5. Re ce pción y Le gado
5.3. Los Es tados Unidos
En los Estados Unidos, La Edad de la Razón inicialmente dio origen a una especie de «renacimiento» deísta, pero el libro luego fue brutalmente atacado y no tardó en ser olvidado. Paine llegó a ser injuriado de tal modo que, todavía más de cien años después, llego a ser vilipendiado como un «sucio at eo» por Theodore Rooseve lt .82
A finales del siglo XVIII, América estaba madura para los argumentos de Paine. El Primer Gran Despertar, al demoler la «hegem onía calv inist a, había creado un clima de am biv alencia t eológica y especulat iv a »83 que dio la bienvenida al deísmo. Ethan Allen publicó The Oracles of Reason (Los Oráculos de la Razón) (1784), el primer libro americano en defensa del deísmo, pero éste siguió siendo
80 Citado en Harrison, 80. 81 Claeys, 34. 82 Foner, 270. 83 Walters, 31.
ante todo una filosofía de la élite educada. Hombres como Benjamin Franklin y Thomas Jefferson adoptaron sus principios, a la vez que argumentaban que la religión servía para el propósito útil del «cont rol social»84. No fue sino hasta la publicación de la obra de Paine, más entretenida y popular, cuando el deísmo alcanzó a las clases medias y bajas americanas. El público fue receptivo, en parte, porque aprobaba los ideales seculares de la Revolución francesa85. La Edad de la Razón mereció diecisiete ediciones y vendió miles de copias en los Estados Unidos86. Elihu Palmer, «un m inist ro renegado ciego», y el más leal seguidor de Paine en América, promovió esa nueva forma de pensamiento religioso por todo el país. Palmer publicó la obra que se convertiría en «la biblia del deísmo americano», Los Principios de la Nat uraleza87, estableció sociedades deístas desde el estado de Maine hasta el de Georgia, construyó ―Templos de la Razón‖ por todo el país, y fundó dos periódicos deístas para los que finalmente
84
Walters, 8; Kuklick , xiii; xxii. 85
Walters, 27; 35-36. 86
Foner, 256; véase también Claeys, 191. 87
Paine escribió diecisiete ensayos88. Foner escribe que «La Edad de la Razón se conv irt ió en el libro deíst a más popular j amás escrit o... Ant es de Paine, había sido posible ser a la v ez crist iano y deíst a; ahora, t al perspect iv a religiosa se había v uelt o práct icament e insost enible»89. Paine presentó a las masas el deísmo y, al igual que en Gran Bretaña, las élites educadas temieron las consecuencias que podría tener ese material en manos de tantas personas. Su temor contribuyó a impulsar una reacció n que no se hizo esperar.90
Casi inmediatamente después de este surgimiento deísta, comenzó el Segundo Gran Despertar. George Spater explica que «la repulsa que se sent ía hacia La Edad de la Razón de Paine y hacia ot ras m uest ras de pensam ient o ant irreligioso, era t an grande que una gran cont rarrev olución se había puest o en m archa en Am érica ant es de t erminar el siglo XVIII». Para 1796, todos los estudiantes de Harvard recibían una copia de la refutación del obispo Watson del libro de Paine91. En 1815, Parson Weems, uno de los primeros novelistas
88 Walters, 10. 89 Foner, 247. 90 Foner, 256. 91
y moralistas de América, publicó La Venganza de Dios Cont ra el Adult erio (God’s Rev enge Against Adult ery), donde uno de los principales protagonistas «debía su t emprana caída a la lect ura de La Edad de la Razón, de Paine»92. El texto «libert ino» de Paine condujo al joven a «audaces calum nias cont ra la Biblia», incluso hasta el punto de que «t iró a un lado la v iej a Biblia f am iliar de su padre y, como guía segura hacia los placeres, t om ó ¡LA EDAD DE LA RAZÓ N!»93
Paine no pudo publicar la tercera parte del libro en Estados Unidos hasta 1807, debido a la profunda antipatía que había despertado. Aclamado sólo unos pocos años antes como héroe de la Revolución Americana, Paine ahora era vapuleado por la prensa y se le llamaba «el carroñero de su f acción», «pícaro gallina y sínico [sic]» (lilly-liv ered sinical [sic] rogue), un «repugnant e rept il», una «archibest ia semihum ana», «un obj et o de disgust o, de horror, de aborrecimient o absolut o para t odo hombre decent e, salv o el President e de los Est ados Unidos Thomas Jef f erson»94. En
92 Citado en Samuels, 184. 93 Citado en Samuels, 184. 94
Citado en Foner, «Introduction», Th e Ag e o f
octubre de 1805, John Adams escribió a su amigo Benjamin Waterhouse, un médico y cient í fic o :
Admito que usted deba llamar a ésta la Edad de la Frivolidad como lo hace, y no tendría objeciones si usted la hubiese llamado la Edad de la Locura, el Vicio, el Frenesí, la Brutalidad, los Demonios, Buonaparte [sic], Tom Paine, o la Edad del Sellado del Pozo Sin Fondo, o cualquier cosa menos La Edad de la Razón. No sé si algún hombre en el mundo ha tenido más influencia sobre sus habitantes o sus asuntos en los últimos treinta años que Tom Paine. No puede haber sátira más severa de la edad. Por tal chucho entre cerdo y cachorro, engendrado por un jabalí salvaje en una loba perra, nunca antes en ninguna edad del mundo se ha sufrido la poltronería de la humanidad pasando a través de semejante carrera de malicia. Lláme la entonce s La Edad de Paine.95
Adams veía La Edad de la Razón de Thomas Paine no como la encarnación de la Ilustración,
95
sino como una «t raición» contra ella96. A pesar de todos estos ataques, Paine nunca vaciló en su creencia. Cuando se estaba muriendo, una mujer vino a visitarle, afirmando que Dios le había dado instrucciones para salvar su alma. Paine la desdeñó en el mismo tono que había utiliza do en su libro :
¡Quite, quite!, eso no es cierto. Usted no fue enviada con este tipo de mensaje impertinente.... Bah, Él no habría enviado a una tonta y fea vieja como usted con Su mensaj e.97
La Edad de la Razón fue ignorado en gran medida después de 1820, excepto por algunos grupos radicales en Gran Bretaña y de librepensadores en América, entre ellos Robert G. Ingersoll98 y el abolicionista Moncure Daniel Conway, que editó sus obras y escribió la primera biografía de Paine, reseñada
96
Gaustad, Edwin S.: Neith er Kin g n o r Prela te:
Relig io n a n d th e New Na tio n , 1 7 7 6 -1 8 2 6 . Grand
Rapids, Michigan: William B. Eerdmans P ublishing Co. (1993), 89.
97
Citado en Hawke, 390. 98
Schwartz, Thomas D. «Mark Twain and Robert Ingersoll: The Freethought Connection», en:
favorablemente por The New York Tim es99. N o fue hasta la publicación por parte de Charles Darwin de El Origen de las Especies en 1859, y el abandono a gran escala de la lectura literal de la Biblia que causó en Gran Bretaña, cuando muchas de las ideas de Paine pudieron afianzarse100. Sin embargo, el texto de Paine sigue siendo publicado hoy, una de las pocas obras religiosas del siglo XVIII que se hallan todavía disponibles101. Su mensaje resuena todavía, como evidencia la afirmación de Christopher Hitchens de que «si los derechos del hom bre han de sost enerse en un t iempo oscuro, necesit aremos una edad de la razón». Su libro de 2006 sobre Los derechos del hombre termina con la afirmación de que «en un m oment o... en que t ant o los derechos como la razón son el blanco de at aques abiert os y encubiert os de v arios t ipos, la v ida y los escrit os de Thomas Paine siem pre serán part e del arsenal de que necesit aremos depender»102.
99
Reseñ a: Conway's Life of Thomas P aine . Th e
New Yo rk Times. 19 de junio de 1892. Enlace
consultado el 13 de octubre de 2007. 100 Woll, 197. 101 Claeys, 193. 102
Citado en in Barrell, John: «The positions he takes», London Reviews Of Books, 28.23 (30 de
El estilo retórico único de Paine también sigue vivo en la cultura americana; se encarna, por ejemplo, en la persona y las películas de Michael Moore, que ha sido llamado «el nuev o Thomas Paine».103 BIBLIOGRA FÍ A Bin d ma n , Da v id . « " M y o wn min d is my o wn c h u rc h " : Bla ke , Pa in e a n d t h e Fre n c h Re v o lu t io n .» Re fl e c t i o n s o f Re v o l u t i o n : Ima g e s o f Ro ma n t i c i sm. Ed . A lis o n Ya rrin g t o n a n d Ke lv in Ev e re s t . Lo n d re s : Ro u t le d g e , 1993. Ca ro n , Na t h a lie . Th o ma s Pa i n e c o n t re l ' i mp o st u re d e s
p rê t re s. Pa ris : L'Ha rma t t a n , 1999.
Cla e y s , Gre g o ry . Th o ma s Pa i n e : S o c i a l a n d p o l i t i c a l
t h o u g h t . Bo s t o n : Un win Hy ma n , 1989.
Cla rk, Ha rry Ha y d e n . « Th o ma s Pa in e ‘s Th e o rie s o f Rh e t o ric .» Tra n sa c t i o n s o f t h e Wi sc o n si n Ac a d e my
o f S c i e n c e s, Art s, a n d Le t t e rs 28 (1933 ) : 307-3 9 .
noviembre de 2006). Enlace consultado el 20 de julio de 2007.
103
P orton, Richard: «Weapons of mass instruction Michael Moore's Fa h ren h eit 9 /1 1 », en Cin ea ste (22 de septiembre de 2004). Consultado el 20 de julio de 2007; véase también Davy, Michael: Michael Moore Farenheit 9/11 en S o cia list Wo rk er, 10 de julio de 2004 (consultado el 18 de septiembre de 2007); «Michael Moore's P atriotism», en Ca p ita l
Times, 16 de octubre de 2004 (consultado el 18 de
Da v id s o n , Ed wa rd H. y W illia m J. Sc h e ic k. Pa i n e , S c ri p t u re , a n d Au t h o ri t y : Th e A g e o f Re a s o n a s Re l i g i o u s a n d Po l i t i c a l Id e a . Be t h le h e m: Le h ig h Un iv e rs it y Pre s s , 1994. Dy c k, Ia n , e d . C i t i ze n o f t h e Wo rl d : Essa y s o n Th o ma s Pa i n e . Nu e v a Yo rk: St . M a rt in ‘s Pre s s , 1988. Fo n e r, Eric . To m Pa i n e a n d Re v o l u t i o n a ry Ame ri c a . Lo n d re s : Oxfo rd Un iv e rs it y Pre s s , 1976. Fru c h t ma n , Jr., Ja c k. Th o ma s Pa i n e a n d t h e Re l i g i o n o f
N a t u re . Ba lt imo re : Jo h n s Ho p kin s Un iv e rs it y Pre s s ,
1993.
Gimb e l, Ric h a rd . " Th e Firs t A p p e a ra n c e o f T h o ma s Pain e‘s Th e Ag e o f Rea so n ." Ya le Un iversity Lib ra ry
Ga ze t t e 31 (1957 ) : 87-89.
Ha rris o n , J.F.C. « Th o ma s Pa in e a n d M ille n a ria n Ra d ic a lis m.» C i t i ze n o f t h e Wo rl d : Essa y s o n Th o ma s Pa i n e . Ed . Ia n Dy c k. Nu e v a Yo rk: St .
Martin ‘s Pres s , 1988.
Ha wke , Da v id Fre e ma n . Pa i n e . Nu e v a Yo rk: Ha rp e r & Ro w, 1974. He rric k, Ja me s A . Th e Ra d i c a l Rh e t o ri c o f t h e En g l i sh De i st s: Th e Di sc o u rse o f S k e p t i c i sm, 1 6 8 0 -1 7 5 0 . Co lu mb ia : Un iv e rs it y o f So u t h Ca ro lin a Pre s s , 1997. Ho le , Ro b e rt . Pu l p i t s, p o l i t i c s a n d p u b l i c o rd e r i n En g l a n d , 1 7 6 0 -1 8 3 2 . Ca mb rid g e : Ca mb rid g e Un iv e rs it y Pre s s , 1989. M a rs h , Jo s s . Wo rd C ri me s: Bl a sp h e my , C u l t u re , a n d Li t e ra t u re i n N i n e t e e n t h -C e n t u ry En g l a n d . Ch ic a g o : Un iv e rs it y o f Ch ic a g o Pre s s , 1998. M e e , Jo n . Da n g e ro u s En t h u si a sms: Wi l l i a m Bl a k e a n d t h e C u l t u re o f Ra d i c a l i sm i n t h e 1 7 9 0 s. Oxfo rd : Cla re n d o n Pre s s , 1992.
Re d wo o d , Jo h n . Re a so n , Ri d i c u l e a n d Re l i g i o n : Th e Ag e o f En l i g h t e n me n t i n En g l a n d , 1 6 6 0 - 1 7 5 0 . Lo n d re s : Th a me s a n d Hu d s o n , 1976. Ro b b in s , Ca ro lin e . « Th e Life lo n g Ed u c a t io n o f Th o ma s Pa in e (1737-1809): So me Re fle c t io n s u p o n His A c q u a in t a n c e a mo n g Bo o ks .» Pro c e e d i n g s o f t h e Ame ri c a n Ph i l o so p h i c a l S o c i e t y 127.3 (1983): 135- 42. Ro y le , Ed wa rd , e d . Th e In fi d e l Tra d i t i o n fro m Pa i n e t o
Bra d l a u g h . Lo n d re s : M a c mil la n Pre s s Lt d ., 1976.
Sa mu e ls , Sh irle y . « In fid e lit y a n d Co n t a g io n : Th e Rh e t o ric o f Re v o lu t io n » . Ea rl y Ame ri c a n Li t e ra t u re 22 (1987) : 183-1 9 1.
Smit h , Oliv ia . Th e Po l i t i c s o f La n g u a g e , 1 7 9 1 -1 8 1 9 . Oxfo rd : Cla re n d o n Pre s s , 1984.
Smy lie , Ja me s H. « Cle ric a l Pe rs p e c t iv e s o n De is m: Pa in e 's Th e Ag e o f Re a so n in Virg in ia .» Ei g h t e e n t h - C e n t u ry S t u d i e s 6.2 (1972- 3 ) : 203-2 2 0. Sp a t e r, Ge o rg e . « In t ro d u c t io n .» C i t i ze n o f t h e Wo rl d : Essa y s o n Th o ma s Pa i n e . Ed . Ia n Dy c k. Nu e v a Yo rk: St. Martin ‘s Pres s , 1988. Th o mp s o n , E.P. Th e Ma k i n g o f t h e En g l i sh Wo rk i n g C l a ss. Nu e v a Yo rk: Vin t a g e Bo o ks , 1966. W a lt e rs , Ke rry S. Ra t i o n a l In fi d e l s: Th e Ame ri c a n De i st s. Du ra n g o , CO: Lo n g wo o d A c a d e mic , 1992. W a t s o n , Ric h a rd . An Ap o l o g y fo r t h e Bi b l e , i n a S e ri e s o f Le t t e rs, a d d re sse d t o Th o ma s Pa i n e . Ph ila d e lp h i a : Ja me s Ca re y , 1979. W ie n e r, Jo e l H. « Co lla b o ra t o rs o f a So rt : Th o ma s Pa in e a n d Ric h a rd Ca rlile .» C i t i ze n o f t h e Wo rl d : Essa y s o n Th o ma s Pa i n e . Ed . Ia n Dy c k. Nu e v a Yo rk: St . M a rt in 's Pre s s , 1988.
W ils o n , Da v id A . Pa i n e a n d C o b b e t t : Th e Tra n sl a t l a n t i c C o n n e c t i o n . Kin g s t o n y M o n t re a l:
M c Gil l– Qu e e n 's Un iv e rs it y Pre s s , 1988.
W o ll, W a lt e r. Th o ma s Pa i n e : Mo t i v e s fo r Re b e l l i o n . Fra n kfu rt d e l M e n o : Pe t e r La n g , 1992.