CAPÍTULO II: SOLDADOS O AVIADORES
2.2 Tradiciones aéreas
La primera pregunta que debemos formularnos es cuándo se empezó a practicar. Aunque no es posible determinar por las fuentes disponibles, quién o quiénes introdujeron la “salada” en Colombia, se podría especular que fue implantada por alguna las misiones militares europeas o norteamericanas que estuvieron en el país. Sin embargo, cuando se revisan las tradiciones que celebran en el campo aéreo, se encuentra que la “salada” no se asemeja a prácticas similares de Europa y Estados Unidos.
Las tradiciones aéreas de este tipo son variadas; en Inglaterra por ejemplo, se acostumbra a ofrecer una cerveza al alumno o embriagarlo hasta que pierda el conocimiento. En Estados Unidos el ritual consiste en que al alumno le cortan la parte posterior del jersey. La tradición obedece a que hasta principios de la década del veinte, cuando aún no se había implementado la comunicación por radio, el instructor, quien se sentaba en la cabina posterior del avión, debía halar la camisa al alumno para llamar su atención. Cortarla
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Los rituales están constituidos por las acciones, gestos, palabras y objetos organizados a partir de una lógica específica y poseen un profundo valor simbólico. Los rituales se basan en creencias, sean estas religiosas, ideológicas, políticas, económicas, militares o culturales. Los rituales son ejecutados en coyunturas específicas del ciclo vital. Los ritos de paso o tránsito, están compuestos por tres etapas: en la primera el individuo es separado de su posición social previa. En la segunda, el sujeto entra en contacto con fuerzas exógenas que le otorgan nuevas capacidades, y en la tercera, el individuo es ingresado a la comunidad con una nueva posición social. Catherine Bell, Ritual: Perspectives and Dimensions (New York: Oxford University Press, 1997).
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A mediados de la década del 50, se observan cambios en la “salada”: “era francamente un pequeño atentado contra la vida del piloto. Lo amarraban, boca arriba, a cuatro estacas clavadas en la pista. Lo embadurnaban de toda clase de pinturas y grasa y como epílogo de este martirio chino lo botaban a la piscina, supiera el muchacho nadar o no”. Lasprilla, “Cómo se desarrollaba la instrucción”, 14.
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denota que el instructor no requiere llamar más la atención del alumno. En Suramérica se desarrollan prácticas similares. En Argentina, después del vuelo solo, se agasaja al alumno con la “manteada” y frente a una pila bautismal, los instructores imponen a los alumnos los pañuelos y escudos correspondientes y luego firman el libro de honor. En Uruguay y Chile se practicó el soleo, en el cual se tomaba al alumno, se le pintaba con los colores de los hangares y de los marcos de las ventanas de los alojamientos, antes de ser arrojado primero a la piscina en pleno invierno y luego, al barro que salía de las cañerías de agua o se la aplicaban cosas peores106.
Al igual que el ritual del vuelo solo, la aviación introdujo otras tradiciones similares de iniciación; una bastante extendida entre los diversos cuerpos aéreos, desde la creación del arma aérea, fue la costumbre de practicar el bautismo de vuelo por primera vez a los alumnos. En los programas se denominaba “vuelo de adaptación” y comprendía una hora de vuelo que el instructor daba al alumno. El vuelo era en esencia una prueba de acrobacia: “Este primer vuelo era también el primero en la vida de los muchachos y el recuerdo que dejaba en ellos era francamente muy poco constructivo y hasta desalentador, porque las maniobras acrobáticas realizadas eran muy fuertes y el alumno ni siquiera podía comprender lo que estaba pasando, convirtiendo «eso» en un recurso ingrato en la vida del futuro piloto” 107.
Tradiciones similares pueden encontrase en otros ámbitos. En las marinas de guerra se practica la ceremonia del “cruce de la línea” como prueba del temple y capacidad física de los marineros108. Inicialmente se celebraba por el paso del estrecho de Gibraltar, pero con el descubrimiento de América, se trasladó su práctica al cruce de la línea Ecuatorial. La ceremonia tiene un carácter jocoso y “en ella se bautiza a todos aquellos que lo hacen por
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Léanse entre otros textos, las menciones a las tradiciones de “vuelos solo” en: José Zlatar Stambuk, Narraciones de aviadores VIII (2008); Servicio Histórico y Cultural del Ejército del Aire, Pioneros de la Aviación Iberoamericana (1999); Víctor Hugo Gutiérrez González, Cien años de aviación en México (2010); Roberto Pereira de Andrade, A construçâo aeronáutica no Brasil, 1910-1976 (1976); Juan Maruri, Historia de la Aviación Comercial en el Uruguay (2010).
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Lasprilla, “Cómo se desarrollaba la instrucción”, 13.
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De acuerdo a la mitología romana, “Neptuno, dios de los océanos debía ser honrado con una ceremonia por toda nave intrusa que cruzara sus dominios. Los actos y celebraciones eran realizados con vestimentas de gran colorido y servían de diversión al dios de los océanos quien de esta manera calmaba su ira”. José Ignacio Rozo Carvajal, Velas al viento “La travesía” (Bogotá: Rasgo y Color Ltda, 1988), 59.
primera vez”109. Así mismo se encuentran las ceremonias mediante las cuales se bautizan buques, o los juramentos de bandera y entrega de armas que se practican regularmente en las Escuelas Militares como primeros actos formales de ingreso a la vida militar.
La “salada” no se practicó durante la primera etapa de la Escuela en Flandes. Los primeros cinco alumnos ejecutaron sus vuelos solos en presencia de autoridades militares, nacionales y municipales. El relato del primer vuelo solo oficial del Teniente José Forero, muestra que no se realizó una ceremonia similar a la “salada”: “al aterrizar recibí las felicitaciones del Ministro de Guerra, doctor Archila, del General Castro, del Coronel Rojas, Director de la Escuela, del Mayor Abadía, Comandante del Batallón Sucre, de los altos oficiales del Estado Mayor y de mis compañeros los cadetes-pilotos”110. A los alumnos sólo les fue otorgado el brevet de pilotos militares de pista111 y ningún otro alumno realizó vuelos solo por el cierre de la Escuela.
Los primeros aviadores en realizar primeros vuelos solo en la Escuela de Madrid, tampoco recibieron un bautismo similar a la “salada”. Las primeras referencias encontradas al ritual, se ubican en 1931, cuando los integrantes del curso No. 2, fueron “merecedores a una noble y particular ceremonia, que les daba la bienvenida a un selecto y gallardo grupo de prohombres, destinados a dirigir el destino de los futuros pilotos militares de Colombia”112. Esto permite determinar, que la “salada” se comenzó a practicar durante la segunda misión francesa, que se caracterizó por los constantes problemas del jefe de la misión con el Ejército y el Ministerio de guerra. Esta coyuntura motivó que a partir de dicho año y hasta
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Los bautizos constituyen actividades de tradición marinera, que se efectúan por ejemplo, cuando un buque cruza líneas geográficas tradicionales (meridianos 0o, 180o y el Ecuador), por el ingreso de aspirantes a las Escuelas de formación naval ( en ese caso, puede efectuarse el corte de cabello, baño de agua salada entre otras). Reglamento de Ceremonial Marítimo de la Marina Nacional. Armada Bolivariana de Venezuela. MAN-PC-CGA-0001-A, 7-45.
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Jaime Lasprilla Lozano, “Cincuentenario del primer vuelo oficial de la aviación militar colombiana”, Revista Aeronáutica, 121 (1972): 50-51.
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El 4 de octubre de 1921, en presencia de una delegación del Senado de la República y de la Cámara de Representantes, obtuvieron el título de “pilotos militares de pista”, el Mayor Félix Castillo Mariño, el Capitán Luis Silva, los Tenientes Abraham Liévano y Delfín Torres y el Subteniente Eduardo Gómez. El título fue la única credencial expedida en la primera escuela después de cumplir las prácticas de prevuelo solo establecidas en el programa de entrenamiento. Villalobos, Historia de las Fuerzas Militares de Colombia, 26.
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Informe de diciembre de 1931, del Mayor Ricardo Vanegas, Director Encargado de la Escuela de Aviación Militar. MDN, Base Arsenal de Madrid, folios 201-205.
1932, cuando se incorporaron los aviadores alemanes de la Scadta, la instrucción aérea fuera asumida completamente por los monitores colombianos.