1) La iluminación escénica es un complemento fundamental para la transmisión de sensaciones y emociones en el público, en tanto que es un lenguaje semiótico:
a) ¿Cuáles son los aspectos fundamentales que deben tenerse en cuenta para el diseño de iluminación de una obra o escena?
Toda iluminación tiene que estar en consonancia con el mensaje, la idea o argumento de la obra a la que pertenece: esto es lo principal.
b) ¿Qué criterios utiliza para ello?
Me baso mucho en Eli Sirlin en cuanto a cosas como:
- “visibilidad lumínica” (no siempre es necesario que se vea todo el escenario, sino que la idea es mostrarle al espectador qué parte de la luz o de la sombra es importante en un
determinado momento.
-otro aspecto sería la revelación de la forma: es decir, que los aspectos tridimensionales no se deformen con la luz (pasa mucho con la luz frontal: se da mucho en recitales de rock), que no se vea un objeto plano. El hecho de perder la profundidad visual afecta muchísimo en la percepción que el espectador pueda tener de esa obra.
-la composición del espacio escénico: que tiene que ver con cómo disponés una cantidad determinada de luminaria en un escenario con determinadas dimensiones, determinada escenografía y actores. Y para eso es necesario tener en cuenta todo este tipo de factores: qué tipo de puesta en escena se trata, actores, espacio y cantidad de luminarias.
-la información: precisamente es brindar la información justa al espectador, no confundir con cambio de luces bruscos, no intentar hacer alarde de la técnica que tengo, sino ir en
consonancia con la obra. Mucho depende de la puesta también. Con la luz podemos crear convenciones: podemos crear la convención de que es de día o de noche sin cambiar elemento alguno de la escenografía.
-impacto directo sobre el estado de ánimo del espectador: tiene que ver con qué impactos quiero generar en el espectador. Muchas veces los directores y actores lo saben y a veces no. Lo ideal sería que lo supieran.
c) ¿Quiénes participan en este diseño?
Uno debe acordar siempre con los directores y después con los actores, si hubiera otra gente, también. Siempre es importante acordar, más en algo como el teatro que es todo tan
subjetivo: si no se tiene bien claro qué quiero mostrar puedo crear diferentes climas. Por ejemplo, gran cantidad de luz predispone a la risa y poca cantidad de luz predispone al drama. Yo siempre trato de acordar primero con el director, después con otros técnicos (si es que hay) y en tercer lugar con los actores intervinientes en la obra.
Cuando empecé a trabajar como técnico yo creía que iba a tener poca libertad y que todo el mundo y todos los actores y directores del mundo manejaban el lenguaje lumínico, pero me
encontré con que no, entonces, la mayoría de las veces terminé diseñando la puesta lumínica casi solo en base a estos acuerdos.
También es importante conocer sobre el vestuario, además del color, el tipo de tela (si es sintética o natural: las naturales presentan menos variación en el sentido de que es más sencillo darse cuenta cómo funcionarán los colores: algodón amarillo con luz azul resultará algo verde, en cambio con telas sintéticas en el vestuario se da mayor variación y no se logra el color deseado tan fácilmente). También pasa eso con el telón de fondo y la utilería. Por eso hay que probar con las luces.
2) La intensidad de la luz provoca sensaciones al sujeto perceptor:
a) ¿Qué elementos fundamentales deben tenerse en cuenta la manipulación de la intensidad?
Está esto que yo te decía: a mayor luminosidad, mayor comicidad genera. Aunque obviamente tiene sus excepciones. Vos podés trabajar una comedia muy oscura, siempre dándole tiempo al espectador a que el ojo se adapte a esa oscuridad.
La intensidad tiene como fin también acentuar o marcar determinados momentos de una puesta en escena, ya sea disminuyendo o aumentando la luminosidad.
b) ¿Qué percepciones pueden provocarse en el espectador?
Al iluminar un actor o elemento, estamos indicando al espectador dónde debe mirar, dónde va a sucedes algo. Eso puede ser anticipativo o mientras transcurre.
El tema de las percepciones también está ligado básicamente a los colores. Generalmente se debe trabajar con una cantidad media de luz para no producir fatiga visual.
3) La posición de la fuente de luz comunica diferentes cosas según de dónde provenga: ¿En qué situaciones y para qué utiliza…
a) Iluminación cenital?
Sirve principalmente para destacar espacios centrales, principalmente donde va a producirse monólogos, apartes o semiloquios. Es una luz irreal por el tipo de luminarias que se usan, es más difícil con el cenital crear la ilusión de un hecho natural. Tiene una ubicación más teatral en ese sentido; esto siempre que hablemos de un solo cenital. En cambio, con varios cenitales, se puede crear una cortina de luz que sirve para delimitar espacios: lo que está detrás de ellos lo podés ocultar, no se ve. Por ejemplo, tenés una escena que está en un lugar cerrado y querés abrirlo, lo podés hacer ocultando con luz cenital toda la escenografía de atrás. Es una luz acéptica, limpia, no produce mucha sombra.
Es la más peligrosa porque su abuso aplana las formas. Siempre se debe usar en relación con otras luces. Yo siempre utilizo una luz frontal bastante potente para realizar una iluminación general del escenario o para corregir las sombras o cantidad de luz que producen las otras luces del escenario. Trabajo con luminarias de gran intensidad (fresnel, 1000W, o PATH).
c) Iluminación lateral?
Es interesante porque mantiene la forma de los objetos o actores. Genera mucho contraste. La idea es trabajar con laterales de los dos lados y elegir, de última, qué lado debe estar más iluminado y cuál menos. Siempre al actor le va a llegar más luz cuanto más cerca esté de ella (existe una ley para ello, la ley del cuadrado de la luz distancia: L= l/d2). Sirve mucho para espectáculos de danza o danza-teatro.
d) Iluminación diagonal?
Es muy interesante porque, a diferencia de la frontal, genera sombra. Entonces no se aplana el actor o la escenografía. Por ejemplo, en “Medio Pueblo” la usé para iluminar una especie de escalera donde estaban ubicados unos muñecos. La luz iluminaba más a un vértice que a otro y así se acentuaba la idea de tridimensionalidad.
e) Iluminación nadiral?
Es una luz peligrosa porque genera mucha sombra, generalmente en la cara; entonces hay que usarla conscientemente de esto y con complementos (luz cenital o frontal). A menos que lo que yo quiera sea justamente generar sombra. Sirve para las escenas que
podríamos considerar dramáticas.
Otro problema que tiene esta luz es el hecho de poner las luminarias arriba del escenario, ya que se las pueden chocar los actores, por eso hay que ver bien por dónde van a caminar ellos y disponerlas fuera de su recorrido.
f) Contraluz?
Toda puesta siempre debe tener un contraluz ya que si no se utiliza contraluz se pierde la tridimensionalidad. Generalmente hay que trabajar con paletas opuestas de colores: si tenés una fuente que tiende a cálido, el contraste tiene que ser frío. Esto tiene que ver con la tridimensionalidad y la teoría de color de los impresionistas: una luz roja tiene sombra verde, una luz amarilla tiene luz violeta, y así con todos los opuestos.
Esta luz también sirve para mostrar todo el escenario sin demasiada luz o para cambiar el color de fondo de la escena (en ese caso, se puede utilizar para dar una interesante bienvenida al espectador, al principio de una obra) y para momentos dramáticos. Pero también genera fatiga visual, así que hay que usarla cuidadosamente sin abusar. La regla sería poner 1/3 de luminarias en contraluz, más de eso generan irrealidad.
4) El ritmo del diseño de iluminación escénica permite decidir cómo se contará la historia, a) ¿En qué situaciones y para qué utiliza los cambios bruscos de luces?
Hay que tener cuidado en los cambios bruscos de luces porque a partir de usar este efecto lo que hiciste con el espectador es crear una convención. Es muy peligroso después destruir esta convención. Por ejemplo, si la escena se convierte rápidamente de luz de noche a luz de día, siempre deberá convertirse así. Es muy probable que el cerebro del espectador no reaccione rápidamente a estos cambios, pero el ojo sí: entonces puede, el espectador, irse sin que le cierre algo y sin saber qué es eso que no le cierra.
Muchas veces podemos marcar cortes en escena con cambios bruscos de iluminación. Estos cortes pueden aludir a elipsis temporales o cambios de espacio.
b) ¿Qué efecto produce en los espectadores?
Se produce una convención con los espectadores, un acuerdo. Pero generalmente el uso constante de cambios bruscos genera fatiga visual y pérdida de percepción visual: se pierden detalles porque el espectador está más pendiente de unir los cambios de luz que en los sutiles movimientos de manos, gestos, etc.
5) ¿Cuándo se opta por utilizar una luz difusa y cuándo una focalizada?
Las luces difusas (que tienden a la omniluminosidad) se pueden usar como luz general, como contraluz, como luz ciclorámica (contraluz que se usan, no sobre el escenario, sino sobre el telón de fondo).
La luz focalizada (que poseen lentes) se usa en todas las otras posiciones, fundamentalmente en los cenitales, diagonales, nadirales, todas.
En realidad, hay también luces semi-focalizadas, que iluminan puntualmente pero con cierto grado de penumbra.
De todas maneras lo mejor es una iluminación en varias posiciones o tipos de luminarias.
6) El color de la luz tiene una significación asociada a la cultura y aspectos físicos:
a) ¿Para qué estados anímicos o situaciones de las escenas utiliza colores cálidos y cuándo colores fríos? ¿Por qué?
Los colores cálidos, remiten al fuego. Nos predisponen a diferentes estados: -el amarillo a la comicidad, la risa; también por una asociación a la luz del sol.
-los rojos nos hablan de pasión, asesinato, muerte; más si se acercan a los colores sangre. -el magenta es ambiguo: puede usarse tanto para humor como para drama.
-los colores ámbar depende cómo se utilicen pueden imitar o dar sensación de luz de lamparita de pocos WATTS y asociarse a la pobreza del espacio escénico. También pueden predisponer a la comedia por ser un derivado del amarillo.
Los colores fríos, por el contrario, remiten al agua, por lo cual dan sensación de tranquilidad o peligro, y hablan de la noche:
-el azul nos predispone a la tranquilidad, la frialdad (puede utilizarse al momento de un asesinato interesante).
-el verde es ambiguo: puede transmitirnos desde paz (si es des-saturado) o dar fuerza, si es saturado
b) ¿Qué elementos se pueden definir mediante el uso de uno u otro color de luz?
Siempre es interesante pensar a qué elementos naturales reemplaza la luz “espectacular” o “artificial”:
-con azules-celeste-blancos podemos crear la noche
-con diferentes gamas de ámbar imitamos la iluminación de un foco de filamento. -con blancos-amarillos creamos luz de día.
-con magenta-naranja-violeta imitamos un ocaso o amanecer.
7) Existen puestas en escena en las que la luz es trabajada como un actor en tanto a su accionar, ¿alguna vez trabajó en una obra en la cual se incluyera esta técnica escenográfica?
-En Medio Pueblo, en el primer momento, se veía la sombra del actor en una de las paredes del teatro, entonces antes de entrar al escenario la gente ya veía la sombra del actor.
-A veces se usa un cenital como alusión a una revelación divina del actor.
-En un Varieté un actor manipulaba el seguidor con el cual iluminaba al público, y entonces el seguidor era el reemplazo de la mirada del actor.
-En La laguna de la niña encantada –que la iluminé una sola vez-, utilicé como reemplazo de la laguna una luz azul.
Conclusión
Mediante las entrevistas realizadas, la información recaudada, y la participación como observadoras en diferentes espectáculos, podemos concluir que la iluminación afecta de manera importante en el clima generado, en los colores, las sombras, la tridimensionalidad, la acentuación de una situación específica que permite ver gestos y detalles y el estado de ánimo de los espectadores.
Diferentes colores, diversas formas de ubicar el equipamiento de iluminación, los diversos juegos y efectos dados con las luces, el ritmo y las variaciones de intensidad son elementos de los que se vale el iluminador para generar diferentes sensaciones y estados anímicos en los espectadores. Estas sensaciones y estados de ánimo son estudiados y elegidos por un acuerdo dado entre el director, los actores y diferentes técnicos: escenógrafos, coreógrafos, vestuaristas, maquilladores.. En síntesis, podemos decir que