Para explicar por qué la Argentina buscó la autonomía económica y comenzó un proceso de industrialización entre 1940 y 1950, es necesario comprender la ideología que inspiró este cambio. Entrada la década de 1920, y durante la crisis económica mundial que puso de manifiesto el agotamiento del modelo agro-exportador, comenzó a observarse un cambio en la participación de los bienes industriales en el producto nacional de Argentina. En ese contexto, la industria creció lentamente a través de la expansión del sector privado y la utilización de capacidad ociosa previamente instalada en el país (Villanueva, 1972).
- 25 -
Hacia finales de la década de 1920, el gobierno comenzó a exhibir características del pensamiento tecno-nacionalista a través de acciones vinculadas al área de defensa. Particularmente las ideas tecno-nacionalistas se observan en la injerencia que tuvieron en la Comisión de Adquisiciones del Ejército, dos ingenieros militares, el mayor Francisco De Arteaga y el general Manuel Savio. Mientras que De Arteaga fue el fundador de la Fábrica Militar de Aviones y promotor de la industria aeronáutica local Savio se convirtió en el impulsor de la industria pesada, la química y la minería4.El desarrollo a nivel mundial de las ideas keynesianas y la consolidación del Estado benefactor en los países centrales, influenciaron el pensamiento tecno-nacionalista en términos de la intervención estatal en la economía y desarrollo del mercado interno como factor de crecimiento productivo (Bertranou y Palacio, 2001).
“La defensa nacional exige una poderosa industria propia, y no cualquiera, sino una industria pesada. Para ello es indudablemente necesaria una acción oficial del Estado (…) en este sentido el primer paso ya ha sido la creación de la Dirección Nacional de Fabricaciones Militares, que contempla la solución a los problemas neurálgicos que afectan a nuestras industrias.” (Perón, J. Citado en UIA, 1944: 37, el subrayado es nuestro).
En los primeros años de la revolución de 1943, el gobierno militar comenzó a impulsar una estrategia de industrialización pesada asociada a la autodefensa y el desarrollo nacional de la producción metalmecánica. El progresivo desarrollo de las industrias básicas y estratégicas en el país no estuvo asociado a la empresa privada, sino vinculado a la agencia del Estado en torno a un conjunto de ideas que identificaban el progreso nacional con la autonomía tecno-económica. El tecno-nacionalismo puede definirse como un pensamiento que concibe el desarrollo tecnológico e industrial como un proceso fundamental para la autonomía económica y la autodeterminación política del país (Thomas, 1999).
El tecno-nacionalismo estableció las bases de una dinámica particular de cambio tecnológico bajo la agencia del Estado. Primero asociada a la imitación y adecuación de artefactos extranjeros y luego a partir del desarrollo endógeno, expresó una amplia variedad de operaciones tecnológicas, e involucró diferentes grados de creatividad.
4 Savio también organizó la Escuela Superior Técnica del Ejército, institución que se abocó a la tarea de
formar ingenieros militares con avanzada especialización teórica y práctica y que se convirtió en el “…centro de estudio de los problemas técnicos relacionados con el desarrollo de la industria pesada y
- 26 -
En 1946 Juan Domingo Perón asumió la presidencia y se redactó el Primer Plan Quinquenal (Cuadro N° 1), en el cual se aplicaron y profundizaron las principales características del pensamiento tecno-nacionalista. Algunos pasajes de dicho plan permiten identificar la estrecha relación que el gobierno estableció, al menos en lo discursivo y programático, entre el desarrollo industrial y el fortalecimiento del área de defensa.
“[...] resulta prudente y aconsejable impulsar decidida y empeñosamente el desarrollo industrial del país, en lo que respecta a aquellas industrias que deben proporcionar los abastecimientos para las fuerzas armadas, tales como las instalaciones de industrias pesadas, fábricas de automotores, de aviones, astilleros, establecimientos para la elaboración del caucho, etc.” (Primer Plan Quinquenal, Argentina – Gobierno, 1946:
254).
En el escenario de la posguerra, la autodefensa y el desarrollo tecno-productivo fueron considerados por el gobierno dos fenómenos imprescindibles, pero por sobre todo, complementarios del proyecto de industrialización. De acuerdo con la ideología tecno- nacionalista, la seguridad nacional reforzaba y contribuía con la autodeterminación política, mientras que el desarrollo de la estructura industrial posibilitaba la autonomía económica. A partir del primer gobierno peronista, la ideología que identificaba al desarrollo tecno-productivo con la autonomía nacional quedó registrada en proyectos concretos que caracterizaron la primera fase de la sustitución de importaciones.
Como ideología, el tecno-nacionalismo produjo un discurso de exaltación de la industria nacional que orientó los cambios que se produjeron en la estructura económica argentina desde principios de la década de 1940. Dentro de estas modificaciones se encontraba parte del sistema educativo, principalmente en el fomento que el gobierno le dio a la educación técnica (Cuadro N° 3). En 1944, con motivo de la inauguración de la cátedra de Defensa Nacional de la Universidad de La Plata, el presidente Perón manifestó la importancia que tenía para el gobierno revolucionario de la educación industrial:
“Las escuelas industriales, de oficios y facultades de química, industrias, electrotécnicas, etcétera, deben multiplicarse. La defensa nacional de nuestra patria tiene necesidad de todas ellas” (Perón, Discursos, 1944: 51)
Durante su primer mandato, el gobierno peronista, junto con otras medidas de promoción industrial, reforzó la articulación entre la rama industrial y el sistema
- 27 -
educativo, mediante pasantías y prácticas en fábricas y talleres, como complemento de la formación de los estudiantes (Oteiza, 1992).
El gobierno peronista trasladó la ideología tecno-nacionalista al sector superior de la educación, y creó en 1948 la Universidad Obrera, más tarde renombrada Universidad Tecnológica Nacional. Esta institución marcaba la intervención del gobierno en el ámbito académico, y tenía por objeto formar cuadros con conocimientos científicos y tecnológicos, así como articular el sistema universitario con la estructura sindical peronista.5 Sin embargo, en otro escenario, algunos miembros de la comunidad científico académica, como Bernardo Houssay, se enfrentaron al gobierno peronista. Estos científicos argumentaban que su alejamiento se debía a que los organismos de ciencia y tecnología controlados por el Estado, priorizaban el desarrollo del área de defensa y la ciencia aplicada (Felder, 2008). En consecuencia, el gobierno creó institutos de investigación y nuevas carreras vinculadas a tecnologías conocimiento- intensivas, sobre la base de científicos y profesores extranjeros. Cada instituto oficial, durante el período 1947-1955, tuvo por lo menos un profesor extranjero produciendo investigación científica o desarrollo tecnológico (Hurtado de Mendoza y Busala, 2006). La política tecnológica e industrial del gobierno estuvo orientada a propiciar el desarrollo de capacidades tecno-productivas avanzadas, primero a través de la imitación, luego con diseños propios. A través de la copia y la ingeniería reversa el gobierno buscó un mayor conocimiento y aproximación a los marcos tecnológicos de los países desarrollados. Por otro lado, el gobierno propició la endogeneización de capacidades tecno-productivas, con el objetivo a largo plazo de alcanzar una mayor autonomía respecto de ese mainstream internacional (Picabea, 2010).
La intervención del Estado en la adquisición y creación de empresas públicas fue utilizada como una herramienta estratégica, cuyo fin principal era el desarrollo del capital privado, tanto para las grandes corporaciones, como a nivel de las PyME (Belini y Rougier, 2008). Sin embargo no debe asociarse el nacionalismo tecno-productivo con un Estado empresario de manera directa.
La ideología tecno-nacionalista orientaba una política volcada a la planificación y el control estatal de la economía, más que a la intervención directa.6 Cuando esto ocurrió,
5 Para un análisis más detallado sobre la Universidad Obrera, ver Gaggero, 1988.
6“Al contrario de lo que se cr
ee, Juan Domingo Perón mantenía una posición intermedia en cuanto al papel del Estado Empresario. Entre 1946 y 1948, Perón y su equipo económico intentaron imponer un
- 28 -
como en el caso de IAME, fue en general porque se habían agotado las otras alternativas.
Algunas fracciones de la clase dominante vinculadas al gobierno peronista y sectores del ejército extendieron las bases de la ideología tecno-nacionalista al escenario nacional. A través de un sistema material de afirmaciones y sanciones, el gobierno estableció los criterios sobre lo que es real (un gobierno nacional y popular), lo que es bueno (la autonomía económica y soberanía política basada en la redistribución de la
riqueza), y lo que es posible (el desarrollo de las capacidades tecno-productivas locales).
La dinámica socio-técnica de IAME transformó las representaciones discursivas en conocimientos, artefactos e instituciones reales de una sociedad específica, estableciendo un conjunto de patrones de cambio tecnológico bajo la agencia del Estado. La interacción de un conjunto heterogéneo de actores desarrolló un estilo socio- técnico caracterizado por la ingeniería reversa, la imitación y adecuación de artefactos extranjeros al contexto local.
El tecno-nacionalismo se constituyó como una ideología en tanto propuso una base material de sanciones y afirmaciones que organizaron una estrategia para el desarrollo económico y social. La ideología se materializó en políticas y resultados concretos, a la vez que se consolidó como un discurso hegemónico capaz de alinear y coordinar a otros grupos sociales.