La temperatura corporal resulta de la diferencia entre la ganancia o producción de calor y de la perdida del mismo. Los caballos producen calor por medio de su metabolismo oxidativo; son animales con un gran VO2, y como tales grandes generadores de calor. Tiene una conductividad térmica baja, lo que posibilita la conservación y la disipación del calor y por lo tanto una buena termorregulación. La temperatura corporal en los equinos, medida en el recto (TR), oscila de 37,5º C a 38,1ºC con variaciones a lo largo del día de 0,5º C, siendo más bajas por la mañana temprano. (Hinchcliff K.y cols. 2004); (Desmaras E.y Boffi F., 2007)
La temperatura en reposo es producida en un 72% por los órganos vitales, pero en el ejercicio éstos solo son responsables de un 2 % de ese calor que llega a incrementarse unas 40 a 60 veces sobre los valores basales y esta es directamente proporcional a la velocidad de consumo de oxigeno VO2 por parte del tejido muscular. Cuando el animal esta en reposo la generación de calor se produce por los movimientos voluntarios e
involuntarios (escalofríos), la ingesta de alimentos, la secreción de tiroxina, adrenalina y noradrenalina; mientras que cuando esta en ejercicio, el trabajo muscular es el principal productor. Los valores limites estarían en 20ºC de TR (por debajo, muerte por hipotermia) y de 44ºC de TR (por encima de este valor muerte por hipertermia). (Desmaras E. y Boffi F., 2007).
La producción y disipación de calor esta relacionada con la temperatura y la humedad ambiente. Para mantener una temperatura corporal constante, la producción de calor debe estar acompañada por una pérdida de igual magnitud.
El sistema termorregulador tiene receptores cutáneos que ingresan a la medula espinal en todos los niveles y ascienden al sistema nervioso central (los centros de coordinación central están en el hipotálamo). En función de la temperatura ambiente los mecanismos reguladores modificaran la temperatura corporal. Es decir el organismo generara más o menos calor para mantener la temperatura interna dentro de los valores fisiológicos. El calor generado es liberado al medio a través de cuatro mecanismos básicos:
Convección: mecanismo promovido por el movimiento de aire a través de
la superficie corporal (renovación del gradiente térmico). En otras palabras, es la pérdida de calor a través del aire que toma contacto con la piel.
Radiación: es la transferencia de calor por ondas electromagnéticas entre
cuerpos que no están en contacto. La transferencia radiante de calor se produce cuando la radiación electromagnética es emitida o absorbida en la superficie cutánea. Como la temperatura corporal suele ser mas alta que la del ambiente hay una perdida neta de energía radiante a nivel de la superficie cutánea. En caso contrario de existir una temperatura ambiente mayor que la corporal, la energía radiante se absorbe desde el ambiente. La radiación solar puede contribuir hasta con un 15% de la ganancia de calor en los caballos durante el ejercicio bajo el sol. (Hinchcliff K.y cols. 1998).
La transferencia va a depender fundamentalmente de la magnitud del gradiente térmico y de la superficie total expuesta al intercambio. Es importante considerar las implicaciones del flujo sanguíneo cutáneo en este mecanismo disipatorio. Los aumentos del volumen minuto cardíaco y
una redistribución cutánea de la sangre (vasodilatación cutánea) aumentan el flujo sanguíneo cutáneo (hasta 10 veces para temperaturas ambientales de 34°C), promoviendo el transporte de calor hacia la superficie corporal, facilitando de esta forma la pérdida del mismo cuando su entorno es mas frío.
Conducción: es la transferencia directa de calor a través de un líquido,
sólido o gas, entre átomos y moléculas de objetos que se hallan en contacto. La disipación de calor al medio ambiente por este mecanismo es mínima, salvo en casos de inmersión en líquidos fríos (temperatura del agua de la piscina a 20-22º C) (Murakami M. y cols. 1976).
Evaporación: es la pérdida calórica basada en la difusión de mínimas
cantidades de agua desde la superficie de la piel, vías respiratorias y mucosa bucal, es el mecanismo más importante en los caballos.
Funciona de forma continua, pero que se ve reforzado cuando la temperatura ambiente comienza a acercarse a la sanguínea, o cuando hay un exceso de producción interna de calor (ejercicio). La transpiración insensible o perspiración, se produce a través de vías respiratorias y mucosa bucal y su contribución depende del volumen minuto respiratorio. En líneas generales colaboran con el 15% de la pérdida de calor generada durante el ejercicio, mientras que el 85% restante corresponde a las pérdidas producidas por evaporación del sudor.
Los caballos poseen glándulas sudoríparas abundantes y grandes, en los caballos entrenados la células productoras de sudor son mas grandes que en los no entrenados en los que independientemente de la cantidad total de líquido perdido (siempre menor que en uno no entrenado), vemos su mayor sudoración durante el ejercicio, haciendo que se reduzcan las perdidas durante la recuperación posterior (LawrenceLM., y cols., 1987). Los caballos pueden llegar a sudar 3 l/m2/h, con una superficie corporal
promedio de 5 m2 (500 kg);
Si bien la capacidad metabólica basal (CMB), tiene una relación 1:1 con la superficie corporal, no sucede así con el peso, cuya relación es CMB = P0.75
por lo que el tamaño corporal constituye una desventaja cuando se quiere disipar el calor generado. (Hodgson D.R.y cols. 1994), (MConaghy F., y cols. 2002), (Boffi, FM. 2006); (Guyton AC.1991); (Irwin D.G.H. and Howell W.1980); (Kenneth W, y cols 2007).
Temperatura corporal frente a ejercicio de intensidades diferentes.
La temperatura corporal responde de forma diferente según el tipo de ejercicio al que es sometido el animal. Así, ejercicios de alta intensidad provocan una rápida producción de calor con una elevación de la temperatura corporal de 1-1,5° C/min., pero el total del calor generado no es elevado, debido a su corta duración. Los de intensidad superior al 75% del VO2max y una duración inferior a los 3 min, provocan un incremento entre 2 y 3°C TR, valores que sugieren una retención, más que una disipación del calor producido. Por último, los ejercicios de mediana intensidad y larga duración (resistencia a 8 m/s) producen aproximadamente 21°C/hs, requiriendo un correcto mecanismo de termorregulación, ya que en caso contrario se produciría la muerte por hipertermia.
Temperatura corporal y Frecuencia respiratoria
La frecuencia respiratoria depende de la temperatura ambiente, tanto en reposo como en ejercicio y es la primera línea de defensa fisiológica cuando aumenta el stress térmico o stress por ejercicio.
El papel de la ventilación en la termorregulación se incrementa con la duración del ejercicio. Se calcula que superados los 40 minutos de ejercicio con una intensidad del 40% del VO2, la disipación de calor por el aparato respiratorio se duplica, en relación a la disipación producida durante los ejercicios de alta velocidad y corta duración.
La pérdida de 1 litro de agua por evaporación disipa 2,4 mJ de calor, que equivale al calor producido en aproximadamente 6 minutos de ejercicios de resistencia o a 2 minutos de ejercicios intensos (Boffi, F. M. 2006); (Hinchcliff K. y cols., 2008); (Hodgson, D.R., Rose, R.J. 1994) ; (MConaghy F y col.,.2002).
Temperatura corporal y Temperatura ambiental
La producción y disipación de calor esta relacionada con la temperatura y la humedad ambiente. Como se comentó previamente de los cuatro mecanismos para disipar el calor generado, la evaporación por la sudoración es imprescindible para mantener el balance térmico corporal. No obstante en función de la temperatura externa, habrá mayor o menor participación de los otros sistemas.
Temperatura ambiente (ºC) 20º 25º 30º 35º 40º Evaporativo (% del total) 17 30 30 93 100 No evaporativo (%del total) 83 70 50 7 0 La temperatura ambiente ideal para los caballos ronda entre los 10-12ºC, por eso, se debe tener en cuanta las condiciones ambientales (temperatura, humedad, radiación solar, presión atmosférica y vientos de superficie) ya que modificarán los mecanismos externos de disipación del calor y por tanto el control de la temperatura interna. Realizar ejercicios en condiciones de altas temperaturas y humedad ambiental, acortan a la mitad el tiempo que se requiere para alcanzar temperatura central de 41,5°C durante el ejercicio (Boffi, F. 2006); (Cott C.M, y cols.1999). (Hinchcliff K. y cols. 2008); (Hodgson, D.R.y cols.1994); (MConaghy F. y cols.2002).
Temperatura del agua de la piscina.
Se han utilizado en diferentes trabajos de investigación, diversas temperaturas en el agua de piscina, con valores que oscilan entre 10-30º C. (Swanstrom O.G., and Lindy M., 1973); (Murakami M. y cols., 1976); En condiciones de temperaturas extremas tanto bajas (10 º C), como altas (27,5º - 31º C) el caballo se adapta y sobre todo las primeras las soportan sin problemas.
No obstante la temperatura ideal del agua donde deben nadar los caballos está entorno a los 20º C, ya que el gran esfuerzo que realizan, aunque sea un ejercicio de intensidad submáxima, genera una gran producción de calor y esta temperatura ayuda a disiparlo (Murakami M. y cols. 1976); (Nicholl T.K.y cols., 1978); (Irwin D.G.H. and Howell W., 1980).