Una de las técnicas de recolección de datos que se usa en el enfoque de investigación cualitativo, es la de las historias de vida, que como lo expone Hernández (1991) pueden ser tanto individuales como colectivas. En este caso, por ser un ejercicio de reflexividad, la historia de vida será individual. Chárriez (2012), basándose en Valles (1997), plantea el ámbito biográfico como una de las formas de historias de vida, que puede ser cualquier documento escrito u oral que se refiera a la vida de un individuo. Estos documentos pueden ser autobiografías, diarios, cartas, manifestaciones, declaraciones o narraciones. En el caso de este trabajo investigativo se tomará la autobiografía como documento a analizar.
El relato autobiográfico, plantea Acevedo (2007), tiene tres aplicaciones relevantes en la investigación, que son: en el campo de la intervención psicológica, en el campo de la investigación desde áreas antropológicas y sociológicas principalmente, y en el campo de la formación. La antropología y la sociología son las disciplinas que más han podido demostrar la pertinencia del uso del relato autobiográfico en la investigación científica, por medio de métodos como el diario de investigación, en el que el investigador es el mismo objeto de estudio. Acevedo asegura que para estas disciplinas, la autorreflexión a la que lleva el proceso de relatar las experiencias, ha dado lugar a la existencia de obras que muestran cómo las vivencias de las personas y las relaciones significativas marcan los intereses y los posicionamientos frente a las trayectorias profesionales de los sujetos.
Por otro lado, el papel del relato autobiográfico en el campo de la formación, es planteado por Acevedo (2007) como un método relevante debido a que el proceso de formación de los individuos es un proceso en el que el sujeto social se transforma cuando entra en contacto con la realidad, y esto lo lleva a “enfrentar problemas de complejidad creciente, lo que representará no solamente un esfuerzo intelectual sino también la exigencia de un desarrollo personal a medida de esos desafíos”(p.14), lo que lleva a que el sujeto tenga la posibilidad de mirar y cuestionar sus propias posiciones en cuanto a los hechos sociales que se le presentan, y también
“ayuda a desarrollar los saberes de tipo más disciplinar a través de una didáctica que no considera ya al currículum de una manera abstracta y separada de la experiencia de vida y profesional, sino que exige de cada estudiante la apropiación de esta experiencia en una
confrontación fecunda entre ideas y experiencias, entre teoría y vida”. (Formenti, 2008, p.269)
En cuanto a los objetivos de la historia de vida como método de investigación, Chárriez (2012), basándose en las ideas de Olabuenágana, plantea cuatro: captar las experiencias biográficas en su totalidad en cuanto a todos los elementos espacio temporales en los que se hayan desarrollado, captar la ambigüedad y los cambios que suceden a lo largo de la vida de las personas que cuentan su historia, captar la visión subjetiva y la forma en la que esta visión hace que las personas tengan determinados comportamientos con los demás a su alrededor debido a la percepción que tienen de sí mismas y de los demás, y finalmente, “descubrir las claves de interpretación de fenómenos sociales de ámbito general e histórico que sólo encuentran explicación adecuada a través de la experiencia personal de los individuos concretos”(p. 55).
De acuerdo con esto, la autobiografía, al ser historia de vida
“representa una modalidad de investigación cualitativa que provee de información acerca de los eventos y costumbres para demostrar cómo es la persona. Ésta revela las acciones de un individuo como actor humano y participante en la vida social mediante la reconstrucción de los acontecimientos que vivió y la transmisión de su experiencia vital” (p.53)
Por consiguiente, las historias de vida arrojan datos que vienen de la vida cotidiana de las personas y de las reconstrucciones y explicaciones que realizan para vivir, y estos datos al mismo tiempo brindan una perspectiva que permite ver la conducta humana a partir
de las acciones o las palabras de las personas como un producto que define su mundo. Es por eso que para esta autora, “la historia de vida como metodología cualitativa busca capturar el proceso de interpretación, viendo las cosas desde la perspectiva de las personas, quienes están continuamente interpretándose y definiéndose en diferentes situaciones” (p.51), lo que lleva a que los fenómenos sociales puedan explicarse desde la visión del actor que en algunos casos será muy detallada y específica debido a que las situaciones que viven las personas tiene una carga afectiva. Razón por la cual, Chárriez (2012), apoyándose en las ideas de Berríos (2010), afirma que
“los estudios cualitativos siguen unas pautas de investigación flexibles y holísticas sobre las personas, escenarios o grupos, objeto de estudio, quienes, más que verse reducidos a variables, son estudiados como un todo, cuya riqueza y complejidad constituyen la esencia de lo que se investiga”(p.51).
Por su lado, Acevedo (2007), plantea que “el relato de vida, cualquiera sea la forma que asuma (…), será para el propio relator y para sus eventuales interlocutores, la historia de la construcción identitaria, siempre inacabada, de un sujeto situado socio- históricamente”(p.18). Adicionalmente, cuando se usa la autobiografía como método de investigación, el autor, como lo plantea Formenti (2008), “puede releerse y, por consiguiente, operar sobre su producto como si fuese algo diferente de sí mismo, generando una mirada reflexiva y metacognitiva, que transforma, y re-interpreta lo que ha sido escrito”(p.271). Este proceso en el que el autor de la autobiografía se detiene a pensarse e interpretarse, es un proceso que a su vez y como lo mencionaba en la anterior cita de
Acevedo (2007), refleja la construcción identitaria del escritor porque permite que se sitúe frente a su historia desde el presente y pueda reconstruir eventos que sucedieron anteriormente. Igualmente para esta autora, relatar la historia de la vida propia, lleva a que la persona que realiza este proceso pase por un reposicionamiento que lo conduzca a hacer una proyección de sí mismo en el futuro con un mayor grado de autonomía, ya que como lo afirma Gutiérrez (2010), “reconstruir la memoria de lo que somos, nos ofrece la oportunidad de otorgarle sentido a nuestra cotidianidad” y hablar de lo que se es sin la intención de mostrar otra forma de ser
“Es un acto legítimo para distanciarse y comprenderse a sí mismo y, desde esa perspectiva, alcanzar una mayor cercanía con lo que nos pasa, lo que sentimos, lo que pensamos, lo que no entendemos y, para lo cual, muchas veces no siempre hallamos explicación. Significa también un acto de comprensión del otro. Una entrada al espacio subjetivo del otro.” (p. 364)
Lo anterior permite, según Gutiérrez (2010), que vivamos procesos de identificación que son los que nos hacen sentir diferentes y nos brindan elementos que hacen que le hallemos un sentido diferente a lo vivido. De igual manera, para esta autora, la escritura autobiográfica permite que se realice un proyecto de desarrollo personal que tiene que ver no sólo con la vida del que lo realiza sino con la vida de los demás, debido a que por medio de una asociación que ella plantea como memoria-escritura-oralidad, “la autobiografía representa una forma de re-construir la identidad a partir de las reflexiones que realiza el narrador sobre su vida, como sujeto que interactúa en una determinada cultura”(p.365)
Los objetivos planteados por Olabuenágana en Chárriez (2012) serán en parte lo que servirá como guía par el análisis de la autobiografía que se utilizará en esta investigación. Estos, permitirán identificar diferentes fases y elementos en la historia a analizar y posteriormente y teniendo en cuenta el último objetivo que pretende hallar las claves de interpretación de los fenómenos sociales reflejados en el relato autobiográfico, se hará un análisis en paralelo con las teorías planteadas en el marco conceptual de la presente investigación, tomando como base categorías que emergen del relato autobiográfico, obtenidas en el proceso de lectura del mismo a partir del agrupamiento de eventos o manifestaciones que se consideran similares.