CAPÍTULO I.- DEMOCRACIA, RENDICIÓN DE CUENTAS Y OTROS CONCEPTOS VINCULADOS.
1.5. Las teorías del desarrollo y su intento de lograr una mejor sociedad.
“¿Cómo podemos progresar?, ¿Imitando a otros (Occidente o Rusia), o forjándonos nuestro propio destino?”.
Albert Otto Hirschma
(en Puerto Sanz Luís Miguel, 2008)
El concepto de desarrollo es relativamente reciente ya que tiene alrededor de cinco décadas, sin embargo, ha sido abordado desde diversas perspectivas teóricas y diferentes disciplinas académicas y en su estudio han sido empleadas variables relacionadas con la naturaleza que explican las relaciones entre las sociedades y su entorno, así como variables vinculadas con el espacio que reflejan la diferencias regionales en los tipos de sociedad y las relaciones que mantienen entre sí.
De acuerdo con Richard Peet y Elaine Hartwick (2009), las variaciones regionales en las características humanas son esencialmente producidas por los diferentes modos de transformación de la naturaleza social, es decir, diferentes tipos de economía (agricultura, industria, servicios), poseen diferentes tipos de relaciones con el entorno natural, de hecho, las sociedades con diferentes tipos y niveles de desarrollo, interactúan a través de relaciones de poder, de tal manera que las sociedades con mayores índices de crecimiento dominan a las sociedades que se encuentran en vías de desarrollo.
El grado de desarrollo material expresado en los estándares de vida, es muy diferente de un lugar a otro, tal es el caso que por ejemplo en Estados Unidos, un ciudadano gasta alrededor de 44,000 dólares anuales y es el responsable de crear el 20 por ciento del
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dióxido de carbono, en tanto que en Ruanda, el promedio de gasto per cápita es de 230 dólares anuales y emite el 0.1 por ciento de dióxido de carbono.87
Existen diferencias geográficas, de clase, étnicas, pero sobre todo en la distribución del ingreso, y algunos investigadores afirman que los pobres son pobres porque los ricos toman la mayor parte de los ingresos que la economía produce.
El Banco Mundial ha realizado diversas investigaciones para medir el crecimiento, los índices de natalidad y mortalidad, los niveles educativos y los servicios básicos con los que cuenta la población para determinar el índice de desarrollo humano en el mundo;88 sin embargo, es muy difícil comparar datos, debido a que éstos varían de país en país, por ello los organismos internacionales basan sus estadísticas en registros de datos que pueden ser obtenidos a través de procedimientos contables convencionales que son empleados por las economías de mercado de los países desarrollados.
En el caso de la educación por ejemplo, la mayoría de las mediciones se realizan en las escuelas oficiales, dejando de lado las escuelas que se encuentran sin registro oficial, y en el caso del consumo de energía, no se considera la generada con leña o excremento de animal.89
Todos estas diferencias e inequidades económicas, geográficas y sociales han sido estudiadas desde diversas ópticas, dando origen a múltiples teorías que buscan explicar el desarrollo y orientar acciones hacia su concreción. Tales teorías reflejan las posiciones políticas de sus ponentes y sus perspectivas filosóficas, siendo sus principales impulsores economistas y sociólogos, aunque también han destacado antropólogos, historiadores, geógrafos, psicólogos, entre otros.
Las teorías dominantes enfatizan en el crecimiento económico como el instrumento principal para alcanzar el desarrollo y la pobreza como el precio inevitable del progreso.90
87 Peet, Richard y Hartwick, Elaine (2009), Theories of Development, Contentions, Arguments, Alternatives, Second Edition, The Gilford Press, New York, London, p.5.
88 El Índice de Desarrollo Humano es calculado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Para el PNUD el desarrollo humano puede ser logrado y alcanzado promoviendo un más equitativo crecimiento económico y utilizando métodos participativos y política democrática.
89 Peet, Richard y Hartwick, Elaine (2009), Theories of Development, Contentions, Arguments, Alternatives, Second Edition, The Gilford Press, New York, London, p.10
90 Bustelo, Pablo (1999), Teorías Contemporáneas del Desarrollo Económico, Historia del Pensamiento Económico, Editorial Síntesis, España, p. 21.
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Las grandes dificultades para satisfacer las necesidades más apremiantes de la sociedad global hacen recurrir de nueva cuenta a las principales teorías del desarrollo en aras de encontrar una esperanzadora explicación o solución. A continuación se esbozan de manera general dichas teorías:
Teoría Clásica
Se considera que las raíces de la teoría moderna del desarrollo económico se encuentran en la gran tradición clásica de los siglos XVIII y XIX, debido a que los economistas de este periodo se preocuparon principalmente por el crecimiento a largo plazo (sus causas, consecuencias y perspectivas), cuestiones de equilibrio y la inestabilidad a corto plazo de las economías ya desarrolladas, siendo para ellos la acumulación de capital (la reinversión del excedente) el motor principal de crecimiento económico, y por tanto, de la riqueza de las Naciones.
Teoría Marxista
La Teoría Marxista es considerada por muchos como la primera teoría importante del desarrollo. Marx situó la relación entre capital y trabajo en el centro del análisis del capitalismo y puso de manifiesto las contradicciones internas de este modo de producción. Predijo las crisis periódicas de sobre acumulación y sobre producción y destacó las necesidades contrapuestas del capital, como son: la voluntad de abaratar el factor trabajo para generar más plusvalía y la exigencia de aumentar los salarios reales para sostener la demanda, lo que de llevarse a la práctica contribuiría a desencadenar una crisis de rentabilidad, o crisis clásica.91 Para Marx el capitalismo atrasado era percibido como el resultado histórico del colonialismo y no como un simple retraso.
El Desarrollo como Destrucción Creadora
91 Bustelo, Pablo (1999), Teorías Contemporáneas del Desarrollo Económico, Historia del Pensamiento Económico, Editorial Síntesis, España, p.55-56.
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En su obra Teoría del Desarrollo Económico, Shumpeter (1934), distinguió entre crecimiento y desarrollo económico. Definió el crecimiento económico como un proceso gradual de expansión de la producción con productos y técnicas constantes, en tanto que el desarrollo lo definió como el resultado de nuevas combinaciones de factores productivos generalmente a cargo de empresas innovadoras, y crítico la concepción neoclásica del desarrollo como un proceso gradual y armónico. También acabó con la tesis de la soberanía del consumidor y señaló que la motivación que guía el comportamiento de los empresarios no es únicamente la maximización de beneficios.
Para Shumpeter el desarrollo económico era el resultado de la movilización de los factores existente para nuevos usos, y ya no como el resultado incremental de un nuevo capital o una nueva inversión, tales innovaciones podían consistir en la fabricación de un bien nuevo, en la introducción de un proceso distinto, en la penetración de un mercado nuevo, o en la generación de una nueva organización industrial, aunque se interesó más por el capitalismo desarrollado que por el subdesarrollado.92
El Keynesianismo
Keynes fue considerado como el economista más importante del siglo XX. Demostró que la economía de mercado no conduce automáticamente al pleno empleo, e introdujo la idea de la necesidad de que el Estado intervenga para alcanzar una situación de pleno empleo.
Dicho autor se opuso a la tesis neoclásica de que el libre funcionamiento del mercado lleva a la economía al equilibrio, puesto que las crisis son siempre pasajeras y estuvo en desacuerdo con la tesis de la mano invisible. Keynes (1937) sentó las bases de las teorías modernas del crecimiento y no se preocupó por los problemas del desarrollo en las economías atrasadas.93 Bajo el keynesianismo el Estado tuvo que intervenir implementando políticas monetarias y fiscales, asimismo, durante la dominación de esta corriente la economía se centró más en el crecimiento económico (Peet, Richard y Hartwick, Elaine, 2009).
Teorías Ortodoxas del Desarrollo
92 Ibid, p. 74-75. 93 Ibid, p.81.
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Debido a que la Teoría Neoclásica, cuyo argumento central era que el libre mercado conducía a la economía de equilibrio, dejó de tener peso, y a raíz de los desastres provocados por dos grandes sucesos como la depresión de los años treinta y la Segunda Guerra Mundial, cambió sustancialmente el pensamiento social y los economistas comenzaron a interesarse por las economías atrasadas, dando origen a la denominada Economía del Desarrollo, la cual se constituyó formalmente en los años cuarenta, dedicando sus primeros años a buscar la implementación de políticas para aliviar la situación del subdesarrollo.94
Los economistas y políticos de la posguerra se distinguieron por un notable afán reformista y un gran sentimiento igualitarista que provocaron en occidente una fuerte reacción contra el colonialismo por sus efectos nocivos en los países pobres, por lo que tanto la opinión pública como los gobiernos comenzaron a prepararse para la independencia de sus colonias. Derivado de lo anterior, los economistas comenzaron a darse cuenta que las teorías explicativas del atraso, desarrolladas antes de la segunda guerra mundial, eran poco convincentes, lo que dio pie al surgimiento de la Economía del Desarrollo.
La incapacidad analítica de la teoría económica convencional para enfrentar los problemas de los países subdesarrollados desembocó en la creación de un enfoque novedoso.
Todos los pioneros del desarrollo eran partidarios de la industrialización forzosa o deliberada de los países del tercer mundo sustentada en una considerable intervención del Estado. La protección era una medida de política económica que resultaba del pesimismo exportador y en algunos casos de rechazo al comercio internacional, al que se le achacaba el haber dificultado el crecimiento de los países subdesarrollados, estos es, el ser empobrecedor para la periferia.95
Una gran transformación en el pensamiento económico sobre el desarrollo se presentó a finales de los cincuenta, ya que por un lado emergió el enfoque de la dependencia (economía heterodoxa) y por el otro, se dio una recuperación del pensamiento neoclásico, así como el surgimiento de la teoría sobre la modernización.
94 Ibid, p. 104-105.
95 Bustelo, Pablo (1999), Teorías Contemporáneas del Desarrollo Económico, Historia del Pensamiento Económico, Editorial Síntesis, España, p. 124.
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P.T. Bauer (1981) defendió la idea de volver a la mono economía neoclásica, al considerar que el libre mercado funcionaba de igual modo en los países del tercer mundo y en las economías desarrolladas. Consideraba que el mercado era factor de desarrollo debido a que el libre juego de la oferta y la demanda permite aumentar la las alternativas de elección de las personas, constituye una salvaguarda política que protege de la intromisión del Estado y es garantía en la asignación eficiente de recursos, todo lo cual aumenta el ritmo de crecimiento.
Las únicas funciones que el Estado debía realizar en opinión de Bauer eran: la defensa del País, preservación del fomento a los contactos comerciales externos, seguridad pública, administración efectiva del sistema monetario y fiscal, promoción de un marco institucional adecuado para las actividades de los individuos y la provisión básica de la salud y servicios de educación.96
Teoría de la Modernización
En los setenta apareció una corriente conservadora de pensamiento sobre el cambio político y social en los países subdesarrollados, integrada por sociólogos y politólogos estadounidenses, fuertemente apoyados por el gobierno norteamericano, la cual dio vida a la teoría de la modernización.
Para ellos el progreso consistía en la sustitución de la organización social tradicional por la modernidad. El objetivo era difundir valores modernos a las elites del tercer mundo mediante la enseñanza de alto nivel y la transferencia de técnicas avanzadas; sin embargo, como resultado de la revolución cubana y el fracaso de Estados Unidos en Vietnam, entre otros aspectos, los especialistas abandonaron la modernización como instrumento para promover el desarrollo económico y el pluralismo político y la impulsaron como garantía de control social, aunque ello implicara el estancamiento económico y un orden político autoritario.97
96 Ibid p.137
97 Bustelo, Pablo (1999), Teorías Contemporáneas del Desarrollo Económico, Historia del Pensamiento Económico, Editorial Síntesis, España, p. 140.
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Teoría de las Necesidades Básicas
A mediados de los setenta inició una nueva fase en la historia del pensamiento económico sobre el desarrollo, con el surgimiento de una preocupación central por la mejora de la calidad de vida de la población (objetivos del desarrollo), más que por expansión de la renta per cápita (medio para alcanzar el desarrollo).
La orientación de los estudios del desarrollo hacia temas sociales (un enfoque social demócrata) se debió a varios factores, entre los que destacan: 1) Creciente rechazo de occidente a la sociedad opulenta, 2) Las críticas al crecimiento económico a costa de importantes costos sociales en los países subdesarrollados, 3) La radicalización de los estudios sobre el desarrollo a causa de los sucesivos golpes militares en los grandes países del tercer mundo, 4) El inminente fracaso de la Industrialización Sustitutiva de Importaciones (ISI), 5) La creciente información estadística sobre la pobreza y la desigualdad en el tercer mundo, y 6) Las publicaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que evidenciaron las carencias de los países pobres.
Por tanto alcanzar la satisfacción universal de las necesidades básicas y potenciar los medios para alcanzar determinados objetivos de bienestar, se convirtió en un reto para los intelectuales.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) definió las necesidades básicas como las que aseguraban un nivel de vida mínimo que toda sociedad debería establecer para los grupos más pobres de sus habitantes. En 1975 La conferencia Mundial sobre el Empleo de la OIT definido cuatro categorías de necesidades básicas: 1) Consumo alimentario, vivienda y vestido, 2) Acceso a servicios públicos de educación, sanidad, transporte, agua potable y alcantarillado, 3) Posibilidad de contar con un empleo bien remunerado 4) El derecho a participar en las decisiones que afectan a la forma de vida de la gente y a vivir en medio de un ambiente sano, humano y satisfactorio.98
La estrategia de necesidades básicas sobre la que escribieron a finales de los setenta P. Streeten. A. Sen, H Singer y otros, se convirtió en el núcleo intelectual de los informes de desarrollo humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD),
98 Bustelo, Pablo (1999), Teorías Contemporáneas del Desarrollo Económico, Historia del Pensamiento Económico, Editorial Síntesis, España, p. 152.
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misma que recibió fuertes críticas porque no era claro cómo afectaría la adopción de esta estrategia al crecimiento y al cambio estructural, además, no se señalaban límites políticos y económicos del enfoque por lo que algunos gobernantes y especialistas del tercer mundo vieron esta estrategia como un intento de los países ricos por desviar la atención del objetivo primordial de crear un nuevo orden económico internacional.
La Contrarrevolución Neoclásica
En los ochenta tomó fuerza el Pensamiento Neoclásico entre los economistas del desarrollo, quienes criticaron ampliamente la intervención gubernamental y las estrategias de la ISI y defendieron vigorosamente la liberalización interna. En otras palabras, pugnaron por la reducción de peso del Estado y la apertura comercial financiera de los países del tercer mundo.
Fue una década de hegemonía intelectual de los estudios del desarrollo por parte de los autores neoclásicos. La poca credibilidad de los postulados de Keynes, la crisis del estructuralismo latinoamericano y la decadencia de la economía radical del desarrollo, muestran la fragilidad y poca capacidad de respuesta de esas escuelas ante la ofensiva neoclásica, la cual influyó ampliamente en las ideas y programas de los organismos internacionales con el llamado Consenso de Washington, a tal grado que durante los ochenta y principios de los noventa los movimientos hacia el mercado de muchos países de América Latina, Asia y África, Europa Central y Oriental, se inspiraron en dicho pensamiento.99
El contenido teórico fundamental de la llamada contrarrevolución neoclásica consistió en insistir de nueva cuenta en la eficacia del mercado como mecanismo de asignación de recursos, en los costos e inconvenientes de la intervención del Estado en la economía y en las ventajas de una participación plena en el comercio mundial, mediante un régimen comercial liberal y un sistema de incentivos neutral (sin favorecer al mercado interno por encima del externo).
El Banco Mundial centro su atención a principios de los ochenta en dirección neoliberal y ante las crisis por el enorme endeudamiento, países como México, Brasil,
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Argentina y otros, fueron obligados a renegociar su deuda, por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial quienes impusieron ajustes estructurales a cambio de otorgar préstamos.100
Enfoque Favorable al Mercado
El escepticismo sobre la bondad de las propuestas hechas por la contrarrevolución neoclásica, produjo a principios de los noventa un nuevo giro en los estudios del desarrollo. Debido a que las políticas ortodoxas aplicadas en el tercer mundo durante los ochenta, arrojaron resultados negativos y preocupantes, se efectuó una reevaluación de la actitud radicalmente liberal que dominó durante esa década, lo que desembocó en la defensa de un enfoque favorable al mercado o que armonizara con éste.
De esta manera, emerge una nueva concepción que admite la intervención del Estado, siempre y cuando se encamine a sustentar y apoyar al mercado y no a sustituirlo o suplantarlo, es decir, el Estado debe permitir al mercado funcionar cuando éste último esté en condiciones de hacerlo, asimismo, el Estado únicamente debe intervenir si el mercado está insuficientemente desarrollado o si fracasa, en cuyo caso tal intervención debe hacerse con acierto y cautela.101
De igual forma, a fin de mantener la estabilidad macroeconómica el Estado debe contribuir para conseguir un déficit público sostenible, asegurar un entorno competitivo para las empresas, efectuar inversiones en capital humano, infraestructura y protección del medio ambiente, así como fomentar el desarrollo institucional, mejorando la eficacia de la administración pública y promoviendo libertades políticas y civiles. Como evidencia empírica de lo anterior se tiene la tesis de que en el caso de los dragones asiáticos el Estado intervino para que el mercado pudiese funcionar, pero dicha tesis no fue compartida por todos los especialistas, ya que para algunos este enfoque carece de una adecuada contrastación empírica en el caso de nuevos países industriales asiáticos.
100 Peet, Richard y Hartwick, Elaine (2009), Theories of Development, Contentions, Arguments, Alternatives, Second Edition, The Gilford Press, New York, London, p.10.
101 Bustelo, Pablo (1999), Teorías Contemporáneas del Desarrollo Económico, Historia del Pensamiento Económico, Editorial Síntesis, España, p. 174.
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Las Teorías del Desarrollo Heterodoxas El Estructuralismo Latinoamericano
“La corriente de estudios sobre desarrollo conocida como la CEPAL (Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina) se constituyó en los años cuarenta y cincuenta en el primer cuerpo doctrinario sobre desarrollo originario en el Tercer Mundo”.102 El estructuralismo latinoamericano de la CEPAL cuya figura esencial fue Raúl Prebisch (1901-1986), tuvo una gran influencia en la teoría económica y en las políticas de desarrollo en América Latina entre finales de los cuarenta y mediados de los sesenta.
El estructuralismo insistió en la especificidad de las economías del tercer mundo y en sus diferencias. Argumentó insistentemente que la oferta y la demanda funcionan de manera diferente en los países latinoamericanos.103 Como lo señaló Celso Furtado durante una conferencia dictada en 2001 ante personal de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), “…Surgió… la idea de que el subdesarrollo es una situación cualitativamente distinta del desarrollo. Más que una teoría del crecimiento económico lo que necesitábamos era una teoría del subdesarrollo”.104
Teoría del Sistema Centro Periferia
El Análisis de la CEPAL desbordó los aspectos meramente económicos para adentrarse en