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Siempre me acordaré de eso un ruido realmente ensordecedor un ruido que venía de arriba un ruido que venía de todas partes que se hacía cada vez mas fuerte cada vez mas ensordecedor comprendimos casi inmediatamente que era ruido de helicópte ros y esos helicópteros hacían un ruido fortísimo no era un solo helicóptero debía de haber muchos helicópteros y todos se que daron inmóviles un instante todos se sintieron muy desorientados porque todos consideraban imposible una intervención militar llegados a ese punto justo cuando las negociaciones habían llega do hasta allí y ademas estaba el problema de los diecinueve guar dias nadie pensaba que pondrían en juego la vida de los diecinueve rehenes y que harían una intervención militar
llegaron se oyó ese ruido ensordecedor de helicópteros todo temblaba las paredes temblaban y todo parecía temblar y todos comenzaron a reaccionar de manera diferente lo que yo vi era la confusión total era una situación que yo ya había vivido en otras ocasiones cuando la policía carga en las manis y no está el servicio de orden para enfrentarse a una carga de la policía y proteger a la gente que está en la mani para man tener la calma para poder recomponerse y largarse con calma eso la situación fue así una situación de pánico general pero pese a este pánico seguía existiendo la convicción por parte de todos de que era un farol que ellos se marcaban un farol que ellos en realidad no atacaban e incluso cuando se comen zaron a oír las primeras explosiones se pensó que sólo era algo con fines disuasorios
entonces sucedió que la acción militar se desarrolló así sucedió que ellos llegaron con los helicópteros la escena que vi era esos enormes helicópteros que llegaban con un ruido ensordecedor y desde un ventanal del pasillo los vi muy bien perfectamente a ellos con uniforme negro todos armados hasta los dientes con esos cas cos integrales que les cubrían toda la cabeza les vi que estaban en los helicópteros
y que descendían que estaban a punto de descen der con unas escalerillas de cuerda con unas sogas no sé el hecho es que descendían al terrado descendían de los helicópteros sobre el terrado encima de nosotros y ese ruido ensordecedor esas explo siones los helicópteros llegaban a oleadas ellos descendían e inme diatamente llegaban los demás y así sucesivamente
ellos llegaron al terrado descendieron al terrado y comenzaron a arrojar bombas llegaron al terrado y en el terrado había una tram pilla hicieron saltar esa trampilla con las bombas la trampilla comunicaba con una escalera de caracol la escalera de caracol comunicaba con una cancela que daba sobre la rotonda del segun do piso y que habíamos soldado entonces ellos hicieron saltar inmediatamente esa trampilla sobre el terrado que comunicaba con la escalera de caracol y apenas abrieron la trampilla comenza ron antes de bajar a arrojar una tras otra pastillas de plástico es decir arrojaban exactamente la bombas por la escalera y a medida que las bombas caían en la rotonda se producían esos estruendos realmente ensordecedores esas explosiones
en ese momento todos se dieron cuenta de que ellos estaban entrando de veras que ya no era un farol y además las explosio nes ya no se oían únicamente arriba sino que se comenzaban a oír también abajo porque también estaban atacando desde abajo entonces hubo un pánico general y en aquel momento sucedió que cada cual en aquel momento decidió por su cuenta lo que mas le convenía hacer no hubo una reacción ordenada ante la cosa sí no hubo una reacción colectiva ordenada y ni aquellos que se habían organizado reaccionaron de manera disciplinada y organizada y ni siquiera la hubo por parte de aquellos que habían tomado en consideración el ataque que pensaban que aquello podía suceder no hubo nada organizado cuando vimos que ellos efectivamente comenzaban a arrojar bombas
entonces allí se había organizado una estructura de servicio militar etcétera que tenía el armamento o sea había
compañe ros que lo tenían había compañeros que tenían las bombas que se fabricaron que tenían ese plástico dentro de las cafeteras pero no hubo una reacción ordenada lo que yo vi fue una gran confusión vi la gran confusión de todos cada cual reaccionó instintivamente reaccionó como creía que era mejor reaccionar en una circunstancia semejante pero individualmente en el sentido de que en aquel momento no se vio ninguna reacción ordenada nadie tenía en cuenta a nadie sino sólo a sí mismo y a su propio instinto
la gente comenzó a escapar a correr a correr de un lado a otro de un lado a otro dentro de ese espacio limitado a correr de un lado a otro por ese pasillo a entrar y salir de las celdas de manera con fusa y caótica durante todos esos largos minutos sin saber en absoluto qué hacer buscando a alguien sin encontrarle entrando y saliendo de las celdas en fin la clasica situación de fuga ante una carga de la policía cuando no se está defendiendo pero la diferencia es que cuando escapas ante una carga de la policía tie nes delante de ti un espacio ilimitado aquí por el contrario todos escapaban como ratones enjaulados porque todos sabían instin tivamente que no había espacio estabas metido en un espacio bloqueado y ellos llegaban y arrojaban las bombas y era ese ruido ensordecedor de las explosiones continuas lo que te hacía saltar los tímpanos
entonces yo recuerdo que sólo tuve tiempo de intercambiar opi niones sobre qué había que hacer con mi compañero de celda le vi allí en el pasillo y le dije oye qué hacemos y él me dijo en mi opinión hay que bajar al primer piso porque aquí están entran do por arriba están bajando del terrado dentro de unos segun dos estarán aquí entonces es mejor bajar al primer piso y yo recuerdo que le dije pero mira que están subiendo también de la planta baja están subiendo al primer piso por lo que da exacta mente igual y aquí el problema ahora no es si estar aquí o bajar al primer piso el problema está en qué hacer nos rendimos o se hace algo y qué se hace si es que se puede hacer algo pero él dijo no yo bajo al primer piso
entonces ocurrió que instintivamente cada cual decidió espon táneamente lo que pensaba que era mejor hacer en esa situa ción y hubo esa división entre los que se quedaron y los que se fueron pero lo extraño en esa división entre los que bajaron y los que se quedaron arriba fue que se mezclaron todos los que preferían no ofrecer resistencia porque no era posible ofrecer resistencia porque no había nada que hacer y ya era mucho si se salvaba la piel y los que en cambio creían que se podía ofre cer alguna resistencia aunque no sabían no entendían qué se podía hacer para ofrecerla no es que unos se quedaran arriba y otros se fueran abajo sino que se encontraron mezclados todos juntos todos arriba y abajo
en el segundo piso oí gritar que nos concentráramos todos en la celda grande entonces una treintena de compañeros fueron a la celda grande y entonces hubo allí unos momentos terribles por que ellos habían cortado la electricidad ahora estábamos a oscuras se oían unas explosiones espantosas todos estaban allí alineados contra la pared al fondo de esa celda colectiva todos acurrucados unos sobre otros con la convicción de que ellos nos mataban a todos porque a partir del momento en que ellos llegaron no hicieron más que arrojar bombas una tras otra y se veían saltar pedazos de revoque saltar pedazos del suelo esto fue lo último que vi antes de que cortaran la corriente agujeros en el suelo por las bombas que arrojaban desde el terrado
algunos de los guardias capturados fueron llevados abajo al pri mer piso con los cuchillos en la garganta otros guardias queda ron arriba en el segundo piso en la celda colectiva con nosotros y los guardias estaban aterrorizados cuando abrieron las celdas donde se encontraban y les sacaron en medio de todo aquel follón que había en medio de aquel estruendo y de aquella con fusión con la gente que corría por todas partes con las explosio nes continuas de las bombas que estallaban una tras otra les sacaron de las celdas y pensaron estaban seguros de que les cor taban las cabezas y las arrojaban abajo de una en una pensaron que los mataban y que les arrojaban abajo para detener a los que estaban entrando
los guardias no decían nada tenían los ojos desorbitados había uno que no paraba de desmayarse de miedo estaba palidísimo se le aflojaban las piernas y se desmayaba continuamente entonces un compañero le daba unas bofetadas para que no se desmaya ra luego le arrojaron un cubo de agua a la cara y los que le sos tenían por los brazos no paraban de decirle que se tranquilizara que no le matarían los guardias estaban en la celda colectiva del segundo piso no estaban en absoluto vigilados nadie los amena zaba nadie se desgañitaba gritando por las ventanas no entréis no entréis que nos matan a todos y entonces un compañero les dijo os matan vuestros colegas no nosotros
por otra parte los guardias ya no llevaban los uniformes iban ves tidos con ropas normales como nosotros y por tanto estaban expuestos como nosotros a los que entraban arrojando bombas y disparando no se podían diferenciar de nosotros y mientras tanto nadie les amenazaba nadie les hacía nada estaban allí con nosotros también ellos acurrucados y también ellos temblando de miedo y en aquel momento hubo un instante de solidaridad entre todos porque todos nos encontrábamos en la misma situa ción porque estaba en juego la vida y los guardias se habían dado perfecta cuenta de que los carabineros estaban poniendo en juego también su vida no les importaba absolutamente nada a los carabineros su vida y en efecto ellos atacaron haciéndoles correr el riesgo de que les mataran dos veces una vez nosotros y otra vez ellos está claro que en aquel momento por un instante hubo una solidaridad entre nosotros y los guardias
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Las elecciones de los decretos delegados llegaron en un clima encendidísimo a primera hora de la mañana como se había deci dido nos encontramos un centenar frente a las puertas de la escuela es domingo y hay un sol tibio todos llevamos chupas bufandas gorros de lana guantes banderas estamos todos agrupa dos muy agresivos formamos una alineación de aspecto duro aguerrido Malva está cabreadísima no está de acuerdo no para de repetirlo discute con todos dice que hay que eliminar todo ese montaje de pantomima militar que debemos basarlo todo en la discusión y no en la amenaza pero nadie le hace caso y Cebolla que ha traído un montón de mangos de pico que llevan atados unos banderines rojos le grita vete a tomar por el culo estúpida ponte en la fila y no toques los cojones
unos bedeles vestidos de paisano que cobrarán horas extraordina rias por ese trabajo en día festivo abren la verja formamos cuatro cordones que obstruyen la entrada inmediatamente llegan dos coches de la policía dos coches de los carabineros y un furgón celu lar de la comisaría está el habitual coche espía claro de la policía que da órdenes por radio al cabo de un rato se acerca un oficial y nos dice que dejemos libre el paso pero nosotros no nos movemos el clima es tensísimo los policías se alinean también ellos forman un cordón pero no llevan porras ni cascos ni escudos no llevan nada en la mano y están un poco asustados por nuestras banderas
los carabineros están a un lado observando los policías han for mado un cordón y avanzan apretadas las filas contra nosotros y llegan casi a tocarnos nos insultamos mirándonos a los ojos y comenzamos a empujarnos cuerpo contra cuerpo por el momento no nos empujamos con las manos empujamos sólo con los cuerpos contra los cuerpos de los otros sostenemos delante de nuestro cordón las astas horizontales de las banderas y empujamos con las astas para
no dejar avanzar a los policías entonces los policías cogen también las banderas y las empujan contra nosotros se empuja de ambos lados y la línea horizontal de las banderas sirve de división entre nuestros cuerpos y los suyos parece un juego un sogatira al revés y hay incluso quien se divierte con ese juego que sigue durante un buen rato
mientras empujamos gritamos oh oh oooh los policías por el contrario empujan sin decir nada la masa ondea adelante y atrás una alineación pierde un metro pero después lo reconquista y así pasan unos minutos yo estoy exactamente en medio y me siento aplastado como una sardina oprimido por todas partes acalorado como si me ahogara luego al final conseguimos hacerles retroce der porque somos más numerosos y hay también cantidad de gente que empuja por detrás el último empujón que damos es violentísimo los cordones de los policías no consiguen frenarlo algunos policías acaban por el suelo con las piernas al aire reco giendo la gorra y blasfemando de rabia y así conseguimos ocupar completamente el espacio delante de la entrada
se acerca de nuevo el mismo oficial de antes y comienza una negociación dice que a ellos sólo les interesa dejar libre el paso que ellos están allí para garantizar eso que la gente pueda entrar y salir libremente y que si no nos vamos cogen las porras y car gan contra nosotros entonces Alcanforero hace de mediador y se llega al acuerdo de alinearnos lateralmente dejando libre la entra da porque nosotros no estamos allí para impedir que la gente entre a votar sino para discutir con ellos pero en realidad no se discute una mierda unos cuantos grupitos de estudiantes que lle gan para votar ven la situación y dan media vuelta pero una gran mayoría ni siquiera se presenta sólo unos pocos padres se quedan allí sin saber qué hacer no entienden nada pero hay demasiada tensión como para discutir y tampoco tenemos ganas
nuestra atención se dirige ahora por completo a los policías sen timos que el enfrentamiento es con ellos que mientras tanto han rehecho su cordón han formado un
cordón paralelo al nuestro que deja libre un pasillo de un par de metros de anchu ra y unos diez de longitud que llega hasta la puerta finalmente hay un par de padres valientes sin duda comunistas que se enca minan por el pasillo que se ha formado frente a la entrada y entonces inmediatamente nosotros avanzamos todos juntos de golpe e inmediatamente avanza también el cordón de los poli cías y así volvemos a encontrarnos en la situación de antes cara a cara con los padres pillados en medio como un sandwich a mi lado está Cebolla estamos cogidos del brazo noto su brazo tenso que se aferra al mío
luego repentinamente el brazo de Cebolla se suelta rapidísimo del mío y de golpe veo la sangre que sale de la nariz del policía que tiene enfrente ha sido un instante nadie ha visto salir su puño que ahora está de nuevo bajo mi brazo el policía abre los brazos flojos y cae hacia atrás con la gorra que le resbala por la cara mientras tanto las dos hileras se han separado de nuevo y cada una ha vuelto a su línea de partida recogen al policía que está en el suelo sin acabar de entender qué le ha ocurrido al cabo de un rato llega un grupito de católicos y se para a unos metros de distancia discutiendo entre sí y luego en fila se ade lantan embocando el pasillo
se reanuda el juego de las hileras todos nos precipitamos de nuevo hacia adelante y el grupito de los aspirantes a delegados retrocede precipitadamente después de haber recibido algún empujón y algún escupitajo poco después llega el primero de la clase que es de la FGCI llega acompañado de una decena de chi cos bien vestidos y con la cara limpia como la suya evidentemen te todos ellos militantes de su organización fantasma se ocupan por un rato de parar a los pocos estudiantes que llegan y de con vencerles de seguir allí luego hablan con los policías hablan con el grupito de los católicos Valeriana es la primera en gritar ahí está el compromiso histórico luego arrancan los eslógans unidos sí pero contra la decé3
los policías arrancan por sorpresa y con el impulso ganan unos metros los cordones de los dos grupos se deshilachan en la confusión vuelan puntapiés y puñetazos por ambas partes unos pocos estudiantes consiguen entrar aprovechando la confusión casi todos se llevan algún golpe a Cocotero le arran can el forro color cardenal de su abrigo a Morera le rompen un meñique a mí me cae un golpe en el brazo siento un dolor punzante miro a mi alrededor pero hay tal confusión que no puedo saber quién me lo ha dado los policías están cabreados porque tenemos las banderas y se dan cuenta de que comen zaremos a utilizarlas llegan grupos de militantes del PCI son cada vez más numerosos y se ponen detrás de los policías y les incitan a barrernos
uno del PCI alto y grueso con una cara prepotente se acerca y coge a Pimienta de la solapa y le grita fascista Pimienta se suel ta y consigue atizarle una patada en la canilla una patada durísi ma con la puntera de su bota como para partirle la pierna pero aquél ni se mueve y no le suelta el cuello Ortiga que está allí al lado levanta la bandera y la descarga con ambas manos sobre el brazo del animal un grito de dolor y aquél suelta la presa el caos hostias a diestro y siniestro por todas partes ahora hay un cuer po a cuerpo las banderas asaetean el aire gritos blasfemias insultos noto que alguien me coge por los pelos pero luego me suelta inmediatamente veo a Cebolla que reparte golpes como un loco utilizando la bandera como una maza contra los poli cías que intentan recoger las banderas que han caído al suelo para utilizarlas también ellos
llegan unas ambulancias con las sirenas la bronca se para casi de golpe y volvemos a dividirnos en dos grupos regresando a las posiciones iniciales repentinamente oigo gritar que han cogido a Alcanforero y llego a tiempo para ver a Alcanforero asido por los brazos que es empujado por cuatro policías al fur gón celular todos nos abalanzamos sobre