En el margen superior izquierdo hay una vasija, símbolo de vida, contención, templanza,
paciencia, protección y sapiencia. Por ser un elemento contenedor alude a la matriz que abraza la vida, a la madre que ampara y ofrece refugio, al hogar.
La corona de doce estrellas, en el espacio superior central, representa un ciclo de vida, el periodo de tiempo necesario para toda gestación, durante el cual el espíritu se une a la materia. Una abertura une el plano superior con el central:
.El plano superior simboliza el mundo espiritual que es morada del espíritu. .El plano central figura el mundo material que es morada del hombre. .La abertura representa el canal a través del cual lo divino se hace humano.
Espacio central
Este espacio está abarcado por la diosa Ast sin Velo (Isis en griego), cuyo nombre significa "trono", sentada sobre un cubo y un buitre negro volando ante ella:
.La diosa Ast sin Velo encarnaba a la Madre Tierra, a la fuerza fecundadora de la naturaleza. Era la deidad de la maternidad y el nacimiento, el símbolo de la unidad de la familia divina, la protectora de las madres, de los niños y el hogar familiar, y considerada la diosa que constituyó el matrimonio. Entre los antiguos egipcios fue denominada, "Gran maga", "Gran diosa madre", "Diosa de la maternidad y el nacimiento" y "Reina de los dioses".
.Sus pechos están desnudos como signo de cuidado y amor, de una gran capacidad de querer, de la seducción y la fertilidad femeninas.
.El color verde, de su vestimenta, indica fecundidad y poder de procreación.
.El tocado, que luce en su cabeza, representa el "Ojo de Horus", también denominado "Udyat". El dios Hor (Horus en griego) fue un poderoso dios del cielo y la divinidad del bien, que protegía a la humanidad aportándole luz y claridad. Velaba por la aplicación de las leyes cósmicas y simbolizó la victoria del bien sobre el mal, por lo que ayudaba al hombre a elevarse y
regenerarse. Le llamaron "El Elevado" por ser el símbolo de la Luz en Ascenso, y "El de los dos ojos" porque se decía que tenía el poder de gobernar con ellos. Según la mitología antigua, el dios tenía por ojos el Sol y la Luna: el ojo derecho era el Sol y el izquierdo la Luna.
Hor era hijo de Asir (Osiris en griego), deidad de la resurrección que fue asesinado por su propio hermano Suty (Seth en griego), dios del mal. Hor, queriendo vengar a su padre, mantuvo una serie de sangrientos combates contra Suty. En el transcurso de estas luchas, Hor perdió su ojo izquierdo. No obstante, Dyehuty (Thot en griego), divinidad de la sabiduría, sustituyó su ojo perdido por el Udyat, para que el dios pudiera recuperar la vista. El "Ojo de Horus" o "Udyat" estaba dotado de cualidades mágicas, fue un símbolo con características protectoras,
purificadoras y sanadoras, encarnación del orden y el estado perfecto. Simbolizó la conciencia inmortal que todo lo sabe y todo lo ve, podía volar muy alto sobre todo lo que existe o fijar su atención en cualquier detalle, por lo que permitía al hombre conocer su propia realidad y conocerse a sí mismo.
.El cetro que Ast sostiene con su mano izquierda es un atributo de poder, de mando y autoridad sobre los asuntos mundanos.
.La diosa permanece sentada sobre un cubo, símbolo de estabilidad, de perfección, de dominio sobre lo material y del cuaternario universal, es decir, de la manifestación universal. Los cuatro principios del cuaternario son los siguientes: el Creador, origen de toda manifestación, el espíritu universal, el alma cósmica y la materia primordial. Representa, asimismo, las cuatro edades del hombre (infancia, juventud, madurez y vejez), las cuatro estaciones en el ciclo anual, las cuatro fases lunares, y los cuatro elementos que conforman el Cosmos y el Hombre, fuego o energía vital, agua o reino emocional, aire o reino mental, y tierra o reino natural.
.El buitre fue un ave muy respetada en el Antiguo Egipto por ser considerada intuitiva,
clarividente y perspicaz. Es la representación de la poderosa y temible diosa Nejbet, divinidad celestial, protectora del Alto Egipto (zona sur del país) y de su capital, Nejen (cuyo nombre significa, "fortaleza del faraón"), de dioses y faraones. Una de sus misiones consistía en asistir al rey cuando éste venía al mundo, custodiarlo en su coronación, en la fiesta del jubileo* y en las batallas. Era, asimismo, la madre del aspecto divino del faraón, al que amamantaba con su leche para infundirle divinidad, por lo que fue considerada la madre mítica del soberano y conocida como La gran vaca blanca de Nejen. Sus sacerdotisas fueron llamadas "Muu" (madres) y vestían ropas hechas con plumas de buitre.
El color negro de Nejbet es símbolo de purificación.
*La divinidad oficial del faraón era adquirida en la ceremonia de coronación y se renovaba en la
fiesta del jubileo. El propósito de la misma era renovar la energía del monarca.
Espacio inferior
Este plano encierra la luna en cuarto creciente, gobernadora de la etapa fecunda de la mujer, del crecimiento, el desarrollo, la prosperidad, los nuevos comienzos y los cambios positivos. Es la regidora de la emotividad, los sentimientos y la sensibilidad, de las relaciones familiares, afectivas y amorosas. Está vinculada al instinto maternal, a la mujer como madre o esposa.
ADIVINACIÓN
Predice, abundancia y fertilidad en todo, éxito en los propósitos, obstáculos vencidos,
satisfacción personal, ánimo, ilusión, sentimiento de seguridad, amor correspondido, pasión, enamoramiento, atracción mutua, plena vida sexual, fidelidad, entrega total, compromiso o matrimonio, amistades profundas, sanas relaciones con los hijos, actividad social, trabajo o negocio estable y próspero, logro de las ambiciones profesionales, progreso
económico, multiplicación de los bienes materiales, dinamismo, vitalidad, perfecta salud o completa curación de una enfermedad, embarazo, nacimiento de un hijo.
Representa a la esposa o la madre, la fertilidad femenina, a la mujer que posee altos conocimientos y los sabe usar sabiamente.
En posición invertida predice, malas situaciones que se mantienen sin cambios, grandes dificultades que hacen fracasar los propósitos, amargura, infelicidad, inseguridad, pasiones desenfrenadas, obsesión amorosa, emociones descontroladas, profunda crisis de
pareja, fuertes desavenencias, discusiones, cólera, rencor, engaños, mentiras, infidelidad, celos enfermizos, vivir dividido entre dos amores, separación sentimental, divorcio, ruptura con
amistades, una enemiga, malas relaciones con los hijos, inestabilidad laboral o pérdida del empleo, negocio poco productivo o pérdida del mismo, obstáculos insalvables se oponen a los proyectos profesionales, pérdida de la salud, esterilidad o problemas de fertilidad, aborto natural o provocado.
TAROT EGIPCIO DE KIER: ARCANO MAYOR II
LA SACERDOTISA
"LA LUZ EN TUS PENSAMIENTOS"
Se asocia al número 2: el espíritu influenciable espiritualmente, la "Madre divina", la energía femenina, el desdoblamiento de lo que era uno, la manifestación dual de la unidad, el bien y el mal, la duplicidad de la mente, equilibrio, receptividad, sensibilidad, tendencia al
romanticismo, empatía, cooperación, adaptabilidad, consideración hacia los demás, modestia, sinceridad, diplomacia.
Correspondencia astrológica: Luna en Cáncer. Rige el inconsciente, la imaginación, la intuición, las emociones, la profunda sensibilidad, la dulzura, la ternura, la disposición bondadosa,
sociable y simpática, los sentimientos de compasión y el amor universal, la vida interior estable y equilibrada, el espíritu de sacrificio en la vida afectiva, la naturaleza protectora, el gusto por el hogar .
Corresponde a la segunda letra hebrea, "Beth": el reconocimiento del Señor en el mundo, la santidad en la tierra, bendición, "la casa de Dios", "la casa del mundo", morada, hogar, cavidad, abrigo, sentido de pertenencia, discreción, intimidad, privacidad, hospitalidad, la familia, la pareja, la esposa, la femineidad, el poder de crear, dualidad, pluralidad y diversidad en la Creación, el poder de deducción y diferenciación.
Representa: la mente subconsciente, en la que permanecen ocultos tanto las potencialidades creativas como los impulsos destructivos, la semilla, lo que permanece en estado potencial hasta que se cumple el tiempo de su manifestación, la "matriz", entendida como el lugar donde se gestan las ideas, la actividad interna que aviva la inteligencia emocional, la sabiduría que se encuentra latente en todo ser humano, la verdad interior, la ciencia oculta, la clarividencia, la intuición, la energía femenina, la mujer como individualidad y en su relación con el hombre, el útero femenino que abraza la vida.
SIMBOLOGÍA
Espacio superiorEn el margen superior izquierdo podemos ver una grulla, símbolo de lealtad, fidelidad, felicidad, buen augurio, prosperidad, observación, discreción y cautela. Es también un signo de elevación espiritual.
El tocado con las tres fases lunares, en el espacio superior central, es una continuación de la corona que lleva la mujer del plano medio y la representación de la divinidad cósmica, Hut-Hor (Hathor en griego). Esta deidad egipcia fue diosa del Cielo y del mundo terrenal, del Sol y la Luna, la protectora del amor, de la alegría de vivir y la bondad. La consideraban una deidad nutricia, benefactora de las mujeres embarazadas, del parto y las comadronas, ya que ayudaba a los niños a venir al mundo como diosa de la fertilidad y la vida. Ella era la gran patrona de todas las mujeres, que en ningún momento o estación del año dejaban de reverenciarla. La llamaban "Madre de las madres" o "Maestra de la vida". En su aspecto de diosa de la fecundidad y la humedad, fue asociada a la estrella Sothis, que levantándose sobre el horizonte anunciaba la crecida anual del río Nilo, signo de prosperidad en las cosechas por irrigar los terrenos. Aquí está deidad aparece representada en su faceta de diosa lunar simbolizando las tres fases de la luna, creciente, llena y decreciente, símbolos de renovación perpetua y de inmortalidad. El tocado se eleva hacia el plano superior indicando acceso a la vida espiritual y a los planos elevados de la existencia.
Espacio Central
Este plano está abarcado por la diosa Ast con Velo (Isis en griego), cuyo nombre significa "trono". Fue una diosa lunar virgen, deidad del Cielo, guardiana de la gran sabiduría que se encuentra latente en todo ser humano, del mundo subconsciente y sus secretos, en el que están ocultos tanto las potencialidades creativas como las destructivas, es decir, la dualidad o principios antagónicos: masculino y femenino, pasividad y actividad, luz y oscuridad, el bien y el mal... Esta deidad transmite los misterios del inconsciente que deben ser desvelados y la magia de la ciencia oculta. Su virginidad se asocia al inconsciente sin explorar. Simboliza a la Madre
Universal como principio femenino del Cosmos.
La diosa permanece sentada en la entrada de su Templo, postura que indica dominio, equilibrio, perdurabilidad, el desarrollo de las capacidades receptiva y sensitiva gracias a la pasividad que tiene lugar a nivel externo, ya que la actividad se da en el mundo interior. Ciñe su cabeza con la corona llamada Sejemty, la cual comprende el Alto y el Bajo Egipto, zona sur y norte del país respectivamente. Simboliza la unión de ambos reinos o unificación de Egipto. Los antiguos egipcios denominaban a esta corona "las dos poderosas", y era la imagen del poder espiritual y material al mismo tiempo.
Debajo de la corona luce un tocado en forma de cobra erguida:
.La cobra fue una criatura vinculada al submundo y a las aguas primordiales, las cuales eran consideradas origen de toda vida. Encarnó los principios opuestos, la dualidad de la existencia humana: por un lado, representó las potencias del caos que amenazaban el orden de la
Creación, pues quien era mordido por ella corría toda suerte de peligros imposibles de
combatir. Por ello, personificó la traición a las leyes divinas y el sufrimiento que esto conlleva. Por otro lado, tenía un simbolismo benéfico y protector porque escupía su veneno contra los enemigos, porque representaba la astucia y la cautela, la sabiduría y el conocimiento, el poder, la fertilidad, el sol, la resurrección a una nueva vida y la eternidad. Los antiguos egipcios creían que las cobras castigaban solamente a aquellos que se lo merecían.
.La cobra erguida simbolizó la sagacidad que advierte de la necesidad de ser previsores. Personificó a la diosa cobra Uadyet* (Uto o Buto en griego), llamada "Señora del Cielo", protectora del Bajo Egipto (zona norte del país), de dioses y faraones. Se le atribuía la
característica de ser muy poderosa. Como encarnación de las diosas solares simbolizó el calor ardiente del Sol y la llama del fuego. Igualmente, recibió el nombre de "La Verde" por encarnar la fuerza del crecimiento, ya que su presencia generaba la inundación anual del río Nilo, cuyas aguas fecundaban las cosechas al fertilizar el suelo, haciendo crecer las plantas. También era conocida con el apelativo de "La Vigorosa" por asociarla con la regeneración. Se la consideró madre y protectora del rey. Su imagen se colocada como insignia protectora en la frente de los faraones y del dios solar Ra porque escupía fuego contra los enemigos de ambos.
El velo, con el que cubre su rostro, es un signo de pureza.
En su mano derecha sostiene un Ank o cruz ansada egipcia, emblema de la búsqueda de la inmortalidad, del triunfo de la vida sobre la muerte y de control sobre el mal.
En el papiro, que sostiene con su mano izquierda, están escritos los secretos del mundo oculto y la sabiduría esotérica.
Las dos columnas, que podemos ver detrás de la diosa, una clara y la otra oscura, aluden al conocimiento interior y a lo que es imperecedero.
*En la primera época del Antiguo Egipto se concebía el Sol como un flujo luminoso que surcaba
la bóveda celeste impregnándola de luz y vida, como una cósmica y divina cobra solar que cruzaba diariamente el paisaje celeste. El Sol no era todavía el dios Ra sino una diosa cobra a la que llamaron Uadyet, que todos los días a lo largo del año fluía ondulante por el cielo, lo que le valió el epíteto de "Señora del Cielo". Más adelante, cuando Ra se convirtió en el dios Sol, Uadyet se transformó en el ojo derecho de este dios, concebido como un ojo solar rodeado por una cobra, pasando a simbolizar el calor y la llama del "Ojo de Ra", y recibiendo la denominación de "La llama".
Espacio Inferior
Este plano comprende dos columnas de diferente color. Figuran la dualidad, los opuestos, el reino de la conciencia y del subconsciente, la vida interior y exterior, el bien y el mal, lo positivo y lo negativo del mundo natural.
ADIVINACIÓN
Predice, situaciones tranquilas y serenas, paz interior, claridad y lucidez mental, inteligencia, sabiduría, prudencia, cautela, escuchar las advertencias de la intuición y dejarnos guiar por ella, elección del camino correcto gracias a un reflexivo análisis de las situaciones antes de actuar, capacidad de observación, aprender de la experiencia, fidelidad y profundo compromiso en el amor, amistades sanas y leales, iniciativas favorables, comienzos positivos de los
proyectos, estabilidad laboral, seguridad económica, buena salud, embarazo deseado, clarividencia y poderes psíquicos.
Representa a la madre o la esposa, a mujeres cultas, mentalmente equilibradas, discretas, prudentes, con conocimientos sobre esoterismo. Puede simbolizar una parapsicóloga o psicóloga.
En posición invertida predice, situaciones confusas e inestables, desorientación, sensación de oscuridad interna, miedos y temores, sufrimiento, amargura, elección de caminos erróneos a causa de una falta de reflexión y análisis antes de actuar, incomunicación y frialdad en la pareja, infidelidad, engaños, mentiras, amistades falsas e hipócritas, segundas intenciones, oposición a los propósitos, paro laboral, mala economía, caminos profesionales cortados, neurosis, desequilibrio mental, dolencias del aparato genital femenino, esterilidad, aborto espontáneo o provocado, madre castradora.