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Para la elaboración de la cabeza de un títere con tejido de punto comenzaremos por recortar una plantilla en cartón con forma circular de unos 18 centímetros de diámetro. Esta información es del año 2008
Lunes 5 de Mayo de 2008 Por José Luis García
Para la elaboración de la cabeza de un títere con tejido de punto comenzaremos por recortar una plantilla en cartón con forma circular de unos 18 centímetros de diámetro. Una vez tengas la plantilla recortada, colócala sobre la tela que has elegido y dibuja sobre la tela la forma de la plantilla y recorta luego el tejido.
Después, cose en la tela una línea que siga el contorno circular que has recortado, a una distancia no superior de un centímetro del borde la tela. Deja los extremos de hilo libres, tanto al principio como al final del cosido.
Rellena poco a poco la tela con algodón, de manera que vaya adquiriendo una forma de bola; recuerda que estás haciendo la cabeza de tu títere. Cuando tengas esa forma de bola casi terminada introduce el cuello del títere, que estará hecho con cartón; puedes aprovechar el cartón de un rollo de papel higiénico o un rollo de cocina, pero ojo, recórtalo hasta que hagas un cilindro en el que entre tu dedo casi justo.
Ahora atarás los dos extremos de hilo que dejaste libre de tu cocido previo alrededor del cuello de cartón. Lo que debe quedarte al final es una bola con un cuello de cartón atado a ella en la parte baja.
Felicidades, ahora tienes la base de la cabeza de tu nuevo títere.
Ahora coge un hilo, dale varias vueltas alrededor de esa cabeza y átalo,
aproximadamente a un tercio de la altura total de la cabeza, es decir, divide entre tres la altura total de la bola y ata el hilo a la altura del primer tercio. Este atado marcará la altura de los ojos del muñeco.
Con otro hilo, ata la bola alrededor, de arriba abajo, a la altura de donde estarían la orejas del títere. Cose ambos hilos entre sí y a la tela en los puntos en los que se unen entre ellos.
Dibuja en un papel la cara que quieras que tenga tu títere. Cuando la tengas, dibuja su perfil en papel, en una escala que encaje con la bola que acabamos de terminar.
Coloca el perfil en papel sobre el mismo tipo de tejido de punto que has utilizado para hacer la bola, dibújalo y recorta en la tela dos veces dicho perfil. Pon uno junto a otro -nariz con nariz, boca con boca- únelos con alfileres a medio centímetro del borde y cóselo a continuación.
Rellena la nariz con algodón y coloca el conjunto sobre la bola, estirando la tela hacia atrás y encajándola sobre la bola. Ahora debe empezar a aparecer la cara de tu títere. Coloca la nariz por debajo del hilo que atamos para fijar la posición de los ojos. Tira con fuerza para que ‘la piel’ quede ajustada sobre la bola.
Fija la tela en la parte trasera de la cabeza primero con alfileres y cosiéndola después desde el cuello hasta la coronilla.
Marca las órbitas de los ojos pínchando con alfileres y cosiendo a continuación tela con bola rellena de algodón.
Puedes hacer la orejas aparte -siguiendo la misma técnica que para hacer la cara-, aunque no todos los títeres necesitan poseer orejas.
Cose o ata lana para hacer el pelo del títere, tratando de tapar con él las costuras que has realizado en la parte posterior de la cabeza.
Pinta la cara con un pincel fino y pintura para telas.
Ya tienes su primera cabeza de títere hecha con tela de punto. Tal vez el resultado de esta primera vez no sea el que esperabas, pero no desesperes, aprende de tus errores y comienza una nueva cabeza. Esta saldrá mejor. Haz una tercera y una cuarta. Cuando lleves veinte cabezas lo que has imaginado se parecerá más a lo tendrás sobre la mesa del taller.
La foto pertenece al último espectáculo de Marimba Marionetas, Érase una vez un circo.
El espacio escénico para teatro de marionetas
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Aunque a primera vista pueda parecer lo contrario, la elección del espacio escénico para una obra de marionetas no se realiza al azar. A modo de ejemplo os expongo los pasos que seguimos en 1988 para la creación de nuestro espectáculo ‘Sueño de una noche de verano’, adaptación al teatro de marionetas de la singular [...]
Esta información es del año 2008
Martes 29 de Abril de 2008 Por José Luis García
Aunque a primera vista pueda parecer lo contrario, la elección del espacio escénico para una obra de marionetas no se realiza al azar.
A modo de ejemplo os expongo los pasos que seguimos en 1988 para la creación de nuestro espectáculo ‘Sueño de una noche de verano’, adaptación al teatro de marionetas de la singular obra de Shakespeare.
Para llegar al espacio escénico que necesitábamos partimos de la concepción escénica de ‘El Globe‘, en el que se ven dos espacios: uno alto y otro a ras de suelo. En el espacio alto se desarrollaban las escenas más importantes, así como aquellas en las que los personajes debían estar elevados por razones de espacio -porque están en un
edificio- o por razones de jerarquía social. En el espacio bajo se desarrollan los acontecimientos más populares y de mayor número de personajes.
Nos preguntamos, ¿esta secuencia se puede realizar en teatro de marionetas? Y nos respondimos que sí.
Como puede verse en la Lámina 1, el espacio alto se convierte en espacio para los Muppets o para los títeres de guante, y el bajo se transforma para ser habitado por las marionetas de mesa.
En la Lámina 2 puede verse cómo aprovechamos las columnas del escenario para crear el puente de luces, que puede abarcar tanto el espacio de muppets como el de mesa.
En la Lámina 3 hacemos desaparecer a ‘El Globe’ y nos quedamos con el esquema básico realizado hasta ahora. Eso sí, en honor a ese gran teatro, incorporamos una bandera que sería izada antes del comienzo de las representaciones, como se hacía en tiempos de Shakespeare.
Vemos en la Lámina 4 que el espacio de las Marionetas de Mesa se puebla de árboles. En él se representarán las escenas del bosque de duendes y hadas: el reino de Oberón y Titania.
En la Lámina 5 surge el contraste con la cámara negra.
Comprobamos en la Lámina 6 que se sitúan los focos de luz negra, que nos apoyaban en las escenas mágicas de la Noche de San Juan.
Y para terminar, en la Lámina 7 descubrimos al fin que el Palacio del Duque de Atenas, Teseo, se encuentra en el espacio reservado a los muppets. Un lugar donde las
marionetas -más grandes que las otras- parecen dominar la situación.