L AS DIMENSIONES Y ÁMBITOS
1992 2001 Total Manufactura 13.95 36
Papel (33) 21 54 Sustancias Químicas (35) 48 65 Metales básicos (37) 48 82 Maquinaria y equipo (38) 15 44
Gráfico 3
Cambios en el tipo de maquinaria y equipo, 1992 - 2001
Fuente: Elaboración propia con datos de INEGI 1992, 2001
La anterior evidencia empírica estaría contradiciendo el hecho de que la inserción tecnológica tiene efectos sobre los ni- veles de empleo, al menos no está ocurriendo en la manufactura de un país tipo periférico. Si este hecho es verídico, el nivel del empleo no representa la necesidad de conocimiento de una em- presa, ¿qué suple esta necesidad?
La capacitación podría ser una respuesta a la interrogante, explicaría que las empresas prefieren niveles bajos (5) sobre los altos (1) pero con personal capacitado. Sin embargo, para el mis- mo periodo de estudio, las divisiones que menos capacitaron a su personal son Químicos y la Industria del Papel, las que más in- sertaron tecnología pero que están por debajo de la media del aumento/creación de puestos nivel 1. Lo contrapuesto es para aquellas divisiones que no insertaron tecnología o por lo menos no en la medida que lo hizo el promedio de la manufactura, estas divisiones capacitaron más a su personal. En perspectiva general la capacitación disminuyó en la manufactura en su conjunto, com- parada con el año de 1992, un 1% menos de las empresas del sector otorgaron capacitación a sus trabajadores.
0.39 0.23 0.07 0.06 0.07 0.11 0.01 0.02 0.18 0.2 0.28 0.38 1992 2001
Maquinas Herramientas (MH) MH con control numérico MH con control computarizado Robots
Dado que la capacitación no es respuesta correcta, el aná- lisis debiera estar versado directamente sobre el nivel de escola- ridad. La siguiente gráfica es muy elocuente, las divisiones con los niveles más bajos de escolaridad serían las de Alimentos (31), Textiles (32), Madera (33), Minerales no metálicos (36) y Otras manufacturas (39) pues cuentan con un gran número de trabaja- dores con apenas instrucción primaria o, incluso, sin instrucción, como los Minerales no metálicos cuya planta laboral tiene estas características en casi un 50%, muy similar es el caso de la Made- ra y Otras manufacturas.
Gráfico 4
Niveles de instrucción escolar, manufactura mexicana, 2001
Fuente: Elaboración propia con datos de STyPS/INEGI 2006
Las empresas con los niveles de escolaridad más altos se encuentran en las divisiones del Papel (34), Químicos (35), Me- tales básicos (37) y Maquinaria y equipo (38), donde la planta de trabajadores con carreras profesionales o posgrados se encuentra por arriba del 10 y hasta el 15%, además de que sus necesidades de personal con instrucción primaria o sin ella no supera al 25% de sus trabajadores. Esto es, las divisiones que desaparecieron
0 % 10 % 20% 30 % 40% 50 % 60 % 70 % 80 % 90 % 100 % 31 32 33 34 35 36 37 38 39 Divisiones Posgrado Profesional Bachillerato Secundaria
los niveles de escalafón más bajo también cuentan con trabaja- dores menos instruidos y viceversa, por lo que se comprueba que no existe una relación directa entre instrucción formal y ni- veles de empleo, por lo que, un análisis de aumento de cualifica- ción para el sector manufacturero sería ambiguo si sólo se toma en cuenta alguno de los dos de manera aislada, ya que arrojan resultados diametralmente opuestos.
Por último añadamos una variable adicional y que tiene relación con la necesidad de un obrero maleable para reaprender y reconstruir sus saberes, polivalente y pluriespecializado, y que depende del grado de flexibilidad de las relaciones industriales. Tomando las variables de rotación de puestos que reflejaría la polivalencia y pluriespecialización; toma de decisiones de los tra- bajadores, que expresa el grado de autonomización; equipos de trabajo y círculos de calidad, que mostrarían las capacidades de los procesos de socialización del conocimiento, se construyó un índice que se le denominó de Flexibilidad de las relaciones in- dustriales para la manufactura mexicana 2001. Los resultados se muestran en la gráfica 5, donde 1 significa totalmente flexible, 0 sin cambios y -1 totalmente nada flexible.
Gráfico 5
Índice de flexibilidad en las relaciones industriales de la manufactura mexicana, 2001
Como es notable, las empresas más flexibles son exacta- mente las que cuentan con trabajadores con los más altos niveles de instrucción formal y no las que eliminaron los niveles más bajos de su escalafón. Así Papel (34), Químicos (35), Metales básicos (37) y Maquinaria y equipo (38) se presentan como las flexibles, son a su vez, como se dijo anteriormente, las que ma- yormente insertaron tecnología a los procesos productivos. Dife- rente de ello, Alimentos (31), Madera (33), Minerales no metáli- cos (36), Otras manufacturas (39) resultaron no flexibles, son las que insertaron menos tecnología a sus procesos, pero que au- mentaron más empleo en el nivel 1. En otras palabras la instruc- ción formal del trabajador está relacionada directamente con la flexibilidad en las relaciones industriales.
De lo anterior podríamos definir que para el caso de la ma- nufactura mexicana, tipo de un país periférico:
a) La creación/aumento de niveles de empleo 1 (profesionistas y técnicos) y la desaparición/disminución de niveles de empleo 5 (ayudantes y peones) no refleja las necesidades de cualifica- ción, sino más bien responde a otras necesidades de tipo ad- ministrativo pero que no se ven involucradas directamente con los procesos productivos.
b) Las divisiones de la manufactura que aumentaron o crearon en mayor medida puestos del nivel 1 para 2001 fueron aque- llas que otorgaron mayor capacitación a sus trabajadores, pero también fueron las que menos inserción tecnológica (dura o blanda) realizaron. Destacan por que en términos reales a pe- sar de haber desaparecido niveles de empleo 5, los niveles de instrucción formal de sus trabajadores son los más bajos y han obtenido resultados bajos en flexibilidad de las relaciones in- dustriales o nuevas formas de organizar el trabajo, en cambio, son característica de ellas una alta flexibilidad precaria. c) Las divisiones de la manufactura que no aumentaron o crea-
ron en mayor medida puestos de nivel 1 y que por el contrario lo hicieron para el nivel 5 son aquellas que se relacionan con una mayor innovación en tecnología, que poseen personal con
mayor instrucción educativa de tipo formal y que recurren menos a la capacitación. Son también industrias más flexibles en relaciones industriales y en la forma de organizar el trabajo por lo que sus niveles de flexibilidad precaria son menores.
Reflexiones Finales
Si analizamos el capitalismo desde una perspectiva de articula- ción educación-trabajo nos encontramos en un tercer momento caracterizado por una reconstrucción constante de los saberes de los trabajadores en beneficio de la clase capitalista, el llamado conocimiento organizacional que expropia de manera constante el conocimiento y que representa, en el ciclo de producción capi- talista, una doble extracción de plusvalía al ejecutarse trabajo complejo y remunerarse como simple. Este tercer momento im- plica la inserción de las TICs al proceso productivo y una capaci-
dad de manejo de intangibles por parte de las empresas, lo que provoca la expansión de las brechas entre el centro y la periferia y una nueva división internacional del trabajo que otorga a la periferia los procesos con las cualificaciones más bajas.
Este hecho no solo modifica el mercado de trabajo, sino también estaría incidiendo en el campo educativo pues obliga a los países periféricos a dedicar mayor atención a la educación formal tecnificada orientada a la vocación y desempeño de labo- res de bajo contenido científico por sobre aquellas profesionales, sociales o humanistas, mermando así, las capacidades científico- tecnológicos de la región.
Es por eso que este tercer momento no debe ser visto de manera aislada como parte de una revolución tecnológica que abre la puerta a una era de sociedad del conocimiento, sino como una fase de un modo de producción que contiene una contradic- ción en su seno y que se reproduce mediante la realización y expansión de diversas contradicciones, por lo tanto lo que para unas sociedades es la era del conocimiento, para otras significa mayor miseria y explotación, para éstas resulta más coherente
afirmar que la SEC no existe, su realidad es opuesta.
Al analizar la manufactura mexicana encontramos intere- santes relaciones vinculadas a la articulación educación-trabajo: primero, que el nivel de instrucción formal está relacionado di- rectamente con el nivel de inserción de tecnología, con el nivel de flexibilidad de las relaciones industriales y es inverso al nivel de capacitación, además que no tiene relación con los niveles de escalafón del empleo; segundo, que los niveles de empleo tienen relación directa con los niveles de capacitación e inversa con los procesos de tecnologización o flexibilidad de las relaciones in- dustriales; tercero, que resulta inconveniente medir la cualifica- ción, como articulación educación-trabajo, en la manufactura mexicana sólo por los niveles de empleo o por la instrucción for- mal de los trabajadores, ya que los resultados son opuestos, se deben de añadir otro tipo de variables como la tecnología, la pluriespecialización, la capacitación, el trabajo en equipo, etc. sin que con ello, a pesar, tengamos resultados definitivos.
Como hemos podido observar el supuesto incremento en cualificaciones que ha sufrido la manufactura mexicana al au- mentar puestos de nivel 1 y reducido los niveles 5 es meramente aparencial, ya que de ninguna forma comprueba que las divisio- nes que lo hicieron posean a los trabajadores con mayor grado de instrucción formal y que las que no lo hicieron tengan a los tra- bajadores menos instruidos, paradójicamente sucede lo opuesto, lo que nos lleva a deducir que la instrucción formal no está sien- do el incidente directo de desplazamiento en el escalafón y que podría, más bien, responder a situaciones de carácter de tipo ad- ministrativo como los requerimientos de certificación, pero que de ello podría ocuparse una investigación posterior.
Las empresas manufactureras que insertaron tecnologías nuevas o mejoradas al proceso productivo, que flexibilizaron sus relaciones industriales y que modificaron sus formas de organi- zar el trabajo como lo son, específicamente, las que pertenecen a las divisiones de Químicos, Metales básicos y Maquinaria y equi- po demandan trabajadores con niveles de instrucción formal más alta por lo que son las empresas que recurrieron en menor medida
a la capacitación de personal y su movimiento escalafonario no ha ido en la intención de eliminar a los niveles más bajos de empleo. En cambio, las empresas ligadas a los Alimentos, Madera, Minerales no metálicos y Otras manufacturas han eliminado en mayor medida los niveles más bajos de su escalafón y aumentan- do los más altos, pero demandan trabajadores menos instruidos formalmente. Se trata de divisiones más rezagadas tecnológica y organizacionalmente, menos flexibles y más precarias que recu- rren en mayor medida a la capacitación de su personal.
Por último quisiéramos hacer mención sobre los desafíos que se tienen tanto en la articulación educación-trabajo en el piso de la industria como dentro de la investigación científica, por un lado se carece de políticas acertadas que logren una mejor vinculación entre los sectores productivos y las instituciones edu- cativas, sin que se ponga en riesgo la libertad de la ciencia o se supedite el quehacer científico al interés empresarial. Las escue- las y universidades siguen siendo muy lentas en la reconfiguración de saberes en comparación con el vertiginoso adelanto que las
TICs sufren constantemente, pero las empresas de países
periféricos siguen apostando a bajos niveles de instrucción for- mal y sus consecuentes salarios bajos para tener costos reduci- dos, las eliminaciones de niveles 5 en el escalafón y ampliación de los niveles 1 se queda sólo en el título y no se refleja ni en los salarios del trabajador ni en la calidad de los productos. Del lado de la investigación científica se necesita de mecanismos de infor- mación que permitan el quehacer de estudio sobre educación- trabajo, pero además de medios idóneos de divulgación pues aún son sumamente escasos los trabajos en la materia, lo que nos remite de nuevo al papel que están jugando las instituciones de educación superior, sometidas al desinterés sistemático de in- vestigaciones que echen por la borda el idilio de la Sociedad del Conocimiento.
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