1.1. Algunas categorías de análisis
1.1.8. Transformistas, cross-dressers y drag queens
El acto de transvestirse se convirtió en una práctica con tantos seguidores/as que se han ido construyendo diferentes categorías para nombrar estas performances y representaciones a partir del uso de vestimentas contrarias al sexo original. Todas estas categorías que se nombran a continuación se caracterizan por la corta temporalidad del acto de transformación, es decir, se llevan a cabo de una forma esporádica y puntual (eventos sociales y culturales, espectáculos públicos o privados). Al mismo tiempo, las transformaciones corporales que pueden acompañar estas performances no tienen un
R: - No, la aprendí aquí. Después que asimilas las cosas y hablas que tú eres transexual, porque el
[sic] travesti en la sociedad está muy marginalizada, ¿me entiendes?
J: - ¿Pero allá en Brasil no tenías problemas para presentarte como travesti en aquella época?
R: - Yo nunca me presentaba, no hablaba con nada, las personas sólo observan, nosotras no hablamos. Pero si me preguntan, yo siempre digo o soy travesti o soy transexual. Digo una cosa u otra”.
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“No se trata de la ‘identidad transexual versus identidad travesti’, sino de apuntar los mecanismos que operan en las subjetividades para construir identificaciones y rechazos, y cómo estos mecanismos son materializados en las interacciones con las instituciones sociales”.
carácter permanente (por ejemplo, como las cirugías estéticas), esto significa que, en general, se concentran en la esfera del maquillaje y de la vestimenta únicamente.
En los países europeos y en los Estados Unidos, principalmente, hace años que se denomina como cross-dressers a las personas que visten con ropas del sexo opuesto. Si se utiliza la denominación psiquiátrica oficial, estas personas (que padecen “fetichismo transvestista”, según el DSM-IV-TR) son generalmente hombres heterosexuales que son frecuentemente casados y se transvisten (cross-dressing) con el propósito de obtener placer erótico. La realidad supera esta simple definición. Vencato reconoce que la práctica del cross-dressing “combina-se com um amplo leque de possibilidades em termos de sexualidades e ‘identidades de gênero’, assim como também é utilizado para falar de pessoas que se vestem do ‘outro sexo’ para a prática sexual”72 (Vencato, 2009: 95). Por su parte, David Valentine (2007) advierte en su investigación que existen cross-dressers que flirtean con admiradores o con otros cross- dressers, algunos comienzan a tomar hormonas femeninas y sin el propósito de llevar a cabo una transición de género total, otros sí planean vivir las 24 horas como mujeres, otros se identifican como gays, entre otras opciones. Como se observa, el espectro de identificaciones es muy amplio. No obstante, para llegar a un consenso –siempre provisorio y frágil- se podría precisar que el acto de cross-dressing consiste en performances basadas en el hecho de vestir ropas del sexo opuesto y que, como sugiere Valentine, no se limitan exclusivamente a experiencias eróticas73.
En el ámbito hispanoparlante, el concepto que sobresale para este tipo de personificación es el de ‘transformista’. Generalmente son hombres que se visten con ropas femeninas para ocasiones específicas, usualmente en espectáculos artísticos donde imitan a cantantes/bailarinas famosas. Benedetti (2005: 18) asegura que se pueden llevar a cabo intervenciones estéticas leves sobre las formas masculinas pero siempre con la posibilidad de ser suprimidas o revertidas. Durante el resto del día mantienen una estética masculina. Se advierte en Brasil que, en general, el mundo del transformismo está asociado con la cultura gay, es decir, la gran mayoría de los transformistas se reconoce como gay. El transformismo, por lo tanto, constituye una performance teatral
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“[…] se combina con un amplio abanico de posibilidades en términos de sexualidades e ‘identidades de género’, así como también es utilizado para hablar de las personas que se visten del ‘otro sexo’ para la práctica sexual”.
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Agradezco enormemente a Gustavo Borges Corrêa su colaboración para aclarar algunos términos de esta sección.
cuya in-corporación tiene una connotación de carácter erótico, vinculado a ámbitos alternativos a la heteronormatividad.
Algunos conocidos transformistas son admirados por las travestis debido a la meticulosa y lograda forma de maquillarse y vestirse para actuar un tipo de feminidad. Sin embargo, las travestis valoran positivamente a quienes, como ellas, se han animado a transformarse y vivir las 24 horas como mujer. Las transformaciones esporádicas son toleradas sólo en los inicios del proceso de transformación corporal para devenir una travesti. No obstante, quien sólo se viste de mujer (aunque sea a tiempo completo) y no llevó a cabo ningún tipo de modificación corporal para feminizar sus formas masculinas, es objeto de reprobación por parte del resto. De forma despectiva, las travestis hablan de ellas como “bichas montadas”74, es decir, se resalta la poca capacidad y voluntad de convertirse en una travesti bonita y “femenina”. El descuido se lee, generalmente, como una consecuencia vinculada a una adicción –drogas, alcohol- que impide que se ahorre el dinero suficiente para invertir en sus cuerpos.
Por último, las llamadas drag queens entran en escena. Son figuras que se popularizan en los noventa a partir de su participación, sobre todo, en los carnavales y en los eventos recreativos para gays. Son hombres75 que, como los transformistas, se visten con ropas femeninas con objetivos artísticos y de entretenimiento. Asimismo, no pretenden ser mujeres ni renunciar a sus características primarias masculinas. La particularidad que caracteriza a las drag queens es su capacidad (cómica y artística) de llevar la imagen femenina hacia la exageración y la parodia. Como Gustavo Borges Corrêa aclara:
Drag queen é a personagem, dentro dos travestimentos transgenéricos, construída por um intérprete que se inspira na figura feminina e se apropria dela, mas sem querer copiá-la nem se parecer com uma mulher natural. A drag elabora sua visualidade a partir de exageros estéticos, tornando-se uma paródia de mulher. O performático que interpreta a drag também sabe
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La traducción del portugués de bicha es gay afeminado. Por su parte, montada es una expresión emic
que se refiere al acto de vestirse con ropas femeninas.
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También existe la categoría drag king, es decir, mujeres que con fines generalmente políticos y artísticos, se visten con trajes masculinos y personifican los estereotipos del género masculino como parte de sus performances. Este tipo de transvestimientos no son analizados en esta tesis ya que me interesa centrarme específicamente en todas las modalidades de transición de “hombre” a “mujer” (HaM). Con respecto a los drag kings, véase a Halberstam, 1998 y Troka et al., 2002, entre otros/as.
que deve separar o ator do personagem, e que ela tem por característica ser efêmera, ela só existirá na duração do espetáculo76(2009: 45).
Para concluir, ni cross-dressers, ni transformistas, ni drag queens deberían ser confundidos/as con las travestis puesto que performan una feminidad esporádica y transitoria, y no modifican sus cuerpos de forma irreversible. Importa, pues, destacar que estas formas de transvestimientos se caracterizan por su carácter efímero en el tiempo, mientras que la decisión de transformarse en travesti compromete sus vidas a tiempo completo y, en general, ya no hay vuelta atrás una vez que se inicia este proceso.