3.1. Sistemas de contraincendios
3.1.6. Sistema contraincendios de cubierta
Numerosos y de diversa naturaleza son los elementos en cubierta que obran como sistemas contraincendios, según se puntualizan y caracterizan a continuación (Arcos Zamora, 2007; Pérez Lorente, 2001):
Bocas contraincendios o hidrantes: operan como puntos de alimentación de agua (a partir de bombas contraincendios), poseyendo conexiones adecuadas para acoplar las mangueras. A modo de ejemplo, puede hallarse la siguiente distribución: 1 en la cubierta principal de popa, 1 en la cubierta principal de proa, 1 en la cubierta superior de popa.
Mangas contraincendios: conducen el agua desde los hidrantes a ubicaciones próximas al fuego, su diseño (ligereza, flexibilidad y movilidad) favoreciendo la superación de distintos obstáculos para completar el fin. Por la misma razón (vulnerabilidad del material), es importante indicar que estos elementos precisan de inspecciones frecuentes, por ejemplo, para detectar poros, cortaduras o cuarteamiento de la goma.
Lanzas contraincendios: conforman el extremo de las mangas, a través del cual el agua o la espuma tienen salida, siendo piezas cilíndricas que operan con función de direccionamiento.
Existiendo tres tipos de lanzas (de chorro continuo o sólido, de dos efectos y de tres efectos) y de distinto diámetro, la efectividad de las mismas se valora en tanto la adecuación del caudal y el direccionamiento en función a los requerimientos de la embarcación (considerando la ubicación del hidrante y la longitud de la manga). Cajas contraincendios: su distribución se encuentra en función a la de
155 de control de hidrante, un manómetro anterior a la válvula (indicación de la presión de la red en el punto), lanzas de pulverización y otras herramientas contraincendios (por ejemplo, llaves de acople y hachas). Cuando se disponen en compartimentos interiores de la embarcación, deben ubicarse cerca de un pulsador de alarma de incendio.
Como podría estipularse, estas cajas son las que permiten una respuesta rápida a un incidente, dados los elementos que contiene y la disposición de los mismos (mangas acopladas y conectadas a la boquilla, indicación de presión instantánea, etc.). No obstante, estos dispositivos son eficaces en tanto la intervención inicial sobre un incidente, luego debiendo ser complementado por otros recursos, según la magnitud del incendio y el plan de acción vigente en el buque. En la siguiente figura se dispone un ejemplo de caja contraincendios.
156 Figura 47. Ejemplo de caja contraincendios, dispuesta junto al hidrante.
Fuente: Pérez Lorente, J. A. (2001).
Adaptadores y racores: en cuanto a los adaptadores, son los elementos que permiten la conexión para los equipos de extinción, estos siendo enroscados tanto interior como exteriormente, y fabricándose en aluminio o bronce.
Por su parte, los racores operan como conectores de los extremos de las mangas, así permitiendo su extensión en longitud. Al igual que los adaptadores, se fabrican en aluminio o en bronce, y existen diversos tipos y medidas.
Lo esencial a estos elementos es, sin embargo, la normalización de estos tipos y medidas, dado que la inadecuación de los mismos en función a los materiales contraincendios de cierta embarcación puede
157 complicar las maniobras de extinción, así como el tiempo de acción sobre el incidente.
Conexión internacional a tierra: como se hiciera alusión en otra oportunidad, el mar es la fuente principal de agua que alimenta, mediante respectivas bombas, los sistemas contraincendios de las embarcaciones.
No obstante, la autosuficiencia de la embarcación posee límites verosímiles, ello dependiendo, por ejemplo, de los requerimientos de agua para hacer frente a un incidente y de la ubicación del barco al momento de esta intervención.
Es así que en ocasiones se precisa de una conexión a tierra para el abastecimiento de agua, para ello siendo esencial que tanto los equipos del buque como los de tierra se encuentren normalizados. La conexión se efectúa, precisamente, acoplando los hidrantes a la red principal mediante la Conexión Internacional.
Esta pieza debe estar presente en toda embarcación, ser accesible y poseer indicación específica sobre las dimensiones de la conexión. Bombas contraincendios: estas bombas poseen una capacidad de 25
m3/h a 2,1 bar y se accionan por medio de motores trifásicos de 380 V15. Estos dispositivos se disponen espacios libres, inmediatamente a proa de la cámara de máquinas. Por su parte, el arranque se acciona a partir de un interruptor de selección local/ remoto y se alimenta de forma dual a partir de ambos cuadros de interruptores principales.
15 En comparación con estas bombas, aquellas de los rociadores contraincendios poseen
una capacidad de 59,62 m3/h y también se accionan por medio de motores trifásicos de 380 V.
158 Usualmente, este interruptor se dispone en posición de remoto, permitiendo el control de las bombas por el Jefe de máquinas desde el puente de gobierno, a través del sistema de control y seguimiento del buque (SCAM).
El mecanismo de acción de estos dispositivos refiere, como se mencionó en la anterior puntualización, a la aspiración de agua del mar a través del correspondiente orificio de captación, extintor que pasa por un filtro y luego es descargado en el colector de incendios. Esta descarga ocurre a través de una válvula de no retorno y otra de aislamiento que se acciona manualmente, la que por lo general se encuentra abierta y está instalada a nivel de la cubierta principal. Un punto importante sobre estos dispositivos es que, si bien tanto una como las demás bombas pueden alimentar todo el sistema contraincendios, también pueden abastecer el sistema de rociadores a partir de una conexión cruzada.
Planos contraincendios: refiere a un esquema de indicación de los sistemas contraincendios que se encuentran instalados en la embarcación, su ubicación y situación.
Este elemento es de vital importancia en tanto la información general que brindan. Deben disponerse enmarcados en lugares comunes de la embarcación, así como en sus entradas. En este sentido, los planos contraincendios deben ser de fácil acceso tanto para la tripulación y pasajeros como los equipos de tierra.
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