III. Tina Merlin
III.3. Sulla pelle viva Come si costruisce una catastrofe.
Sulla pelle viva es uno de esos proyectos elaborados poco a poco durante años. Lo comenzó a escribir en 1956, precisamente el año en el que Merlin empieza a hablar del valle del Vajont en sus artícu- los para el diario L’Unità en directo, desde el lugar mismo donde se desarrollan los acontecimientos: los está viviendo en primera per- sona, por ello sus artículos están escritos por impulso, con la urgen- cia que le apremia la necesidad de querer denunciar los hechos que se estaban produciendo. Sin embargo, el libro no verá la luz hasta más de veinte años más tarde y habiendo encontrado muchos pro- blemas para su publicación. Sin embargo, este hecho no hace que lo
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sucedido haya perdido relevancia, sobre todo porque, para la propia autora, el recuerdo está aún muy vivo y no forma parte del pasado. En la introducción al propio libro declara que cree tener:
una deuda para con los habitantes de la zona: contar su historia. Hoy, después de veinte años durante los cuales Italia y los italia- nos han sido ofendidos, humillados, intimidados, asesinados de mil maneras, quizá esta historia pueda parecer una de tantas acaecidas de modo casual. Quizás más limpia que las que suceden hoy. Pero no es así. Se parece mucho a las de hoy. Lleva la misma marca: el poder. Y del uso que de este hacen las clases políticas y sociales que lo tienen31.
En el original en el que explica el origen del libro retoma las palabras de la gente y hace hincapié, como explica Basso (2018: 79), en la rabia por no haber logrado evitar el desastre con la fuerza de sus palabras y por ello, para evitar que esto caiga en el olvido se toma el desafío de llevar a cabo este proyecto:
El objetivo ha sido contar los hechos poniéndome del lado de la gente, contar cómo lo veía y lo vivía la gente de Erto y Casso. Quie- ro decir, no con conmiseración – espero que no encontréis ningún rastro de esta en el libro – sino con plena conciencia del enfrenta- miento que estaba en marcha y que implicaba valores económicos, civiles, morales, humanos, vistos y vividos por dos partes en con- flicto, por dos concepciones diversas del mundo: por depredadores que preparaban la catástrofe con fines de aprovechamiento y por la población que defendía el propio derecho a vivir en el valle.
Como dice Brecht – que era un gran poeta alemán y que siem- pre estaba de parte de los oprimidos (y por esto he puesto sus frases al inicio del libro), hay dos lenguajes en lo alto y en lo bajo y dos
31 “un debito verso gli ertani: raccontare la loro storia. Oggi, dopo vent’anni in cui l’Italia e gli italiani sono stati offesi, umiliati, tiranneggiati, uccisi in mille altre maniere, forse questa storia sembrerà una delle tante casualmente accadute. Forse più pulita di quelle che accadono oggi. Ma non è così. Assomiglia molto a quelle di oggi. È contrassegnata dallo stesso marchio: il potere. E dall’uso che ne fanno le classi politiche e sociali che lo detengono” (Merlin, 1997: 23).
medidas para medir. Hasta ahora la historia del Vajont se ha conta- do con el lenguaje y las medidas de quien está en lo alto. Yo he in- tentado contar la historia del Vajont con las palabras y las medidas de quien está abajo, del pueblo de Erto y de Casso […].
He aquí la historia de la gente del Vajont. En el fondo, yo solo he confeccionado el libro, porque el libro en realidad lo habéis escrito vosotros, la historia del Vajont la habéis hecho vosotros, vosotros sois sus protagonistas, vosotros tenéis que transmitirla a vuestros hijos que no la conocen32.
El 9 de octubre de 1963 es una fecha que corre el riesgo de ser recordada como una catástrofe natural, pero, en realidad, fue una catástrofe provocada por el hombre y Merlin no se plantea ningún problema a la hora de denunciar a las personas concretas. En la lu- cha de los habitantes de la zona contra SADE (Sociedad Adriática de Electricidad) la autora ve un nuevo tipo de resistencia que con- sidera a esta empresa hidroeléctrica su invasor. De este hecho surge un libro que exige un lector atento; las últimas páginas hacen un recorrido completo por los años en los que se producen los aconte- cimientos confluyendo en el inevitable punto final: “la historia del
32 “Intendo dire non con pietismo - spero non ne troverete traccia nel libro - ma con la consapevolezza dello scontro che era in atto e che coinvolgeva valori economici, civili, morali, umani, visti e vissuti da due parti contrastanti, da due concezioni diverse del mondo: da chi depredava e preparava la catastrofe per fini di profitto e dalla popolazione che difendeva il proprio diritto a vivere nella vallata.
Come dice Brecht - che era un grande poeta tedesco e che era sempre dalla parte degli oppressi (e per questo ho messo le sue frasi all’inizio del libro), vi sono due linguaggi in alto e in basso e due misure per misurare. Finora la storia del Vajont è stata raccontata con il linguaggio e le misure di chi sta in alto. Io ho tentato di raccontare la storia del Vajont con le parole e le misure di chi sta in basso, del popolo di Erto e di Casso. […]
Ecco perché ho scritto la storia della gente del Vajont. In fondo, io il libro l’ho solo confezionato, perché il libro in realtà l’avete scritto voi, la storia del Vajont l’avete fatta voi, voi ne siete i protagonisti, voi dovete ora tramandarla ai vostri figli che non la conoscono”.
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gran Vajont, con una duración de veinte años, se concluye en tres minutos de apocalipsis, con el holocausto de dos mil víctimas”33.