Capítulo II MARCO TEÓRICO CONCEPTUAL
2.3 Teorías y modelos aplicables al turismo
2.3.4 Teorías de crecimiento y desarrollo regional: fundamentos de la competitividad
El crecimiento económico es uno de los indicadores más relevantes para entender el comportamiento económico de un país. Según Schettino (2002), Este puede ser impulsado desde ambos lados de la economía. Si se hace desde la demanda se presenta el riesgo de incrementar la inflación debido a la alta oferta de dinero en el mercado que atrae consigo un alza generalizada en los precios, principalmente aquellos de la canasta básica y bienes primarios. Mientras que, si se fomenta el crecimiento por el lado de la oferta, repercute en precios más bajos debido a la competencia generada. Para que este crecimiento se dé mediante la oferta cabe impulsar la atracción de capital (nacional o extranjero), lo que debiese generar mayor producción, fuentes de empleo y, por ende, bienestar para la población.
Una de las teorías y modelos más retomados es la teoría neoclásica de Robert Solow (1956), quien propone un modelo basado en la función de producción y = AF (k,
l) que toma de base los factores de producción y deja fuera todo aquello no atribuible a
lo anterior, lo que más tarde se denominaría el residuo de Solow. Sin embargo, al poner esta teoría en práctica se encontrarían diversos economistas de la época con que, el propio residuo resultaría más significativo que las propias variables incluidas en la función principal.
Posteriormente, múltiples economistas se dedicaron a complementar los planteamientos realizados por Solow desagregando más las variables e incorporando
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nuevas al modelo. Entre estos personajes se destacan: Mankiw, Romer y Weil (1992), quienes analizaron las diferencias internacionales de renta de la población con base en una función de la tasa de ahorro, la tasa de crecimiento de la población y los niveles iniciales de productividad del trabajo, lo que se denominaría como la Productividad Total de los Factores (PTF).
Para entender las teorías del crecimiento y el desarrollo es necesario analizar la convergencia o divergencia que existe entre los países. Por ejemplo, un argumento a favor de la convergencia es la transferencia de tecnología y cualificación que, a menudo, algunos países adoptan de empresas multinacionales provenientes de países industrializados. Sin embargo, como lo asevera Krugman (2011), la transferencia o difusión tecnológica no se da por sí sola, y en ocasiones los países menos desarrollados se encuentran con el obstáculo de no disponer de una cantidad suficiente de capital humano especializado que les permita absorber y replicar dichos conocimientos.
Por otra parte, la localización se torna como un factor de peso en toda empresa que busque generar riqueza en una economía globalizada y la geografía que beneficia o afecta a los países según su clima, salubridad, geografía física o el entorno natural en el que se desenvuelve, pues estas inciden en buena medida en sus posibilidades de desarrollo.
La localización es, en buena medida, un punto de referencia en el desarrollo de empresas y aglomeraciones productivas. Es decir, el empresario o inversionista deberá evaluar de manera detallada cuál será la ubicación de su planta industrial de tal forma que pueda obtener la mayor utilidad posible.
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En este sentido, las teorías de localización más relevantes permiten analizar de manera sistémica la relación entre espacio y empresa. Asimismo, se tienen dos grupos de teorías: las que consideran a los consumidores como puntos discretos en un determinado lugar y aquellas en los que los consumidores se encuentran dispersos en diversas áreas y tamaños en el espacio geográfico. El primer grupo de teorías fueron fundadas por Von Thünen y Weber, mientras que el segundo por Christaller, Lösch, Hotelling y la Nueva Geografía Economía inducida por Krugman.
Von Thünen (1820), en su obra El estado aislado plantea un modelo de localización agrícola basado en un conjunto de consumidores que parten del supuesto en el que las condiciones espaciales son homogéneas (tierras, llanuras, posibilidades de transporte). Cabe señalar que los estudios de Thünen (1820) toma como marco de análisis el área de abastecimiento dentro de la economía espacial.
Una de las características más importantes de este modelo es el nivel de agregación del análisis propuesto, que lleva a tomar como referencia la distribución global de un conjunto de actividades competitivas en una determinada zona geográfica.
Los principales fundamentos bajo los cuales parte este modelo son: • Existe solo un mercado central: la ciudad.
• Esta ciudad se encuentra rodeada por una extensa planicie de tierra potencialmente cultivable.
• La calidad y disponibilidad del transporte es homogénea en todas las direcciones, por lo que la tarifa de transporte es uniforme para un producto, aunque pueda variar entre productos.
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Figura 12. Modelo de localización Von Thünen
Fuente: McCarthy (1980).
Otra de las teorías de mayor relevancia sobre localización es la teoría del lugar central fundada por Walter Christaller (1933) y complementada por August Löch. Dichos autores ampliaron los supuestos planteados por su antecesor Von Thünen (1820) sobre la distribución en el espacio de las actividades económicas.
Los fundamentos básicos de Christaller (1933) para explicar esta teoría parten de dos conceptos claves: el alcance físico del mercado y el umbral de la demanda. El alcance físico es aquella distancia que el consumidor está dispuesto a realizar a fin de adquirir un bien o servicio. Mientras que el umbral de la demanda es el monto mínimo de ventas que le permiten a la empresa permanecer dentro del negocio. Así pues, toda empresa que produzca un determinado producto deberá contar con un mínimo umbral de demanda para permanecer en el mercado. Es importante destacar que cuanto más caro o especializado sea un producto mayor es la población mínima que necesita tener alrededor para alcanzar ese umbral.
En comparación con las anteriores, la teoría de la interacción espacial es más una teoría de naturaleza aplicada que comenzó con los trabajos de Reilly y sus
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cuestionamientos sobre las ideas de la teoría del lugar central. La finalidad de esta teoría parte de explicar el comportamiento espacial de los consumidores y oferentes de bienes y servicios a partir de razonamientos microeconómicos que consideran los costos de transporte y los gustos de los consumidores.
Con el avance tecnológico no solo la productividad de las empresas se ha visto beneficiado, sino que la logística de los bienes mediante herramientas digitales (como la geolocalización y manipulación vía remota) han permitido eficientar los procesos de distribución y, con ello, reducir costos.
Una de las corrientes contemporáneas más analizadas en las últimas décadas en el ámbito geográfico y económico es la Nueva Geografía Económica (NGE) que estudia los mecanismos de aglomeración de las actividades y el impacto que las disparidades geográficas tienen sobre las empresas. La presente teoría retoma ideas clásicas y neoclásicas y agrega visiones contemporáneas como la del economista Paul Krugman (1991) cuyas ideas centrales parten del análisis de la existencia de dos fuerzas que analiza la dinámica y concentración económica, las centrípetas (que empujan hacia adentro del conglomerado) y las centrífugas (que las debilitan).