CAPITULO II. MARCO TEÓRICO Y ESTADO DEL ARTE
A. Una teoría del pensamiento
Bion en su libro Volviendo a pensar (2006) se propone presentar un sistema teórico
con el que los psicoanalistas puedan reajustar sus hipótesis, en términos de datos empíricos verificables. Esta teoría puede ser aplicable cuando se presume la existencia de un trastorno del pensamiento o cuando no y pretende que al ser aplicada permita verificar el trastorno.
Considerar el pensar, requiere tener presentes dos desarrollos mentales para su resultado exitoso, el primero es el desarrollo de pensamientos, estos requieren de un aparato para manejarlos y el segundo se refiere precisamente a este aparato que el autor denominará el pensar (thinking). Los pensamientos pueden ser clasificados de acuerdo a la naturaleza de su desarrollo, como elementos beta, elementos alfa, sueños y pensamientos oníricos, preconcepciones, concepciones, conceptos, los cuales son descritos por Bion (2000) en
“1. Elementos-beta: Representa la más temprana matriz de la que se puede suponer surgen los pensamientos. Tiene al mismo tiempo la calidad de un objeto inanimado y la de un objeto psíquico sin ningún tipo de diferenciación entre los dos. Los pensamientos son cosas, las cosas son pensamientos; y tiene personalidad. 2. Elementos-alfa: Este término representa el resultado del trabajo realizado por la función alfa sobre las impresiones sensoriales. Posibilitan la formación y uso de los pensamientos oníricos. 3. Pensamientos oníricos: Dependen de la existencia previa de los elementos beta y alfa, por otra parte no exigen una elaboración más allá de la que han recibido en la teoría psicoanalítica clásica. Son comunicados mediante el contenido manifiesto del sueño pero permanecen latentes a menos que el contenido manifiesto sea traducido a términos más complejos. 4. La pre concepción: Esto corresponde a un estado de expectativa. Es un estado mental adaptado para recibir un restringido margen de fenómenos. El apareamiento de una pre-concepción con una realización crea una concepción. 5. La concepción puede considerarse como una variable que ha sido reemplazada por una constante. Sin embargo la concepción puede entonces ser empleada con una pre-concepción en el sentido que puede expresar una expectativa. 6. El concepto: deriva de la concepción por un proceso destinado a liberarla de aquellos elementos que le impedirían ser un instrumento de la elucidación o expresión de la verdad. 7. El sistema deductivo científico: significa una combinación de conceptos en hipótesis y sistemas de hipótesis en forma tal que estén relacionados entre sí en forma lógica. 8. Cálculos: El sistema deductivo científico puede ser representado por un cálculo algebraico, en éste varios signos son agrupados según ciertas reglas de combinación” (P.45 - 46).
La preconcepción se concibe como una disposición innata del bebé que corresponde a la expectativa de un pecho. Cuando esta se pone en contacto con una realización que se aproxima a ella el resultado mental es una concepción, por consiguiente las concepciones siempre estarán unidas a una experiencia emocional de satisfacción. El término de pensamiento se entiende como la conjunción de una preconcepción con una frustración, en este caso el bebé con la expectativa de un pecho entra en una conjunción con la realización de la no existencia de un pecho para su satisfacción, esta conjunción es experimentada como un no-pecho o un pecho “ausente” adentro tal y como lo afirma Bion (2006).
“Si la capacidad para tolerar la frustración es suficiente, el no-pecho adentro deviene un pensamiento y se desarrolla un aparato para “pensar” […] permite a la psiquis desarrollar pensamientos como un medio por el cual la frustración que es tolerada se hace más tolerable. Si la capacidad para tolerar la frustración es inadecuada, el “no-pecho” malo interno confronta la psiquis con la necesidad de decidir entre evadir la frustración o modificarla. La incapacidad de tolerar la frustración inclina la balanza en la dirección de eludir la frustración, dando como resultado una significativa desviación de los hechos, lo que debería ser un pensamiento se transforma en un objeto malo, adecuada solo para ser evacuada. (pág. 154).
En consecuencia el desarrollo de un aparato para pensar se perturba y se desarrolla un aparato para la identificación proyectiva. De esta forma este modelo opera basado en el principio de que la evacuación de pecho malo. El resultado final es no un aparato para pensar
sino uno para librar a la psiquis de la acumulación de objetos malos internos, el predominio de la identificación proyectiva confunde la distinción entre el self y el objeto externo (Bion, 2006).
“Una concepción es el resultado entre una preconcepción y su realización, aunque no necesariamente obtiene una realización para su satisfacción. Si la frustración puede ser tolerada la conjunción de concepción y realización, ya sean positivos o negativos, inicia los procedimientos para aprender de la experiencia. Si la intolerancia de la frustración no es tan grande como para poner en actividad los mecanismos de evasión, pero es lo suficientemente intensa para predominar sobre el principio de realidad, la personalidad desarrolla omnipotencia como sustituto de la preconcepción, o de la concepción, con la realización negativa de un hecho. […] No existe por lo tanto una actividad psíquica que discrimine entre lo verdadero y lo falso (Bion W. 2006, p. 156-157).
Por otro lado, la actividad realista se da cuando el niño quiere despertar en la madre sentimientos de los que desea librarse, y si su madre tiene una respuesta equilibrada podrá aceptar estos temores y reaccionar haciendo que el niño sienta que se le devuelve su atemorizada personalidad pero de tal forma que puede tolerarlo. Si la madre no puede tolerar esas proyecciones, el niño se ve reducido a continuar la identificación proyectiva llevada a cabo con mayor fuerza y frecuencia Bion (2006).
Las consecuencias de la incapacidad de la madre de responderle al niño de tal forma que lo pueda tolerar, en la capacidad de pensar son graves, entre ellas se encuentra el desarrollo precoz de la conciencia. De acuerdo con esta teoría la conciencia depende de la función alfa. Sin embargo el fracaso de establecer una relación entre la madre y el niño en la que la identificación proyectiva normal sea posible, impide el desarrollo de una función alfa y por lo tanto de una diferenciación entre elementos conscientes e inconscientes Bion W. (2006).
La capacidad materna para el ensueño (reverie) es el órgano receptor de la recolección de sensaciones de sí mismo que el niño obtiene por medio de su conciencia. Un desarrollo normal se da si la relación entre el niño y el pecho permite a este último proyectar un
sentimiento en la madre y reintroyectarlo después de que al pasar por el pecho lo ha tornado tolerable para la psiquis del niño, si la madre no le da un significado tolerable, éste se convierte en un terror sin nombre Bion W. (2006).