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CAPITULO 3 LOS TRABAJADORES RURALES

3.2.2 TRABAJADORES EN SERVICIOS A LA PRODUCCION

Si bien los trabajos que se realizan en los servicios a la producción no son tenidos en cuenta desde el punto de vista estatutario y legal como trabajos rurales y por consiguiente no son amparados por las leyes laborales del peón rural, son actividades muy importantes y definitorias en la mayoría de las trayectorias laborales de todos los empleados rurales y que forman parte en muchos casos de una calificación extra que les ayuda a conseguir y mantener empleos y que en varios de ellos forma parte de la multi-ocupación con el aporte de ingresos extras para la familia.

3.2.2.1 Empleados alambradores

Este trabajo denominado genéricamente “en el alambre” es uno de los mas exigentes y mas pesados desde lo físico, lo que motiva a que en su mayoría sea llevado a cabo por gente joven.

Como se describe mas adelante cuando hablemos de los jóvenes rurales, existe como forma generalizada de trabajo la comparsa de alambrada, formada y dirigida por un dueño y con un grupo que habitualmente ronda entre los 4 y 5 operarios. No es muy común que un mismo alambrador tenga mas de una comparsa, pero generalmente sucede cuando hay mucho trabajo en una estancia grande y se

organizan dos grupos de trabajo en dos secciones distintas.

Los trabajadores jóvenes, en muchos casos menores de edad, que abandonan la escuela secundaria tradicional y en menor medida el CEPT (esto se debe a la posibilidad que brinda el sistema de alternancia para que los jóvenes dispongan de tiempo continuo para trabajar en la estadía del hogar) tiene en la alambrada su primera experiencia laboral fueras del ámbito familiar, convirtiéndose en la mayoría de los casos entrevistados como una experiencia definitoria negativa, debido principalmente a la rudeza del trabajo y al rigor climático que afecta a este tipo de trabajo, siempre a la intemperie y sobre todo en invierno.

“Trabaje todo el invierno con el flaco, cuando salía del CEPT, casi me muero de frío, estábamos en la casilla pero la nueva la tiene Darío, nosotros estamos en la casilla vieja, sin baño. Ganas bien si no te digo pero llega a la noche y no te quedan ganas ni de bañarte a veces, aparte con el frió que hace. Deci que yo después me vengo al CEPT y descanso. Cuando terminé de pagar la moto no fui mas”

Alejandro, estudiante del CEPT y empleado alambrador, Juan E. Barra, 13-4-13. El trabajo rudo de por si se agrava en nuestra zona debido a la presencia de planchas tosca calcárea que hacen que el pozo se tenga que realizar con barreta y en muchos casos con martillo neumático.

Generalmente se trabaja “en campaña” estando toda la semana en la casilla conviviendo con todo el grupo de trabajo. Si bien el trabajo se paga por día y es a destajo, siempre se corta los sábados por la mañana y se regresa al trabajo los lunes, debido básicamente a la exigencia de los trabajadores jóvenes por salir los fines de semana.

“Yo trabaje con Fernández cuando me quede sin laburo en el campo donde esta papa, hicimos un corral en lo de Khun de 60 pozos de 1,40 metros, todo con martillo neumático, fue tremendo, a la noche se te movían los músculos solos. Estuvimos como 20 días allá… menos mal que pude conseguir otra cosa, sino se me complicaba.”

Eduardo, empleado mixto, est. El Zorro, 10-4-13.

Es un trabajo de altísima rotación por varias causas, por la exigencia física, por motivos de conflicto en la cuadrilla, por problemas en el arreglo del jornal, la comida, etc. En nuestra zona, la paga diaria supera normalmente el precio de un día de changa normal, lo que lo hace atractivo para los jóvenes desempleados y que lo ven como una rápida capitalización inicial para comenzar su vida laboral.

Es notorio el impacto que produce en los jóvenes esta primera experiencia laboral negativa, llevando en muchos casos (la mayoría) a una negación del trabajo rural y a

su migración hacia áreas urbanas y su inclusión en el mundo del trabajo urbano, principalmente como peones en el rubro de la construcción y en muchos casos comenzando un itinerario de trabajos vinculados al sector publico que incluyen asistencia social.

“Cuando deje la escuela me fui a trabajar con Darío en la alambrada, me jodi la columna, trabajaba como un loco, y viste que cuando sos chico te pagan menos, te hacen laburar mas, lo único que comíamos bien en la casilla…. Cuando salí de ahí me fui para el pueblo, al campo no voy mas, estuve trabajando de albañil y aprendí el oficio, ahora trabajo por mi cuente y tengo muchísimo laburo, ya me compre todas las herramientas, la camioneta y estoy por comprar otra”

Agustín, ex trabajador de alambrada y constructor, G. chaves, 20-3-13.

Sin embargo esta mala experiencia laboral a edad temprana se convierten en un plus de calificación, sobre todo para empleados en campo chicos donde el empleado único realiza tareas de mantenimiento y reparación de alambrados, que en la mayoría de los casos se cobran aparte del sueldo, generando ingreso extras para el empleado.

Las personas que logran acostumbrarse y que luego de varios años logran hacerse del oficio, buscan de organizar su propia comparsa como lo vimos con Roberto al que entrevistamos en su lugar de trabajo.

“Yo empecé a trabajar de chico con mi papa, a los 12 años yo trabajaba con mi papa y mi tío y a los 17 me fui solo, organice mi propia cuadrilla y me metí en una estancia en Olavarría que estuve tres años trabajando, cuando salí de ahí me vine para esta zona y acá me case y me quede, en la cuadrilla me quedaron 4 chicos, dos sobrinos y dos que trabajan conmigo hace mucho, todos en blanco porque ahora no te dejan entrar a las estancias sino... en las vacaciones lo traigo al mas grande de mis chicos para que vaya aprendiendo, tiene 12, igual que yo cuando empecé.”

Roberto, alambrador (ex empleado), De la Garma, 20-3-13.

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