mayoría de la población trabajadora del país. Es cierto que unos han ganado, pero la mayoría han perdido. Es una competitividad centrada en los costos y no en la productividad.
Situación de los sindicatos
En esta categoría también hay un consenso general en las distintas respuestas brindadas por los actores entrevistados de la ENS. Uno de los aspectos que más se resalta tiene que ver el profundo impacto que tuvo la modificación en las formas de contratación en la organización sindical; de forma especial se destaca cómo la modificación o el cambio de contratos a término indefinido por contratos a término fijo, constituyeron un paso aparentemente sutil pero decisivo en el debilitamiento y reducción de los sindicatos. Frente a esto se señala:
La Ley 50, por ejemplo, al darle vía libre al empleo temporal, contrato a término fijo, le quitó la base social de los sindicatos que fundamentalmente era el contrato de trabajo a término indefinido; ya los trabajadores a término fijo, temporales, es muy difícil que se afilien a los sindicatos, porque no le renuevan el contrato, incluso no hay garantía de fuero sindical cuando se trata de un trabajador con contrato a término fijo o temporal. Entonces, eso, indiscutiblemente golpeó el funcionamiento de los sindicatos, el crecimiento de los sindicatos, y fue un factor determinante para la pérdida de muchos militantes (Entrevistado ENS, 2015).
Otro de los entrevistados de la ENS, enuncia:
Estos contratos a término fijo han venido siendo usados de casi de manera punitiva particularmente contra las organizaciones sindicales porque cuando un empleador tiene problemas con un personal sindicalizado y este personal está vinculado a término fijo lo único que tiene que hacer es esperar que se vaya venciendo el término y simplemente preavisar que no será renovado el contrato y parte sin novedad, al no renovar el contrato, que es no una forma de terminación del mismo, sino simplemente su vencimiento, el sindicalista no podrá argumentar que es que me despidieron sino que simplemente no le renovaron el contrato, aquí se genera toda una secuencia muy complicada de actuaciones para poder acreditar que en realidad la no renovación del contrato obedeció fue a una actitud antisindical (Entrevistado ENS, 2015).
La interpretación que realizan los entrevistados de la realidad laboral colombiana, nos permite entender que, además de la modificación en la forma de los contratos (término indefinido a término fijo), el papel desempeñado por otras figuras, como Cooperativas de Trabajo Asociado y Empresas de Servicios Temporales, también ha sido usado como excusa para intermediar la contratación laboral; desde estas figuras no es posible pensar en una consolidación de la base sindical, ya que, en principio, quienes laboran a través de
70 alguna de estas formas (C.T.A. y E.S.T.) no son considerados empleados y, por tanto, no es posible su sindicalización.
Otro aspecto que ha llevado al estanco de los sindicatos, según lo plantea uno de los entrevistados, tiene que ver con el miedo latente de entablar negociaciones colectivas, pues se piensa que en cada negociación se perderán los derechos y beneficios adquiridos a través de años de lucha y esfuerzo. Esto ha llevado a que en algunos casos el sindicato prefiera no renegociar su convención colectiva y permanecer con viejos derechos adquiridos; así es narrada esta situación por uno de los entrevistados:
Uno de los casos, que no es el único pero sí de los casos más dicientes, es por ejemplo el del sindicato del Banco de la República (ANEBRE), donde llevan más de veinte años sin negociar convención colectiva, justamente por efecto de saber que si someten a negociación todos los puntos que tienen actualmente lo más seguro es que en un tribunal de arbitramento terminen perdiendo lo que hoy tienen ganado, esto hace entonces que el sindicato no pueda negociar o no quiera intentar negociar por el temor de pérdida de esas victorias convencionales (Entrevistado ENS, 2015).
En cuanto al futuro de los sindicatos, los entrevistados de la ENS observan con bastante escepticismo una mejoría en las condiciones de los mismos, puesto que mientras continúen las dinámicas de flexibilización del trabajo y de persecución sindical no será posible transformar la realidad que vive el país en este aspecto, lo que no sólo afecta a las personas sindicadas o que quieran sindicalizarse, sino a todos los trabajadores en general, ya que sin sindicatos que “luchen” o presionen por una redistribución de la riqueza más justa y equitativa, entonces, la concentración de la riqueza en determinados propietarios será mayor. Este hecho es bastante grave toda vez que el índice de GINI para Colombia en los últimos años ha estado entre el 0.54 y 0.55 (datos suministrados por uno de los entrevistados de la ENS, 2015 y contrastados con noticia del Diario Portafolio, 2014); sin duda alguna los sindicatos desempeñan un papel social de talla mayor en la economía de cualquier nación, y de Colombia en particular, toda vez que tienen el potencial de contribuir a una mejor redistribución de la riqueza y, en consecuencia, una sociedad más justa y equitativa.
Sin embargo, la realidad presente y la prospectiva que de esta realidad se hace, es bastante preocupante para los entrevistados de la ENS. Ellos nos hablan de su preocupación en los siguientes términos:
Mientras eso no se remueva en la práctica y en la norma [se refiere a las malas prácticas empresariales y a las normas que han propiciado la flexibilización], en la política laboral del Estado y de los empresarios, el sindicalismo seguirá siendo marginal en la sociedad colombiana (Entrevistado ENS, 2015).
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