Nuestra investigación nace de una inquietud “Cuáles son los significados que le otorgan a la maternidad las mujeres que son asistidas en la maternidad del hospital „LC Lagomaggiore”. Indagamos la pregunta desde la voz de los sujetos involucrados, las madres, ahondando en sus motivaciones para profundizar y aportar, en la comprensión del fenómeno a partir de su discurso, y entender el entramado simbólico que está tras esta experiencia de vida. De esta manera, se logró analizar las concepciones y patrones culturales que están en la base de la construcción de la idea de la maternidad.
La investigación realizada vinculó la experiencia de vida de las mujeres, su cultura familiar y de su comunidad, con la reflexión teórica” mediante los relatos, con el fin de reconstruir las concepciones de la maternidad que tienen las mismas, usuarias de la maternidad pública del hospital “Luis Carlos Lagomaggiore”.
Construir conocimiento desde el paradigma cualitativo, como una estrategia, como forma posible de acceso a la realidad: “las voces de los propios sujetos en estudio, es decir de las madres que constituyen el grupo que hemos analizado”, permitió aprehender el mundo de significados de estas mujeres como experiencia, en el marco de un contexto histórico y social y reflexionar a partir de este conocimiento. No fue la observación exterior de los fenómenos, sino la comprensión de las estructuras significativas del mundo de la vida de estas mujeres por medio de la participación en ellas, a fin de recuperar la perspectiva de los participantes y comprender el sentido de la acción en un marco de relaciones intersubjetivas.
Por ello, los hallazgos de esta investigación nos llevó a comprender e interpretar, y también representó un desafío desde el punto de vista metodológico, ya que nos dimos cuenta que necesitábamos dejar atrás nuestras expectativas sobre qué haríamos, nuestras propias construcciones de significados, creencias y valores, y centrarnos en la premisa
167 “el estar ahí, con escucha atenta y mente abierta”. Dicha premisa, nos permitió resolver los problemas de comunicación que tuvimos al comenzar las entrevistas y que luego de los primeros intentos fueron modificados, adecuando el lenguaje, el contenido de las preguntas y haciéndolas más bien en un intercambio de experiencias que nos permitieran hablar sobre el tema y extraer una reflexión de parte de las mujeres y nosotros mismos. A medida que el trabajo de campo avanzaba, con cada entrevista, surgían nuevas preguntas, pero, por sobre todas las cosas, cada nueva entrevista nos hacía pensar y nos interpelaba en nuestra propia maternidad, pensar y repensar el sentido, significado, creencias y concepciones de la propia maternidad, para lograr comprender qué es la maternidad para las mujeres entrevistadas.
Dar voz a las mujeres, sobre sus significados acerca de la maternidad, “nos posibilitó iluminar la escena” sobre un tejido de aspectos culturales, sociales y subjetivos que va conformando la maternidad como un ámbito esencial de la vida de estas mujeres-madres y que configura su modelo y su lugar en la familia y comunidad. Para unas, sigue constituyendo el único destino posible para la realización como mujer, mientras que para otras mujeres se abren espacios de quiebre donde se habla de maternidades elegidas. Unas, entienden la maternidad como un destino, por lo tanto si ocurre se asume y se vive con todas las contradicciones de este momento, pero se la resignifica a la luz de la experiencia y sobre todo del amor y el vínculo que se genera con el hijo, que en muchos casos de los observados representa el dejar de estar solas y poder volcar en alguien el afecto y compañía que anhelan y que en otro momento habían buscado en sus parejas. En unas significa un proceso de aceptación y adaptación de la maternidad, tanto de las propias madres como del entorno familiar. Observamos que se produce una transformación de la subjetividad que conduce a la asunción del rol comenzando por el embarazo hasta culminar en la maternidad como hecho y como práctica. Observamos también cómo la incorporación del bebé al ámbito familiar provoca todo un proceso de modificación y adaptación no sólo de la nueva madre sino también del resto de los integrantes del grupo familiar. En algunas madres, al ser adolescentes, estos parámetros se ponen en contradicción lo que configura una situación particular donde se mezclan los sentimientos de amor y responsabilidad por el hijo, propios del mundo adulto, y por otro
168 lado siguen manteniendo en sus familias el rol de adolescentes y el estatus de hijas dependientes. Puede considerarse que en estas mujeres, la maternidad acrecienta dichas ambivalencias como resultado del estigma social que suscita ser madre a una edad temprana. Para estas jóvenes la “identidad como madres” les provee un reconocimiento social como mujeres dentro y fuera de la familia. De la misma manera, la transformación de las adolescentes en la "identidad de buena madre” reproducen los caracteres hegemónicas de la maternidad como el ser femenino, naturalizando dicha vivencia. En otras mujeres en cambio, la maternidad genera, por razones que se entrelazan y algunas de ellas con mayor peso que otras, sentimientos de rechazo y no aceptación. Optan por la toma de decisión de la entrega en adopción del hijo (a) que esperan o que acaban de tener. Al conocer la situación de estas madres se hace evidente que realizan un acto de amor para con sus hijos y para lograrlo deben atravesar un proceso doloroso que implica una carga de sentimientos encontrados respecto a los significados de ser madre y ser mujer. Continuando con la reflexión se observó en algunas mujeres, significados de la maternidad configurados en base a la interpretación subjetiva de un modelo de maternidad normativo. Este modelo que se expresa en la concepción del rol de madre, se aprende a través de la familia, la educación y los discursos de las instituciones de salud. El modelo normativo del rol de madre se caracteriza por la responsabilidad, el sacrificio y el amor de madre. La responsabilidad sobre los cuidados, es una de las cualidades centrales del rol de la madre, ya que son responsables del cuidado exclusivo de los hijos y labores domésticas, lo cual implica madurez para asumir la responsabilidad del bienestar y crianza del hijo. Por otro lado, el sacrificio o abnegación implican un “sentido materno” de postergación de los propios intereses, para velar por los intereses de sus hijos. En este mismo sentido, el amor de madre es un sentimiento que refuerza el vínculo madre-hijo. Esta conexión, madre-hijo, significa para estas mujeres, la justificación y fundamento de la maternidad y también un sentimiento que les permite valorar positivamente su experiencia. Frente a estos significados existe una naturalización del vínculo madre-hijo, que al ser diversas las experiencias que configuran este vínculo, que no es ontológico, es una construcción cultural, histórico y social que se trasmite en el aprendizaje y se refuerza con este ideal de la maternidad. En algunas madres se develan significados de la buena y la mala madre, en donde la buena
169 madre reúne todas aquellas características normativas del rol de madre y la mala madre es una identidad construida en oposición al ideal de la buena madre. Este modelo normativo de maternidad es reproducido en los significados de algunas mujeres quienes buscan ser buenas madres y responder a este ideal con el propósito de ser reconocidas y valoradas dentro de sus familias y entorno social.
Ahondar en el mundo de los significados de estas mujeres, en una relación dialéctica, nos permitió una visión comprensiva de la maternidad. Nos permitió al relacionarnos con el otro y al conocer al otro, aprender del otro. Asimismo, nos permitió abordar sus condicionantes socioculturales y comprender la maternidad en relación con sentimientos y significados sociales implicados en la idea de ser madre ya que, maternidad y crianza, deben ser reconocidas como complejos históricos, ontológicos y socioculturales.
La indagación de los sentidos a la maternidad nos posibilitó interacciones entre ambas partes con modificación entre ambos. Las participantes tuvieron conciencia de que estaban involucradas en el proceso de la investigación. Las mismas, por un lado pudieron obtener conocimientos acerca de sus propias perspectivas y comportamientos, así como acerca del tema de la investigación. El investigador, por el otro, como aprendiz y co-intérprete guiaba el proceso hacia el conocimiento que ambos “participantes e investigador”, deseábamos expresar. Y juntos forjamos una asociación para explorar distintas interpretaciones sociales de la realidad. Nos transformamos pues, el conocimiento de sus concepciones abrió un espectro de posibles visiones sobre los sentidos otorgados a la maternidad. En este complejo fenómeno socio cultural, las preguntas siguen apareciendo. Con cada hallazgo surgen interrogantes que nos llevan a repensar de qué manera podemos abordar la maternidad de forma holística e integral, donde se trate el fenómeno considerando la perspectiva de sus protagonistas, porque no surgen respuestas únicas o definitivas, pero sí más preguntas sobre más posibilidades.
170 2. El valor de la investigación cualitativa como estrategia de aprendizaje en la educación médica.
Como médica que enseño, el trabajo emprendido deja una profunda reflexión en lo que es hoy, el aprendizaje.
Vivimos un momento histórico en el que la información se ha ubicado en el lugar del saber, donde la técnica eclipsa a la ciencia y en el cual un pensamiento reiterativo ocluye un pensamiento reflexivo y crítico. Dentro de este horizonte de sentidos unívocos, de certezas constituidas e instituidas como verdades absolutas y de discursos hegemónicos no se deja lugar para la experiencia propia y singular.
Hoy, es fundamental promover un aprendizaje significativo desde los actores, creativo, continuo, colaborativo, autoregulado, positivo, y que tenga aplicaciones para el desarrollo personal y profesional para un desempeño significativo frente a problemas auténticos y reales. Esta forma de aprender requiere un cambio significativo en la forma de “aprender” y de “enseñar”; supone repensar el aprendizaje, la enseñanza y la educación significativa e interactiva frente a los retos y las oportunidades de la era del vertiginoso desarrollo de las ciencias y las tecnologías.
Se considera por lo tanto a partir de este trabajo de investigación, dedicado, profundo y complejo que emprendimos, que el aprendizaje debe desarrollar una visión comprensiva de la maternidad, en la que se aborden sus condicionantes socioculturales, y se la comprenda en relación con sentimientos y significados sociales y culturales implicados en la idea de ser madre, esto es, una noción de maternidad resultante de la actividad selectiva e interpretativa que las personas hacen en un contexto determinado.
Reflexiono que en el aprendizaje se debe conocer la realidad del ámbito hospitalario a partir de la experiencia directa, tomando contacto con la realidad del paciente y de sus vivencias en el hospital público como conocer el vocabulario de la población de estudio, “cómo llaman a las cosas”, “cómo lo dicen los participantes”.
Reflexiono en la importancia de conocer la realidad del ámbito familiar y vivenciar la dinámica de la entrevista en un “como si” del acto médico al tener que asumir roles de entrevistador, de escucha y de interpretación. De esta manera comienzan a desarrollarse como habilidades de la praxis médica.
171 Reflexiono en que los alumnos desarrollen el pensamiento como herramienta para el abordaje de situaciones problemáticas en la articulación teoría-praxis para su resolución. Reflexiono que estos ejemplos podrían implementarse como prácticas y estrategias pedagógicas participativas (grupales e individuales) que, en su articulación con los recursos institucionales, permitirán la recuperación de la posibilidad de experiencia y favorecerán el despliegue de recursos simbólicos necesarios para la gestación de un saber. Por ello la implementación de las estrategias participativas mencionadas, articuladas con recursos institucionales, no cabe duda promueven un proceso de enseñanza-aprendizaje que imbrica la adquisición de conocimientos y habilidades con la experiencia subjetiva. Todo lo mencionado, no sólo posibilita una mejor comprensión de los contenidos programáticos de la materia sino fundamentalmente, una vivencia de la importancia de la relación médico-paciente en la formación de futuros profesionales. Facilitar este proceso, se constituye en un desafío frente a la necesidad pos moderna de recuperar una praxis médica personalizada basada en la “experiencia del encuentro y reconocimiento significativo”, basada en un aprendizaje a partir de “experiencias y de procesos de significación de esas experiencias”.
3. La investigación cualitativa en Salud Pública. Estimular y promover a investigar.