Parámetros educativos por tipología
3.1 CONTEXTO DE LA INFANCIA EN EL SIGLO
3.1.2. Tecnologías y redes sociales
A los niños de hoy en día se les conoce con el concepto de nativos digitales y se caracterizan porque es su entorno tecnológico el que construye sus conceptos de espacio, tiempo, número, causalidad, identidad, memoria y mente. Los agentes tecnológicos principales son:
Televisión
La televisión es uno de los medios de entretenimiento pasivo por excelencia al ofrecer una gran variedad de posibilidades de una forma inmediata y sencilla, sin necesidad de ningún esfuerzo. Los niños pasan largas horas frente al televisor, incluso sin haber llegado a aprender a hablar, escribir o leer, entendiendo lo visto de forma parcial y afectando de forma indirecta su comportamiento hasta el punto de convertirse en un patrón de desarrollo. Por este motivo, se considera que en estos individuos se produce con anterioridad la acción de ver que la de entender, por lo que pasamos de considerarnos Homo Sapiens a Homo Videns (Giovanni Sartori).
Además, a causa de la televisión, el mundo de los adultos irrumpe totalmente con crudeza en el de los niños. Ello provoca la adulterización de los mismos. Muchos padres consideran esta adulterización como una connotación “deseable”. Se sienten orgullosos de sus hijos asumiendo responsabilidades adultas cuando, en realidad, están fomentando y provocando la pérdida de la infancia. Una de las consecuencias negativas de esta adulterización temprana es la erotización precoz que puede resultar muy peligrosa si no se controla y no se imponen límites, ya que, por desgracia, está empezando a observarse como algo normalizado, sobre todo en los medios de comunicación.
El exceso de consumo de la televisión también puede derivar en mal rendimiento académico, problemas de sobrepeso al promover el sedentarismo, menos tiempo de lectura y la pasividad a causa de la sobrestimulación de las imágenes.
Aun así, la televisión, siendo consumida de forma responsable, puede traer ventajas tales como: transmisor de información, desarrollo de valores sociales tales como el respeto, la amistad y la tolerancia y diversión.
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Internet
Respecto a Internet y las redes sociales, han revolucionado el concepto de la comunicación y expresión de los usuarios, proporcionando un nuevo campo en el que poder desarrollarse libremente y con un gran abanico de posibilidades y oportunidades.
Con él, es posible comunicarse con millones de personas alrededor del mundo, de forma indiscriminada y sin limitaciones de sexo, edad o físico, sólo la palabra como agente principal. El anonimato es, sin duda, uno de los puntos más atractivos y a su vez más peligrosos, ya que pueden derivar en casos de bullying y pornografía infantil.
Un exceso de dependencia de los chats puede provocar la pérdida progresiva de la intuición de las conversaciones cara a cara, en la que es muy importante la interpretación del tono de voz, el lenguaje corporal y las expresiones del rostro. Ello provoca una caída de autoconfianza por parte de los niños cuando han de enfrentarse a una situación real.
Internet es una excelente herramienta a la hora de encontrar información de forma rápida y efectiva. Los niños tienen en su poder la posibilidad de obtener de forma inmediata gran cantidad de experiencias y saberes, no sólo mediante ordenadores, sino también utilizando móviles, tablets e incluso videoconsolas.
Aun tratándose de nativos digitales, estos niños siguen sin ser capaces de procesar y asimilar absolutamente toda la información que absorben de forma indiscriminada día a día, pero que de forma indirecta les acaba afectando. En muchos casos, puede llegar a generar angustia y confusión, ya que no han alcanzado un nivel de madurez suficiente como para desechar información innecesaria y/o nociva para ellos (violencia, drogas y pornografía como temas perjudiciales susceptibles de ser hallados en Internet).
Una de las conductas más habituales que se perciben en las redes sociales, sobre todo Facebook e Instagram, es el denominado “postureo”. Éste consiste en un comportamiento creado no por una verdadera motivación, sino para fingir una imagen o apariencia, con la principal finalidad de atraer más seguidores y llamar la atención. En un principio no debería de parecer perjudicial, pero el problema surge cuando la autoestima de una persona se rige en función de la “popularidad” que tiene en dichas redes sociales, así como por los estereotipos y estándares de belleza tan superficiales y sexistas que se muestran en este tipo de ambientes. Muchos jóvenes sufren de depresión e inseguridades, muestran casos de anorexia y se sienten insatisfechos consigo mismos e inferiores ante la supremacía de los cánones de perfección impuestos por la propia sociedad consumista, hasta el punto de encontrar casos de suicidio.
Por estas razones, se pone en peligro la inocencia del niño y para poder controlar esta situación tan frágil, los padres deben acompañar al niño durante estas experiencias y saberes para poder canalizar de forma positiva dicha información y que pueda llegar a ser enriquecedora para su desarrollo intelectual y emocional.
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Videojuegos
Los videojuegos introducen un mundo virtual de fantasía y la oportunidad de convertirse en otro personaje.
Por un lado, si no se consume de forma responsable y con moderación, puede llegar a provocar una desconexión con la realidad al idealizar de forma exagerada ese mundo que, al fin y al cabo, no deja de ser ficticio. En el momento en que dejas de lado tus responsabilidades, deberes y necesidades como persona, empieza a considerarse peligroso para la integridad humana y pasas a tener una adicción.
También puede provocar ataques epilépticos, actitudes violentas, aislamiento, enfermedades o lesiones en las manos, bajo rendimiento escolar, dolores de cabeza, irritación en los ojos, etc. Aun así, los videojuegos pueden tener aspectos muy positivos si se consumen de forma adecuada y crítica, como puede ser: agudizar los sentidos, favorecer la coordinación, estimulación sensorial múltiple y audiovisual (coordinación mano-ojo), memoria, toma de decisiones, perseverancia, etc.