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Capitulo III Escuela y territorio, aristas de una experiencia política y educativa

3.3 Tejiendo Redes de significado

Hilar los finos hilos de la investigación se convierte en el propósito principal de este apartado, por lo tanto las siguientes líneas dan cuenta de la red de relaciones construidas a partir de la puesta en marcha de la investigación. Consecuentemente con lo dicho Tejiendo redes de significado, se convierte en vinculo para conocer cómo desde el territorio y la escuela, se tejen relaciones entre los principios de la educación popular y cada uno de los escenarios anteriores, con una mira apostada en la educación popular como accionar político y educativo de los sujetos y la comunidad, para aportar a la transformación del territorio.

En este orden de ideas, la primera reflexión surge en el contexto de la Educación Popular, la investigación ayudo a develar la relación entre los principios pedagógicos de la Educación Popular y las actividades programadas por la escuela. Consecuentemente con lo dicho las mingas, el huerto escolar, la asamblea, el encuentro cultural campesino, convocaron en su accionar político y pedagógico a la comunidad educativa y veredal a vincularse a la lucha por liberarse de la opresión y dominación de la ideología dominante.

En este sentido el eje de resistencia nace del accionar combativo de hombres y mujeres residentes en la Vda. La Aguada, quienes apoyados por el colectivo de educadores, reflexionaron frente a las políticas estatales, resultado de ello, configuraron diferentes dispositivos para repelar el continuo bombardeo de programas asistencialistas generadores y de dependencia de la comunidad hacia el gobierno, como resultado la participación, el dialogo, la lucha, la resistencia, la humanización, la transformación y la interculturalidad, emergieron en respuesta a la imposición y el domino de los obtentores del poder.

La segunda reflexión, tiene como punto de partida la comunidad educativa fiel reflejo del compromiso y la participación activa de un grupo de personas, comprometidos con la trasformación de la escuela y el contexto. En tal sentido, se reflejó en el compromiso de padres y madres de familia, quienes propusieron, lideraron y lucharon por la consolidación de acciones el marco del trabajo colectivo y el empoderamiento en pro de la soberanía alimentaria. Sin duda, la minga y el huerto escolar surgieron como propuestas de resistencia gestada por los padres y madres de familia. La riqueza pedagógicamente fue significativa gracias a la unión y la fuerza, niñas, niños, adolescentes, padres y madres de familia, trabajaron hombro a hombro, en búsqueda de objetivos en común. Estos fueron apropiarce del huerto escolar como medio para fortalecer la relación entre los niños y niñas con la madre tierra, la materialización de otro espacio de aprendizaje, la preservación de las semillas propias y la minga como dispositivo comunitario para llegar a un fin en común.

En el contexto de las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, sin lugar a dudas, abrir la escuela a otros actores educativos, fue el reconocimiento por parte de la comunidad de vincular a las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales a los procesos educativos, culturales, sociales y ambientales. En este sentido, el llamado realizado por la comunidad fue acogido por las siguientes organizaciones: gubernamentales Unidad Municipal de Asistencia Técnica (U.M.A.T.A Silvia), Corporación Autónoma del Cauca (CRC) y Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), no gubernamentales Comfacauca Jornada Escolar Complementaria (JEC) proyecto ecogestores ambientales y Fundación Musical de Silvia. En conjunto el aporte se reflejó en diferentes acciones, para el caso de la U.M.A.T.A, el aporte se condensa en la orientación de los niños y niñas, en prácticas ambientales amigables con el medio ambiente, reflejadas en el huerto escolar; el SENA en compañía de los padres y madres de familia, aborda la elaboración de

construcciones en guadua, claves para el diseño y elaboración de eras con materiales biodegradables; la CRC aporto amparado en la educación ambiental la conservación y cuidado por parte de los niños y niñas de los nacimientos de agua; Comfacauca con el proyecto ecogestores ambientales, aporto en la búsqueda de espacios de aprendizaje diferentes a la escuela para empoderar a los niños y niñas a encontrar en el casa, el huerto, los recorridos a lo largo y ancho del territorio nuevos saberes, prácticas sociales y ambientales encauzadas al respeto y cuidado de la diversidad, no solo ambiental ,también intercultural.

Finalmente, la Fundación Musical de Silvia, aporto desde la formación musical enfatizada en la chirimía como fuente de conservación del legado musical de la comunidad. En el contexto de la práctica educativa popular, los maestros y maestras fueron llamados a reflexionar sobre dos ejes de acción, característicos de la Educación Popular estos son política y educación. El primero exige trasladar la escuela a diferentes escenarios del contexto para reconocer la influencia de actores sociales, comunitarios y educativos en la configuración de un pensamiento crítico, reflexivo y militante preparado para reconocer la incidencia del ser humano en la trasformación de la sociedad. En esta vía, el compromiso colectivo de los actores educativos confluye en la formación de niños, niñas y adolescentes empoderados del saber popular y el conocimiento; por lo tanto el segundo eje concentra su esencia en la intencionalidad de maestros y maestras, comprometidos con la superación de la paquidérmica visión de educación como trasmisión de conocimientos para trasladarse a la educación como palanca para la trasformación social, en servicio de todas aquellas personas comprometidas con el cambio desde la base educativa.

En el contexto de las organizaciones sociales (ARDECASIL) y comunitarias juntas de acción comunal (JAC), Junta de padres y madres de familia (JPMF), sus aportes se condensan en la materialización del ejercicio político al convocar a las comunidades a luchar por sus derechos y exigir una educación propia capaz de reconocer y vincular a los procesos educativos, comunitarios, culturales, aquellas costumbres, usos, tradiciones, modos de trabajo y saberes. Esta lucha planteo la necesidad de entablar procesos de dialogo y mediación, con miras a transitar el camino para la construcción del Proyecto Educativo Integral Campesino (PECAM), propuesta de resistencia ante la implementación del Proyecto educativo institucional (PEI) que desconoce las particularidades del contexto, los

saberes populares y los intereses de las comunidades. Este camino es largo, pero las organizaciones sociales y comunitarias dieron durante los últimos año los primeros pasos en este sueño posible.

Figura 4: Relación entre territorio y los principios pedagógicos de la Educación Popular

Capitulo IV Reinventar la escuela desde la Educación Popular. A manera de