9.1.
Aforado del pozo
Antes de entrar en la descripción final de la instalación a realizar es necesario hacer un apunte: Como se ha dicho la instalación se ha diseñado en base a unos datos facilitados por el propietario de la finca, entre los que se incluían unos niveles estáticos, dinámicos y un caudal de extracción del pozo. Un aforado hecho correctamente aportará datos sobre el comportamiento del pozo para un caudal a un tiempo determinado, esto permite tener un punto de partida más fiable para el diseño del pozo, ya que marca realmente cuál será el caudal máximo para extraer que permite la regeneración del acuífero.
Si se excede este caudal máximo, se encuentran problemas de sobreexplotación del acuífero y esto podría ocasionar que la bomba del pozo empezara a extraer barro o a funcionar en vacío lo que provocaría una rotura de la bomba.
Es por eso por lo que la primera recomendación que se hace es la de la realización de un aforo correctamente, para asegurar que toda la instalación posterior funcionará correctamente. A groso modo, podríamos distinguir dos métodos diferentes de aforar los pozos. Ambos grupos engloban a diferentes métodos específicos de aforamiento pero que comparten unas características comunes.
A continuación, se exponen los dos grandes grupos de aforado existentes y sus variantes: • Métodos de caudal constante: Estos métodos se basan en la utilización de un caudal
determinado que permanecen constante durante todo el tiempo del ensayo. Dentro de este método se pueden distinguir dos variables.
o Métodos de régimen permanente: Son aquellos en los que el nivel permanece prácticamente invariable después de un tiempo de estabilización, la metodología de este tipo de ensayo es bastante simple y requiere de pocas mediciones de campo.
En primer lugar, se mide los niveles de profundidad de agua del pozo a estudiar y de los pozos de sondeo realizados alrededor del pozo principal si existieran. Una vez realizadas las mediciones se empieza a bombear un caudal constante y transcurridas varias horas o días, se realizan mediciones de los niveles para comprobar su descenso. Una vez realizadas varias mediciones y comprobado
46
que los niveles de los diferentes pozos se han estabilizado, se toman las medidas de estos niveles y se obtienen las depresiones causadas por el bombeo de ese caudal constante.
Con estas mediciones, aplicando alguno de los métodos de régimen permanente existente, se modeliza el comportamiento del pozo.
Por tanto, estos métodos de aforamiento permiten la realización rápida de una aproximación al comportamiento del pozo, pero no son los más adecuados para una correcta modelización.
o Métodos de régimen variable: Estos métodos se basan en la interpretación de la evolución de los niveles a lo largo del ensayo. Igual que para el método anterior un primer paso es la medición de los niveles iniciales del pozo principal y de los pozos sondeo si existiesen.
Tras medir estos niveles se arranca la bomba, también a caudal constante, pero las mediciones se realizarán esta vez de forma que su distribución se haga de la forma más uniforme posible en una escala logarítmica.
• Método a caudal variable: A diferencia de los anteriores métodos estos utilizan de diversos caudales a lo largo de la prueba, estos otorgan una modelización del pozo más próxima a su comportamiento real. También podemos diferenciar dos variantes:
o Método de bombeo a caudal crítico: En este método se mantiene el nivel dinámico hasta el nivel donde la bomba está instalada, mientras este ocurre se van midiendo la variación de los caudales en el tiempo. Este tipo de aforos es común en acuíferos que se encuentran por encima del nivel freático.
o Método de bombeo de los caudales escalonados: Este método modela el comportamiento del pozo mediante la variación del caudal a extraer. Se bombean caudales de forma creciente, pero siempre guardando relación entre los aumentos, y sin realizar grandes escalones entre ellos.
El tiempo de bombeo no tiene por qué extenderse hasta la estabilización de los niveles, se puede conseguir una buena modelización del pozo manteniendo cada caudal entre 1 y 2 horas. Para la realización de esta variación de caudales es común utilizar una misma bomba funcionando a diferentes frecuencias mediante un variador de frecuencia.
Para el presente proyecto se preverá la realización de un aforamiento del pozo mediante el último de los métodos descritos, bombeo de caudales escalonados, ya que es el que más información aportará sobre el comportamiento del pozo a lo largo del tiempo y el que mejor lo modelizará.
47
9.2.
Instalación final
La instalación final contará en primer lugar con 57 módulos fotovoltaicos conectados en 3 filas de 16 series, con una inclinación de 62º y cuyas conexiones irán recogidas en una caja de “strings” y de ahí serán llevadas, mediante cable de 1x6 mm2 a un cuadro que contará con un inversor DC/AC, un regulador de carga, un filtro sinusoidal y un variador de frecuencia.
Desde el cuadro se alimentarán las dos bombas que componen la instalación una primera sumergible que se encontrará en el pozo capaz de aportar 25 m3/h a 113 mca de presión, que según el aporte de las placas, funcionará durante las horas centrales del día aportando 72 m3/d y será conectada mediante cable de sección 3x6 mm2, se instalara una segunda bomba vertical con un caudal de 19 m3/h a 25 mca la cual tomará el agua de una balsa con un volumen total de 1.000 m3, que debido a las condiciones de trabajo tendrá un tiempo de llenado de aproximadamente 12 días hasta alcanzar el volumen necesario para aportar el agua necesaria a un riego.
La extracción del agua desde el pozo se realizará mediante una tubería de U-PVC DN65 y desde la salida del pozo hasta la balsa se realizará con tubería de PVC DN75, mientras que la red general de distribución que irá hasta las parcelas irá en tubería de PVC DN75, las tuberías de los sectores 1, 2, 4 y 5 serán de PVC DN63 en cambio la del sector 3 desde la parcela 189 hasta la 190 será de PE DN32.
La sectorización se realizará con válvulas de mariposa manuales de DN63, y para los ramales se empleará PE DN32 para las parcelas 174 y 185 y PE DN25 para al resto estos irán conectados mediante collarines toma a la red del sector.
Por último, se instalarán microaspersores autocompensantes subárboreos con un caudal de 110 l/h. El tiempo aproximado de riego por sector según los cálculos realizados en el anexo I, será de 9 y se deberá realizar debido al aporte solar en dos días un primero de 6 horas y un segundo 3 horas. Con esto el ciclo de riego se realizará en 7,5 días y el ciclo completo de llenado de balsa y riego se realizará en 19,5 días.
Los detalles de las características de los equipos, tuberías y cables empleados vendrán detallados en el pliego de condiciones. Este no incluirá detalles sobre las dimensiones finales de la balsa, pero si sobre la tela impermeabilizadora de esta, de la misma forma tampoco se fijarán las condiciones de las estructuras que soportarán las placas más que el ángulo de inclinación de estas.
48