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Los siguientes son testimonios y expresiones de un taller de reconstrucción de la memoria realizado en Galapa, septiembre de 2005.

Testimonio de Eva En el año 1996 nos dieron por fin la tierra, desde ese momento nos ha tocado trabajarla con las uñas porque la Caja Agraria nos engañó, no nos dieron el crédito de producción, nos ha tocado vivir de lo que haya, aquí­ se recoge lo que se puede, nos vamos a morir de sed porque solo hay agua cuando llueve. Todos los sueños que nos habí­an creado, también se los llevaron. El Gobierno no nos para bolas16, no tenemos tecnificación, saben que necesitamos los reservorios o los jagüeyes17, como se los llama por aquí­, y a nadie le importa, las ví­as no sirven, también tuvimos el problema de la invasión de las 300 hectáreas que nos hicieron dividir para el olvidado proyecto productivo y tampoco tuvimos apoyo.

Testimonio de Consuelo Los hogares que se trasladaron a las parcelas de las mujeres se han acabado fí­sicamente porque nos ha tocado trabajar con las uñas y no tenemos una verdadera seguridad alimentarí­a, no nos han vinculado siquiera a un Sisben (Sistema Subsidiado de Salud). Por ejemplo, yo soy viuda y sacar a mis hijos y a la tierra adelante es muy duro. Me siento cansada moralmente; hay dí­as que nos desanimamos, hay muchos compañeros que dicen que no hacemos nada por la organización, eso es lo que más nos desanima, todo el tiempo está una con estrés. Los demás asociados no son capaces de hacer las vueltas y nos dicen que nosotras tenemos que hacerlo, pero a la final no nos apoyan. Testimonio de Deyanira No se ha tenido en cuenta la solución de la luz y nos alumbramos con mechones y los niños se están enfermando de los pulmones por el humo de éstos, no más la semana pasada se llevaron a un niño grave con un problema en los pulmones. El agua aquí­ no es tratada, tomamos agua de pozo, las ví­as están intransitables; en esta época de lluvia se convierten en fango, esto ha ocasionado enfermedades y epidemias.

16 Esta expresión popular significa que el Gobierno no les pone atención.

97 sobr e viol enci a so ciop olí tic a con tr a mu jer es, vene s y niña s en C ol omb ia Testimonio de Inés

Económicamente nos han afectado todas estas vueltas, porque nos toca sacar de nuestros bolsillos, mi esposo me dice que Asocam18 me iba a desbancar, que no tení­amos plata para la casa y se sacaba para eso. Las diligencias para que no nos quiten la tierra nos han ocasionado problemas con los esposos, con nuestros hijos que nos regañan por estar en éstas; ellos no nos entienden, además piensan mal de nosotras. Este proceso ha generado conflictos familiares; los hijos nos hacen sentir que hemos abandonado el hogar y la familia en general también nos lo recrimina.

Testimonio de Aminta

Mis papás eran campesinos y trabajaban en tierras ajenas, nunca fueron dueños, mi papá me decí­a que no me metiera con el Incora, que hasta el mango que me comiera tendrí­a que pagarlo. Actualmente no puedo trabajar porque sufro de la columna, me mantiene una hija, vivimos de lo poquito de la siembra, antes trabajaba en casa de familia. Cuando me enteré de la demanda estaba desesperada, se me alteraron los nervios, porque estas tierras son algo que hemos trabajado mucho y que nos ha costado sacrificios como para que ahora venga alguien nos las quite y nos deje sin nada. Mi vida no ha cambiado de como era antes de que nos entregaran las parcelas, pero creo que si el proyecto se hubiera hecho tan bonito como nos los dijeron, sí­ hubiera cambiado. Me han propuesto que venda la parcela pero no quiero porque le he cogido amor a la tierra, no sé qué voy hacer si me la quitan (llora).

Testimonio de Ana

Tengo 70 años, estoy separada, tengo 6 hijos y 3 más de crianza, he trabajado en el campo desde que viví­ en Córdoba, me ha tocado trabajar en Barranquilla (Atlántico) de aseadora, vendiendo en el mercado y hasta lavar y planchar; en mi parcela he sembrado yuca, maí­z, millo, pero es muy difí­cil vender, así­ que tenemos que cogerlo para el autoconsumo, también tenemos algunas gallinas, pavos y carneros que vendemos. A mí­ ya se me hace difí­cil limpiar el terreno, pero mis hijos me ayudan. Lo que más quiero es estar tranquila, no tener que preocuparme por la comida.

La garantía de los derechos económicos, sociales y culturales es un presupuesto indispensable para hacer realidad la paz y la democracia en Colombia. Por las anteriores razones la Tribuna Nacional expresó:

El acceso a la tierra es condición para la realización de derechos fundamentales, como el derecho a la alimentación, a la vivienda, al empleo, entre otros; circunstancias que nos autorizan a hablar del derecho a la tierra.

VII I

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En el caso de las mujeres de las zonas rurales se debe reconocer el derecho a igual protección ante la ley, la cual debe asegurar el acceso a la propiedad en igualdad de condiciones que los hombres.

El esquema de mercado de tierras no ha sido un mecanismo eficaz para traer justicia al campo y asegurar los derechos de las mujeres de las poblaciones indí­genas, negras y campesinas.

Por las anteriores consideraciones, la Tribuna Nacional señaló:

Esta tribuna recuerda la recomendación del comité DESC del año 2005, en el que urge al Estado colombiano a adoptar las medidas necesarias para llevar a cabo una reforma agraria.

El sentido de recordar esta historia de despojo y de violencia, es exigir que el Es- tado tome medidas inmediatas para superarla. Esto, teniendo en cuenta que hoy, dos años después de la Tribuna Nacional, sus recomendaciones no sólo no se han acogido, sino que actualmente las mujeres del caso Cantillera-Altamira se ven expuestas a nuevas formas de violencia y discriminación. El Estado colombiano debe tomarse en serio y cumplir también con la recomendación hecha por la Re- latora Especial de Naciones Unidas sobre violencia contra las mujeres, quién en el año 2002 manifestó:

En las zonas apartadas, las organizaciones de mujeres están realizando una labor sumamente valiosa a nivel de base, por lo que merecen que existan sistemas apropiados de apoyo y medidas de protección. Tan pronto se empiece a luchar contra la impunidad y se enjuicien los casos de violaciones basadas en el género, se estará enviando un mensaje en el sentido de que estos delitos se castigarán seriamente. Se debe atribuir alta prioridad y prestar seria atención al compromiso de entender los riesgos, aplicar medidas preventivas y brindar protección19.

19 Naciones Unidas. Comisión de Derechos Humanos, 58º período de sesiones. Informe de la Relatora Especial sobre violencia contra las mujeres, sus causas y consecuencias, Sra. Radika Coomaraswamy, Recomendación 11, párrafo 117. 11 de marzo de 2002.

99 sobr e viol enci a so ciop olí tic a con tr a mu jer es, vene s y niña s en C ol omb ia

Entre resistencias y Re-insistencias

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Del tao emergen las historias que conectan a todas las mujeres. Los hilos han estado escondidos durante miles de años. Los caminos han sido desgastados por los pies de aquellas que los anduvieron antes.

Las historias fueron silenciadas. Las vidas olvidadas. Ahora se rompe el silencio; un coro se eleva.

Las mujeres hablan. Emergencia2