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la teoría de las inteligencias Múltiples

para cada alumno y el mecanismo para lograrlo lo constituye la mediación.

2.5.2. nuevas perspectivas acerca de la inteligencia: la teoría de las inteligencias Múltiples de Howard gardner

2.5.2.1. la teoría de las inteligencias Múltiples

• Es a raíz de esta concepción, que Gardner plantea su Teoría de Las inteligencias Múltiples. En vez de basarse en las intercorrelaciones de los test, decidió revisar la información empírica que concierne a la cognición humana desde varias fuentes distintas. Contemplando fuentes como (Gardner, 1998):

• Estudios psicológicos: La existencia de una capacidad que ha tenido una historia

evolutiva distintiva; existencia de correlaciones (o ausencia de ellas) entre ciertas capacidades; datos de resultados psicométricos; información de investigaciones experimentales.

• Casos particulares: Observaciones de capacidades inusuales en las personas,

incluyendo personas talentosas, idiot savants o aquellas personas que sufren de trastornos del aprendizaje.

• Estudios antropológicos: Registros de cómo ciertas habilidades se han desarrollado,

han sido ignoradas o se han priorizado en diferentes culturas.

• Estudios biológicos: Evidencia de que una capacidad ha tenido un desarrollo

distintivo y está representado en estructuras neurales particulares, sujeta a posible aislamiento por daño cerebral.

Basado en una serie de investigaciones, Gardner formuló su teoría de las inteligencias múltiples, que se discute en profundidad en el libro Estructuras de la Mente (Gardner, 1983), en el cual se plantea la existencia de siete áreas relativamente autónomas de la cognición humana o “inteligencias”. La inteligencia se define como una habilidad, o un conjunto de habilidades, que le permiten al individuo resolver problemas y proponer productos apropiados a uno o más contextos culturales. La inteligencia no se conceptualiza como una “cosa”, sino como una potencialidad cuya presencia permite al individuo tener acceso a formas de pensamiento apropiadas a determinados contenidos.

Para que una habilidad califique como una inteligencia, debe tener por lo menos varias de las siguientes condiciones (Gardner, 1998):

- Posible aislación por daño cerebral.

- Su presencia en ciertas poblaciones tales como “idiotas” o “prodigios”. - Su raíz en la historia evolutiva.

- La existencia de una o más operaciones o mecanismos de procesamiento de la información.

- Evidencia de resultados psicométricos.

- Evidencia de tareas de psicología experimental.

- Un camino o desarrollo distintivo que incluya uno o más “estados terminales expertos” definibles.

- Suceptibilidad de codificación en un sistema de símbolos, y uso transcultural. Usando esta definición y estos criterios, es posible identificar siete inteligencias diferentes:

lingüística, musical, lógico-matemática, espacial, kinestésica, intrapersonal e interpersonal.

A pesar de que se describen separadamente, es difícil encontrar que funcionen en forma aislada, excepto en casos de patología importantes. Es a través de la combinación de estas inteligencias que se puede dar cuenta de las habilidades que manifiestan los seres humanos. La lista de las siete inteligencias no es exclusiva ni exhaustiva, sino que da cuenta de la evidencia encontrada hasta el momento.

La inteligencia linguística ha sido la más estudiada. Las operaciones de procesamiento de la información que usa esta inteligencia incluyen las competencias semánticas, fonológicas, sintácticas y pragmáticas. Todos los niños normales la desarrollan después de corto tiempo, aunque el nivel de sofisticación varía ampliamente. Esta inteligencia se ve en el trabajo, entre otros, de poetas, abogados y escritores.

La inteligencia musical opera fundamentalmente con tono, ritmo y timbre, y permite al individuo derivar significado de la organización del sonido. Esta inteligencia no se desarrolla mucho en las culturas occidentales sin instrucción directa. Juega un rol central en el trabajo de cantantes, conductores, compositores, ingenieros en sonido o audio, en personas que tocan instrumentos.

La inteligencia lógico-matemática comienza a desarrollarse en la exploración y el ordenamiento de los objetos del mundo que rodean al niño, tal como describió Piaget (1986). En sus niveles más elevados, la matemática y la lógica tienen poco que ver con los objetos y los números. Exploran las cadenas de razonamiento y las relaciones entre ellas a un nivel puramente abstracto. A diferencia de los lógicos y los matemáticos, los

científicos, analistas financieros, contadores, ingenieros y programadores de computación usan la inteligencia lógico-matemática como instrumento que eventualmente los relaciona con la realidad física.

Las operaciones fundamentales de la inteligencia espacial incluyen percepciones precisas de formas u objetos, habilidad para recrearlos sin referencia al estímulo físico, habilidad para manipular o modificar tales imágenes en el espacio. Esta inteligencia se relaciona fundamentalmente con habilidades artísticas, aunque hay que reconocer el rol fundamental que juega en pilotos de avión, arquitectos, navegantes, ingenieros y cirujanos.

La inteligencia kinestésica-corporal es la habilidad para resolver problemas o elaborar productos usando partes de o todo el cuerpo; las operaciones básicas incluyen el control del propio cuerpo y de objetos del mundo, el movimiento. Estas habilidades son propias de la gimnasia, el ballet (bailarines y coreógrafos), la construcción de máquinas, etc. La inteligencia intrapersonal consiste en una capacidad básica del individuo de poder acceder a sus propios sentimientos y a distinguir entre los distintos sentimientos que percibe. Esto permite a las personas comprender sus deseos, metas, fortalezas y debilidades, y hasta conocer su perfil de inteligencias, con lo cual puede usar su conocimiento más efectivamente. Se puede ver en escritores que usan su introspección, como Marcel Proust y Virginia Woolf.

Finalmente, la inteligencia interpersonal implica una capacidad para distinguir los sentimientos, comportamientos, motivaciones y atributos de las demás personas. Los buenos profesores y padres deben tener bien desarrollada esta habilidad, así como los líderes políticos y religiosos.

Tanto la inteligencia interpersonal como la intrapersonal son inteligencias “personales”, que se relacionan mucho con la vida cotidiana.

Últimamente también se ha contemplado la existencia de dos nuevas inteligencias (Gardner, 1998). La inteligencia naturalista, que implica el reconocimiento y categorización de objetos naturales. Inteligencias que tendrían biólogos como Rachel Carson y James Audubon. Y la inteligencia existencial, que contempla la captura y la ponderación de preguntas existenciales. Sin embargo, aún no se ha identificado evidencia suficiente para decidir si acaso son o no inteligencias.