CAPÍTULO VI. ENTRE LO URBANO Y LO RURAL: IMPLICACIONES EDUCATIVAS
6.2 Sentidos de pertenencia en el son jarocho
De antemano sabemos que pensar en conceptos como identidad o cultura es complejo; por ello, en este apartado no pretendo definir qué se entiende por identidad o qué significa describir dicho concepto bajo las opiniones de los expertos o aprendices, lo que intenté fue recuperar aquellos sentidos de pertenencia que a través del son crearon o fortalecieron los participantes de esta investigación. Esto correspondería a lo que en otros momentos he llamado el formar parte de la comunidad jaranera, es decir, sentirse o no parte del Movimiento Jaranero y/o compartir ciertos intereses y afinidades con varios músicos o bailadores. Con esta idea en mente enseguida presento los testimonios recuperados a partir de dicha provocación:
Sí, hay un sentido de pertenencia; sí y no, es como extraño creo que aun implícitamente y silenciosamente hay una pertenencia porque entre los soneros (que forma parte del movimiento ya en un nivel más profundo), la gente ya te reconoce como parte de, aunque no seas una bailadora super talentosa pero vas a los eventos, a los fandangos, bailas, tocas, cantas, sí hay ciertos reconocimientos y a veces ciertos privilegios porque la misma gente ya tiene niveles cuando ya son soneros super reconocidos, hay una admiración, pero también un sentido de apoyo ( Mariemma Escorcia, 29 de julio del 2017).
Este sentido de apoyo o aspecto solidario 72 es precisamente una de las características de lo que llamamos ser parte de la comunidad jaranera y los aprendices de son identifican que a
72Un ejemplo que podemos citar para explicar lo solidario de la comunidad jaranera correspondería
al pasado Concierto-Fandango Luz y CoraSon, evento organizado por Culturaama el hogar del son A.C. El texto oficial de invitación fue el siguiente:Familia querida, el 18 de Octubre en el Teatro del Estado "Gral. Ignacio de la Llave" - IVEC en la ciudad de Xalapa, Ver, rendiremos un merecido
161 medida que su participación en talleres y fandangos es más constante o persistente, los lazos solidarios y de cordialidad se volverán más sólidos.
Para otros aprendices evoca un sentido de pertenencia ligado a un aspecto emotivo y de orgullo nacional. La asistencia a los talleres y fandangos les ha permitido identificar elementos identitarios a los que antes no tenían acercamiento alguno, pues dichas dinámicas de formación en el son jarocho les han aportado herramientas para conocer la diversidad cultural que existe en la comunidad sonera y a la vez, darse cuenta de lo común que tenemos quienes formamos parte de estos grupos de adscripción cultural desde el papel de músico, bailador o versador. Entonces vivenciar dichas relaciones interculturales, de cierta manera desemboca en procesos de reconocimiento, adscripción y pertenencia a grupos culturales con los que se comparte una historia, una música, un color de piel:
No siento que esto sea único porque todo viene de todos lados y de repente en otro país he escuchado música y se parece a la nuestra. Entonces no siento que sea único, pero, sí me da ese sentido de humanidad, de identidad, de compañerismo ya con mi gente veracruzana. O de repente cuando estás en otra ciudad, escuchar tu música, te hace regresar, entonces eso sí, si lo ha hecho conmigo, sentirme sí de una zona, porque sí somos de todos lados, pero, también pertenecemos a un lugar. De repente cuando me voy de viaje y escucho un son, siento bonito, mi tierra. Entonces sí ha creado como esa sensación en mí y es curioso de repente conocer tus tradiciones porque tú nos cuentas cosas, otra gente que ha dado talleres nos cuenta otras, y para mí es padre porque yo nunca he vivido eso, y sí me ha dado también esa pertenencia es mis raíces también, física, ¿de dónde vengo no? (Hilda Ocaña, 7 de octubre del 2017).
Es así que el estar dentro de una comunidad sonera de aprendizaje provoca un sentido de diferenciación frente a otras expresiones artísticas-culturales, a su vez promueve entre los aprendices una búsqueda por lo que considera propio o ajeno. Otro aspecto relevante en este proceso se relaciona con los procesos de autorreconocimiento que a partir de la pertenencia a un grupo, en este caso al son, puedan desembocarse:
Sí tengo ese arraigo porque ya lo escucho y ya no es de quiero ir al antro, o bailar salsa; ahorita es de dónde va a haber un fandango el fin de semana (Ingrid Viveros, 1 de agosto del 2017).
Homenaje póstumo a nuestros Hermanos Andrés Flores y Brian Santos Castro.
Los Cojolites y Los Soneros del Tesechoacán estarán dentro del programa de este gran Homenaje. Es importante para nosotros mencionar que este evento es para honrar la memoria de nuestros grandes amigos y para apoyar a sus padres con todo lo recaudado.
Coop.$100 pesos General.
$50 pesos Músico.
Información obtenida desde: https://www.facebook.com/events/2199765086971079/ consultado el 28 de octubre del 2018.
162
De repente en los salones de clase de niña decía, ¿por qué yo soy así?, eso sí me lo ha dado la música tradicional… veo en Chacalapa que todos son como afrocaribeños, me siento como bien. Luego llegué aquí (Xalapa) y fue peor, no sé si te hapasado…tengo alumnos, trabajo en un kínder y luego los niños me dicen y por qué tu mano es así, me han preguntado. Ahora ya puedo explicarlo desde la música, me ha servido tanto en lo personal como en lo laboral. En eso sí me siento identificada, hay alguien que se parece a mí (Hilda Ocaña, 7 de octubre del 2017).
Este aspecto no necesariamente es intencional cuando se lleva a cabo la práctica de enseñanza del zapateado, lo que sí es claro que los expertos desde nuestras posturas y conocimientos contextuales y/o históricos que hemos venido heredando, aprendiendo o investigando, transmitimos un sentido de pertenencia al son con cierto orgullo:
Viven nuestros jóvenes y niños un desarraigo hacia la tradición y eso ha hecho que no haya buenos ciudadanos en México, que la corrupción sea de los niveles más altos hasta los más bajos. Creo que si los jóvenes tuvieran un conocimiento de su historia, tuvieran acceso a su tradición, a su cultura, a su arte, sería otro México. Los jóvenes deberían tener un acercamiento urgente a su historia, a su patria, a la tierra en la que nacimos, a su identidad, básicamente a su identidad (Sael Bernal, 23 de octubre del 2017).
El son nos ha permitido re-descubrirnos y cuestionarnos en cuanto a nuestra propia historia y cosmovisiones. En palabras de Esther Hernández y Gilberto Gutiérrez, “jarocho ya no es sólo una referencia patronímica determinada, sino el espíritu de una expresión cultural que unifica la historia y el porvenir y que sintetiza creatividad, ritual, celebración comunitaria y orgullo identitario que va más allá de nuestras fronteras” (2006: 391). A propósito de las fronteras, un hecho que desde hace once años está presente en el son es el fenómeno trasfronterizo, el cual demuestra que la migración del son es más que un aspecto territorial.
Las afluencias e intercambios culturales campo-ciudad o rural-urbano son más que vigentes en estos espacios. El hecho de celebrar un fandango en la frontera73 visibiliza las demandas e inconformidades que se tienen ante la existencia de un muro y aunque el problema político va más allá de una línea divisora, el son permite que el reclamo se vuelva colectivo. El sentido de comunidad cobra una relevancia crucial para comprender que lo que se hace y comparte con el son no es única o exclusivamente un aspecto práctico (saber-hacer) y ya, pues se demuestra que los puntos de llegada del pueden diversificar sus significados y educar en otras direcciones.
73 https://www.jornada.com.mx/2018/05/27/estados/028n1est Nota completa sobre la XI edición del fandango
163 Las letras de los sones nos hablan de un pasado, de historias, de vivencias, las cuales a veces solo serán aprendidas en el espacio del taller o del fandango, pues rara vez forman parte de los contenidos escolares del sistema educativo formal.
6.3 Lo material, lo corporal y lo ritual del zapateado. Uso de datos audiovisuales en la