Antecedentes
Para una mejor denotación de los procesos de innovación dentro de una em- presa, se hace cada vez más necesario conocer cómo las relaciones con otras organizaciones y empresas pueden inducir un cambio en sus procesos y sus productos. Las empresas obtienen diversos tipos de beneficios derivados de sus relaciones con otras empresas dentro de las diferentes redes en las que se encuentran inmersas. El concepto de capital social considera las relaciones de la empresa como un recurso, que puede generar ventajas competitivas sostenibles. Una de las características más importantes de las relaciones de una empresa se refiere a su calidad, haciendo referencia a la confianza que se establece entre las partes; por lo tanto, es un elemento esencial del capital social empresarial (Castro, 2005).
Aunque existen muchos autores que han investigado sobre innovación y capital social individualmente, se revisaron y tomaron en cuenta las investigaciones que consideramos más representativas y pertinentes sobre estos dos aspectos relacionados y su impacto en el sector de artes gráficas. Nos adentraremos en cuatro investigaciones hechas en este campo. La primera hecha por el grupo de autores Landry, Amara y colaboradores, de la Universidad de Laval en Canadá, quienes exploraron empíricamente la hipótesis de que las empresas ubicadas en contextos que se caracterizan por altos niveles de confianza y por tanto de capital social, tienen mayor propensión y probabilidades de llevar a cabo innovaciones. La segunda realizada por los autores Tsai y Ghoshal, en 1998, quienes estudiaron y comprobaron cómo el capital social contribuye a la habilidad de las empresas para crear valor en forma de innovaciones de producto.
La tercera es un artículo de un grupo de investigación de la Universidad de Sevilla, quienes basados en investigaciones, desarrollan un análisis empírico en un distrito industrial, teniendo en cuenta que las interrelaciones se den con frecuencia, y observan que la confianza incide tanto en la innovación de productos como de procesos.
Finalmente revisaremos el proyecto de investigación realizado por Cigraf, en Colombia, en el que se revisan dos temas: 1) las bases conceptuales del término
redes como mecanismo de fortalecimiento de las actividades empresariales, y 2) el benchmarking de los mecanismos de conformación de redes.
¿El capital social determina la innovación?
¿hasta qué punto?
Landry, Amara y colaboradores, en su investigación (Universidad de Laval, Canadá) abordan dos preguntas: ¿El capital social determina la innovación en las empresas manufactureras?, y si es el caso, ¿en qué medida?
Para responder esas preguntas, los autores revisaron literatura sobre innovación con el fin de ver cómo el capital social pasó a ser agregado a las demás formas de capital como una variable explicativa de la innovación. Lo hicieron aña- diendo cinco formas estructurales de capital social a las tradicionales variables explicativas de la innovación: 1) red de negocios activos, 2) red de información de activos, 3) los activos de la red de investigación, 4) la participación de los activos y los bienes relacionales, y 5) una forma de capital social cognitivo (confianza mutua). Basándose en los datos encuesta realizada entre abril y junio del año 2000 a 440 empresas industriales de diversos sectores, en una región en el suroeste de Montreal, descubrieron que un 68,5 % de las empresas han desarrollado productos e innovaciones de procesos durante los tres años anteriores a la encuesta.
Concluyen que la innovación no es solamente un acontecimiento sino un pro- ceso complejo que se divide en dos etapas: en la primera etapa, las empresas se enfrentan a la decisión si van a innovar o no, en la segunda etapa, las empresas que han decidido innovar, deben tomar una decisión sobre el grado de radicalidad de la innovación que se llevará a cabo. En un contexto en el que las investiga- ciones empíricas sobre las relaciones entre el capital social e innovación siguen siendo escasas, este documento hace contribuciones de nuevas evidencias sobre el impacto y la medida que el capital social tiene en la innovación en las dos etapas de la toma de decisiones mencionadas anteriormente.
La importancia del capital social como un factor determinante de la innovación ha recibido mucha atención teórica durante los últimos años. Se asume que la adquisición de conocimiento por parte de las empresas no solo depende del mercado o la jerarquía en que se encuentra, sino también del capital social acumulado dentro de las regiones a través de redes de interacción y aprendizaje. Sin embargo, en contraste con los importantes conocimientos teóricos que se han desarrollado en la literatura sobre la innovación en los últimos años, hay todavía muy pocas pruebas empíricas de estas nuevas hipótesis. En esta inves-
tigación, los autores trataron de llenar ese vacío y de presentar estimaciones de modelos de cómo el capital social determina la innovación a nivel regional. Más concretamente lo que hicieron fue:
1. Utilizar los datos de una encuesta regional hecha a 440 empresas manufac- tureras en la región de Montérégie en Quebec.
2. Integrar las variables explicativas encontradas en la literatura sobre inno- vación en un modelo general que comprende los siguientes elementos: co- nocimiento humano, conocimiento tecnológico, creación de conocimiento interno, capital social (medido con tres índices: redes de negocios, redes de información y redes de investigación), participación de bienes, activos relacionales, activos de confianza, el capital financiero, la comercialización de activos y las presiones de la competencia.
3. Estimación de un modelo de dos fases en las que asumen que las empresas deben en primer lugar, decidir si van a innovar o no y, a continuación, en un segundo paso, tomar una decisión sobre el grado de radicalidad de la innovación prevista.
4. Presentar y discutir los resultados de las estimaciones de estos modelos y mostrar las implicaciones de políticas generales en cuanto a la innovación. En este estudio se utilizaron indicadores derivados de una encuesta regional para medir las formas estructurales y cognitivas de capital social. Las formas estructurales de capital social incluyen funciones, reglas, procedimientos y redes que facilitan la coordinación de esfuerzos, creando expectativas y reduciendo los costos de transacción. Se midieron tres formas estructurales: red de activos, activos relacionales y activos de participación. En cuanto a las formas cognitivas de capital social, estas se refieren a las normas, valores, actitudes y creencias que afectan la interdependencia; midieron una forma cognitiva de capital social. Este estudio muestra que una forma de capital social, llamada relaciones, tiene una influencia significativa en las decisiones de innovar o no y de qué tan ra- dical será esa innovación. Incluso los resultados de este estudio mostró que las redes de investigación son los ingredientes que tienen el mayor impacto en la segunda etapa del proceso de decisión de la innovación. Este último resultado es interesante porque soporta la idea que entre más radical sea la innovación, las empresas dependerán más del conocimiento creado por las diferentes orga- nizaciones investigadoras.
Un resultado particular obtenido está relacionado con el hecho de la ausencia de impacto que tiene la variable confianza en ambas etapas del proceso de decisión
de innovación. Sin embargo, antes de concluir que la confianza no tiene ningún impacto en la innovación, se sugiere utilizar otras medidas para esta variable. Los resultados de Landry confirman que la creación de conocimiento al interior de las empresas, tales como la medición del porcentaje de ventas dedicadas a I+D, y la utilización de conocimiento integrado en tecnologías avanzadas, ex- plican las decisiones de innovar y si hacerlo más o menos radical. Sin embargo, en contra de todas las expectativas, se encontraron evidencias que indican que varias formas de capital social tienen un alcance mucho mayor al explicar las dos etapas del proceso de decisión de innovar.
Estos resultados sugieren que los agentes encargados dentro de las empresas de promover la innovación, deben prestar atención a las diversas formas de capital social, especialmente a las relaciones y redes de investigación, así como también a la adquisición y utilización de tecnologías avanzadas.