Capítulo 3. Las teorías sobre la ciudad en las nuevas condiciones del capitalismo
3.4. El segundo Harvey y Soja.
Por fin, se debe decir que en los últimos años, dentro del debate sobre ciudades, hay una continuidad del pensamiento de Lefebvre, con los muy ricos aportes de Harvey y de Soja.
Como vimos, Harvey (1998) utiliza la idea de compresión espacio-temporal a fin de explicar el pasaje primero a la ciudad fordista y luego al post-fordismo. La unificación del espacio europeo aparece como la consecuencia de la internacionalización de las inversiones, debido a la crisis financiera de 1847-1848.
Las necesidades de nuevos espacios para los negocios inversión generaron también una ruptura de la práctica social basada en lo cotidiano, en la ciudad rural, entra en juego, la sociedad como forma de relación “indirecta”. La ciudad capitalista es fundamental ya que permite organizar el orden espacial de la producción en función del fordismo. En ese contexto- fines del siglo XIX- según Harvey, el trabajo ideológico de inventar la nacionalidad y al mismo tiempo, de generar un sentido de “lo urbano” adquirió gran importancia para contrarrestar la pérdida de identidad respecto del lugar que existía antes del capitalismo.
El universalismo de la modernidad es congruente con el nacionalismo de los estados nacionales y con una cierta autonomía estética de las ciudades. Desde ese punto de vista es que, en el planteo de Harvey, no hay ruptura sino continuidad entre la modernidad y la transición a la acumulación flexible, en esta última etapa se trata sólo de evitar la rigidez del fordismo y acelerar el tiempo de rotación del capital, un nuevo episodio del aniquilamiento del espacio por el tiempo, típico del capitalismo. Tal vez, la diferencia más importante en este período es, que en ese nuevo aniquilamiento, hay un rol fundamental del capital financiero y aparece, con las funciones de control, la necesidad de información precisa y de comunicaciones rápidas, ambas funciones explican el auge de las ciudades mundiales y la pérdida de poder de los Estados. En este contexto se supone que la producción activa de lugares con cualidades especiales constituye un objetivo importante de la competencia espacial entre zonas, ciudades, regiones y naciones, sin embargo, para Harvey, se termina generando una monotonía recursiva y serial, es decir, pautas y moldes conocidos producen lugares casi idénticos de una ciudad a otra en el medio de un proceso que sigue mediado por el capital en el que algunas ciudades siguen siendo centrales y muchas otras se hacen o siguen siendo periféricas. La posición de Harvey, junto a la de Lash, será recreada a lo largo de la tesis.
En segundo lugar, analizaremos aquí el enfoque de Soja. Su recorrido va desde 1989 en que hace un repaso de las teorías geográficas de la posguerra, hasta el 2001 en que pone énfasis en la relación entre las ciudades y la economía, tratando de ver cómo las primeras reaccionan a las crisis del capitalismo. Parte del análisis crítico de Lefebvre, Poulantzas, Castells, e intenta una síntesis superadora del debate, al final, se ve con claridad un intento de matriz “lefebvriana” de entender la complejidad de la relación entre economía, historia, cultura, política en el territorio urbano.
El objetivo de Soja es analizar el fenómeno urbano a partir del estudio del círculo de 60 millas de Los Angeles, que incluye 5 condados, más de 150 ciudades de crecimientos rápido y una población de 15 millones de habitantes. Hay una descripción del ciclo económico positivo posterior a los ’70 y su impacto espacial: un aumento de puestos de trabajo, empresas, oficinas, centros comerciales, diversión, sobre todo en la periferia, el modelo se aleja de las formas tradicionales de urbanización concéntrica en que el centro es el nodo que en el fordismo concentra las funciones financiera y gubernamentales.
En efecto, en el pasaje del fordismo al post-fordismo, en el contexto actual de la globalización, que el llama “Cosmópolis” hay algunos elementos de ruptura urbana
importantes: principalmente se han vaciado muchos de las mayores zonas industriales fordistas mientras que la reindustrialización postfordista ha concentrado las industrias de alta tecnología en nuevos espacios, lejos de los antiguos centros. Estos nuevos lugares no son satélites sino que se han convertido en ciudades distintivas y nodos gravitacionales por su propio peso. Los más exitosos han dado lugar a enormes centros del consumismo. Es interesante ver que aquí, producción y consumo van de la mano, un tema que será retomado a lo largo de libro.
Esta nueva periferia es denominada exópolis o postsuburbia. Es el Orange County, el complejo de alta tecnología de Greater Valley, Aerospace Alley, y la Outer City, cada una de estas ciudades, según Soja (1989) es una suerte de laboratorio para explorar la urbanización capitalista contemporánea.
Los centros mas densos están perdiendo atracción poblacional relativa, pero sin perder poder económico, por ejemplo, el downtown de Los Angeles, se plantea que el downtown (que hoy nuclea más de 5 millones de personas) se transforma también y su densidad crece, el resultado es la presencia de varias docenas de puntos de alta concentración, con un punto central que sigue siendo predominante.
El único problema es que para Soja, post-fordismo es casi un sinónimo de especialización flexible, un esquema productivo además, muy relacionado con las industrias high tech de producción de armas, en este punto, no parecen estar las mejores contribuciones del geógrafo americano.
Lo que está en la base del enfoque es que el capital, sobre todo las grandes firmas, re-estructura el espacio. Soja está en las antípodas del evolucionismo y de los teóricos de la ciudad como lugar de la circulación del conocimiento, tiene una visión poco contemplativa del capitalismo. Para demostrarlo cuenta cómo la Irvine Company controla una sexta parte del espacio completo de Orange County, también muestra que dicha empresa, con sus estrategias, es clave para entender la conformación de ciudades (por ejemplo, la New Town of Million Viejo). La Irving ha sido promotora de exópolis, empeñada en cubrir los espacios vacíos, por eso, dice Soja, los complejos – y las empresas que los desarrollan- intentan competir por la centralidad como una nueva forma de la hegemonía.
El proceso tiene además consecuencias sociales que son analizadas por Soja con gran soltura a partir de concepto de “fractal city”, en la que los ricos forman un segmento fragmentado objetiva y subjetivamente, los pobres constituyen una subclase urbana típica de los países subdesarrollados. En el capítulo donde se desarrolla este análisis sobresale la lógica con que describe la relación entre mercado de trabajo, segmentación social, economía sumergida y espacio metropolitano. Esta es la base para la descripción de los ghettos, pero también de las fronteras, donde hay conflicto pero también, parece, hay mestizaje.
Todo este proceso se desarrolla en un espacio que para Soja es incendiario por la violencia, la solución es la “Ciudad Carcelaria” o de “las fortalezas”, donde predominan el miedo, los encapsulamientos, fuerzas policiales públicas y privadas de todo tipo, no siempre fáciles de ser controladas (Soja cita la “City of Quartz” de Davis, 1992). Se analiza la destrucción del espacio público, también se hace referencia a las diversas
formas de resistencia social, micro-luchas trasversales con un alto compromiso con lo local, que equilibran en alguna medida las relaciones.
Por último, a la manera de Lefebvre, se analiza la subjetividad inherente a estas nuevas formas urbanas, Soja plantea que la clave es la invasión de la realidad compuesta de simulaciones que ya superan el lugar de simulaciones y se entremezclan con la realizad de un modo pavoroso. El fenómeno es denominado “hiper realidad” y no se aleja demasiado del de reflexividad estética de lash, que utilizamos en nuestro enfoque. Los Ángeles es un gran centro mundial de producción de ese tipo de imágenes. El caso paradigmático es la ciudad temática o las comunidades residenciales especializadas. La metrópolis actual es tal vez una manifestación de las más grandes realizaciones del ser humano y también de su gran capacidad destructiva (Soja, 2000).
El fuerte rechazo a los elementos objetivos y subjetivos de las transformaciones urbanas actuales que puede encontrarse en alguna literatura latinoamericana (Ver Remedi, 2000) tal vez se inspira en el planteo de Soja Este sugiere, para salir de la situación, políticas radicales progresistas que permitan desenmascarar al capitalismo, confrontarse abiertamente y modificar los valores más nocivos de la globalización. La confianza está depositada en los nuevos movimientos sociales en una posición no muy distante de la de “particularismo militante” de Harvey, que analizaremos más adelante.