• No se han encontrado resultados

32 Tabla # 2Las diez colecciones (Biblioteca del Campesino, p.9)

NOMBRES NÚMEROS TEMAS

VERDAD 1 a 10 Aspectos ideológicos, doctrinales,

morales, dogmáticos, teológicos, etc.

TIERRA 11 a 20 Aspectos de los recursos animal,

vegetal y mineral (cuidado y selección de animales, enfermedades, animales perjudiciales, etc., huertas, jardines, cultivos, etc., riquezas minerales etc.).

HOGAR 21 a 30 Aspectos relativos al hogar, a la

familia, la vivienda, primeros auxilios, economía doméstica, etc.

LETRAS 31 a 40 Obras literarias, poesías, etc.

ALEGRÍA 41 a 50 Chistes, comedias, sainetes, coplas,

cancioneros, deporte, juegos, diversiones, etc.

VIDAS 51 a 60 Biografías de hombres ilustres,

héroes, santos, etc.

CIENCIA 61 a 70 Matemáticas, la radio, la fotografía, el

cine, la televisión, la electrónica, los progresos de la humanidad, etc.

NOSOTROS 71 a 80 Aspectos socio-económicos, cívica,

urbanidad, acción comunitaria, la vida en sociedad, el valor de las

asociaciones, doctrina social aplicada, geografía, historia, la conquista de los pueblos, etc.

ARTE 81 90 El teatro, la música, la danza, el

folclor, la industria, la mecánica, las técnicas, los oficios, las artes manuales, etc.

VARIEDADES 91 100 Los grandes inventos, los

descubrimientos, cuentos, narraciones, historietas, etc.

33

2.6.5. Correspondencia

Para vencer el problema de incomunicación entre el profesor y el alumno, apareció la correspondencia, el sistema por el cual el campesino escribía a la Institución y ésta a su vez le respondía. ―Es el único mecanismo de comunicación cuyo nombre mismo implica explícitamente el concepto completo de comunicación. Implica feed-back; retroalimentación. No basta escribir cartas para que haya correspondencia. Se necesita que haya respuesta. De tal manera que los corresponsales escriben cartas a otros y reciben cartas de aquellos a quienes les escriben‖ (Triana, 1981, 23).

A través de ellas se realizaban consultas, se asesoraba tanto a campesinos como a líderes y se informaba sobre los servicios de Acción Cultural Popular. Durante 44 años, aproximadamente 1.200.000 cartas fueron enviadas a 1010 municipios del país. Desde una petición para una canción, hasta un dibujo o ―carta en tecnicolor‖4, los campesinos buscaban la manera de expresarse y contar sus progresos y dificultades.

Según la ―Reglamentación de correspondencia de ACPO‖ (ACPO, 1980), la correspondencia Cultural, la que enviaban los usuarios, estaba sectorizada en siete zonas, atendiendo las distintas regiones del país.

2.6.6. Cursos de extensión

Este elemento de acción eran cursos que realizaban los expertos agrícolas, líderes, dirigentes campesinos y agentes de distintas organizaciones en las comunidades para afianzar y complementar los conocimientos de los otros medios. En el artículo ―Los cursos de extensión‖, del periódico El Campesino narra que estos ―inicialmente se llamaron cursos campesinos y comenzaron el 5 de marzo de 1954 bajo la dirección y orientación del gran profesor que fue don Carlos Vargas Vanegas […]‖ (El Campesino, 1987, 30 de agosto, p.11)

En los cursos de extensión se capacitaba a los campesinos sobres distintos temas relacionados con problemas de salud, educación, vivienda, procreación responsable, técnicas agropecuarias, políticos,

4

Una de las cartas que recibió el párroco José Ramón Sabogal fue un dibujo que le hizo un campesino de Somondoco.

34

religiosos, etc. Se ponía en práctica la comunicación interpersonal ejercida por personas capacitadas y promovidas por la Institución. ―Este elemento de ACPO ha permitido además conocer la realidad de la familia campesina y de la comunidad campesinas; preparar agentes educativos (auxiliares inmediatos, ex alumnos de los Institutos, representantes de escuelas radiofónicas, candidatos a Institutos); enseñar a utilizar los elementos de ACPO y los servicios que ofrecen a los campesinos otras entidades e instituciones y hacer demostraciones prácticas sobre campañas de mejoramiento para afianzar los conocimientos recibidos en la escuela radiofónica y con el estudio de los elementos de acción‖ (El Campesino, 1987, 30 de agosto, p.9) Los servicios de esas otras entidades privadas y oficiales provenían del SENA, ICA, INCORA, INDERENA, Federación de Cafeteros, puestos de salud, entre otros.

El método que se llevaba a cabo partía del conocimiento que se tenía sobre la situación y las experiencias de los participantes. Los conocimientos se transmitían mediante el análisis y la discusión de grupo, algunas conferencias y clases. Los principales pasos eran:

 Actividad de integración.

 Estudio de la situación general de la comunidad.

 Análisis de problemas y determinación de necesidades educativas prioritarias.  Información sobre servicios disponibles.

 Entrenamiento para aprender a utilizar alguno o algunos elementos de acción en función del aprendizaje requerido.

 Entrenamiento para aprender a lograr que otras Instituciones de servicio a los campesinos cumplan su misión.

 Formulación de consignas y tareas.  Evaluación (Triana, 1979, p.2).

Estos cursos tenían una duración mínima de tres días, y se encaminaban ―fundamentalmente a despertar la capacidad de iniciativa de los participantes para que continúen la tarea de superarse a base del propio esfuerzo personal y comunitario‖ (Triana, 1979, p.2). Así mismo, algunos de los gastos eran proporcionados por la comunidad, disminuyendo el paternalismo y estimulando el propio esfuerzo. Cada equipo realizador de los cursos de extensión debía hacer un presupuesto.

35

Para poder obtener una ayuda económica de ACPO, debían hacer llegar a la Institución, con un mínimo de 30 días de anticipación, el proyecto. En éste se debía especificar a quién estaba dirigido el curso, cuáles eran las fechas de realización, dónde iba a ser, cuántos participantes, los objetivos del curso, los temas principales, quiénes eran los realizadores y el presupuesto. El jefe de zona estudiaba el proyecto y lo aprobaba con el Director del Departamento de Promoción y Extensión.

2.6.7. Institutos Campesinos

A medida que Acción Cultural Popular fue creciendo, que los auxiliares inmediatos se fueron integrando al proceso, se vio la necesidad de ampliar los programas y conocimientos para su mayor capacitación. ―Esto dio origen a la fundación de un Instituto adonde el campesino pudiera ir a adquirir aprendizajes básicos, relacionados con la vida social y económica del pueblo, y a despertar cada vez, en mayor grado, el espíritu de reflexión, iniciativa y compromiso en el desarrollo personal y comunitario‖ (Rincón, 1978, p.8).

El liderazgo de opinión se consideró una herramienta fundamental en el proceso de la Educación Fundamental Integral. Bernal explica:

Si los líderes de opinión son individuos que tienen ciertas características ¿acaso no será posible transmitir esas mismas características a algunos individuos para que operen en sus comunidades

como líderes en un campo particular? […] ¿Acaso no podríamos seleccionar a algunos de esos

miembros de la comunidad e ilustrarlos sobre las nociones de la tecnología agrícola, y después volverlos a sus propias comunidades para que ellos sirvan como puentes, como forzadores de la acción que se desarrolla a través de los medios? (Bernal, 1971, p.29).

El 20 de octubre de 1954, se inauguró el primer Instituto de líderes para hombres en Sutatenza con 38 alumnos de diversas regiones del país. Con una capacidad para 150 estudiantes, el Instituto fue dirigido por los Hermanos de las Escuelas Cristianas o Hermanos de la Salle. El 15 de marzo de 1956 se inauguró el Instituto de líderes para mujeres, con una capacidad para 190 alumnas aproximadamente. Estuvo bajo la dirección de las Hermanas de San Antonio de Padua. El 11 de octubre de 1962, se abrió en Caldas, Antioquia, el Instituto de líderes para hombres, con capacidad de 150 alumnos, también dirigido por los Hermanos de la Salle.

36

La formación que recibían los alumnos los capacitaba para la vida y les desarrollaba estrategias que los convirtieran en promotores de su propio mejoramiento y el de la comunidad. Esta educación se dio en tres niveles de aprendizaje:

1. Curso de dirigentes: Tiene una duración de cuatro meses. El curso está dirigido para las personas que llegan por primera vez y se preparan para ayudar a sus comunidades. En él se afianzan las cinco nociones básicas de la Educación Fundamental Integral y se entrenan en liderazgo y motivación. Cuando el curso finaliza, cada persona debe regresar a su hogar y aplicar los conocimientos adquiridos con recursos propios, estableciendo escuelas radiofónicas, realizando cursos de extensión y motivando a las personas a ser auxiliares inmediatos mediante reuniones y organización de grupos. En este proceso, los dirigentes campesinos asumen un papel de liderazgo. (Bernal, 1978, p. 196)

2. Curso de líderes: Este curso de cinco meses de duración se creó con el fin de profundizar los conocimientos adquiridos en el primero, dominar técnicas y pericias. En su programa educativo se siguió insistiendo en las cinco nociones y se ahondó en el liderazgo, el manejo de grupos, la organización de trabajos en comunidad para poder servir en otras regiones distintas a la propia. La práctica de liderazgo en el curso fue fundamental para preparar a los líderes a enfrentar culturas desconocidas y poder cumplir con la tarea de promoción. (Bernal, 1978, p. 197)

3. Curso de supervisores: Curso de 10 meses. En algunas ocasiones el curso se hizo por 5 meses continuos, luego una práctica de 6 meses en diferentes comunidades y después la otra parte de 5 meses. La figura del supervisor fue necesaria para la supervisión y la ayuda permanente de los procesos que realizaban los líderes.

Después del segundo curso ―se dio la oportunidad a los más avanzados a convertirse en

líderes de los líderes. Este curso eminentemente práctico, proporciona habilidades concretas como: llevar cuentas, rendir informes, escribir a máquina, programación y planeación, relaciones humanas, conceptos básicos sobre política, economía, sociología, desarrollo, sicología, doctrinas sociales, etc. Los alumnos egresados de este tercer curso son recibidos

37