ-MARTÍNEZ et al., 2015); La Ilaga
(HERNÁNDEZ-MEDRANO Y PÉREZ-LORENTE, 2003) y Camino a Treguajantes en Terroba (CASANOVAS et al., 1995f); La Aguzadera en San Román de Cameros (MORATALLA-GARCÍA et al., 1997); Barranco de Acrijos (CASANOVAS et al., 1995c), Barranco La Solana, Valdeperillo (ANSORENA
et al., 2007-2008) y Cabezuelos (MORATALLA, 1993) en Cornago; El Majadal (SANZ et al., 1997) y
Carretera de Soria (CASANOVAS et al., 1995b) en Yanguas; y Las Adoberas en San Pedro Manrique (SANZ et al., 1997).
La Unidad Limolitas con areniscas fue descrita con este nombre y rango por SALINAS Y
MAS (1990). Esta unidad sólo aflora en la cubeta de Cervera del Río Alhama, pasando lateralmente a la Unidad D por cambio lateral de facies hacia el oeste. Presenta una potencia de unos 100 m, con un paulatino aumento de potencia hacia el oeste. Está compuesta mayoritariamente por limolitas, con delgadas intercalaciones de areniscas que se disponen en una única asociación de facies. Representa un sistema fluvial meandriforme con predominio de llanura de inundación (SALINAS Y MAS, 1989; 1990).
La Formación Jubera fue definida con este nombre y rango por ALONSO Y MAS (1993). Se
acuña lateralmente hacia el sur, reconociéndose únicamente en los sectores del borde nororiental de la cuenca. Su potencia es muy variable según las zonas. Está comprendida entre 25 m (zonas de Préjano y Arnedillo), 160 m (en la zona de Jubera), y 315 m (zona de Leza) (HERNÁNDEZ-SAMANIEGO
et al., 1990b). Consta de conglomerados, areniscas, limolitas y arcillas con intensas tonalidades rojizas. Los conglomerados predominan hacia la base de la sucesión, mientras que hacia el techo son más frecuentes las areniscas y arcillas (HERNÁNDEZ-SAMANIEGO et al., 1990b). Los conglomerados
tienen su área madre en el Paleozoico (DÍAZ-MARTÍNEZ, 1988), y en los carbonatos Jurásicos (DÍAZ-
MARTÍNEZ, 1988; ALONSO Y MAS, 1993). El medio de sedimentación se interpreta como depósitos
distales de abanicos aluviales adosados al margen nororiental de la cuenca. Están dominados por canales posiblemente de baja sinuosidad que, lateralmente, evolucionan a zonas de llanura de inundación con desarrollo de episodios de encharcamiento que dan lugar zonas palustres y lacustres en la zona más distal (DÍAZ-MARTÍNEZ, 1988; HERNÁNDEZ-SAMANIEGO et al., 1990b; ALONSO Y MAS,
1993).
La Formación Calizas de Leza (o Formación Leza) fue inicialmente definida con este rango por MAS Y ALONSO (1991). Sin embargo, la descripción formal con este nombre y rango
corresponde a ALONSO Y MAS (1993). Es equivalente a la "facies a" del Grupo Enciso de TISCHER
(1966b). Aflora al norte—nordeste de la subcuenca oriental de Cameros, constituyendo una banda alargada y discontinua en dirección paralela al cabalgamiento (en origen, a la falla de borde de cuenca). Es un cambio de facies gradual vertical y lateral con la Fm. Jubera. Está constituida por seis litosomas (Leza—Jubera; San Vicente; Arnedillo I; Arnedillo II; Peñalmonte; y Préjano) limitados por paleofracturas, de espesores variables entre 100 y 400 m. Todos los litosomas están adosados al margen nororiental y tienen muy poca una extensión hacia el sudoeste. Consta básicamente de calizas micríticas, estromatolíticas y oncolíticas, con escasas intercalaciones siliciclásticas. Se han interpretado como un sistema carbonatado de humedales costeros (SUÁREZ- GONZÁLEZ et al., 2013; SUÁREZ-GONZALEZ et al., 2015). En general, el contenido fosilífero se reduce
a carófitas, ostrácodos, gasterópodos, algas dasycladáceas, foraminíferos bentónicos, miliólidos y fragmentos de equinodermos (HERNÁNDEZ-SAMANIEGO et al., 1990b; MAS Y ALONSO, 1991; ALONSO Y MAS, 1993; SUÁREZ-GONZÁLEZ et al., 2010; SUÁREZ-GONZÁLEZ et al., 2013; SUÁREZ-GONZALEZ et al., 2015). ALONSO Y MAS (1993) citan la presencia de dos algas dasycladáceas: Salpingoporella
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cemi y Salpingoporella dinarica. DOUBLET (2004) en su tesis doctoral, y SUÁREZ-GONZÁLEZ et al.
(2010) señalan la presencia de Salpingoporella urladanasi. Esta asociación permite determinar las incursiones marinas y asignar una edad Barremiense—Aptiense a esta formación.
Salpingoporella cemi tiene un rango cronoestratigráfico que abarca desde el Hauteriviense
superior hasta el Barremiense (CARRAS et al., 2006). Salpingoporella dinarica comprende desde el Berriasiense hasta el Albiense (CARRAS et al., 2006). Salpingoporella urladanasi presenta un
rango Barremiense—Albiense (CARRAS et al., 2006). Se han encontrado algunos restos óseos de
pterosaurios en Sol de la Pita 2 (MORATALLA et al., 1999) y un ejemplar casi completo en Préjano
(FUENTES-VIDARTE Y MEIJIDE-CALVO, 2010; PEREDA-SUBERBIOLA et al., 2012). También existen algunas huellas aisladas en Sol de La Pita 2. Según la cartografía recientemente presentada por SUÁREZ-GONZÁLEZ (2015), los yacimientos Soto 2 (CASANOVAS et al., 1992a) y Trevijano 1—2
(MORATALLA-GARCÍA et al., 1997) pertenecerían a la Formación Leza.
El Grupo Enciso fue definido con este nombre y rango por TISCHER (1966b). Con una superficie de unos 245 km2, se dispone formando un sinclinorio asimétrico con un gran desarrollo
longitudinal de su traza axial (≈ 50 km) de orientación preferente NO—SE (paralela a la traza del cabalgamiento) (figura 3.6). El flanco meridional presenta buzamientos suaves, una gran superficie aflorante, y una potente serie que alcanza más de 1.400 m en el depocentro. Por el contrario, el flanco septentrional muestra buzamientos elevados, poca superficie, un menor espesor de la serie, así como un elevado grado de fracturación y complejidad tectónica debido a que la mayor parte de la compresión terciaria se acomoda en esta zona. El Grupo Enciso es mundialmente conocido por su riqueza icnológica compuesta por multitud de yacimientos, principalmente huellas de dinosaurios aunque también aparecen icnitas de aves, quelonios, y pterosaurios. La descripción de los sedimentos, facies, medios sedimentarios y contenido paleontológico serán tratados en detalle en los siguientes capítulos de la presente memoria.