III Estado de la cuestión: La formación y la
3.4. siniestralidad laboral en la construcción
3.4.1. Estudios previos
A nivel internacional y desde tiempo atrás, se viene observando que la mano de obra inmigrante es importante en los países del Golfo Arábigo, poco poblados y con grandes programas de construcción financiados por el petróleo7. Ello da lugar a situaciones, a veces, muy duras de trabajo. Una noticia aparecida en televisión8 daba cuenta de las malas condiciones de vida y de trabajo que los trabajadores sufren en Dubai, donde se están llevando a cabo construcciones de grandes edificios.
Según la OIT (2004) las relaciones de trabajo en la construcción son específicas. Los trabajadores van de una obra a otra, hay muchos pequeños empleadores que es necesario coordinar, la subcontratación de actividades es muy importante. La fuerza de trabajo abarca desde los oficios especializados como los electricistas o yeseros hasta los puestos menos cualificados de peones. Los trabajadores cualificados dispensan a los menos cualificados una formación en el tajo (aprendizaje por ósmosis)9 aunque se sabe que la precariedad laboral está interrumpiendo las cadenas de formación.
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8. TV3 telenoticies migdia de 06‐04‐2008
9. Se supone simplemente que un trabajador que ha estado <merodeando> durante un tiempo sabrá cómo se hacen ciertas cosas” (Doeringuer, P; Piore, M. 1985:64). Se lleva a cabo en el proceso de trabajo, en base a prueba y errores, siendo el proceso de trabajo el que disciplina el proceso de aprendizaje. Generalmente es impartida por los veteranos o algún tipo de supervisor experto que sigue cumpliendo con sus responsabilidades productivas.
Los salarios solían ser altos, superiores al promedio, para compensar el trabajo arduo y peligroso. La OIT alerta de que el trabajo en el sector de la construcción es cada vez más temporal e inseguro y los niveles de seguridad se han reducido. La liberalización ha traído consigo una competencia a la baja que ha hecho que las empresas subcontratistas compitan para conseguir los contratos reduciendo costes y eso ha hecho que los puestos de trabajo sean poco atractivos y mal remunerados. Estos puestos no atraen a la mano de obra autóctona y deben ser cubiertos por trabajadores inmigrantes, a veces incluso en situación irregular. En gran parte del mundo el trabajo en la construcción no se considera un trabajo decente.
Debido a las altas tasas de accidentes, a los despidos frecuentes y a las malas condiciones de alojamiento, los jóvenes no suelen aceptar puestos de trabajo en el sector y eso hace que aumente la proporción de trabajadores extranjeros sin protección ni formación adecuada. El informe de accidentes de trabajo mortales del INSHT 2005‐2007 destacaba que el porcentaje de accidentes sucedidos en los años 2005, 2006 y 2007 en empresas que actuaban como subcontratas fue un 38,20% en el grupo de accidentes de trabajo mortales investigados. Destaca como han aumentado significativamente tales accidentes, con respecto a los años anteriores en que se alcanzaba un 28,70%. (op. cit p.19). Así mismo, señala que el
porcentaje de accidentes mortales investigados en el mismo período y sufridos por trabajadores de nacionalidad extranjera es de 17,13% frente al 81,75% de los padecidos por trabajadores españoles.
Al comparar dichos datos con el porcentaje de población afiliada en 2007 se podría considerar que la incidencia de accidentes mortales es mayor en la población extranjera, ya que hay sólo un 10% de trabajadores afiliados que sufren el 17,13% de los accidentes mortales (op. cit. p.15).
Una comparación aproximada con los datos de siniestralidad para el año 2006, trasladada al sector de la construcción y referida al total de accidentes refleja la misma tendencia (ver gráfica siguiente):
Gráfica 1: Accidentes de trabajo y población ocupada inmigrante. Sector de la construcción 2006. Fuente: elaboración propia y estadísticas del INSHT y MTAS.
También el trabajo de la Fundació Bofill (2007:132) en su estudio de Barcelona con datos de 2004 destaca la mayor concentración de accidentes entre los extranjeros que trabajan en ciertos sectores. Según nos dicen, sólo cuatro sectores de actividad, la construcción general, la hostelería (hoteles y restaurantes), la selección y colocación de personal y los acabados en edificios y obras suman, según sus datos, el 36.5% de los accidentes.10 Esos mismos datos ponen de manifiesto la elevada siniestralidad del sector de la construcción ( 26.6% de los accidentes) al ponerlos en relación con las cifras de extranjeros afiliados a la seguridad social del sector de la construcción en Barcelona (20,4%).
Sin embargo, la patronal catalana Foment del Treball Nacional (2007), en su revisión de las estadísticas laborales correspondiente a los años 2005 y 2006 afirma que siguiendo los datos que aporta el INSHT, el índice de incidencia de accidentes totales de los trabajadores extranjeros del sector (11.362) sería inferior al del total del sector de la construcción (13.498) (op. cit. p.20). Para el mismo periodo de estudio (julio 2005‐junio 2006) se destaca en dicho análisis una reducción significativa del índice de incidencia total en el sector (5.6%), acompañado también de una reducción del índice de accidentes graves (19,5%) y el de los mortales (10,6%). También el colectivo IOE (1998:173‐4) en su estudio sobre trabajadores inmigrantes en la construcción dedicaba un apartado a esta cuestión y según su encuesta de entonces, los inmigrantes habían sufrido con mucha menos frecuencia accidentes de trabajo que los autóctonos, explicándose este hecho en parte por sus trayectorias laborales más cortas que, en principio, los han expuesto a menos situaciones de riesgo. ‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐‐ 10. se han contado los subsectores o ramas de construcción general, acabados en edificios y obras, instalaciones en edificios y obras y la preparación de obras. 15,9% 17,16%
Estudios previos han afirmado que existe una tendencia a la infradeclaración de los accidentes. Este dato fue señalado por el informes Durán (2001). En España los registros de accidentes recogen datos de siniestralidad por nacionalidad desde 2003. Según López Jacob (2007) estos datos no muestran que los trabajadores inmigrantes tengan mayor riesgo de sufrir lesiones en el trabajo. No obstante, el estudio de la Fundació Bofill (2007:137) afirma que la situación de vulnerabilidad económica y jurídica que afecta a muchos trabajadores extranjeros, podría suponer un motivo que llevara al trabajador a no solicitar la baja laboral y a la empresa a no comunicar el accidente, con lo cual se estaría subestimando la dimensión real de la siniestralidad entre los trabajadores extranjeros. Este problema se ha detectado en otros países, como demuestran los estudios de Richardson et al., (2004:1760) para el grupo de hispanos o también Mulloy et al., (2007: 917). El estudio de Benavides et al (2006) afirma que en función de la forma de codificar la nacionalidad, el riesgo relativo para los extranjeros en España, pasa de ser un 4.39 a 0.72 es decir, de tener mucho más riesgo que los españoles a tener menos que éstos. Ahonen y Benavides (2006:424) afirman que el riesgo relativo es mayor entre los trabajadores extranjeros, pero reconocen la necesidad de mejorar las bases de datos existentes: “ The results of this study show considerably higher risks for occupational injury and death for foreign workers in Spain than for their native counterparts, and show the urgent need for improvement in relevant data collection (…)”.
Finalmente, el informe de accidentes de trabajo mortales del INSHT 2005‐2007 señala que respecto a los estudios efectuados en años anteriores se observa un aumento considerable de los accidentes mortales investigados en el sector de la construcción que pasa de un 46% a un 52% para los años 2005, 2006 y 2007 (ibídem p.10). Además, confirma que los accidentes mortales en la Construcción son más frecuentes, y también los que han aumentado más desde el análisis de los datos 2003‐2004 donde alcanzaban un valor de 45,97% frente al 52,01% del análisis actual. (INSHT op. cit p. 11). De acuerdo con los datos manejados por Foment (2007:22) en el periodo de estudio en cuestión, las caídas a distinto nivel
gravedad del mismo.
Este es uno de los grandes temas en las formaciones preventivas, ya que se dedica buena parte del tiempo de la formación a explicar los diferentes elementos de la seguridad contra caídas, tanto personales como colectivas, referidos a diferentes supuestos de trabajo y medios auxiliares.
3.4.2 Explotación estadística.
Según el anuario estadístico del Ministerio de Trabajo e Inmigración correspondiente a 2009 un total de 1.878.023 trabajadores inmigrantes están en alta laboral afiliados a la seguridad social, de los cuales 241.008 hombres y 14.316 mujeres lo están en el sector de la construcción, que tiene en total de 1.779.600 afiliados. Los trabajadores marroquíes forman un grupo de 233.484 trabajadores afiliados al sistema de los cuales 38.989 lo están en la construcción. Esta es la nacionalidad del caso B de esta tesis doctoral. El otro grupo étnico son los trabajadores armenios (caso C). Son un grupo pequeño de 3.022 afiliados al sistema, de los cuales 688 lo están en la construcción. En Cataluña hay 59.748 trabajadores marroquíes de alta en el sistema de seguridad social y 848 trabajadores armenios. Este grupo es mucho más numeroso en Cataluña que en otras comunidades autónomas. Según datos del MTIN, en 2009 hay 419.536 trabajadores inmigrantes afiliados y en alta laboral a la seguridad social en Cataluña.
Por lo que respecta al tipo de contrato, es interesante destacar que del 1.260.536 contratos que se hicieron en 2009 a trabajadores extranjeros, un total de 297.959 corresponden a la modalidad de obra o servicio. Esta es la modalidad específica de contrato que más se utiliza en la construcción. Hay que sumar otros 250.145 contratos eventuales celebrados el mismo año, dando con ello una idea de la importante temporalidad laboral de este colectivo.
En cuanto a los datos más recientes de siniestralidad es destacable el descenso de accidentes en el sector. En 2008 se produjerosn 203.346 accidentes con baja y en 2009 descendió hasta 129.234 accidentes con baja, incluido los in itinere. Por grupos de actividad, construcción de edificios pasa de 96.308 accidentes a 57.153; ingenieria civil pasa de 14.508 a 10.611 y en las actividades de construcción
especializadas se produce una disminución desde 92.480 a 61.470. Según la gravedad, los accidentes mortales pasan de 247 en 2008 a 165, todos ellos en jornada de trabajo. También disminuyen las categorías de leve y grave. Por ocupación, el colectivo de trabajadores que sufre mayor número absoluto de accidentes corresponde a los trabajadores en obras estructurales de construcción y asimilados con 88.033 en 2008 y 55.369 en 2009. Le sigue en importancia la categoría de peones de industria manufactureras que pasa de 49.635 en 2008 a 31.108 en 2009.
Por nacionalidad, podemos decir que el colectivo de marroquíes sufrió 21.139 accidentes de trabajo en 2008 y 13.304 en 2009, de los cuales 20 fueron mortales en 2008 y 11 en 2009. No se cuentan los accidentes in itinere. Sólo los rumanos, y para la categoría de accidentes mortales en jornada de trabajo, supera al colectivo de marroquíes en 2008 con 24 accidentes. En 2009, el grupo de rumanos se integra en la categoría de “Unión Europea” porque finaliza la aplicación transitoria del tratado de adhesión de este país y no aparecen diferenciados en las estadísticas publicadas por el MTIN. Los trabajadores armenios tampoco aparecen diferenciados:
Tabla 1: Accidentes y nacionalidades.
Accidentes con baja en jornada de trabajo en la construcción.
Año TOTAL Españoles UE Marruecos Resto
2005 238.495 209.045 3063 (1,2%) 7.970 (3,34%) 18.417 (7,7%) 2006 250.313 207.339 5.490 (2,1%) 10.441 (4,17%) 27.043 (10,8%) 2007 250.324 202.221 7.002 (2,79) 11.703 (4,67%) 29.398 (11,74%) 2008 186.655 151.330 5.488 (2,9%) 8.066 (4,3%) 21.771 (11,6%) 2009 122.614 102.894 6.231 (5,%) 4.106 (3,34%) 9.383 (7,6%) Fuente: MTIN y elaboración propia. Entre paréntesis la proporción.
Los accidentes entre los españoles empiezan a disminuir antes que entre los no nacionales. Éste grupo aumenta el número de accidentes hasta 2007 y luego empieza a descender en números absolutos. Sin embargo la proporción de accidentes tiene un comportamiento distinto. La proporción de accidentes de los marroquíes y del resto de no nacionales, con exclusión del grupo de UE, aumenta
hasta 2007 y a partir de este año disminuye. Pero el grupo de trabajadores de UE continúa aumentando su proporción pese, a la disminución del número absoluto de accidentes.
Se produjeron 39.072 accidentes en puestos de trabajo sin evaluación de riesgos en el sector de la construcción. Una parte muy importante de los 122.614 accidentes con baja en jornada de trabajo que se produjeron en dicho periodo. Algunos accidentes se produjeron en empresas sin ninguna modalidad preventiva, esto es, 1051 accidentes en empresas que no han organizado de ninguna forma su sistema de prevención.
Las estadísticas recogidas por el MTIN deben ser tratadas con precaución. El trabajo de campo llevado a cabo en esta tesis confirma que la comunicación de accidentes adolece de ciertos problemas. Algunos aspectos pueden darse por ciertos, como la nacionalidad o el suceso mismo. Hay un accidente con baja cuando se recoge en las estadísticas. Eso es cierto, pero fallan algunos matices, como las causas, la desviación, o el agente material, todos ellos cuestionables. Lo son, no sólo porque al ser tratados en los formularios se pueden escoger erróneamente, sino también porque la relación de causas y elementos del accidente tratados responden a la inmediatez de los hechos y no son fruto de un análisis. Cuando sucede un accidente, alguien lo comunica a la gestoría que trata con la documentación laboral del empleador.
A veces, la persona que lo comunica ha visto el accidente y otras veces ha recibido la versión de un testimonio o de alguien que ha hablado con un testimonio. Es muy posible, que ninguna de las personas hasta aquí enumeradas tenga una sólida formación preventiva. También es posible que no se exprese correctamente en la lengua española o que no la entienda. Con esta información, la persona que realiza la comunicación electrónica, un administrativo o administrativa que no tiene conocimientos ni preventivos ni sobre el sector de actividad debe rellenar un formulario en el que escoge sobre diversas opciones: agente material, forma de contacto, desviación, actividad física, tipo de trabajo etc. Y lo hace con la información que le han proporcionado anteriormente.
También debe indicar si se ha realizado evaluación de riesgos sobre el puesto de trabajo en el que ha ocurrido el accidente. Algunas veces se responde que no, por
desconocimiento o por error. La veracidad de estos datos, debe interpretarse con prudencia. Ello significa que el análisis cualitativo de la siniestralidad es una necesidad y que las investigaciones de los accidentes realizadas por los técnicos de prevención tienen mucha importancia.