Capitulo ll. Proceso de comunicación llevado a cabo durante la obra entre las actrices y el público.
Pero ¿Qué es el teatro sin su público?, este puede ser un constituyente que pasa inadvertido, porque parece externo a la obra, sin embargo es la parte esencial. En otras palabras, sin público no hay proceso de comunicación y se pierde el valor artístico que tiene el teatro. Este es un medio para transmitir emociones al público y si no hay un público que reciba dichas emociones, no hay razón para hacer una obra de teatro.
Respecto al público, Caro Baroja (1974), citado por Pascual (1990, p.58) define “No hay teatro sin público, ni público sin criterio: un criterio, el que sea, moral o inmoral… culto o inculto”.
Ahora bien, aclarando la importancia que tiene el público en el teatro, se analizará qué otros factores, aparte de los elementos teatrales, influyen en el proceso de comunicación entre las actrices y el público.
En el teatro existen dos tipos de lenguaje, el corporal y el verbal:
Cuando se habla de lenguaje corporal son todos los movimientos del cuerpo, los cuales se relacionan con las características del personaje. Estos son movimientos faciales, de postura o gesticulares que son muy observables para el espectador. Por otro lado, está el lenguaje verbal, que posee un conjunto de signos por los cuales se comunican los individuos.
En esta obra, se mezclan los dos lenguajes, porque el actor tiene dos elementos para manifestarse, uno es su voz y el otro es su cuerpo. En el caso del teatro se debe de tomar en cuenta la corporalidad, la imagen y lo textual.
Para Pilarte, “el teatro no es solo imagen o solo texto, son ambas cosas mezcladas” (Comunicación personal, 19 de Agosto del 2016)
Aunque hay directores que optan más por el texto, hay otros que prefieren que predomine más lo visual, lo corporal, la imagen. Por ejemplo, hay obras que no
tienen nada de texto, solo son imágenes, movimientos, acciones y hay otras obras que son puramente textuales.
Pilarte aporta también que esto depende del grupo, del director o bien del texto. “En mi caso me gusta mucho trabajar la parte corporal, el cuerpo y el texto”. (Comunicación personal, 19 de Agosto del 2016)
En este caso particular, se utiliza la musicalización para transmitir la sensualidad y la alegría que caracteriza al personaje de Gloria (Vegetariana), la cual no puede evitar bailar cuando escucha una música. Esto provoca una reacción en el espectador. En la encuesta realizada al público en la presentación, se llevaron a cabo dos preguntas, una abierta sobre qué les sugiere la música en esta obra, a lo que el 56.29% del público encuestado contestó que la música les sugiere una celebración, el 12.50% dijo sentir sensualidad y 6.25% dijo que la música refleja las emociones de los personajes.
Luego se hizo una pregunta cerrada, donde se le preguntó al espectador qué sensación le transmitía la música, el 50% dijo que le transmitía alegría y otra parte del público 43. 75% dijo sentirse con ganas de bailar.
En este caso Trancón tiene la razón cuando dice que: “El espectador no mira pasivamente, sino que incorpora lo que ve, especialmente el cuerpo del actor, y vive internamente los movimientos corporales y las transformaciones escénicas” (2006, p.417).
Asimismo, en la obra se utiliza el lenguaje verbal, que para Pilarte es un lenguaje muy cotidiano por lo que la obra es una Pieza. En la encuesta realizada también se preguntó al público si les era fácil entender los diálogos de la obra, el 50% de los encuestados dijo que las actrices tenían una buena dicción, otro 18.75% dijo que en el diálogo, los personajes utilizaban un lenguaje que se apegaba a nuestro contexto.
Otro 18.75% dijo que los personajes utilizaban un lenguaje muy coloquial, lo cual era agradable porque se adapta a todo tipo de público. Todo esto facilita la comprensión del mensaje en el espectador.
Ahora bien, ya que se deja claro los elementos teatrales y el lenguaje utilizado en la obra, se explicará cómo forman parte del proceso de comunicación. El teatro tiene un proceso, y por ende tiene una estructura y forma.
Cuando se habla de estructura se refiere a las partes que integran el proceso de comunicación, que son las acciones que ejecutan los emisores y los receptores. Por otro lado, la forma es la interacción que se lleva a cabo entre el emisor y el receptor, se toma en cuenta el lenguaje verbal y no verbal, además del tiempo, espacio, y ambiente en el que se genera la interacción.
Ahora bien, las formas en las que se presentan las obras, se clasifican en interpersonal, en grupo, públicas o masivas. La obra en este caso es presentada de manera pública, porque según Cristina Arévalo, no hay un público determinado en las presentaciones de sus obras.
Para comprender mejor el proceso de comunicación en esta obra se utilizará el modelo básico del paradigma de Lasswell (1948).
Análisis de control ¿Quién?: El Emisor
Análisis de contenido ¿Quién dice qué?: Mensaje
Análisis del medio ¿En qué canal?: Canal
Análisis de la audiencia ¿A quién?: Receptor
Análisis de consecuencias
¿Con qué efecto?: Interpretación del mensaje.
Las Hijas del Maíz Gloria (Reyna), Meche (Cristina) y Beatriz (Karol).
Romper los estereotipos acerca del rol que tiene la mujer en la sociedad.
El valor de la amistad. La actuación como medio auditivo y visual.
Encuesta realizada al público en la presentación el día viernes 9 de septiembre de 2016 en el auditorio Lisandro Chávez en la Universidad Centroamericana. Llevar a la reflexión al público
Como se ve en este modelo básico, el factor más importante en el proceso de comunicación es el mensaje, debido a que es el eje de central de la comunicación. En él se toman en cuenta el lenguaje corporal y verbal. En el canal se incorporan los elementos artísticos que componen la obra, porque es la parte auditiva y visual por la que el mensaje pasa, para llegar a su receptor.
Pero si bien este modelo sirve para entender un poco del proceso, se opta por utilizar el modelo de Veittes, tal y como se planteó en el marco teórico.
Proceso de comunicación
Para empezar, las emisoras son las tres integrantes de la agrupación, ellas utilizan el teatro como medio alternativo para enviar los mensajes a su receptor. La directora, en conjunto con sus actrices, crean el mensaje, y aunque la obra ya está planteada, se pueden reestructurar ciertos fundamentos, siempre que se le dé el crédito al autor. Por ejemplo, en el texto original de Gustavo Ott la obra se desarrolla en la década de los 90, pero Pilarte consideró que la década de los 70 tuvo un mayor auge, tanto en el cine, como en la música y la moda, así decidió adaptar la obra a esa época.
Asimismo se cambia un poco el lenguaje verbal, pues en los diálogos se utilizan jergas nicaragüenses y un lenguaje coloquial, esto con el fin de contextualizar la obra. Por ejemplo, en el guion original las actrices se tratan de “tu”, pero en Nicaragua se vosea.
Por otro lado los mensajes, quizás varíen, porque depende más de la disposición del receptor. Entre los mensajes se encuentra: la unión de las mujeres, los estereotipos implantados por una sociedad machista. Caben aquí también los mensajes secundarios como la religión y su prohibición en la libertad de las mujeres, la necesidad de un hombre para sentirse completa, el consumo de licor y marihuana.
Ahora bien, las actrices a través de su dirección codifican los mensajes con el juego de palabras entre ellas, las metáforas y alusiones a términos meramente
ofensivos hacia las mujeres, pero lo abordan de una manera cómica y agradable. Así mismo, utilizan los gestos para resaltar una acción, de esta manera se comprende mejor la situación para el espectador. De acuerdo con Torres en su libro Nuevos horizontes para el teatro en la enseñanza de idiomas (1996) expresa que:
“Hay que destacar los gestos como vehículo de comunicación. Es indudable que cuando trabajamos con ellos en el escenario, indicándoles movimientos y situaciones en determinadas partes de la obra que ensayamos, se les está dando la oportunidad de expresar y practicar distintas funciones de la lengua. Con los gestos pueden comprender una determinada situación mejor, y los oyentes mucho más” (p.61).
Después se encuentra el canal, este es el medio utilizado para la transmisión de ideas, por lo tanto el teatro, con todos sus elementos, es un canal en sí, debido a que solamente en este espacio se pueden difundir los mensajes.
Por otra parte, en la presentación realizada en el auditorio Lisandro Chávez no hubo ruidos que irrumpieran el mensaje en la audiencia, porque en la parte lingüística, todos los asistentes hablaban el mismo idioma y comprendían las jergas nicaragüenses; en la parte técnica no se detectó algún error en la observación realizada por los investigadores.
Con respecto a la decodificación en función de la experiencia, el receptor interpreta los mensajes presentados según los antecedentes que cada uno tenga. Los receptores que conformaron todo público presente el día de la obra tenían la libertad de tomar lo dicho por las actrices a como ellos/as quisieran.
Como en cualquier obra, la retroalimentación no se ejecuta de inmediato por distintas razones, entre ellas la hora en que fue presentada o porque no hay contacto directo con las actrices. Sin embargo, Cristina Arévalo (comunicación personal, 8 de Abril del 2016) indica que generalmente las personas les comentan los aciertos y fallos cometidos en la presentación.
La duración de la obra es de una hora y veinticinco minutos, la cual está distribuida en la primera escena con Gloria y Beatriz encontrándose en la azotea con 22:30 minutos. La segunda escena, desarrollada en la sala de cine dura 22:30 minutos, luego de esta escena aparece la emisión de la película erótica por 4 minutos. Finalmente la tercera escena en el parque dura 30 minutos.
Esta obra se presentó dos veces en la Universidad Centroamericana, se tomó como universo y muestra la primera presentación para realizar el diagnóstico, en el IV Festival de Teatro que se llevó a cabo en el Aula Magna de la universidad el martes 15 de marzo de 2016. Cabe destacar que Las Hijas del Maíz fueron las últimas en presentarse, y en las presentaciones previas no había mucho público. Sin embargo, al llegar el momento de presentar Divorciadas, Evangélicas y Vegetarianas, no hubo espacio para todo el público que llegó al auditorio, pues este estaba completamente lleno.
O sea que ellas sí tienen un público que las respalda, y que su objetivo se cumple al llegar a un grupo amplio de personas, tanto a quienes están inmersos en el feminismo, y a aquellos que solamente quieren disfrutar de una obra teatral. Se buscó también la obra interpretada por otros grupos teatrales en el canal de videos YouTube, y al contrastar la interpretación de éstos grupos y el de Las Hijas del Maíz, la diferencia es extensa, pues se nota el empeño puesto por la agrupación feminista a lo largo de la obra, ya sea en la actuación, la música, y la escenografía. Además, un dato que no se debe dejar por fuera, es que Las Hijas del Maíz –en las obras revisadas—son las únicas que incluyen al público en la escena del cine.
En las encuestas realizadas en el diagnóstico solamente una persona dijo haberse sentido ofendida por el contenido de la obra. Específicamente con los diálogos y acciones de la evangélica, al momento del exorcismo, esto debido a que la persona pertenece a esta misma religión.
Para esto se realizó otra encuesta en la segunda presentación, el espacio escogido fue el auditorio Lisandro Chávez, donde la obra se presentó a las 7:00
pm el día 9 de septiembre del 2016. En esta presentación se le preguntó al público, su religión a fin de valorar el punto anterior.
En cuanto a los tiempos de recepción, esto depende de cada espectador, pues el tiempo de captación varía de acuerdo a la existencia de un conocimiento de la temática, léxico o jergas que ocupen las actrices al momento de expresarse.
Como se ha demostrado, los elementos en el proceso de comunicación dentro de la obra, forman parte de un orden estructural en el desarrollo de los mensajes que se envían al público. Ahora bien, para el análisis en la captación del mensaje, se toma las opiniones del público, recolectadas a través de las encuestas realizadas que ya se mencionaron anteriormente.
También, se toman en cuenta las opiniones de las actrices y la directora sobre los mensajes que ellas quieren transmitir, para contrastarlas con lo que dicen los expertos y el público en las encuestas realizadas.
Mensajes en la obra
Para Pellettier (1999) “el teatro se manifiesta en mensajes múltiples., como casi todos los sistemas de comunicación, incluida la lengua hablada” (p.28)
Para Bismarck Martínez el mensaje principal de la obra es la sororidad (hermandad entre las mujeres, apoyo mutuo entre ellas), el cual propone romper muchos estereotipos, los cuales están íntegros en la obra. Lo que busca la sororidad es descontruir lo que se ha implantado a través del patriarcado, teniendo así un poco más de cuestionamiento personal.
“Eso es lo que pasa con la obra, las tres mujeres tienen cosas en común; han sufrido de estigmas y de relaciones de poder. El cuestionamiento se da cuando cada una de ellas se encuentra a sí mismas, y deciden liberarse” (B. Martínez, comunicación personal, 4 de octubre del 2016).
En cambio para la directora Alicia Pilarte, el mensaje de la obra es el valor de la amistad. “tenés varios subtemas por decirles así, pero el tema central es la
amistad, la amistad entre las 3 mujeres, el conocerse, el comprenderse, ser solidarias, hay solidaridad también entre ellas, hay odio también, está también la temática de la religión, del sexo, encontramos diversos subtemas, pero creo que el central es la amistad.” (A. Pilarte, comunicación personal, 19 de agosto 2016) Mensajes secundarios
Por otro lado para Denis Navas, hay un mensaje externo al de la amistad en la obra, pero que juega un papel relevante en el desarrollo de esta. Este es el vacío existencial en el que se encuentra Beatriz, debido a que su vida siempre fue monótona y aburrida.
Al inicio de la obra se muestra al personaje de Beatriz triste y desorientado, y que por la recién separación con su marido llega a la azotea a suicidarse. Esta escena es un claro ejemplo de lo que experimentan muchas mujeres nicaragüenses que siempre han tenido a sus hombros el rol de “mujer, la persona inferior y que siempre debe estar al servicio del hombre”. Sin embargo, ella se libera de su pesar interior y decide ser una mujer libre.
Otro mensaje que no queda fuera del ojo del espectador, es el de la religión y la manera en que las mujeres se refugian en ella para apagar sus deseos carnales y no ser juzgadas por la sociedad. A Meche (la evangélica) tras la muerte de su marido, decidió empañarse con la religión, sin embargo eso no le deja espacio para disfrutar de los placeres porque se cohíbe en sus largas vestimentas de evangélica y en el cine.
Por eso a lo largo de la obra exponen las necesidades carnales que Meche oculta y la manera cómica en las que termina liberándose.
Todos estos mensajes, si bien son secundarios, son clave para que al final de la obra la unión y liberación de las mujeres se presente.
Interacción con el público
En la segunda escena, las actrices rompen con “la cuarta pared del teatro”, ya que bajan del escenario y toman al público como espectadores de una sala de cine, ahí mismo tras un fallo con la energía eléctrica Beatriz y Meche empiezan una conversación en la que interactúan también con el público.
A. Sánchez (1989) define esta terminología habitacional. “La cuarta pared, funciona al mismo tiempo como distancia y como nexo, lo que permite una conexión entre el espectador y lo real”.
No obstante, la interacción con el público no es solo hablar con él, sino hacerlo/la cuestionar sobre diferentes temas que afecten a cada individuo, lo cual es evidente en la conversación que tienen los dos personajes. Porque la evangélica, a través de frases cómicas y el hecho de que trabaje en un cine erótico, refleja una de sus más grandes necesidades, la cual es liberar su sexualidad. Por otro lado, presenta a través de la misma conversación con Gloria, que antes de su divorcio gozaba de una vida sin tapujos ni restricciones, pero que ahora siendo viuda y con su nueva vida religiosa ha tenido un cambio “para bien” en los pasos del señor.
La escena acaba siempre en la sala de cine, donde los personajes se despiden para encontrarse al día siguiente en el parque para ejercitarse. Solamente en la segunda escena es cuando toman al público como parte del espectáculo.