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CAPITULO II: LAS ORGANIZACIONES

2.5. Investigación y desarrollo

2.5.1. Transferencia de Tecnología

Al principio del apartado se mencionó la oportunidad para incursionar en colaboraciones entre empresas y otros organismos para proyectos relacionados a la I+D, en esta sección se hablará acerca de esto, es decir, acerca de la Transferencia tecnológica.

Desde un punto de vista convencional la transferencia tecnológica se refiere a las ventas o concesiones, hechas con ánimo lucrativo, de conjuntos de conocimientos que permitan al arrendador o arrendatario fabricar en las mismas condiciones que el arrendador o vendedor. Muchas veces, al hablar de transferencia de tecnología, el énfasis se sitúa en la transferencia de los conocimientos necesarios para la fabricación de un producto, la aplicación de un proceso o la prestación de un servicio. Castells, P. E., & Pasola, J. V. (2001) en un sentido menos económico se puede considerar a la tecnología como “el conjunto de conocimientos científicos cuya utilización adecuada produce beneficios a la humanidad.” Didriksson, A. (2000:91).

En un sentido más específico y ligado a la innovación, la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) define la Tecnología como “Aquel conocimiento sistemático para la fabricación de un producto, la aplicación de un proceso, o el suministro de un servicio, si este conocimiento puede reflejarse en una invención, un diseño industrial, un modelo de utilidad o una nueva variedad de una nueva planta, o en información o en habilidades técnicas, o en los servicios y asistencia proporcionada por

75 expertos para el diseño, instalación, operación o mantenimiento de una planta industrial, o para la gestión de una empresa industrial o comercial o sus actividades”.

Para González Hermoso de Mendoza, (2001:21) algunas de las causas que motivan a una empresa a contratar externamente actividades de I+D son:

• Ganar tiempo en la obtención de un producto.

• No incurrir en los riesgos inherentes a la investigación propia.

• Carecer de los recursos necesarios para generarla internamente.

• No disponer de la experiencia suficiente para garantizar una mínima expectativa de éxito en la posible generación de tecnología intramuros

El hablar de la transferencia de conocimientos y tecnologías, específicamente, entre IES y empresas representa un salto en la forma en que estas se organizan, sobre todo porque, para Didriksson, A. (2000:25) el modelo mecánico de manufactura industrial comienza a ser sustituido por uno automatizado e informático, esto conlleva una sustitución del modelo “taylorsista” por uno más flexible. Es entonces protagónico el papel de las IES ya que de estas instancias sociales es de donde se generan y transfieren conocimientos. En los últimos años se ha presentado una importante colaboración de las universidades con diferentes sectores, sobre todo como proveedores de servicios de I+D en forma de proyectos de investigación, consultorías, servicios especializados, formación, etc.

Según el autor Didriksson, A. (2000:100) existen distintas razones para que esté manifestando estas colaboraciones:

• La aceleración de los procesos técnicos y la expansión de los mercados se está produciendo mayoritariamente en sectores con una importante base científica, como son biotecnología, tecnologías de la información y nuevos materiales.

76 • Las nuevas tecnologías de la información facilitan y abaratan el intercambio de información entre los investigadores.

• Los procesos de innovación requieren cada vez más la contribución de equipos multidisciplinares que aporten conocimientos en diferentes áreas. Este hecho, junto con los elevados costes de la I+D interna están llevando a muchas empresas a subcontratar parte de sus investigaciones al exterior.

• Las restricciones en la financiación pública de las universidades y los centros públicos por parte del estado están obligando a éstas a buscar financiación por otras vías, una de las cuales es la colaboración con las empresas a través de contratos de investigación. Asimismo, la necesidad de transformar los conocimientos científicos en desarrollos tecnológicos comercializables que permitan competir en los actuales mercados, está llevando a los gobiernos a fomentar y apoyar aquellas investigaciones científicas que tengan una aplicabilidad real, y cuyos resultados puedan ser, por tanto, utilizados por el sector productivo en forma de nuevas innovaciones.

El autor menciona que existen distintas variables para que no se manifieste esta relación de transferencia tecnológica a través de las universidades como pueden ser:

• La diferencia de mentalidad entre las universidades y los empresarios. Los primeros miden su nivel de desempeño a través de la generación de publicaciones (en algunos casos) y las empresas con base a su desarrollo económico

• La confidencialidad de los proyectos para la empresa, para los empresarios es difícil compartir información sin antes estar protegido con algún medio de protección industrial.

Con respecto a las Pymes, Castells, P. E., & Pasola, J. V. (2001) mencionan que existen distintos estudios para entender la frontera entre las Pymes que utilizan y apuestan por las nuevas tecnologías y las que se estancan en la utilización de equipos

77 y maquinaria más tradicionales. Dos factores suelen destacar: la calidad el equipo humano y su capacidad para obtener (y trabajar a partir de) información tecnológica.

La OCDE estructura esta transferencia de conocimientos científicos y tecnológicos en cuatro grandes agentes intermediarios (ver Figura 4).

Figura 4. El sistema de transferencia científica y tecnológica a la Pyme. Fuente: Adaptado de Castells, P. E., & Pasola, J. V. (2001:221)

Finalmente mencionaremos que existen numerosas ventajas para realizar transferencia tecnológica a través de universidades, entre ellas:

• La cooperación con las universidades es el mejor medio para captar y contratar sus investigadores.

78 • La investigación básica desarrollada en las universidades completa la investigación aplicada desarrollada en las empresas.

• La cooperación con las universidades permite la utilización de equipos especializados e instrumental científico a un costo reducido.

• El desarrollo de proyectos de cooperación proporciona experiencia a los investigadores de la empresa en el campo de la dirección y gestión de proyectos.

• La cooperación con las universidades permite estar al día de los desarrollos científicos internacionales.

Finalmente, a modo de resumen y conclusión, la investigación y el Desarrollo (I+D) es un trabajo creativo, mediante el cual se obtiene conocimiento para traducirlo en bienes y servicios para la humanidad. Es la clave de éxito de muchos países industrializados y consiste en tres tipos de investigación: básica, aplicada y desarrollo tecnológico o experimental.

La IDE (Investigación y Desarrollo Experimental) se enfoca en traducir los conocimientos generados a través de la investigación básica en productos y procesos para la industria. En México prevalece el paternalismo gubernamental en el gasto de este rubro, esto representa una distancia entre su potencial basado en activos y recursos y su desempeño como lo son las universidades.

Ya que muchas empresas no cuentan con recursos y personal para mantener un departamento de I+D, existen modalidades de colaboración y cooperación entre organizaciones para acceder a una I+D exterior, dichos modelos pueden ser factibles entre Mipymes y universidades.

Un aspecto fundamental en el estudio de la I+D es el relacionado a la innovación, ya que como se ha revisado es el objetivo fundamental de las organizaciones y las empresas, de esta sección se desprende el concepto de

79 innovación tecnológica, mismo que puede ser trasladado a dos realidades: innovación de proceso e innovación de producto. En este rubro de innovación, en México existe un decremento en la realización de proyectos de innovación en las empresas.

En México las empresas y las instituciones realizan de manera interna sus proyectos de innovación y aunque los datos indican que las ventas de los productos mejoran, lo cierto es que las empresas no incursionan en estos proyectos. Una reflexión en este apartado es la que tiene que ver con la definición de “empresa innovadora” y con las actividades innovadoras, principalmente por lo que se refiere al diseño industrial, específicamente por acotarla como recurso técnico y no como estrategia de innovación de producto, especialmente para las Mipymes, quienes no invierten mucho en gastos destinados a este rubro.

Finalmente la Universidad (o en nuestra realidad local IES) se visualizan como centros de transferencia tecnológica por sus características de generación de conocimiento y la vanguardia científica de los mismos. Sin embargo, para que dicha realidad pueda presentarse se requiere cambiar varios aspectos, entre ellos la naturaleza organizativa de las IES y su empatía con el sector empresarial.

La transferencia tecnológica, de manera escueta, es aquel conocimiento sistemático aplicado para la fabricación de un producto o proceso, es también el suministro de un servicio si este puede verse reflejado en un diseño industrial. Esta investigación considera al respecto, que los laboratorios de fabricación universitarios son una importante fuente para transferir tecnología a las Mipymes.

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2.6. Diseño, tradición y emergencia.