Capítulo II. Marco teórico
2.2. Bases teóricas
2.2.1. Evaluación del desempeño docente
2.2.1.2. Teoría de la evaluación
2.2.1.2.2. Teoría cognitiva
Esta teoría entiende que si el proceso de aprendizaje conlleva el almacenamiento de la información en la memoria, no es necesario estudiar los procedimientos de estímulo- respuesta sino atender a los sistemas de retención y recuperación de datos, a las estructuras mentales donde se alojaran estas informaciones y a las formas de actualización de estas.
Diferencia entre estructuras mentales como componentes estáticos del sistema que permanecen estables a lo largo del tiempo y procesos que describen la actividad del sistema.
El objetivo del educador, según esta teoría, será el crear o modificar las estructuras mentales del alumno para introducir en ellas el conocimiento y proporcionar al alumno de una serie de procesos que le permitan adquirir este conocimiento.
De cada parte de este sistema cognitivo surgen teorías que analizan, por ejemplo en la memoria, como se producen los procesos de selección-retención-recuperación de datos; en el aprendizaje los procesos de reorganizaron, reconstrucción y reconceptualización del conocimiento, etc.
Como aportaciones podemos destacar el planteamiento de una enseñanza intencional y planificada en vez de confiar el aprendizaje a la práctica y a la repetición de ejercicios. No se pone el énfasis en la consecución de resultados sino en el proceso seguido. Se busca que los datos que han sido procesados adquieran sentido integrándose en otras
informaciones ya almacenadas.
En cuanto a deficiencias podemos destacar el método de investigación, ya que es necesario recurrir a técnicas introspectivas para hacer explícitos los procesos internos. Por tanto no se pueden establecer correlaciones para obtener resultados específicos según experimentos realizados, no como en la teoría anterior donde la percepción de un estímulo originaba una respuesta y esto era de directa aplicación sobre un grupo de alumnos.
Enfoque constructivista
El constructivismo, en especial el constructivismo actual o neopiagetiano, aunque basado en una filosofía idealista subjetiva se orienta hacia la evolución diagnostica y procesal, la evaluación de las acciones, la comprobación constante, la consideración de las diferencias individuales y el rechazo a la evaluación aditiva.
Esta variante se manifiesta como un marco explicativo del aprendizaje, en el que se combina armónicamente planteamientos teóricos de autores tan reconocidos como J. Piaget y L. S. Vigotsky, entre otros y se caracteriza por la construcción conjunta del conocimiento en el contexto grupal y como resultado de las relaciones grupo-individuo, atendiéndose la necesidades y motivándolo a actuar como verdadero sujeto.
El constructivismo pone énfasis en la evaluación de nuevas ideas en la estructura del conocimiento y en el aprendizaje en su conjunto como echo personalizado de lo
aprendido.
El alumno participa en el control y la autoevaluación de su aprendizaje, estos aspectos no son declarados o reconocidos explícitamente pero están implícitos teórica y práctica.
Enfoque histórico cultural
Desde finales de la década de los 80 se aprecia el surgimiento de las teorías de Vygoski. Dichas teorías han sido redimensionadas lo que para muchos constituye una reivindicación en el plano científico, y en las docentes en particular.
La idea de Vygoski sobre el desarrollo de la psiquis humana, el proceso formación de la personalidad y el proceso de educación, son incorporadas a las más disímiles
contextualizaciones; no es casual que los denominados constructivistas y partidarios del enfoque ecológico declaren que en su basamento teórico subyacen las ideas de este connotado hombre de ciencias.
La interpretación Vygokiana de la tesis de Marx sobre la esencia social del hombre; la reconceptualización que hizo el proceso de interiorización y del papel de la conciencia
humana; el aporte referido a la zona de desarrollo próximo o potencial y el papel que le confirió a la educación, a la comunicación y a la actividad entre otros serian elementos suficientes para argumentar lo anterior expuesto.
El enfoque histórico -cultural es una teoría acabada inmutable o perfecta, más bien resulta plataforma básica para comprender su esencia y desarrollarla; he ahí la impronta de la dialéctica que le hace nueva cada vez.
Basada en este enfoque, la evaluación de los alumnos se orientan estimular el desarrollo; constituye una vía de ayuda que se puede graduar naturaleza social, cooperativa, solidaria; se orienta de los fenómenos a lo esencial y de lo extremo a lo interno, de modo que la metacognición se potencia a través de la autoevaluación.
La evaluación como categoría está presente en cada teoría de aprendizaje, resultando imprescindible como paso en cualquier estructura que adopte dicho proceso. Cada teoría hace su aporte enriqueciendo la concepción científica del aprendizaje y de la evaluación. Es preciso, por lo tanto, atender diversa teorías con lo que se evitan hiperbolizaciones y reduccionismos; es necesaria la flexibilidad de pensamiento, si se tiene en cuenta que ya se inició de la década del 90 del presente siglo, no es posible hablar de teorías puras de aprendizaje ni de representante unívocos de estas. El estudio de diferentes teorías de aprendizaje en los aspectos referidos de control, desde el punto de vista psicológico, y a la evaluación en general, permitan asegurar que los mecanismos internos de la evaluación no están suficientemente estudiados. La determinación de un modelo evaluativo requiere además la determinación paradigmática, entendiendo por tal el esquema básico de
interpretación de la realidad, que se centra en supuestos teóricos generales, leyes y técnicas adoptadas por una comunidad científica.(Tomas Kunth)
Por ello partiendo del estudio del comportamiento de la evaluación psicológico y didáctico es posible determinar los aspectos que orientan hacia una concepción de evaluación educativa, es decir:
- la verificación del aprovechamiento de los alumnos en puntos estratégicos. - La importancia de la retroalimentación en el enfoque cibernético del proceso
pedagógico.
- La necesidad de precisar criterios parámetros e indicadores de la evaluación cualitativa y cuantitativa.
- Determinar los significados y sentidos de lo que se aprende y se considera al evaluar.
- La autoevaluación como objetivo final en sí mismo.
Evaluar el desempeño de una persona significa evaluar el cumplimiento de sus funciones y responsabilidades, así como el rendimiento y los logros obtenidos de acuerdo con el cargo que ejerce, durante un tiempo determinado y de conformidad con los
resultados esperados por la institución u organización laboral. La evaluación del
desempeño pretende dar a conocer a la persona evaluada, cuáles son sus aspectos fuertes o sus fortalezas y cuáles son los aspectos que requieren un plan de mejoramiento o acciones enfocadas hacia el crecimiento y desarrollo continuo, tanto personal como profesional, para impactar sus resultados de forma positiva. Evaluar el desempeño de los docente y
directivos docentes, es un proceso por medio del cual se busca emitir juicios valorativos sobre el cumplimiento de sus responsabilidades en la enseñanza, aprendizaje y desarrollo de sus estudiantes, previo un seguimiento permanente que permita obtener información válida, objetiva y fiable para determinar los avances alcanzados en relación con los logros propuestos con los estudiantes y el desarrollo de sus áreas de trabajo. Esta evaluación está
referida a la idoneidad ética y pedagógica que requiere la prestación del servicio educativo y tiene en cuenta aquellos aspectos que son propios de las funciones de los docentes y directivos docentes, los cuales se precisan en dos grandes categorías que recogen los saberes, habilidades, actitudes y valores y que se hacen evidentes en los diferentes
contextos sociales y económicos del país: a) El saber que responde a preguntas tales como: ¿Sabe lo que enseña? ¿Sabe cómo enseñarlo? ¿Conoce los procesos de desarrollo y
aprendizaje de los estudiantes? ¿Se preocupa por mantenerse actualizado en su área y por conocer y analizar críticamente las estrategias pedagógicas? ¿Conoce cuáles son las estrategias, decisiones o actuaciones más apropiadas para orientar el desarrollo de una organización o grupo de trabajo? b) El hacer, que responde a preguntas tales como: ¿Hace lo que se ha comprometido a hacer en razón del cargo que ocupa en la institución escolar y del lugar que le corresponde como miembro de la comunidad educativa? ¿Utiliza
estrategias metodológicas y didácticas propias del área o nivel en el que se desempeña y acordes con las características y contexto de los estudiantes? ¿Es respetuoso y cooperativo en sus relaciones con los estudiantes, con los colegas, con los padres de familia y los demás integrantes de la comunidad educativa?. El primer objeto de la evaluación
corresponde al dominio de los saberes, y el segundo al dominio del hacer. Pero estos dos dominios se unen en el desempeño e involucran el ser del educador. El hacer que involucra el ser y el saber del educador es lo que se ha reconocido como desempeño en el sitio de trabajo. Como la evaluación de desempeño está diseñada para fomentar el aprender y mejoramiento del docente o directivo docente, un componente esencial del proceso de la evaluación de desempeño es el Plan de Desarrollo Profesional, que se elabora una vez se han valorado los diferentes aspectos del desempeño y contiene las acciones y compromisos para el cambio, las metas que se van a alcanzar en un tiempo determinado y los acuerdos generados entre el evaluador y el evaluado para consolidar las fortalezas y mejorar los
aspectos que requieren un mayor esfuerzo personal y al cual se le hace un seguimiento periódico que permita acompañar el proceso de mejoramiento, hacer los ajustes en caso necesario y facilitar las fuentes de información para la evaluación del desempeño del siguiente período.
Proceso de la evaluación no es acción de un día: toma tiempo observar logros y fijarse metas. Es importante tener presente, como ya se ha dicho, que la evaluación está enfocada al mejoramiento de la calidad de la educación y forma parte de la gestión administrativa y pedagógica de la institución y en consecuencia requiere de un proceso cuidadoso para que surta los efectos esperados de manera satisfactoria.
2.2.1.3. La evaluación docente debe ser constructiva