• No se han encontrado resultados

SEPTIMA REUNION.

In document Sixto Paz Wells Guia de Las 24 Practicas (página 50-54)

A) PROTECCION Y ARMONIZACION. B) TEMAS:

-Medítación. Charla.

-Percepción extrasensorial, -Bloqueo mental. Explicación. C) PRACTICAS: Concentración. - Ejercicio: Universo Blanco. - Ejercicio: Punto negro - Ejercicio: De la vela.

A. PROTECCION Y ARMONIZACION. (Ver 2ª Reunión).

B. TEMAS:

- MEDITACION. Charla.

Ya hemos manifestado, anteriormente, que la forma más sencilla para conocernos, a nosotros mismos, en primer lugar, y luego las leyes del Universo, consiste en trabajar con

Inteligencia, fe, voluntad, y perseverancia en el

autoconocimiento. Al combinar adecuadamente medios,

podremos lograr la interpretación de nuestras percepciones y la conciencia, durante nuestras vivencias Podremos llegar así a la meditación, que es un proceso de introspección, en el que buscamos estar a solas, y en silencio, con nosotros mismos, para despertar a nuestro maestro interior, para llegar a contactarnos, con nuestro Cristo Interno, con Dios.

Existen muchas formas de meditación, y todas ellas permiten lograr el objetivo final, que es la integración con uno mismo, porque no depende de la forma, sino de la actitud y la conciencia que asumimos, durante el trabajo interno.

La meditación, nos exige un proceso de purificación interno y externo, para que podamos llegar a captar el mapa de nuestro universo interior. La meditación, requiere de una fase de preparación que se habrá de conseguir con el cultivo sistemático del pensamiento, la palabra y la acción virtuosos. Los pensamientos no virtuosos por ejemplo las fantasías sexuales o el enojo, provocan distracciones durante la

meditación y constituyen pérdida de tiempo y energía. En las etapas iniciales de la meditación hay una tensión entre la concentración entre el objeto de la meditación y los pensamientos que distraen. Con mucha práctica llega un momento en que los obstáculos se reprimen completamente,

entonces, la concentración aumenta de una manera

perceptible.

En este momento los atributos mentales tales como la concentración en un solo objeto o el éxtasis madurarán hasta llegar simultáneamente a una absorción plena, se hacen dominantes. Cada uno ha estado presente con anterioridad en diversos grados, pero cuando llegan tienen de inmediato un poder especial. Este, es el principal logro digno de Señalar, en la meditación concentradora. Como es el estado que está al borde de la absorción total, se le llama concentración de

"acceso"'. Este estado de concentración, durante la

meditación, es como un niño, que todavía no es capaz de mantenerse de pie. pero siempre intenta hacerlo. Las experiencias visionarias, pueden producirse en el umbral de este nivel, cuando factores como el arrobamiento, han madurado, pero continúa el pensamiento discursivo, y mientras el enfoque sostenido en el objeto de la concentración siga siendo débil.

La meta del meditador, está más allá de las visiones, se encuentra en el despertar de un estado de conciencia, a no dormirse jamás. Al concentrarnos continuamente en el objeto de la meditación, llega el primer momento que señala una ruptura total con la conciencia normal. Es la absorción absoluta. De súbito, la mente parece sumirse en el objeto, y permanece fija en él. Los pensamientos obstructores cesan por completo. No hay ni percepción sensorial, ni la conciencia habitual del propio cuerpo; no se puede sentir el dolor corporal. Aparte de la atención inicial, y sostenida, al objeto principal, la conciencia está dominada por el arrobamiento, la felicidad, y la concentración es un solo objeto. Estos son los factores que, cuando predominan simultáneamente, señalan la apertura de conciencia.

Existe una distinción sutil, entre arrobamiento y felicidad. El arrobamiento, es comparable al placer inicial, y la excitación de conseguir un objeto largamente buscado; la felicidad, es el disfruto, de ese objeto.

El arrobamiento, puede experimentarse como el

levantamiento del vello corporal, como una alegría

relámpago, como olas que recorren el cuerpo, una y otra vez como la sensación de levitación, o como inmersión en una dicha estremecedora.

La felicidad, es un estado continuado de éxtasis apaciguado. El pleno dominio se produce cuando, el meditador, puede alcanzar la conciencia cuando, donde, en cuanto, y durante tanto tiempo, como lo desee.

Aprovechando la relajación, cargamos nuestro cuerpo de una fuerza integral, permitiéndonos, dirigir nuestra atención para controlar nuestros pensamientos, y así relajar la mente librándola de toda idea.

Nos hemos acostumbrado, que al relajar nuestro cuerpo, ésta empieza y termina con él, descuidando la mente, por tanto, la meditación, es dejar la mente en blanco, reduciendo al mínimo las preocupaciones, angustias, etc.

La meditación, en Rahma, está orientada a darle, a sus integrantes, una comprensión más intima del ser y del universo, y es por ello, que nos preocupa, principalmente, estimular la práctica de la meditación, como un medio para obtener conocimiento directo, de la fuente universal, que nos permita conocer esa verdad, que nos hará libres.

El hombre necesita apartarse, siquiera por unos minutos al día, en algún rincón del hogar, que se convierta, por reflejo condicionado, en un santuario de paz cotidiana. Allí puede meditar, uniendo la información del mundo exterior, con la que viene de su mundo interior. Se trata entonces, de unir estos dos polos, para que nuestra mente, que es como una gran computadora, procese la respuesta a la pregunta que nos formulamos. La respuesta ante un objeto de meditación, sorpresivamente, puede coincidir con las respuestas que se dieron hace miles de años, los Vedas, hebreos, Taoístas, etc., como si el tiempo y el espacio, fueran eliminados en el acto de Meditar, para entablar un diálogo en un idioma universal, constituidos por símbolos que han quedado registrados en documentos, tanto de origen oriental como occidental. Así, al comprender, el hombre siente que algo muy propio, y que estuvo escondido, emerge como la luz, que se abre paso a través de las tinieblas de su personalidad. Para meditar y concentrarse en algo, la mejor manera es VISUALIZARLO.

En otras palabras, la idea a meditar hay que convertirla en imágenes visuales, es decir formar la imagen en nuestra mente. En el proceso de la meditación, se gira en tomo al

objeto a meditar, sin apartarse de él. Este objeto o idea, puede tomar diferentes imágenes, hasta llegar a una que sintetiza todas. Pero todas estas imágenes deben ser depuradas, para separar la respuesta válida, de aquello que es producto de nuestra fértil imaginación.

Para terminar, podríamos decir que, el meditar es una gimnasia mental, que se realiza con los ojos cerrados, a diferencia de la imaginación, que la podernos hacer con los ojos abiertos.

In document Sixto Paz Wells Guia de Las 24 Practicas (página 50-54)