2. EL USO DEL PODER DE NOMINACIÓN PRESIDENCIAL
2.3. Las ternas sin candidatos
Además de ternas “de uno” y “de partido”, el presidente Uribe ha elaborado ternas cuestionables en su totalidad: las llamadas ternas “sin candidatos” o “de cero”. Este sería el caso de la terna presidencial para elegir al fiscal General en 2009- 2010. Según la CP, la Corte Suprema elige al fiscal General de una terna presidencial (CP, art. 249). Durante el segundo semestre de 2009 e inicios de
2010, la opinión pública colombiana ha sido testigo de un largo y difícil proceso para elegir al fiscal General. En esta sección, se presenta el uso del poder de nominación presidencial en relación con el fiscal General. Entre 2002 y 2010, el presidente Uribe ha participado en dos procesos.
Cuando Álvaro Uribe llegó a la Presidencia en 2002, el fiscal General era Luis Camilo Osorio (quién había sido ternado por el ex presidente Pastrana en 2000). La administración de Osorio ha sido una de las más cuestionadas por su falta de independencia y por los presuntos nexos con los grupos paramilitares16.
Dos años después de llegar a la Presidencia, Álvaro Uribe participó en su primera elección de fiscal. En esta oportunidad, integró la terna con tres personas cercanas al Partido Conservador: fue otra terna “de partido”. En esta terna, el presidente Uribe incluyó a Jorge Pretelt (hoy magistrado de la Corte Constitucional), Consuelo Caldas (amiga personal del presidente Uribe) y Mario Iguarán (entonces viceministro de justicia). Según el diario El Tiempo
[s]on tres conservadores los candidatos del Gobierno para la elección del nuevo Fiscal. Está Jorge Pretelt, un abogado amigo del presidente Uribe y ex magistrado del Consejo Nacional Electoral; Consuelo Caldas, ex directora de Impuestos de la Dian, y Mario Iguarán, el actual viceministro de Justicia. (2005, 9 de julio)
La Corte Suprema de Justicia eligió a Mario Iguarán y le reclamó al Presidente porque era el único integrante de la terna especializado en derecho penal: la razón de ser de la Fiscalía (El Tiempo, 2005, 20 de julio). En el anexo B se podrá
profundizar el perfil del ex fiscal Iguarán, sin embargo, es preciso mencionar que si bien cuenta con una amplia trayectoria profesional, en aquella época trabajaba como viceministro de Justicia y era el hombre de confianza del ex ministro del Interior Sabas Pretelt. Por ésta razón, como fiscal General Iguarán se declaró impedido para investigar la presunta participación del ex ministro en los hechos delictivos de la primera reelección: la llamada “Yidispolítica”. Además de la
16 Actualmente contra el ex fiscal cursan 37 procesos penales y 10 disciplinarios en la Comisión de
Investigaciones y Acusaciones de la Cámara de Representantes (Cambio, 2008, 2 de noviembre). El presidente Uribe ha respaldado su gestión al punto que actualmente –enero de 2010- Osorio es embajador de Colombia en México.
relación laboral, el mismo Iguarán reconoció que “[…] entre ambos existe una amistad ajena a los vínculos laborales” (Semana, 2008, 23 de junio).
Al momento de finalizar este trabajo –marzo de 2010– un nuevo proceso de elección de fiscal se encontraba en curso. En esta oportunidad no es tan claro que la terna sea “de partido”, pero los candidatos ha sido fuertemente cuestionados por su falta de independencia; su presunta participación en casos de corrupción; y su falta de experiencia profesional en el campo penal.
A inicios de julio de 2009 el presidente Uribe elaboró una terna y se la envió a la Corte Suprema, quién desde ese momento ha manifestado su desacuerdo. Los candidatos del presidente Uribe fueron Camilo Ospina, Virginia Uribe y Juan Ángel Palacio. Al inicio del proceso la terna, fue percibida como otra terna de “de uno”: una terna para elegir a Camilo Ospina, el candidato presidencial.
La percepción cambió con el paso del tiempo gracias a los cuestionamientos de organizaciones sociales, medios de comunicación, columnistas y de la misma Corte Suprema. Estas críticas llevaron a que la terna haya sido calificada como una terna “de cero”, es decir, sin candidatos. Pero ¿quiénes son o eran los nominados? El primer candidato es Camilo Ospina. Antes de su postulación formal, en la Casa de Nariño se rumoraba que Ospina sería el candidato del Presidente para reemplazar a Iguarán. Desde el 20 de mayo de 2009, cuando Ospina renunció a la Organización de Estados Americanos, El Espectador afirmó
que lo había hecho “[…] para ser candidato a reemplazar a Mario Iguarán al frente del ente acusador” (2009, 20 de mayo).
Durante el primer periodo presidencial, Ospina fue ministro de Defensa -una de las carteras más importantes para la Política de Seguridad Democrática.Debido a su gestión, algunas organizaciones sociales lo han responsabilizado por la autoría de los incentivos institucionales que propiciaron las ejecuciones extrajudiciales cometidas por la Fuerza Pública (los llamados “falsos positivos”) (Vargas Fonseca, 2009, agosto). Durante el segundo periodo presidencial, Ospina se desempeñó como embajador de Colombia en la Organización de Estados Americanos (OEA), cargo al que renunció para impulsar su candidatura a la Fiscalía. A estos
cuestionamientos, se sumó su aparente cercanía con el zar de las esmeraldas Victor Carranza (Cambio, 2009, 22 de julio)17. Ospina y Carranza negaron sus
relaciones de amistad e incluso Carranza pagó una página entera en el diario El Tiempo para afirmarlo (2009, 26 de julio).
La segunda integrante de la terna era Virginia Uribe, quien fue cuestionada por su falta de independencia y por su bajo perfil profesional. A Virginia Uribe se la criticó porque trabajó como secretaria jurídica del Presidente en la gobernación de Antioquia y porque es asesora jurídica del actual ministro de Transporte (Semana,
2009, 7 de julio). Pero Uribe fue criticada principalmente por sus escasos méritos profesionales. Esto es así, porque su experiencia profesional, poco o nada tenía que ver con el derecho penal: la razón de ser de la Fiscalía. En la audiencia pública ante la Corte Suprema a la candidata le fue muy mal. Según la Revista
Semana una de las conclusiones de la audiencia es que “[…] la aspirante Virginia
Uribe fue sólo un nombre que el presidente encontró para cumplir con la exigencia de incluir a una mujer en la terna” (2009, 27 de julio).
El último candidato de la terna era Juan Ángel Palacio, un abogado conservador con una larga carrera al interior de la rama judicial. Su candidatura fue criticada por su falta de independencia y porque presuntamente participó en varios hechos de corrupción. Palacio es conocido como “el jurista uribista” dada su cercanía con Fabio Valencia Cossio (Ministro del Interior). Pero el problema más grave no fue su falta de independencia: fueron unas grabaciones telefónicas que
la Revista Semana publicó (2009, 22 de julio). En esas grabaciones se
evidenciaba cómo presuntamente Palacio habría intercedido para que algunas decisiones del Consejo de Estado fueran cambiadas18. Palacio se defendió y planteó que no tenía investigaciones abiertas y que nunca había sido sancionado.
17 A Carranza la justicia colombiana no le ha podido demostrar actividad ilícita alguna, sin embargo,
en más de una ocasión su nombre ha sido cuestionado.
18 A estas grabaciones se sumaron dos hechos adicionales. Primero, la opinión pública conoció las
denuncias del magistrado auxiliar del Consejo de Estado, Hugo Marín, a quién al parecer Palacio también buscó para incidir en una decisión judicial. Segundo, la Revista Cambio publicó otras grabaciones que comprometían a Palacio en un caso por pérdida de investidura (2009, 12 de agosto).
Algunas organizaciones sociales le solicitaron al Presidente que retirara la terna y a los candidatos que declinaran sus candidaturas. Ni el presidente ni los candidatos accedieron a esta solicitud.
En agosto de 2009 comenzaron las primeras reuniones en la Corte Suprema de Justicia para elegir al fiscal. A pesar de ello, la Corporación optó por enviarle una carta el presidente Uribe con el fin de conocer su opinión en relación con los hechos que los medios de comunicación habían denunciado. El Presidente respondió que la terna se mantenía (El Espectador, 2009, 24 de agosto). En
septiembre, luego de varias reuniones internas, la Corte afirmó que “[…] ningún candidato cumple los requisitos para el cargo” (El Espectador, 2009, 17 de
septiembre). Así quedó en evidencia que, para la Corte, la independencia y trayectoria profesional de los candidatos eran cuestionables. Según la Corte, la terna era inviable porque ninguno de los candidatos era penalista. Esta exigencia, agregó la Corte, se debía a las necesidades del Sistema Penal Acusatorio (nuevo proceso penal) y a los graves problemas de ilegalidad en el país (El Espectador,
2009, 17 de septiembre).
Semanas después, la Corte ratificó que la terna era inviable. Para algunos este acto equivalía a devolver la terna. En la Casa de Nariño el mensaje no fue bien recibido y nuevamente el presidente Uribe respondió que los tres candidatos cumplían con los requisitos constitucionales (El Espectador, 2009, 20 de
noviembre). En medio de estas tensiones, el candidato Juan Ángel Palacio declinó su postulación (Semana, 2009, 14 de octubre).
El 21 de octubre de 2009, el presidente incluyó un nuevo candidato en la terna: Marco Antonio Velilla (El Tiempo, 2009, 21 de octubre). Velilla en la actualidad es
magistrado del Consejo de Estado y tiene una larga trayectoria académica en las universidades Externado y Sabana. Sin embargo, su experiencia profesional tampoco es la de un abogado penalista. A pesar del cambio de candidato, la Corte Suprema nuevamente le planteó al Presidente que la terna no era viable (El
directamente ante los medios y le solicitó a la Corte que eligiera al fiscal de los candidatos que le presentó.
Esta situación cambió en noviembre y diciembre porque Virginia Uribe declinó su postulación y el Presidente incluyó a otra mujer en la terna: Margarita Cabello Blanco. La nueva ternada es abogada, especialista en derecho procesal civil y de familia y procuradora delegada del procurador Alejandro Ordóñez (véase sección 2.4) (El Tiempo, 2009, 9 de diciembre). Como se esperaba, Cabello tampoco es
penalista.
Luego de estos cambios, la terna quedó conformada de la siguiente manera: Camilo Ospina (el único candidato desde un inicio), Velilla y Cabello (en reemplazo de Palacio y Uribe respectivamente). Esta recomposición llevó a que la Corte Suprema declarara finalmente viable la terna para elegir al fiscal (Semana,
2010, 28 de enero). A pesar de ello, los votos en blanco, mayoritarios al interior de la Corte, han impedido la elección de uno de los tres candidatos. Al momento de finalizar este trabajo –marzo de 2010- el fiscal, aún no había sido elegido.