“bright”, además de referirse a una luz que deslumbra a la vista, también es nuestra forma de decir “inteligente y espabilado”. En el caso de nuestro amigo Raúl, Clara Paulete ya percibe que es una persona espabilada. Sin embargo, también percibe que tiene un nivel de inglés bajo, por lo que saca una conclusión que es la correcta en el 90% de los casos. Si alguien inteligente no sabe ya con 30 años hablar bien inglés, entonces es que algo falla. De los seis mil millones de habitantes de este planeta, cuatro mil son nativos de habla inglesa y otros mil millones lo hablan bien como segunda lengua. Si tienes 30 años y no estás entre ese casi 20% que lo habla bien como segunda lengua, o algo te falla o tienes mucho trabajo por delante.
And with people like you I have always prevailed. If you make my task tough with your típicas gracias, Te caerán mil tormentas y un montón de desgracias. They say you’re quite bright, a man with a vision, But for me you’re a man who is lacking decision.
Your level of English is shockingly low, Which reflects on your character and puts you below The millions of people who have mastered the speech,
So, gracias aparte, my job is to teach, And I’ll teach you this language o moriré en el intento,
Pero antes de morir, firmaré tu linchamiento. There’s a saying in English “where there’s a will, there’s
a way”,
And if I fail in this project you’re the one who will pay. So begin with your homework y corta el rollo, Porque a partir de ahora sudarás como un pollo.
Carta 62
Estimado amigo y alumno:Como lo prometido es deuda (a promise is a promise), voy a dejar a sermonear sobre tu obligación con el inglés para contarte una historia verídica que le pasó a uno de mis ex alumnos, un joven de 27 años a quien le gustaba buscar oportunidades en las discotecas, en las playas, en cualquier parte. Hace 12 años andaba por el paseo marítimo de Peñíscola, una noche de finales de septiembre. Era medianoche y hacía muy buen tiempo. Había luna llena. Iba de regreso al hostal donde se hospedaba con un grupo de amigos y vio la silueta deslumbrante de una joven, con ojos soñadores, caminando despacio por la arena de la playa, ella sola. Incluso las olas y la arena parecían notar su presencia. Las palabras de mi ex alumno recogidas en el poema son bastante elocuentes (mi dominio del español no llega a tal extremo) y está claro que estaba un tanto obnubilado por la situación, tan obnubilado que no se fijó en que la chica en cuestión tenía el pelo castaño y la tez clara. Había una probabilidad del 60% de que se tratase de una extranjera. Por aquel entonces, mi ex alumno había recibido tan sólo dos semanas de clase conmigo. Apenas sabía conjugar el verbo “to be”. ¿Y si la chica no hablaba español? ¿Habrá podido nuestro amigo capear la situación? Lo veremos en las próximas fichas.
Carta 63
Estimado amigo y alumno:Mi pobre amigo lo está pasando mal. Está fascinado por una chica y está usando todas las armas a su alcance. Sin embargo, ha tropezado con un impedimento inesperado: el inglés. Al parecer la deliciosa criatura no sabe español, por lo que la gesta ha de materializarse en otro idioma. Por suerte, el chico lo tiene todo a su favor. De hecho, la chica está muy interesada en él. Le llama “cute” (kiút), término que se usa mucho en EEUU para guapo o mono. Luego añade que es potencialmente el hombre de su vida. Sin embargo, mi alumno no la entiende. ¿Será posible? No se da cuenta de que la preciosa extranjera se le está casi declarando. ¡Qué desperdicio! ¡Qué rabia! Esto pasó hace 12 años. Mi alumno, de nombre José Carlos, me contó esta historia unas semanas más tarde, ya de regreso a Madrid y a las clases conmigo. Fue alumno mío durante dos años y aprendió mucho.
Un fracaso lingüístico
La espío en la playa, con vestido de noche, Caminando descalza, zapatos en la mano; Luminosa luna llena, casi medianoche,
Y su bello aspecto es sobrehumano. ¡Qué hermosura de mujer! ¡Criatura deliciosa!
Su vestido, su pelo, su sonrisa, su sombra. Las olas murmuran de su estampa prodigiosa,
Y la arena abre paso, aterciopelada alfombra. En mi vida he contemplado algo tan radiante; La voy a conquistar, en todo su esplendor.
Está sola como yo y no hay atenuante; Allá voy con mi nobleza y con todo mi candor.
“¿Qué tal, cómo estás? Una noche preciosa; Tu vestido me gusta y tu sonrisa agrada; En la playa tu figura es tan fina, misteriosa,
Después trabajó seis años en Toronto y ahora se maneja en inglés con absoluta soltura. Comimos juntos hace unos meses y me dijo en inglés: I’ve never seen a woman as fascinating as that beautiful girl on the beach in Peñíscola. If only I could turn the clock back!
“You’re cute. You’re the man that I want in my life.” “¿Perdona? ¿Qué has dicho? ¿Me lo podrías repetir?”
“You’re cute. You’re the man that I want in my life.” ¿Inglés? ¿alemán? ¡Algo se me tiene que ocurrir! “You’re cute. You’re the man that I want in my life.”
Pero no sé inglés, ¿qué me dices princesa? “You’re cute. You’re the man that I want in my life.”
¡Dios mío! ¿Qué me dice esta bella inglesa? “You’re cute. You’re the man that I want in my life.”
¿No hablas cristiano? De inglés no sé nada. “When you finally learn English then I’ll be your wife.”
¿Puede alguien traducir lo que dice esta monada? “I’m sorry my love, you’re cute but you’ve failed; With English I’m sure that you would have prevailed.
I’m crazy for Spaniards and you’re one of the best, But your unfortunate English makes you just like the rest.”
Carta 64
Estimado amigo y alumno:Daniela es amiga de mi hija. Como ésta, se crió en una familia bilingüe, de padre español y madre inglesa. Pero a pesar de ser mitad española y de haberse criado en España, por su aspecto podría pasar por una recién llegada de Liverpool. A los 25 años conoció, en una discoteca, al hombre que ahora es su marido. Cuando nos contó cómo se conocieron y en qué ambiente, decidí dedicarle unos versos que comienzan en esta ficha. Como es de suponer, Daniela es atractiva. Los chicos piensan que por ser guiri será presa fácil y utilizan el poco inglés que saben para probar suerte. Como autor del poema, no me costó mucho trabajo emular la forma de hablar de los chicos de la disco porque la escucho todos los días en las empresas. La inmensa mayoría de los directivos y técnicos en España, gente que dirige los designios de este país, todavía hablan como cuando ligaban en las discotecas. Pero hay un dicho español que dice que “la excepción confirma la regla”. ¿Habrá alguna excepción esta noche en la disco?
Carta 65
Estimado amigo y alumno:Después de un tercer episodio de acoso, esta vez por parte del relaciones públicas de la discoteca, la pobre Daniela se cansa y se dirige a la salida. Sin embargo, deja olvidado su paraguas y, por suerte, alguien se percata y le avisa. La persona en cuestión habla un inglés elocuente en comparación con el de los anteriores pretendientes, sobre todo porque hila las frases correctamente y conjuga los verbos con acierto.
Miremos unos instantes la gramática de las frases y el estilo en general. En la primera línea de la tercera estrofa vemos como el chico español emplea perfectamente el pasado simple (olvidaste) cuando en castellano se usaría el pretérito perfecto (has olvidado). Se pueden usar las dos formas, pero es más común el pasado en estos casos. Fíjate también como, en la segunda línea de la misma estrofa, dice “you’re leaving”, el presente continuo, cuando en castellano diríamos “te vas” o “te marchas”. En la tercera línea de la misma estrofa, fíjate cómo dice “...won’t want” (no querrás). La fonética es “uoút uánt”. En la última línea de la cuarta estrofa, la palabra “fine” se traduce en este caso como “fino y elegante”.
Quedan siete estofas más. ¿Se dignará Daniela a hablar en inglés al chico? ¿Se ablandará un poco? Tendrás que adquirir al menos dos fichas más para averiguarlo.
Carta 66
Estimado amigo y alumno:Daniela todavía no se ha dirigido en inglés al apuesto joven que acaba de entregarle su paraguas. Parece un poco despistada. Fíjate cómo el chico se ofrece a acompañarle hasta la puerta de salida:
... let me show you the way.
Fíjate también cómo empleamos la palabra “nor”: ...should not suffer the noise, nor the smoke, nor the drink, nor the silly young boys.
Por último, empleamos el verbo “to match” para la idea de casar o hacer juego:
... that matches the colors of your lovely abrigo. El chico tiene talento, está claro. Hasta hace poesía mezclando dos idiomas. Pero Daniela permanece cauta.
Carta 67
Estimado amigo y alumno:Everybody likes a happy ending and I’m happy to tell you that this poem is happy news for everyone. Daniela has found her soul mate and she is so impressed by his ability to mix the two languages that she finds him irresistible. By the way, they got married 10 months later.
Varios puntos a considerar:
1. Segundo verso: spot = lugar, paraje. 2. Noveno verso: cosy = íntimo, cálido y acogedor (también se escribe “cozy”). 3. Décimo verso: whose beauty = cuya belleza.
4. Último verso: gorgeous = preciosa. The Conquest of Daniela
“Good night, how are you? I like your paméla.” My name is Raúl and I think you’re Estela,
The sister of Trini, a friend of my brother, I have a cubata, do you like another?
¡Dios mío! Ya está... otro pesado Su inglés le hace aun más retrasado Me acosan los chicos, ya no sé qué hacer Se creen que en inglés me sabrán complacer.
Hello, are you lonely? I am Juan Chamorro. I like you. You pretty. I call you tomorrow?
I have one Bugatti, I take you a drive. I go to my car now. You come and arrive? Encima un fresco que presume de coche, Con poco inglés, ay, menudo fantoche. ¿Qué se creen estos chicos, que con cubata o coche,
Conseguirán que les dé lo mejor de la noche? Where do you are come from? Your face it does sound me.
París, Montecarlo, or perhaps a resort ski? I am Andrés Pozo, the public relations
In this discoteca called “Weekend Vibrations”. Me va a dar algo, hasta el mismo gerente
Me acosa en un inglés casi inexistente, Me voy, más no puedo, adiós muy buenas Aguantar todo esto es aguantar mil condenas.
Excuse me, I think you forgot your umbrella. You’re leaving as fast as the fair Cinderella; But it’s raining outside, you won’t want to get wet,
So here is an object you must never forget. A plaque on the handle shows the name “Daniela”
Not Doris, not Petra, not Cruz nor Estela, The umbrella belongs to a tal Daniela Are you the fine owner of this graceful umbrella?
Sí, sí, muchas gracias, qué cabeza la mía Tanta prisa tenía que no lo sabía. De nuevo mil gracias, es usted muy amable,
Su gesto ha sido un gesto loable. The exit is here, let me show you the way.
This disco is crowded, as it is every day. An umbrella like yours should not suffer the noise, Nor the smoke, nor the drink, nor the silly young boys.
I like your umbrella; it’s a handsome amigo That matches the colors of your lovely abrigo. And the light in your eyes is just simply inviting
You certainly seem to be warm and exciting. (Este hombre me gusta; es cortés y amable; Su sonrisa es dulce y su inglés impecable;
Su voz me atrae y su mirada me calma. ¿Habré encontrado mi compañero del alma?) Here’s the door, but be careful, it’s raining a lot;
The bus stop is near, the only dry spot. Can I share your umbrella, your special amigo? Without it I’ll get wetter than that pobre mendigo.
The bus number nine goes near Casa Corella, Where they’ll serve you the very best duck with grosella.
It’s a small, cosy restaurant, acogedor y bonito, For a woman whose beauty llega al infinito. Por supuesto, buen hombre, I’ll go with you there
I cannot believe it... que no puede ser, Please tell me your name, mine’s Daniela And I’ll follow forever in your gorgeous estela.
Carta 68
Estimado amigo y alumno:De momento prescindo de la poesía. Mis disculpas. Se me ha agotado la inspiración por ahora, así que volvamos a los sermones. Hace cinco meses estuve en Valencia para dar una charla en una de las universidades de esta comunidad. Mi público era reducido. Se trataba de unos 40 estudiantes jóvenes que cursaban 2º y 3º de Magisterio, con especialidad en lengua inglesa. Se supone que van a ser futuros profesores de inglés en las escuelas primarias. A los 10 minutos de la charla me di cuenta de que ciertos asistentes no me estaban siguiendo, a pesar de que hablaba un inglés claro, despacio y nítido. A los 30 minutos empecé a demostrarles diferentes tácticas a emplear en clase con el fin de hacer más dinámicas las sesiones. Para ello quise involucrar a los propios asistentes, es decir, a los futuros profesores de inglés. Cual fue mi sorpresa cuando vi que no más de cinco de los 40 estudiantes eran capaces de hablar en inglés, y de estos cinco, solamente una joven hablaba con buen acento y sin errores excesivos. La última hora de la charla, en español, la dediqué a hablarles de la importancia de adquirir un buen nivel hablado y auditivo en inglés para enseñarlo de forma divertida y dinámica. Me dio la impresión que más de la mitad de la sala me miraba como si fuera un bicho raro. En fin, ¿qué le vamos a hacer? En uno o dos años estos jóvenes profesores van a poblar las aulas de las escuelas primarias para enseñar inglés y ni siquiera ellos mismos saben hablarlo. Imagina que tú, fiel lector, tuvieras que comenzar el próximo mes a enseñar mecánica del automóvil a adolescentes de FP en su primer trimestre. Me imagino que dedicarías unas 100 horas a empollarte el tema y que después te esforzarías sobremanera para no hacer el ridículo. Pues me da la impresión de que esto sucede todos los años en los colegios.
Carta 69
Estimado amigo y alumno:A la derecha verás 51 palabras en inglés cuyo significado seguramente sabes o intuyes con casi total precisión. Se trata de palabras en inglés que provienen del latín que se usan con cierta frecuencia al hablar, sobre todo entre personas cuyo lenguaje es de alto nivel. Las 51 palabras las he extraído de las primeras 117 páginas de las 2.661 que componen los tres tomos de Webster’s Third International Dictionary. Haciendo un pequeño cálculo matemático, podemos, pues, deducir que hay fácilmente más de mil palabras de uso común en inglés que conocerás al instante nada más verlas. Algunas tienen un significado diferente que su primo hermano español, aquéllas que llamamos “false friends”, pero la mayoría de las mismas significan lo mismo en ambos idiomas. Por lo tanto, ya puedes afirmar que sabes mil palabras en inglés.
Abdicate Abdication Aberration Abolish Abolition Abstemious Affable Affirmation Affirm Affirmative Adjacent Adulation Adulate Adulterate Adverse Adversity Agrarian Agronomy Agronomist Aggregate Agency Alien Altercation Altruist Alter Altimeter Ambiguous Ambience Ambulance Amiable Anguish Animosity Annals Annual Antidiluvian Antiquity Antiquated Antiquary Apprehen- sive Adapt Adaptable Adaptability Adaptation Apt Aptitude Aqueduct Aquifer Arbitration Ardent Arduous
Carta 70
Estimado amigo y alumno:Hace poco un oyente de Vaughan Radio me preguntó si el sistema educativo español estaba poniendo los medios adecuados para resolver la carencia que existe en el país con respecto al inglés. Mi respuesta fue que no. Pero la cuestión no tiene que ver con los medios económicos, sino más bien con los medios humanos y la estrategia pedagógica. La voz nativa tiene que imperar siempre, desde la escuela infantil hasta el último año de carrera universitaria. Segundo, hay que volcar toda la energía en la calidad y satisfacción del profesorado y en eliminar trabas burocráticas. El profesor siempre debe ser el centro del universo en la enseñanza. Un profesor excelente, amante de su especialidad, transmite a sus alumnos con tanta pasión que éstos se enamoran de la temática en cuestión y la acaban devorando. Cuando esto pasa, el profesor deja de ser profesor y comienza a ser lo único que debe ser: un catalizador del aprendizaje. El que aprende es el alumno y la labor del profesor es convertir a éste en su cómplice. La única forma en que el profesor puede modificar radicalmente la trayectoria de aprendizaje es haciendo que las clases sean tan interesantes para que los alumnos salgan de la clase diciendo: “¡como mola el nuevo profe!”. Éste es el único baremo de medición de la calidad de un profesor. El tema más aburrido en apariencia se hace interesante en manos de un buen profesor y, a la inversa, lo más potencialmente fascinante se hace aburrido y anodino en manos de un profesor del montón.
Por tanto, sólo pido dos cosas al sistema educativo:
1) la presencia continua de la voz nativa, y 2) profesores capaces de activar pasiones por el inglés. Lo primero es posible. Lo segundo puede parecer difícil pero un buen profesional de la búsqueda y selección sabe dónde encontrar perfiles en línea con lo que recomiendo. El oyente de radio también me preguntó si los españoles tenían mucha vergüenza a la hora de hablar inglés. Sí y no. Todos tenemos vergüenza e inseguridad cuando pisamos terreno resbaladizo donde no controlamos el entorno. Es la naturaleza humana. Pero también he constatado en mis 34 años en este país que el español medio sufre una aversión al riesgo superior a personas de otras nacionalidades que conozco. Por esto se producen menos empredendores y empresarios en España que en otras latitudes. Hay grandísimas excepciones a esto pero la aversión al riesgo se palpa aquí. En el fondo encuentro al español muy conservador en su forma de enfocar la vida.
Carta 71
Estimado amigo y alumno:Si grabases 24 horas de conversación entre dos nativos de habla inglesa y después transcribieses en papel esas mismas horas de conversación y, finalmente, subrayases cada verbo conjugado que aparece en la transcripción, verías que de las 100.000 palabras pronunciadas, unas 30.000 serían verbos conjugados. De esos 30.000 verbos, 9.000 serían alguna forma del verbo “to be”; otros 2.000 serían algún derivado del verbo “to go”; otros 1.000, alguna forma del verbo “to have” y otros 500 del verbo “to do”. Si me apuras, el 50% de todas las incidencias de verbo en las 24 horas de conversación entre los dos angloparlantes en cuestión serían derivados de los verbos que figuran en la siguiente lista:
1. To be 2. To go 3. To have 4. To do