5.1 Introducción
5.1.3 Tipos de Tablas de Volúmenes
Quien no esté familiarizado con el tema y se vea en la necesidad de llevar a cabo una revisión bibliográfica del mismo, se sentirá probablemente contrariado por la enorme cantidad de tipos de tablas de volúmenes existentes. Hay tablas
regionales, locales, estándar, gráficas, de una entrada, de dos entradas, tarifas, comerciales, totales, etcétera. La existencia de un sinnúmero de clasificaciones
hace necesario presentar una breve discusión de éstas.
En términos generales existen siete criterios substanciales en los que se apoya la gran mayoría de las clasificaciones:
Número de variables consideradas. Procedimiento de construcción.
Extensión geográfica del área de aplicación. Unidades en que se construye.
Cantidad del volumen individual de árboles en que se basan. Tipo de material taxonómico que interviene.
El hecho de que sean aplicables a árboles individuales o a masas arboladas.
a) Número de variables consideradas.
Las variables que se pretenden estimar a través de la medición o evaluación de otras variables más sencillas de captar es, siempre, el volumen (variable dependiente). Sin embargo, las variables independientes que se escogen para el efecto no siempre son las mismas. Casi en todos los casos interviene el diámetro normal (d); pero éste puede considerarse en exclusividad o en combinación con otras variables, básicamente la altura (h) y alguna evaluación de la forma del fuste de los árboles (coeficientes mórficos, razones de forma, etcétera). En el primer caso, esto es, considerando como única variable al d, se da lugar a lo que se conoce como tabla local de volumen, tarifa o tabla de una entrada. En el segundo caso se llega a la obtención de una tabla estándar o tabla de doble entrada.
Por lo que se refiere a la forma en que se elaboran, las tablas y tarifas de volúmenes se clasifican en tres grupos principales.
Procedimientos gráficos. Técnicas de regresión.
De cada uno de estos procedimientos se presenta una breve discusión más adelante.
c) Extensión geográfica del área de aplicación.
Es evidente que toda tabla de volúmenes es aplicable a una superficie forestal limitada. Es muy probable que una tabla de volúmenes elaborada para coníferas del centro de la República no sea válida para aplicarse en el norte del país, aun tratándose también de coníferas. Sin embargo, aun en el caso de áreas específicas, existen algunas tablas de volúmenes que tienen más limitaciones que otras. En este sentido, las tablas regionales y locales poseen un área de aplicación más restringida que la que corresponde normalmente a las tablas estándar.
d) Unidades en que se construyen.
Por cuanto se refiere a las unidades volumétricas en que se expresan las tablas, algunas de las más importantes son las siguientes:
Tablas de volúmenes en metros cúbicos, en pies cúbicos. Tablas de volúmenes en pies tabla.
Tablas de volúmenes en cuerdas.
e) Cantidades del volumen individual de árboles en que se basan.
Dentro de esta categoría existen cuatro tipos que tienen mayor relevancia: Tablas de volumen de fuste limpio.
Tablas de volumen de fuste total. Tablas de volumen comercial. Tablas de volumen total.
f) Tipo de material taxonómico que interviene en su construcción y para el cual son aplicables.
En varios países se acostumbra elaborar tablas de volúmenes separadamente para cada una de las especies forestales más importantes. En México existe un antecedente al respecto, el trabajo de Martínez Moreno (1937), quien elaboró tablas de volúmenes, particularmente para las especies Pinus patula, Pinus
hartweggi y Pinus ayacahuite. Las tablas de volúmenes aplicables a una sola
especie se conocen como tablas específicas (species tables), en tanto que aquellas cuyo objetivo es ser aplicables a varias especies se denominan tablas compuestas (composite tables).
Ha habido intentos, incluso de elaborar tablas de volúmenes únicas, esto es, aplicables a todas las especies forestales bajo la denominación de tablas
universales (universe tables). Estas tablas, sin embargo, no han tenido mucho
éxito.
g) El hecho de que sean aplicables a árboles individuales o a masas
arboladas.
Si bien las tablas de volúmenes para la cubicación de árboles individuales representaron el primer esfuerzo en su construcción, en la actualidad se está generalizando, en algunos países y bajo ciertas condiciones, la elaboración de tablas de volúmenes aplicables directamente a masas. Estas tablas recurren a ciertas variables que se evalúan, por lo general aplicando técnicas de fotointerpretación sobre material aerofotográfico adecuado y aun sobre imágenes de satélite en escalas apropiadas o con base en el área basal total determinada con relascopios.
De todas las clasificaciones expuestas, la que resulta más importante por el momento es la que se basa en la extensión del área geográfica de aplicación y la especie. Con este criterio, las tablas de volúmenes pueden clasificarse en dos categorías:
Tablas estándar.
Tablas locales de volúmenes (tarifas).
Las tablas estándar, por lo regular, están elaboradas para satisfacer los requerimientos de áreas relativamente grandes. Por este motivo consideran como variables independientes al diámetro normal, a la altura y en ocasiones a algún indicador de la forma.
Las tablas locales, según va explícito en su nombre, consideran solamente arbolado de carácter estrictamente local. Las tablas locales se pueden construir con base en valores de campo (aprovechando incluso las dimensiones de los árboles muestra que se emplearon en la construcción de una tabla estándar) o bien, se pueden derivar de la tabla estándar directamente. Sobre estos procesos se habla más adelante. La relación que se considera en este caso es diámetro-volumen.