2.3. ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS DE LA
2.3.4. Tipos de Úlceras
Tipos de Úlcera por Estadio Frecuencia Porcentaje
I 4 10.3%
II 4 10.3%
III 0 0.0%
IV 0 0.0%
Elaborado por: Elizabeth Paredes
Gráfico4. Tipos de Úlcera por Estadio Fuente: Guía de Encuesta.
Análisis e interpretación de Resultados
En 7 pacientes se registraron úlcera de presión, 6 pacientes manifestaron 1 tipo de úlcera y un paciente presentó 2 tipos de úlceras. El 10.3% de los pacientes presentaron un tipo de ulcera de nivel I; otro 10.3% de los pacientes presentaron un tipo de ulcera de nivel II.
De los resultados obtenidos se puede concluir que no existe una prevalencia significativa de los tipos de úlceras de presión en los pacientes que intervinieron en este estudio.
En el artículo científico “Definición y clasificación de las úlceras por presión”,
10,3% 10,3% 0,0% 0,0% 0,0% 2,0% 4,0% 6,0% 8,0% 10,0% 12,0% I II III IV
Medulares Hospital Vall d'Hebron, se define que “Las úlceras por presión se clasifican en estadios según las estructuras afectas de los tejidos. Según que bibliografía, encontramos diferentes clasificaciones, que pueden ir de 2 a 6 estadios. En esta revisión emplearemos la de 5 estadios como recomienda el Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas (GNEAUPP) y también entre otros, la utilizada en los hospitales dependientes del Instituto Catalán de la Salud en sus protocolos de cuidados de enfermería para el seguimiento de las UPP.” (47)
En el año 2014 el Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Ulceras por Presión y Heridas Crónicas (GNEAUPP), publica un trabajo de Logroño determinado que las características de los estadios de las ulceras de presión son (48):
ESTADIO I. Alteración observable en la piel integra, relacionada con la presión, que se manifiesta por un eritema cutáneo que no palidece al presionar; en pieles oscuras, puede presentar tonos rojos, azules o morados.
ESTADIO II. Pérdida parcial del grosor de la piel que afecta a la epidermis, dermis o ambas. Ulcera superficial que tiene aspecto de abrasión, ampolla o cráter superficial.
ESTADIO III. Pérdida total del grosor de la piel que implica lesión o necrosis del tejido subcutáneo, que puede extenderse hacia abajo pero no por la fascia subyacente.
ESTADIO IV. Pérdida total del grosor de la piel con destrucción extensa, necrosis del tejido o lesión en músculo, hueso o estructuras de sostén
En el 3° Estudio Nacional de Prevalencia de Úlceras por Presión en España, realizado por Soldevilla, Torra, Verdú, y López, en el año 2009, se determinó que: “Los cuestionarios recibidos proporcionaron información acerca de un total de2.468 lesiones, 1.031 UPP en hospitales (un 41,8% del total), 914 UPP en atención primaria (un 37%) y 523 UPP en atención socio sanitaria (un 21,2%). De ellas, un 20% eran de estadio I, un 43% de estadio II, un 24% de estadio III, un 11,4% de estadio IV y un 1,6% sin estadio”. (49)
En el trabajo de investigación “Efectos de la implementación de un protocolo de prevención de úlceras por presión en pacientes en estado crítico de salud” elaborado por Barrientos, Urbina, Ourcilleón, y Pérez, durante los años 2008 y 2009, se determinó que “El 98% de los 107 pacientes quienes recibieron los cuidados especificados en el protocolo mantuvieron su piel indemne, mientras que el 2% (n= 4) restante presentó una UPP en estadio I. Tres de los casos se presentaron en la unidad de recuperación cardiovascular y uno en la unidad coronaria. Ningún paciente desarrolló una úlcera por presión en estadio II. De los 29 pacientes cuya clasificación en la escala de Braden era de máximo y/o alto riesgo, 26 de ellos mantuvieron su piel indemne. Así, de los cuatro que desarrollaron una UPP, dos eran de la categoría de máximo riesgo y dos de alto riesgo. De acuerdo al perfil de riesgo, los cuatro pacientes que desarrollaron una UPP en estadio I, tres tenían edades iguales o mayores a 65 años, sin registrarse diferencia en la distribución según sexo.” (50)
2.3.5. Localización de la ulcera Tabla 7. Localización de la ulcera
Localización de la ulcera Frecuencia Porcentaje
Región occipital 0 0.0% Omóplatos 0 0.0% Escapula 0 0.0% Región sacra 4 10.3% Glúteos 5 12.8% Talones 0 0.0%
Elaborado por: Elizabeth Paredes
Gráfico5. Localización de la úlcera Fuente: Guía de Encuesta.
Análisis e interpretación de Resultados
En 7 pacientes se registraron úlceras de presión, de estos, 5 pacientes manifestaron las úlceras en una sola región y dos pacientes presentaron ulceras de presión en dos regiones de su cuerpo. El 10.3% de los pacientes presentaron una úlcera de presión a nivel de la región sacra; otro 12.8% de los pacientes presentaron este padecimiento a nivel de los glúteos. Un paciente no pudo
0,0% 0,0% 0,0% 10,3% 12,8% 0,0% 0,0% 2,0% 4,0% 6,0% 8,0% 10,0% 12,0% 14,0% Reg ió n o cc ip it al Omó p lat o s Es cap u la R eg ió n s ac ra G lú teo s Tal o n es
De los resultados obtenidos se puede concluir que, la región de los glúteos es el área donde mayor prevalencia se tiene las úlceras de presión.
En el artículo “Localización de las Úlceras”, publicado en el Blog “Apuntes de Enfermería”, en el año 2010, se determina que las úlceras por presión pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo que esté sometido a presión que coincide con prominencias o máximo relieve óseo. Pero hay partes en las que aparecen úlceras con más frecuencia: zona del sacro, zona de los talones, zona del trocánter, pierna, pie, zona de los maléolos, glúteos, omóplato, codos, zona occipital, apófisis vertebrales, orejas, rodillas, zona genital”. (51)
En el 3° Estudio Nacional de Prevalencia de Úlceras por Presión en España, realizado por Soldevilla, Torra, Verdú, y López, en el año 2009, se determinó que: “La localización más frecuente fue el sacro (32,8%), seguido de los talones (28%), trocánteres (7,6%) y maléolos (6,6%). Aunque, en términos generales, parece que hay una ligera tendencia a ir disminuyendo su presencia, se mantiene vigente que las UPP siguen constituyendo un importante problema de salud pública”. (52) En el estudio de Martínez, Llerena, Reyes, Figueredo, y Fernández, desarrollado a finales del 2008 y principios del 2009, “Ulcera por presión y estado nutricional en el paciente grave en el Hospital Naval”, se determinó que La región más afectada por la aparición de ulceras por presión fue la región Sacra, para un 94,2%, seguida de la región glútea que se presentó en 28 pacientes para un 80%. De las regiones menos afectadas se pudo observar que la región occipital y las trocantérica tuvieron un porciento muy bajo en la aparición de úlceras” (53)
Alfonso, Báez, y Cabrera López, duarnte el año 2007, encontraron la localización de las UPP más frecuente la isquiática, la cual se presentó en el 50% de los casos. Le siguieron en orden de frecuencia la localización sacra y la trocantericas en investigación del Instituto Cubano de Oncología y Radiobiología. En cambio Torrai y Rueda Lopez, en el año 2009, en España obtuvieron mayor prevalencia de UPP de localización sacra similar a la presente investigación, pero en orden de frecuencia aparece la trocantérica, no así en el estudio de Martínez, Llerena, Reyes, Figueredo, y Fernández, desarrollado a finales del 2008 y principios del
2009, que le siguió la UPP de región glútea, resultado este, que pensamos esté en concordancia con las áreas más frecuentes de inmovilidad en la sala de terapia intensiva.(54)
2.3.6. Tipo de Tejido Tabla 8. Tipo de Tejido
Tipo de Tejido Frecuencia Porcentaje
Tejido epitelial 5 12.8%
Tejido de granulación 4 10.3%
Esfacelos 1 2.6%
Tejido necrótico 0 0.0%
Elaborado por: Elizabeth Paredes
Gráfico6. Tipo de Tejido Fuente: Guía de Encuesta.
Análisis e interpretación de Resultados
En 7 pacientes se registraron úlceras de presión, de estos, 4 pacientes manifestaron 1 tipo de tejido y tres pacientes presentaron 2 tipos de tejidos en las ulceras. Él 12.8% de los pacientes presentaron tejido epitelial en el lecho de la lesión; un 10.3% de estos pacientes presentaron tejido de granulación en el lecho
12,8% 10,3% 2,6% 0,0% 0,0% 2,0% 4,0% 6,0% 8,0% 10,0% 12,0% 14,0%
Tejido epitelial Tejido de granulación
de la lesión; el 2.6% de los pacientes presentaron esfacelos en el lecho de la lesión; no se evidenció tejido necrótico en ninguno de los pacientes.
De los resultados obtenidos se puede concluir que la mayoría de los pacientes presentaron tejido epitelial durante la evolución de la cicatrización de la úlcera de presión.
En el “Manual de Prevención y Cuidados Locales de Úlceras por presión” del Servicio Cántabro de Salud, actualizado al año 2009, se señala que existen evidencias científicas que indican que la colagenasa, favorece el crecimiento de tejido de granulación y el desbridamiento actuando sobre los puentes de colágeno desnaturalizado eliminándolo. Aunque recomienda que cuando vaya a ser utilizada, se proteja la piel periulceral mediante una pasta de zinc, silicona, etc., y aumentar el nivel de humedad en la herida para potenciar su acción. En cuanto a los apósitos más indicados en la fase de granulación: hidrogeles, por favorecer la granulación y el desbridamiento por hidratación, por lo que pueden asociarse con medicamentos hidrosolubles (con colagenasa, potencia la acción de esta última) (55).
En el artículo “Tratamiento de las Ulceras por Presión”, publicado en el sitio web Ulceras.net en al año 2011, se indica que: “La presencia en el lecho de la herida de tejido necrótico bien sea como escara negra, amarilla, etc., de carácter seco o húmedo, actúa como medio ideal para la proliferación bacteriana e impide el proceso de curación. En cualquier caso la situación global del paciente (enfermos con trastornos de la coagulación, enfermos en fase terminal de su enfermedad, etc.) así como las características del tejido a desbridar, condicionará el tipo de desbridamiento a realizar” (56).
En el artículo “Protocolo de Cuidados en Ulceras de Presión”, publicado por el Hospital Universitario “Reina Sofía”, en al año 2011, se determina que: “Si se observa en el lecho de la lesión tejido necrótico o esfacelos utilizar métodos de desbridamiento, estos métodos no son incompatibles entre sí, por lo que es aconsejable combinarlos para obtener mejores resultados” (57).
2.3.7. Movilidad Tabla 9. Movilidad
Movilidad Frecuencia Porcentaje
Completa 20 51.3%
Inmóvil 4 10.3%
Ligeramente Incompleta 6 15.4%
Limitación 9 23.1%
Total 39 100.0%
Elaborado por: Elizabeth Paredes
Gráfico7. Movilidad
Fuente: Guía de Encuesta.
Análisis e interpretación de Resultados
El 51.3% de los pacientes que permanecieron encamados en el servicio de traumatología del Hospital Provincial General Latacunga presentaron una movilidad completa durante su internamiento en la unidad de salud; el 10.3% de los pacientes presentaron inmovilidad; un 15.3% de los pacientes presentaron un
51,3% 10,3% 15,4% 23,1% 0,0% 10,0% 20,0% 30,0% 40,0% 50,0% 60,0%
Completa Inmóvil Ligeramente Incompleta
nivel de movilidad ligeramente incompleta; finalmente un 23.1% de los pacientes presentaron movilidad limitada durante este periodo.
De los resultados obtenidos se puede concluir que la mayoría de los pacientes, que intervinieron en este estudio, presentaron una movilidad completa durante su internamiento en el área de traumatología del Hospital Provincial General de Latacunga.
Estos valores se manifiestan debido a que la falta de movilidad puede provocar alteraciones en la circulación, con pérdida de masa muscular, generando una atrofia y debilidad muscular, que facilitan la pérdida de sustancia cutánea. No mantener un nivel de movilidad adecuado predispone a los pacientes a un mayor riesgo de desarrollo de úlceras por presión. Podemos llegar a la inmovilidad por distintas vías, entre las que se encuentran: el deterioro cognitivo, la sedación, situaciones terminales o fin de vida, lesiones medulares, intervenciones quirúrgicas de larga duración, enfermedades neurológica.(58)
En el estudio de Barrientos, Urbina, Ourcilleón, y Pérez, del año 2005, se concluye que “…las enfermedades crónicas severas, y las terminales, como por ejemplo la falla multiorgánica o enfermedades oncológicas generan mayor riesgo para el desarrollo de UPP por la disminución en la movilidad y estado de inmunosupresión. Fármacos que afectan la movilidad, como por ejemplo los sedantes, el uso prolongado de corticoides, puede afectar los mecanismos defensivos del organismo. Es por estas razones que se debe fomentar y mejorar la movilidad y actividad del paciente. Los cambios posturales deben realizarse cada dos horas en los pacientes encamados, siguiendo una rotación programada e individualizada” (58).
Miyazaki, Larcher Caliri, y Dos Santos, en el año 2010, en su artículo “Conocimiento de los profesionales de enfermería sobre prevención de la úlcera por presión”, hace recomendaciones en cuanto a la movilidad de los pacientes con riesgo de UPP: “El paciente con movilidad limitada y que puede cambiar la posición del cuerpo sin ayuda debe ser orientado a realizar el alivio de la presión, a cada 15 minutos, en cuanto estuviese sentado en la silla. El paciente con
movilidad limitada y que puede permanecer en la silla, debe tener una almohada en el asiento para protección de la región de las prominencias ósea”(58)
Prado, Andrades, y Benítez, en al año 2013, determinan que una de las complicaciones en los pacientes que presentan UPP es que: “en circunstancias normales, las personas se mueven cuando la presión produce incomodidad y dolor. La parálisis, los trastornos sensoriales, la debilidad extrema, apatía, falta de lucidez mental y la sedación excesiva afectan esta respuesta”. (59)
Similares consideraciones definen De la Torre Barbero, y otros, durante al año 2010en su investigación “Prevalencia de úlceras por presión en pacientes adultos ingresados en un hospital de tercer nivel”: “…los datos del estudio reflejan que el deterioro de la movilidad es un importante factor de riesgo en el padecimiento de UPP y que a los pacientes que las presentan, se les aplica en mayor medida los cambios posturales y los AGHO como medidas preventivas y de tratamiento siguiendo el protocolo de UPP del centro. El sacro y los talones, como en la mayoría de los trabajos revisados, se presentan como las zonas de aparición más frecuentes” (60).
2.3.8. Nutrición Tabla10. Nutrición
Nutrición Frecuencia Porcentaje
Correcta 21 53.8%
Incompleta siempre con ayuda 3 7.7%
No Ingesta Oral 5 12.8%
Ocasional con ayuda 10 25.6%
Total 39 100.0%
Elaborado por: Elizabeth Paredes
Gráfico8. Nutrición
Fuente: Guía de Encuesta.
Análisis e interpretación de Resultados
El 53.8% de los pacientes que estuvieron encamados, en el servicio de traumatología del Hospital Provincial General Latacunga, respondieron que tuvieron una nutrición correcta mientras permanecieron en la unidad de salud; un 7.7% de los pacientes tuvieron una nutrición incompleta, siempre con ayuda; un 12.8% de los pacientes no tuvieron ingesta oral de alimentos; finalmente un 25.6% de los pacientes necesitaron ayuda ocasional durante el momento de su nutrición. 53,8% 7,7% 12,8% 25,6% 0,0% 10,0% 20,0% 30,0% 40,0% 50,0% 60,0% Correcta Incompleta siempre con ayuda
No Ingesta Oral Ocasional con ayuda
De los resultados obtenidos se puede concluir que la mayoría de los pacientes no presentaron mayores problemas en su proceso nutricional mientras permanecieron encamados en el área de traumatología del Hospital Provincial General de Latacunga.
La regeneración de la capa epidérmica se produce entre los 25 y 35 días aproximadamente, para ello el organismo precisa de un adecuado aporte nutricional. Cuando éste es inadecuado la capacidad de auto regeneración se ve afectada. No obstante, una mala nutrición afectará a otros niveles que también están relacionados con las UPP. Entre otros podemos destacar la disminución de la competencia del sistema inmunológico, la reducción de la movilidad, la apatía y la depresión.(60)
García Fernández y otros, en el año 2005, en su obra “Guía para el manejo de: Riesgo de deterioro de la integridad cutánea, Deterioro de la integridad cutánea, Deterioro de la integridad tisular, relacionado con las úlceras por presión” determinan que “en sujetos de riesgo, debe realizarse una valoración nutricional con un instrumento validado, al menos cada 3 meses. Para los pacientes con nutrición comprometida debe asegurarse una ingesta de nutrientes adecuada, con suplementos si es preciso y compatible con los deseos del paciente. También debe verificarse el estado de la dentadura”(61).
En el estudio de Martínez, Llerena, Reyes, Figueredo, y Fernández, del año 2008, realizado en la Unidad de Terapia Intensiva de Adultos del ISMM “Dr. Luis Díaz Soto”, La Habana – Cuba, en el período comprendido desde enero del 2006 hasta enero del 2007, los autores determinaron que “El deterioro del estado nutricional influye en la aparición de úlceras por presión. Se pudo observar que del 54% de los pacientes comprendidos en el grupo de buen estado nutricional el 23% presentó ulcera por presión. En el 40% con estado nutricional moderado o con riesgo de desnutrición las UPP aparecieron en un 66%, resultado altamente significativo, que correlaciona como se explicó en un inicio la condición del estado nutricional del paciente con la aparición de la ulcera por presión, los pacientes comprendidos entre la clasificación B y C del estado nutricional tienen 4 veces
Román de Luis, en el año 2007, Jefe de la Sección de Endocrinología y Nutrición Clínica de la Unidad de Apoyo a la Investigación del Hospital Universitario del Río Hortega, en su obra “Revisión sistemática del soporte nutricional en las úlceras por presión” concluye que “La úlcera por presión es una patología frecuente que genera un claro aumento de la morbimortalidad. Los estudios de prevención primaria y secundaria son necesarios. En la actualidad con los datos disponibles, parece que la suplementación nutricional con independencia de los micronutrientes empleados produce una disminución del riesgo de desarrollar úlceras por presión en pacientes de riesgo. Sin embargo los estudios de prevención secundaria por su heterogeneidad no permiten obtener unas conclusiones claras. No obstante teniendo en cuenta los últimos trabajos, parece que los suplementos enriquecidos en arginina, zinc y vitamina C podría acelerar la cicatrización de estas úlceras” (62).
2.3.9. Incontinencia de esfínter Tabla 11. Incontinencia de esfínter.
Incontinencia Frecuencia Porcentaje
Fecal y urinaria 7 17.9%
No 27 69.2%
Ocasional 4 10.3%
Solo urinaria 1 2.6%
Total 39 100.0%
Elaborado por: Elizabeth Paredes
Gráfico9. Incontinencia Fuente: Guía de Encuesta.
Análisis e interpretación de Resultados
El 17.9% de los pacientes que permanecieron, en el servicio de traumatología del Hospital Provincial General Latacunga, padecieron de incontinencia fecal y urinaria mientras permanecieron en la unidad de salud; un 69.2% de estos pacientes no presentaron ningún síntoma en el proceso de excretas; un 10.3% de los pacientes ocasionalmente sufrieron de incontinencia; finalmente un 2.6% de los pacientes manifestaron que padecieron de incontinencia urinaria durante su internamiento. 17,9% 69,2% 10,3% 2,6% 0,0% 10,0% 20,0% 30,0% 40,0% 50,0% 60,0% 70,0% 80,0%
De los resultados obtenidos se puede concluir que la mayoría de los pacientes, no presentaron mayores problemas de incontinencia durante su estadía en el área de traumatología del Hospital Provincial General de Latacunga.
Esta prevalencia viene condicionada por el incremento del nivel de humedad aumentado por la orina y deposiciones, lo que facilita la maceración de la piel. Es fundamental ser consciente de la incontinencia; sin embargo, también se debe considerar el aumento de la temperatura corporal y sus efectos. Cuando mantenemos la piel en contacto continuo con humedad, detergentes, estamos favoreciendo que la piel pierda su impermeabilidad, que la sustancia hidrófoba de unión entre la queratina del estrato córneo se degrade, absorba agua, aumente su volumen y se reblandezca, siendo de esta manera más susceptible a nuevos traumatismos y/o a las agresiones bacteriana o micóticas. (58)
García Fernández, y otros, en el año 2006, en un documento técnico de consenso del “Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónica”, definen que: “La incontinencia, ya sea urinaria, fecal o una combinación de las anteriores, se ha relacionado tradicionalmente con las úlceras por presión (UPP). Tanto es así, que la mayoría de las escalas de valoración del riesgo de desarrollar UPP (EVRUPP) incluyen la incontinencia o la humedad de la piel como un factor de riesgo a tener en cuenta. No obstante, y gracias al avance en el conocimiento en la etiología de las lesiones por presión y por incontinencia, la relación entre estos dos problemas se está convirtiendo en un tema controvertido y de intenso debate entre los expertos en curación de heridas. Así, han aparecido algunas publicaciones que intentan tomar partido en la clasificación y/o diferenciación entre lesiones por incontinencia y UPP, e incluso, algunos autores, indican que habría que plantearse un nuevo sistema de clasificación de