• No se han encontrado resultados

los servicios educativos.

formar a las administraciones públicas locales en sistemas de información. Además, la Cooperación Española tiene capacidad para dotar a los países de sis- temas estadísticos fiables, algo que tiene un especial impacto de cara al cumpli- miento de los Objetivos del Milenio y otros fines educativos. Cuando se les apoye en esta labor, deberá asegurarse que las estadísticas estén desagregadas por sexo en todos los indicadores, introduciendo además, si hiciera falta, indicadores adi- cionales que contribuyan a analizar las desigualdades de género.

Otros temas en los que puede ser de interés apoyar los sistemas educativos de los países en desarrollo son el marco de las relaciones entre los sectores público y pri- vado, y el de la prestación del servicio educativo en procesos de descentralización. Aunque asegurar la garantía del acceso de todos los ciudadanos a la educación, especialmente en las primeras etapas, así como la calidad en todos los niveles, sea responsabilidad del Estado, la prestación del servicio es en muchos casos una labor ofrecida por entidades privadas. Esto sucede no sólo por razones de arrai- go y tradición, ya que en muchos casos la propia debilidad financiera del Estado aconseja que la iniciativa privada cubra importantes segmentos del alumnado, con o sin apoyo financiero público. En situaciones de este tipo, es importante que la Cooperación Española apoye el esfuerzo de las autoridades locales por asegurar el acceso gratuito de los más desfavorecidos a la educa- ción primaria, ayudando a superar estas debilidades. Asimismo, es importante para asegurar que la enseñanza privada suministre unos niveles de calidad aceptables y respete las normas mínimas prescritas, que exista un adecuado marco legal y financiero que regule las obligaciones mutuas de manera clara y justa, y que cubra cuestiones como la evaluación o la determi- nación de estándares de calidad, así como la participación de la comunidad educativa en el funcionamiento de los centros privados. El modelo educativo español, basado en una buena coordinación

entre el sector público y privado, ofrece posibilidades de cooperación con países en desarrollo que deseen inspirarse en él para sus propias reformas. Además, es un buen referente en procesos de descentralización en los que se transfiera la pres- tación de servicios educativos.

5.2.2. Calidad de la educación y desarrollo

La cooperación al desarrollo no sólo debe atender a ampliación de la cobertura de la educación, sino que también debe velar por la mejora de la calidad de la misma. Para ello se debe incidir en la formación del profesorado, la calidad de los materia- les y el empleo de nuevas tecnologías.

a) Formación del profesorado

Uno de los elementos esenciales para conseguir la calidad de los sistemas educati- vos es la formación del profesorado. Punto de partida de toda educación es que los profesores tengan una buena formación inicial que les permita tener los conoci- mientos y aptitudes pedagógicas necesarias para el desarrollo de su profesión. Igualmente es necesaria la existencia de sistemas de formación continua que les permita actualizar las técnicas pedagógicas. También es muy importante la puesta en valor de su profesión y que se contribuya a la mejora de su estatus socio-laboral.

b) Materiales y nuevas tecnologías de la información y la comunicación

Los materiales pedagógicos influyen notablemente en la calidad de la educación por lo que deben cuidarse al diseñar los proyectos. Para ello se puede contar con el asesoramiento de las empresas y asociaciones empresariales con experiencia en esta materia.

También es muy importante utilizar, cuando ello sea posible, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. En determinadas fases del ciclo educativo o según los destinatarios, como es el caso de los adultos, estas tecnologías pueden contribuir a una mayor eficacia de los proyectos educativos y a enriquecer la oferta educativa, especialmente en la modalidad de educación a distancia.

Además, estas herramientas permiten llegar a zonas rurales de difícil acceso o urbano marginales donde no existe una oferta formativa de calidad. Ejemplo de ello es el proyecto Aula Mentor, actualmente en marcha en varios países de

Iberoamérica, que ofrece una formación a distancia a través de Internet para jóve- nes y adultos, docentes y técnicos de las administraciones educativas en cursos adaptados a sus necesidades.

5.2.3 Equidad en educación y desarrollo

La educación es un derecho social básico que desempeña una función esencial en la vida de las personas y en el desarrollo de las sociedades. Por ello, la universalización de la enseñanza, la igualdad de acceso y la extensión educativa a todos los ciudadanos es un elemento imprescindible en la lucha contra la pobreza y en el desarrollo.

a) La Cooperación Española y la participación de la mujer en el sistema educativo

El papel de las mujeres se debe tener en cuenta en los diversos niveles del ciclo edu- cativo. Las mujeres parten de una situación de desigualdad cuya superación requie- re medidas específicas. Así, en la escolarización primaria y secundaria es preciso hacer un atento seguimiento de los índices de repetición y abando- no, que pueden revelar la existen- cia de obstáculos objetivos para su asidua participación en la educa- ción. Por ejemplo, en el ámbito rural, la distancia al centro escolar, si va unida a problemas de seguri- dad, puede suponer una barrera infranqueable para el acceso de las mujeres a la educación. También es importante la adaptación de los centros y las clases a la situación social específica de las mujeres. Cuando un alto porcentaje de éstas trabajen en la agricultura o en tareas del hogar, los proyectos deberán prever horarios especiales que permitan compatibilizar las obligaciones laborales y familiares con la educación, especial- mente cuando se trate de proyectos de alfabetización de adultos o de formación o capacitación profesional.

En muchos casos, los proyectos de educación requerirán una labor previa de sensi- bilización del entorno. Sensibilización que puede centrarse en la necesidad de que las niñas y las mujeres finalicen su educación, o en la conveniencia de tomar parte activa en consejos escolares u otros órganos de representación comunitaria que puedan vigilar la inserción de las niñas y las mujeres en la vida escolar.

El tipo de medidas a aplicar varía tanto como el entorno cultural o la situación de las mujeres en los distintos países. En algunos casos, habrá que prestar especial atención a las mujeres que son cabeza de familia o madres solteras, y que no pue- den descuidar la atención del hogar y de los hijos. En otros, a factores culturales que impiden el acceso de las mujeres a ciertos niveles educativos o profesiones. La Cooperación Española debe vigi-

lar de forma activa que, en la formación que se imparte con su apoyo financiero, exista un adecua- do equilibrio entre mujeres y hom- bres, y que se adopten medidas para que las mujeres accedan sin trabas a los centros o a las activida- des de formación y capacitación. Esta vigilancia deberá ser mayor en los niveles educativos medio y supe- rior, y en la formación profesional y actividades de capacitación vincula- das a proyectos, ya que es en dichos niveles donde pueden darse mayo- res situaciones de discriminación. Se

debe fomentar el acceso de las mujeres a estudios de carácter técnico y a aquellos que ofrecen mayores niveles de remuneración y reconocimiento social. La ocupa- ción por parte de mujeres de puestos de responsabilidad económica y política tiene un indudable impacto en sociedades en las que han estado confinadas a roles tra- dicionales. Por ello, una forma de ayudar a las mujeres en situación económica y social más desfavorecida es promoviendo el acceso con carácter general de las mujeres a puestos de responsabilidad. La Cooperación Española deberá tenerlo especialmente en cuenta en sus instrumentos de educación superior.

La promoción de la igualdad a través de proyectos y programas de cooperación afec- ta por igual a hombres y mujeres. Pero es indudable que la presencia equilibrada de mujeres en las actividades ayuda a promover el factor de género. Por ello, tanto entre el personal cooperante, como entre el personal docente y responsable de la gestión educativa en los países en desarro- llo, es preciso que haya una proporción ade- cuada de mujeres.

Además de las actividades concretas, la Coo- peración Española debe promover la igual- dad entre hombres y mujeres a través de las reformas de los sistemas educativos. La coo- peración debe vigilar que en la redacción de textos y materiales escolares, y en las medi- das legislativas o de carácter administrativo, no se proponga una visión de la participación de las mujeres en la sociedad que las constriña al círculo familiar, o la pongan en situación de desventaja respecto a los hombres. Por ello, toda reforma política o legal, así como de libros de texto, en que participe la Cooperación Española, deberá ser previamente sometida a un análisis de género.

b) La educación y los pueblos indígenas

El firme y decidido compromiso de la Cooperación Española con la democracia y a favor de la gobernabilidad, especialmente en relación con los países iberoamerica- nos, requiere que se preste atención y se refuerce la participación de los pueblos indígenas en los espacios públicos nacionales, mediante el fomento del diálogo intercultural y de la concertación política y social.

Esta evidencia, unida al positivo reconocimiento, en el inicio de los años 90 del siglo XX, de muchos países iberoamericanos como sociedades pluriculturales y mul- tilingües, ha traído consigo un desarrollo importante de los postulados a favor de la educación intercultural bilingüe.

Se trata, pues, de propuestas educativas que, usando las formas tradicionales de socialización de los niños y niñas indígenas, incorporan a su educación los aportes de la ciencia y la cultura occidentales, proporcionando una formación que facilita

La Cooperación Española