6. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
6.2.1 Tipos de sustrato
Se encontró que las coberturas más representativas entre los 5 parches fueron las partículas de arenas, y escombros (anexo3). El mayor porcentaje se presentó entre los parches de Venados y Mariajo y en menor proporción entre los parche de Alicia y Cebolleta, dejando como resultado que el tipo de sustrato que predominó entre las zonas estudiadas fue el (SB). Le siguieron las coberturas de coral vivo y coral muerto que componen el (SD), y finalmente otras coberturas que pertenecen a (CO), con base en estudios realizados por Huertas(2000) (Tabla 5).
Tabla 5. Porcentajes de tipo de sustratos, según las coberturas totales de las composiciones encontradas entre los parches coralinos.
Tipo de sustrato El Ingles vs Alicia Alicia vs Cebolleta Cebolleta vs Venados Venados vs Mariajo Total de coberturas para cada tipo de sustrato Sustrato duro (SD) 42% 44% 37% 47% 170% Sustrato blando (SB) 31% 30% 45% 28% 134% Coberturas otros(CO) 27% 26% 18% 25% 96%
En cuanto a las coberturas totales y los tipos de sustratos encontrados para las zonas estudiadas, es evidente que las mayores coberturas estuvieron representadas por arenas de diferentes tamaños y escombros coralinos (anexo 3), clasificados según Wentworth en Tait (1987) quien escribió el libro Elementos de ecología. Sin embargo, los sustratos duros compuestos por sustrato rocoso cubierto por corales vivos y muertos se constituyen en parte importante, puesto que también se encontraron coberturas de éstos entre los parches (Tabla5). Existe una formación arrecifal con una zonación coralina típica, precedida de un talud bajo o terraza costrosa, seguida de un talud con fondos de corales mixtos similar al cinturón de corales que rodea la isla, bajos arenosos y en la
mitad del flaco NE A SE parches coralinos (Barreto et al,.1999), en donde la cobertura de coral muerto es más alta que la que se encontró para corales vivos.
Los porcentajes de coral muerto se reflejan entre todos los parches, coincidiendo con el trabajo de Escobar (2006), en concordancia con el deterioro de los arrecifes coralinos de la zona.
Un factor que posiblemente potenció el deterioro de las formaciones coralinas en Isla Fuerte fue el cambio en la desembocadura del rio Sinú, que anteriormente vertía sus aguas en el Golfo de Morrosquillo, y a partir de 1952, lo hace por la boca de Tijones al Este de la isla( Robertson, 1989; Molina et al., 1994). Esto ha traído como consecuencia un incremento en la turbidez en el agua y una leve reducción de la salinidad, principalmente durante la época seca, cuando se observa claramente la pluma de sedimentación del rio, cubriendo desde el Nor- Este hacia el Sur –Este las aguas de la isla (Díaz et al 1996b), que impiden el asentamiento de pólipos y eliminan las condiciones adecuadas a los corales que aun viven.
Por otro lado, se observaron en menores porcentajes de cobertura, pequeños parches de pastos marinos, equinodermos, algas sobre corales muertos y pequeños corales, siendo este último fenómeno documentado durante las últimas dos décadas a nivel mundial, especialmente en el Caribe (Díaz et al., 1995; Zea et al., 1998; López- Victoria, 1999; Calvo. en prensa. 2008; entre otros).
La praderas de Fanerógamas marinas se presentan hacia el N y S, cerca al borde oriental de la isla, concordando con estudios realizados por Barreto et al (1999), en donde se afirma que es allí en donde la dinámica del oleaje es más reducida, en comparación con la zona occidental de la isla, permitiendo que la terraza Este cubierta en su mayoría por sedimentos, que permiten la existencia de praderas de fanerógamas marinas, especialmente de Thalassia testudineum.
Otra explicación del porqué estas coberturas de fanerógamas marinas y sus organismos asociados se encuentran allí, es dada por la turbidez del agua, puesto que estas zonas de estudio, presentan especialmente para esta época de “veranillo”, una pluma de sedimentos
que enturbia el agua debido posiblemente a que el agua de estas zonas se afectan principalmente por la presencia de vientos que remueven sedimentos; Según Ginsburg y Lowenstam (1956), los pastos marinos estabilizan los sedimentos y además crean una capa de agua semiquieta que favorece la captura de sedimentos finos. Adicional a ésto, dichos pastos se desarrollan sobre fondos someros de arena o fango y por lo general se asocian con praderas de algas, manglares y comunidades coralinas (Martínez, 2006).
La ausencia de pastos marinos en la costa del Pacífico se debe probablemente a las limitaciones impuestas por la desecación, exposición directa a la luz solar y dinámica de los sedimentos derivados del amplio rango de mareas (Díaz & Garzón-Ferreira, 2000), problemas que en Caribe no se ven reflejados.
Sin embargo al analizar lo sitios en donde las praderas fueron más dispersas y menos abundantes dentro de la cobertura total, fueron entre los parches de Cebolleta- Venados y Venados – Mariajo, esto se explica dado a las mayores profundidades entre estos parches, puesto que la penetrancia de luz, disminuye a medida que la profundidad aumenta, afectando los procesos de fotosíntesis.
Esto se explica según Cognetti et al (2001), quien dice que una parte de la luz que llega al mar es absorbida, otra se dispersa por reflexión y el resto se convierte en calor y de la luz absorbida, una buena cantidad se dispersa a causa de las partículas más superficiales y en suspensión que hay en el agua del mar.
Según el trabajo realizado por Martínez (2006) entre los factores abióticos que podrían estar determinando la baja riqueza de especies, tales como corales vivos, praderas fanerógamas y organismos equinodermos, principalmente en la zona SE de la isla, se encuentran el flujo continuo de lanchas, la pesca artesanal y la visita de bañistas.
6.3 Características hidrodinámicas
Se obtuvieron promedios para la altura de la olas, tiempos y distancias recorridas por éstas (anexo 4b), de los datos brutos (anexo 4 a).